Restaurante Il Bambino Bizcocho de naranja, tiramisú y flan de higos

Restaurante Il Bambino

7
Datos de Il Bambino
Precio Medio:
36 €
Valoración Media:
7.3 10
Servicio del vino:
7.6 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
4.9 10
Calidad-precio:
8.7 10
Fotos:
 
Oferta: 30% en A la carta
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Italiana, Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Il Bambino Bizcocho de naranja, tiramisú y flan de higos Il Bambino en Madrid Confit de pato con salsa Dos Cortados Restaurante en Madrid Entrecot a la parrilla Restaurante Il Bambino Risotto "Sofia" Il Bambino Huevos revueltos trufados Il Bambino en Madrid Croquetas de rabo de toro Restaurante en Madrid tortelloni Restaurante Il Bambino pizza pepperoni y gulas Il Bambino Steak Tartar y Palo Cortado dos cortados Il Bambino en Madrid Bacalao y Amontillado Jalifa Restaurante en Madrid Habitas y Fino Pando Restaurante Il Bambino Il Bambino

7 Opiniones de Il Bambino

Aprovechando nuestro fin de semana por la capi no quisimos dejar pasar la oportunidad de conocer a algunos enochalados veremeros y ante la imposibilidad de celebrar la reunión en otro día que no fuera Domingo optamos por Il Bambino gracias a la certera recomendación de Eugenio (EuSaenz). La zona (Vallecas) es bastante fea la verdad, y si uno no se fija el exterior del local no pasaría de ser un italiano más. La impresión cambia totalmente nada más entrar al local, decorado con innumerables botellas en varios formatos y una pared con 1400 referencias de destilados, algo único en Madrid (y me atrevería a decir que en España). Se respira amor por el vino, como no podía ser menos.
La siguiente sorpresa viene al pasar al comedor, decorado con ladrillo al estilo de una cava medieval. Bonito y con mucho espacio entre las mesas. A pesar de que el comedor está a tope, el nivel de ruido no es excesivamente alto. Mientras charlamos distendidamente y comentamos lo que ha aportado cada uno nos dejamos aconsejar por el camarero y decidimos, al tener unos cuantos vinos para probar, compartir platos a medida que vamos descorchando botellas. Así, nos hicimos una especie de menú degustación estupendo que paso a relatar:

+ El vino para abrir boca: Alba Brut Nature 2013 (V.T. Cádiz). Una de las sorpresas de la jornada para un servidor. Apenas 200 botellas del primer espumoso elaborado a partir de distintos pagos sanluqueños con listán (palomino) 100% y embotellado con tapón de chapa a menor presión que un champagne al uso. Finísimo en boca, largo y con una burbuja muy sutil, integradísimo a pesar de haberse degollado hace poco más de 3 meses.

- Burrata con tomate seco y pan especiado tipo pizza: Correcta, aunque para los amantes de los quesos potentes como un servidor, algo flojita.
+ El vino: Hunter's Miru Miru Reserve 2010 (New Zealand Sparkling Wine). 55% Pinot Noir, 44% Chardonnay y 1% Pinot Meunier. Primer espumoso neozelandés que pruebo y menudo 'pepino': Nariz elegante con fruta blanca notable, boca de buena intensidad, burbuja notable pero nada invasiva, notable longitud... sorpresa incluso para los expertos champañadictos, que comentaron que no le iba a la zaga a los buenos espumosos franceses.

- Croquetas de rabo de toro: Acompañadas por patatas paja, de considerable tamaño con un rebozado crujiente y llenas de sabor. Muy buenas.
+ El vino: Graham Beck Rosé Brut 2009 (Western Cape Sparkling Wine). 82% Pinot Noir, 18% Chardonnay. Seguimos en el hemisferio sur, en este caso con un buen espumoso rosado (primer surafricano probado), de burbuja algo más grosera que el anterior, más ancho que largo, pero con buenas hechuras.

