Si, el color era bastante amarillo. La nariz tremendamente compleja y variable en la copa. Comenzaba punzante, recordando a las manzanillas, con curiosas notas salinas, que en este caso, poco tendrán que ver con el mar, puesto que estamos en Jura (y no la isla escocesa). Al rato cambia hacia unas notas como mas lácteas, como a queso o mantequilla que le aportan mas diversión. En boca es fresco, amplio y agradable, se bebe deliciosamente y lejos de cansar, invita a ir a por mas tragos. Muy bien con ese salmón, pero también con unos boquerones o incluso con un queso de cabra muy curado que circulaba por la mesa.
Muy rico vino.
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