Cobero 2011

Vino Cobero 2011

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
95
Puntuación Media:
8,9
Calidad-precio:
6,3

Bodega: Goyo García Viadero y Tomás Cobo
D.O./Zona: Otra - España
País: España
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Sin crianza
Graduación (vol): 13,50%
Varietales: Mencia y Palomino
Precio aproximado: De 20 a 29,9 €
Descripción

Elaboración: Los varietales se unen desde el viñedo en el valle de Bedolla en la Tierra de Liébana.

Varietales: Mencia y Palomino

4 Opiniones de Cobero

Botella abierta con una hora de antelación.
De color rojo picota de capa media, ligera turbidez, ribete violaceo y lagrima densa que tiñe ligeramente la copa.
En nariz inicialmente se aprecian unas ligeras notas de reducción que rápidamente desaparecen y dan paso a aromas de fruta roja fresca, cítricos, notas vegetales, finos ahumados y balsámicos y un fondo terroso y mineral.
En boca es pura frescura y rusticidad, con una acidez afilada casi cortante y un tanino aún muy vivo, postgusto bastante largo, con recuerdos de fruta roja ácida y un final ahumado y mineral.
Los vinos de Goyo siempre me han gustado, pero este me ha sorprendido sobremanera y encima es de casa.
Me queda otra botella a la que daré un buen tiempo de guarda.

Se trata de un vino vinificando las dos variedades (Mencia y Palomino) juntas como antaño. Hay muchos elaboradores que ya lo hacen, volviendo a lo antiguo. Garcia Viadero no utiliza casi sulfitos y la quimica reducida a la minima expresión.
A la vista se presenta con media capa, color cereza, aromas a frambuesa y en mi caso aromas a reducción. Es una pena que haya podido descubrir lo que había detrás. Otra vez será. En paso por boca astringente y postgusto en linea con la nariz.

Huele a vino, atlantico, floral, moras rojas, fresas en sazón, fragante con una puntita mineral, poco a poco va mostrando todo su terruño. El tiempo le hace funcionar mucho mejor, todo toma más sentido en la copa, integración. Otra vez el frescor cantabro, me recuerda a aquella golosina de la que me solia hinchar, una especie de fresa con nata por dentro.

En la boca vuelve ese frescor, un volumen controlado, hay dulce, amargo, acido....grande. Un tanino jugoso, con 2 años de botella pueden ser fantasticos, un final de vino natural como dijo mi amigo Pedro de Lavinia, rico rico.

Si valiera un poco menos seria la leche, 35 pabos ya empieza a doler, pero lo beberé más veces seguro.

Un vino especial y distinto, marca aromas frutales y a hierbas de monte, a hisopo. Frutas rojas vivas y frescas, desde la fresa a la frambuesa, todo ello con naturalidad y frescura, con recuerdos gratos a mosto, todo con naturalidad. Hay aromas a tierras, a maquillaje de maderas de oriente.

La boca es fabulosa, es un mosto recien pisado, llena la boca de un fino dulzor y de frescura. Hay una trama frutal enorme, es sedoso y untuoso, hay cremas, yogourt de frutas del bosque. Acidez natural y equilibrada, le da chispa y (lo repetire hasta la saciedad)frescura, tacto ligero, agradable, con un final largo y placentero.

Para mi marca una cara muy agradable de la Mencia, quizás en exceso estereotipada y algo comercial, que nos viene del Bierzo. La Mencia de este vino se envuelve de naturalidad y de sinceridad, sin duda es la que prefiero.

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