- Huevos revueltos trufados con patatas fritas y jamón: Un clásico que nunca falla. Bien equilibrado el punto salado del jamón con el huevo y la trufa, lástima que las patatas quedasen un punto tiesas para mi gusto.
+ El vino: Daniel Jarry Vouvray Sec 1992. Chenin blanc que se presentó con aromas a corcho, por suerte con la aireación fueron desapareciendo aunque le costó bastante. Muy clásico, me recordó por momentos al Viña Sole Tête de Cuvée 1970. Precioso color oro viejo, buena acidez, toques reductivos, muy interesante.

- Risotto "Sofia": Con gamba roja, hongos, parmesano y pesto rojo. Fantástico sabor y melosidad, para comerlo a paladas. Para mi gusto, uno de los mejores platos del menú.
+ El vino: Quinta das Bágeiras 1994 Mágnum (Bairrada). 100% Bical. La rotura del corcho y el ligero olor que desprendía nos hizo presagiar lo peor. Por suerte, el vino no había resultado afectado. Jovencísimo blanco portugués con muchos años de vida por delante, a tenor de la acidez que todavía atesora. Fresco, mineral, toques cítricos. Elaborado en depósitos abiertos de acero inoxidable y criado en barricas viejas de roble francés durante 15 años. El Tondonia portugués.

- Entrecot de vaca a la parrilla + Confit de pato con salsa de higos y Palo cortado "Dos cortados" de Williams & Humbert: El primero preparado al gusto de los comensales y el segundo deshuesado para compartir entre los que prefirieron el pato. Magníficos ambos, especialmente el segundo, merecido ganador de la V Copa Jerez. Deliciosa salsa que armonizaba de vicio con el jugoso pato y las patatas de guarnición.
+ El vino: Valérie Deneufbourg Sarabandes 2013 (AOC Orléans). Pinot Meunier ¡tinto!. Probablemente el vino de la jornada para todos los comensales. Tremendamente original y diferente tanto en nariz (más floral) como en boca (más terrosa, con sutilísimas notas de cuero y caza). Un prodigio de finura, equilibrio y elegancia. Una rareza que nos conquistó.

- Los postres: Bizcocho de naranja, tiramisú y flan de higos con helado de limón. Delicioso el bizcocho de naranja, buen tiramisú y notable flan de higos. Buen remate.
+ El vino: La bota de Manzanilla Pasada Nº59 Capataz Rivas. Una bestia parda que para los no iniciados en la materia resulta mucho más interesante en nariz (sale de todo: naranja amarga, yodados, toffee, especias...) que en boca, donde personalmente se me asemeja a un orujo blanco. Bien es cierto que no resulta en absoluto alcohólico, but... not my cup of coffee (yet). Procedente de algunas botas rellenadas con las mejores soleras de La Guita, sin duda alguna es un privilegio poder probar un vino como este, aunque como digo, exige tiempo y conocimiento.

Para terminar, no podíamos irnos sin probar alguno de sus excelentes combinados. Yo me decanté por un Gin Tonic de Haswell, una ginebra fabulosa en la que apenas se notaban sus 47º gracias a sus 5 destilaciones. Un 10 para Iván, el sumiller, que nos explicó las particularidades de cada uno de los combinados que nos preparó. Se nota cuando alguien tiene pasión por su trabajo.

Cubertería y vajilla correctos, coperío con margen de mejora aunque con el precio de los platos aceptable. Buenos panecillos candeales. RCP excelente.

Finalmente, dar las gracias a Eugenio, Jesús y Juanra por su sapiencia, a Montse y Merche por su buen gusto y excelente conversación y a todo el equipo de Il Bambino que nos atendió como a reyes, a pesar de tener el comedor a tope.

