Curioso: no todos apreciamos los aromas por igual
Generalmente, en una cata más o menos solemos coincidir la mayoría. A veces cuesta identificar un determinado aroma, pero cuando otro lo comenta dices "eso es". Sin embargo, en algunas ocasiones tú aprecias algo que el resto no encuentra, o viceversa. Pues resulta que esto puede tener motivaciones genéticas, según leo en un artículo de El País que no tiene que ver con el vino, pero que me ha llamado la atención:
como recoge Charles Spence, catedrático de Psicología Experimental en la Universidad de Oxford, en su libro Gastrofísica. La nueva ciencia de la comida(Paidós), la genética está detrás de que el 1% de la población sea incapaz de oler la vainilla. Otro caso curioso: que un mismo compuesto, la androsterona, presente en el cerdo macho sin castrar, huela a flores y madera a unos, y a orín y producto químico a otros. "¿Cuántas disputas entre expertos en vino se podrían atribuir a la variabilidad genética?", plantea el psicólogo de Oxford.
Para quien esté interesado en el artículo completo, dejo el link aquí.