Color amarillo pálido con reflejos acerados, limpio y brillante.
Nariz de intensidad media donde predominan los aromas de fruta tropical, acompañados de notas herbáceas, flores blancas y matices balsámicos. El conjunto se completa con una marcada expresión mineral y un sutil fondo yodado.
En boca presenta una entrada fresca y envolvente, sostenida por una acidez equilibrada. Final de carácter cítrico y mineral, con recuerdos salinos que aportan longitud y frescura.
De color amarillo pálido con reflejos acerados, limpio y brillante. En nariz destaca su frescura , donde la fruta tropical se combina con notas herbáceas , florales y balsámicas. Con toques minerales que aportan complejidad. En boca muestra buena amplitud, frescura y equilibrio, terminando con un atractivo final salino y cítrico.
Visual: Amarillo pajizo pálido con reflejos acerados. Limpio, brillante y de aspecto juvenil.
Nariz: Intensidad media-alta con un perfil elegante y expresivo. Destacan los aromas minerales acompañados de fruta blanca fresca, recuerdos de heno recién cortado y delicadas notas florales que evocan flores blancas de primavera. El conjunto transmite frescura y precisión.
Boca: Entrada amplia y untuosa que rápidamente deja paso a una acidez vibrante y muy bien definida. Aparecen sabores de fruta tropical fresca, especialmente maracuyá, que enriquecen el conjunto sin perder equilibrio. El final es medio-largo, refrescante y persistente, con una marcada sensación mineral.
Maridaje: Arroz de verduras, ceviche de corvina.
Blanco de color amarillo pálido. En nariz destacan las frutas blancas, recuerdos tropicales y un toque herbáceo. En boca es muy refrescante, con la acidez equilibrada y una persistencia larga. Lleva un 70% de Hondarrabi Zuri y un 30% de Albariño.
Color amarillo pajizo pálido con reflejos acerados a la vista.
Nariz de intensidad media con notas tropicales (piña, plátano), amielados, hinojo, aromas minerales (tierra mojada), flores y recuerdos herbáceos.
En boca entra con untuosidad media y vuelven las notas herbáceas. La acidez es media y también lo es la persistencia, con un final sutilmente amargo, cítrico y mineral.
Color amarillo pajizo, reflejos acerados, lagrima media ligera, límpido y brillante.
En nariz es franco, flor blanca, fruta tropical, cítricos y un toque mineral de piedra mojada interesante, intensidad aromática media.
Entrada fresca, buena acidez envolvente de cítrica tipo mandarina, alcohol bien integrado, con cuerpo medio, un toque salino y mineral, fruta tropical, cítricos y flor blanca, herbáceo aromático como la albahaca muy complejo que con la nota cítrica hace un buen recorrido sabroso, final sutilmente amargoso y posgusto medio largo.
Amarillo pálido con reflejos acerados.
En nariz la primera impresión es de crema de limón y algo floral como lilas, un poco de laurel y fruta tropical al fondo.
En boca destaca la acidez, que me gusta bastante, se repite la fruta y los tonos como de laurel o agua de cocer marisco, tonos yodados y piedra mojada.
A ciegas me parece claramente un albariño de Rías Baixas. Resulta ser un vino cántabro con mayoría de hondarribi zuri y algo de albariño. Pensándolo bien, sí parece una mezcla entre un Txakolí y un albariño.
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