Esperamos repetir pronto otro encuentro vinícola similar.
Las fotos de los vinos aquí: https://www.dropbox.com/sh/uhgcctlhmrwew0w/AABs2VaPSTC44XvfssFLL7fTa?dl=0

  • Bizcocho de naranja, tiramisú y flan de higos

  • Confit de pato con salsa Dos Cortados

  • Entrecot a la parrilla

  • Risotto "Sofia"

  • Huevos revueltos trufados

  • Croquetas de rabo de toro

El buen sabor de boca que nos había dejado nuestra última visita, hizo que nos planteáramos volver con motivo de una celebración, nuevamente.
Dicho y hecho, llamamos y consultamos sobre los dos tipos de menús que se acompañan con una selección de vinos del marco de Jerez. Había uno de ellos que ya en su momento descartamos porque llevaba en su composición un plato compuesto por pato. Como no es santo de nuestra devoción, nos interesamos por el otro (ya en nuestra primera visita la persona que nos atendió, mostró una gran voluntad para preparar un menú con una combinación entre los dos, cosa que agradecimos enormemente). En esta ocasión y por teléfono ya se nos comentó que no podían hacer el menú más atractivo para nosotros porque carecían de la materia prima para ello.
En ese momento y antes de confirmar la reserva, les comenté que consultaría con la otra persona que me iba a acompañar y que volvería a llamar para confirmar la reserva (ya con opción de carta).
De una manera casual, en la web de un portal dedicado a reservas me encontré con un descuento del 30% del precio de carta de comida de este restaurante. Así es que reservé a través de dicho portal .
Cuando llegamos nos encontramos a la persona del que teníamos tan buen recuerdo de la otra vez . Notamos bastante frialdad, aunque no incorrección.
La mesa que nos habían reservado era una de las peores de toda la sala (pequeña, en un pasillo y casi unida a otra que casualmente estaba ocupada ). Lo curioso es que el resto del comedor, estaba prácticamente vacío. Bueno ,dijimos, no es la mejor manera de comenzar pero…que le vamos a hacer.

Pedimos para comenzar dos Finos La Panesa mientras echábamos un ojo a su carta.

Una vez decidido ésta fue la secuencia:
-Fagotelli de salmón ahumado
-Pulpo a la Toscana

El primero de ellos ya tuvimos la suerte de probarlos en nuestra primera visita. Plato fresco, apetitoso y bien conjuntado. Muy bueno el punto del aceite de albahaca.

El segundo en liza, era un plato sin mucho misterio. Simple, el corte de las verduras nos recordaba mucho a lo que viene en las bolsas de los congelados de los lineales. Anodino, sin gracia con los trozos de pulpo por encima de las verduras. Sin decirnos nada.

Continuamos con:

-Petto di pollo
-Filetto ala griggia con salsa de boletus

El Petto era una pechuga tuneada que se anunciaba como rellena de higos , puerros, bacon y salsa de gorgonzola. Todo ese glamour se rompió cuando vimos y sobre todo probamos dicha propuesta. Volvía a carecer de sentido sin sabores definidos y bastante lejos de todos los que se anunciaban.

El otro consistió en un solomillo sin mucho sabor, acompañado de un cuenco con una salsa de¿nata? unos diminutos trocitos de setas y un sospechoso sabor a cubito de pollo. tampoco estaba para enamorarse.

Para postre pedimos una Muerte de chocolate y a fe que nos hubiéramos muerto de habernos comido más de una cucharada, por un coma diabético. Un enorme trozo de porción de tarta con una textura similar al brownie y bañada en un sirope muy dulce de chocolate.

Puesto que estábamos de celebración, para acompañar toda la comida teníamos pensado hacerlo con un champagne (aparentemente tiene buena oferta a buenos precios)
Como primera opción pedimos un siempre fiable André Clouet del que no les quedaba, pasamos a André Roger y tres cuartas partes de lo mismo, con lo que cambiamos y nos fuimos a un Gramona Imperial Reserva 2007. Llegó subido de temperatura con lo que hubo que enfriarlo en cubitera pasado un rato.

Terminamos la comida con dos cafés y unos GT´S de Martin´s Millers y Seagrams concretamente

Pagamos 94€ y nos fuimos. Al despedirnos encontramos la misma frialdad con la que llegamos. Y de la persona que estuvo tan correcto en nuestra primera visita, no llegamos a tener noticias en todo el tiempo que estuvimos allí.

El servicio del vino, en condiciones normales tendría un 7, pero ateniéndonos a este día el hacerlo sería injusto por los motivos comentados anteriormente.

