Amarillo dorado intenso, brillante y limpio con ligeros reflejos verdosos.
Aromas de media intensidad, muy limpios y elegantes. Inicialmente florales, tornan en toques de manzana verde, piña en almíbar, notas herbáceas y un ligero recuerdo mineral. Con el tiempo en copa aumentan los registros cítricos con presencia de lima o limón verde. Al subir la temperatura se nota un poco el grado alcohólico. Madera bien tratada, no oculta las notas varietales.
En boca es un vino muy graso, glicérico y amplio, con buena estructura. Tiene una buena acidez que compensa ese carácter graso y que le da frescura. Final largo ligeramente amargoso donde si muestra algo la presencia de madera. Deja recuerdos lácteos en posgusto. Le daría al menos 6 meses de descanso en botella para que termine de afinarse.
No soy un defensor de la combinación Verdejo-madera, pero este vino está bastante logrado. Mantiene las notas varietales y ofrece una buena estructura en boca sin perder frescura. No obstante, hay que tener cuidado con el precio (creo que unos 18 euros), ya que por esa zona tenemos la mejor RCP de España en blancos. Hay muy buenos rivales.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.