Coincidía el día que se daban los factores necesarios para poder estrenarnos en Il Bambino. Tanto las críticas vertidas por [email protected] de por aquí, como por otras personas no pertenecientes a esta comunidad, nos habían puesto en alerta para ir a conocerlo en cuanto la más mínima oportunidad surgiera. Por si todo esto no fuera suficiente, el empujón necesario venía dado con el añadido de poder acompañar la comida con los vinos del marco. Ya no habría vuelta de hoja.

Ubicado en el corazón del Puente de Vallecas y muy próxima a la sala Hebe(un foco de resistencia rockera en activo todavía, donde tantos buenos ratos hemos pasado y esperamos seguir pasando) y en el que no habíamos caído nunca en su existencia.

Después de reservar un par de días antes y asegurarnos que estaban disponibles los dos menús con los que compitieron en el concurso, con la posibilidad de decidirnos por el que fuera in situ, nos presentamos a comer dos personas el lunes 16 de Junio.

Local espacioso, donde lo primero que destaca es la importancia de los destilados. Impresionantes estantes plagados de ginebras, whiskeys… a la altura de otros templos en Madrid consagrados a estos productos. Decoración tipo rústico de tipo italiano pero formando un ambiente acogedor y de buena separación entre mesas.

Cuando llegamos nos propusieron los dos menús citados previamente, uno de ellos llevaba confit de pato y…. nos decidimos por el otro. Pero para que el otro estuviera completo les faltaba el bacalao con lo que al final , esto es importante destacarlo y con toda la predisposición del mundo, entre los dos configuramos el nuestro. Acierto total:

Láminas de salmón ahumado rellenas de mascarpone con nueces y vinagreta
Bocado fino, fresco y conjuntado. Buen comienzo.
Manzanilla alegría

Alcahofas con jugo de carne, foie y crujiente de jamón
Buen concepto y ejecución. Lástima que la alcachofa ya no esté en su mejor momento de temporada.
Fino especial La panesa. Claro ejemplo de cómo un titánico como éste, sale vencedor de cualquier contienda. Excelso.

Habitas con miel de azahar, sobrasada y huevo a baja temperatura : Otra combinación que podría haber rozado la excelencia sino fuera por la excesiva cocción del huevo. Aún así muy buen plato. Habitas deliciosas.

Amontillado Jalifa VORS 30 años Claro ejemplo de la amplitud de este tipo de vinos en una mesa.

Steak Tartar macerado en palo cortado: En forma de dos hamburguesas y con una yema adicional para acabar de incorporar en el plato, se nos presentó aderazado, con el tono de picante subido. Excelente la carne de La Finca
Palo Cortado Dos Cortados VOS 20 años Sublíme combinación.

Terminamos la comida con unos: Sorbetes de frutos rojos infusionados con PX

Ligero, sin ningún atisbo de dulcedumbre gratuita y con un aroma a hierbabuena. Equilibrado. Para los amantes de los postres no muy azucarados. En este caso, tocaba un Sánchez Romate PX Old&Plus VORS.

Terminamos con unos cafés y un GT de Bombay Saphire bien preparado en carro de cocteleria y un impresionante Port Askaig Islay 12.

Si contamos que los menús son de 32€ cada uno y la cuenta total no llegó a 90€ con los destilados , es muy difícil en Madrid comer así por este precio. Nosotros volveremos. Ya sabemos un lugar donde se siente pasión por los vinos de Jerez y que ofrece una buena oferta gastronómica. ¿Qué más podemos pedir?

Trato cercano, pero muy profesional. Buenas explicaciones y derroche de simpatía.

Buena experiencia en IL BAMBINO, restaurante de cocina italo-mediterránea (como ellos mismos se definen) situado en la calle Martínez de la Riva, al lado del mercado del Puente de Vallecas. La primera impresión es muy buena, el restaurante sorprende por su amplitud, por la cuidada decoración imitando ruinas romanas y por el expositor que recibe al comensal a la entrada con unas 300 referencias entre ginebras, rones y whiskys. Es un restaurante ideal para ir con críos, porque junto a pizzas y pastas caseras, tiene entrantes elaborados, además de arroces, pescados y carnes, con lo que es fácil contentar prácticamente a cualquier paladar.

Dos adultos y una peque, pedimos de entrada unas alcachofas confitadas con foie templado, la verdura muy tierna, acertada la combinación con el foie y acompañada de una salsa de jugo de carne con oloroso para mojar y mojar pan. También de entrada, unos huevos estrellados con patatas, trufa negra y cecina muy sabrosos. Como platos principales pedimos dos pizzas, una "prosciutto", y otra de "pepperoni" con gulas, las dos de muy buen nivel, de masa fina, perfectamente cocidas y bien cargadas de ingredientes. Por último unos "Tortelloni" rellenos de bogavante y cangrejo salteados con mantequilla de salvia, ajo, dados de tomate y habitas, que nos dijeron menos, sin duda nos quedamos con las pizzas. De postre un brownie con helado a compartir, jugoso y nada empalagoso.

Las raciones son abundantes, la verdad es que nos pasamos un poco pidiendo y como somos muy cumplidores, y si la comida esta buena no nos gusta dejar nada en el plato, salimos rodando. Tienen una amplia carta de vinos, con referencias de numerosas denominaciones de origen y muy bien de precio. Escogimos un tinto de bobal, de Utiel-Requena, la Malkerida, servido bien de temperatura y en copas adecuadas que estaba estupendo. Restaurante con media entrada un domingo a mediodía, la mayoría mesas familiares y parejas del barrio. Servicio de vieja escuela (muy amable y profesional). Con un café y gracias al descuento de la Web del Tridente, pagamos 65 € (un chollo). Sin descuento la cuenta hubiera ascendido a unos 90 € que tampoco es mal precio para la cantidad y calidad de lo consumido. Una joya escondida en Vallecas. Sin duda volveremos y lo recomendaremos.

  • tortelloni

  • pizza pepperoni y gulas

El pasado día 8 de abril tuvo lugar en Madrid el Sherry Day, donde además del excelente salón con los mejores vinos de algunas de la más importantes bodegas del marco, una serie de restaurantes de la capital programaron menús maridados con vinos de una bodega de la zona con la presencia del enólogo o un representante de las mismas. Il Bambino fue uno de ellos, pero además, han tenido la magnífica idea de prorrogar dicho menú para seguir sirviéndolo bajo reserva, en este caso con los vinos de la excelente bodega Williams & Humbert. Repasemos dicho menú.

Burrata ahumada con vinagreta de tomate y balsámico
Manzanilla Alegría

Comenzamos con este rico aperitivo consistente en una excelente burrata ligeramente ahumada y avivada con una fina vinagreta y que estaba francamente buena. La manzanilla hace honor a su nombre y es pura alegría, punzante, fresca y jovial, una gran manzanilla de corte comercial.

Habitas con miel y sobrasada, huevo a baja temperatura con sal de jamón
Fino Pando

Deliciosas esas pequeñas habitas, perfectamente cocidas y acompañadas con una fina sobrasada que se fundía en el plato resultando un gran contrapunto. El huevo les quedó un poco pasado y fue una lástima, pues hubiera redondeado un gran plato. El fino nos sorprende por su seriedad, es poderoso y armónico, fresco y mineral, de muy bien nivel.

Bacalao confitado con humus y sopa de callos
Amontillado Jalifa VORS 30 años

Un señor lomo de bacalao perfectamente desalado y confitado sobre una salsa de humus con la textura de los callos, con lo que nos gusta el bacalao no duró mucho. Para nosotros, el mejor plato del menú. Y ojo con el vino, un pedazo de amontillado viejo con todo el carácter de estos vinos y que hizo una perfecta pareja con este plato, muy bien estudiada la armonía.

Steak tartar “La Finca” macerado en Palo Cortado
Palo Cortado Dos Cortados VOS 20 años

La carne de La Finca, situada en Colmenar del Arroyo, es una de las mejores que hay en Madrid y partiendo de esta materia prima un buen tartar debe salir solo. Muy bueno y aderezado a nuestro gusto, respetando el sabor de la carne. Pocos vinos acompañan mejor a este plato que un oloroso o palo cortado y este excepcional vino no hace otra cosa que demostrarlo. Pareja perfecta.

Canolli con crema de queso de oveja e higos
Brandy Gran Duque de Alba XO

Fantástico este canolli siciliano relleno de un queso muy delicado y con la presencia de los higos, un postre de muy alto nivel. Riesgo con la armonía, un brandy muy viejo que resulta de una finalización del Duque de Alba Gran Reserva en botas de PX Viejo, lo cual contribuye a redondearlo en boca. Una bestia para disfrutar en pequeños sorbos.

Pues si les somos sinceros este menú nos ha parecido incluso superior al menú con el que ganaron la Copa Jerez, con un nivel francamente elevado y con el siempre complicado añadido de acompañar con los vinos de una misma bodega, algo que nos demuestra dos cosas, una de ellas que aquí se come francamente bien y la otra es que los vinos de Jerez son difícilmente superables en la mesa, pues son capaces de salir airosos de múltiples combinaciones, algunas realmente complicadas para el resto de vinos. Recordemos, eso sí, que la cocina de esta casa es de corte Italo-Mediterráneo, pastas, arroces, risottos, pizzas, pescados, aunque este menú solicitarse en la actualidad.

Obviamente con el maridaje no tiramos de la carta de vinos, pero poco a poco la van mejorando con más Champagnes y vinos de Jerez además de la buena oferta que ya tenían, todo ello capitaneado por un sumiller muy competente como es Iván de la Torre. De lo que sí tiramos es del excepcional armario (más bien una pared) de destilados que maneja esta casa, quizá el segundo mejor que hemos visto en Madrid solo tras el de Mario de El Padre. Mi mujer pidió un combinado con Vodka que Iván improvisó sobre la marcha con una serie de Belvedere específico para bloody mary y en nuestro caso nos ofreció una rareza de malta que no conocíamos, un Port Askaig Islay 12 years single malt, un malta de una potencia portentosa con todas las características que esperamos en estas maravillas de las Hébridas.

Pues una vez más hemos salido contentos de este restaurante que además tenemos muy cerca de casa y que es una de las mejores opciones en el barrio, local amplio y bien puesto, acogedor, buen servicio y cocina esmerada, con un tratamiento del vino más que correcto y una de las mejores ofertas en destilados de la capital. Y todo a un precio muy ajustado, el menú con todo incluido 30 euros y las copas entre 8 y 10 € dependiendo del destilado. Complicado comer y beber mejor en Madrid por un precio parecido, se lo aseguramos. Seguiremos acudiendo.

  • Steak Tartar y Palo Cortado dos cortados

  • Bacalao y Amontillado Jalifa

  • Habitas y Fino Pando

Cena para un numeroso grupo de mujeres con un interes comun en los vinos de Jerez. Grupo llamado Sherry’s Women en su segunda cena oficial donde se optó por tomar el menu ganador de la 5ª copa Jerez con que se alzó este restaurante con Angel Vellon como chef e Ivan de la Torre como sumiller. Equipo éste que nos hizo disfrutar con lo que nos preparó.
Empezamos con un aperitivo consistente en salmon ahumado relleno de gulas, gambas y mascarpone. Lo acompañaba un poco de lechuga con una vinagreta que le daba un contrapunto acido que hacia un plato ligero y refrescante. Se maridó con Fino Pando.

Y ya vamos con los platos fuertes
• Alcachofas estofadas con foie templado y crujiente de jamón ( Fino La Panesa Hidalgo). Muy bueno. Un fondo de carne contundente que la acidez del fino compensaba estupendamente
• Confit de pato con higos confitados, tomate en dos texturas, charlotas y caramelo al Palo Cortado (Dos cortados VOS 20 años Palo Cortado de Williams & Humbert). Me encantó tanto el punto del confit como el maridaje. Este palo cortado no lo había probado y repetí copa. Que nariz ¡¡¡
• Sopa fría de frutos rojos (Old&Plus VOS 20 años Pedro Ximénez de Sánchez Romate). La sopa no fue de mi agrado porque no me van mucho los sorbetes y helados aunque tengo que decir que al resto le encantó. El PX espectacular y desde luego original el maridaje con el contrapunto acido de la sopa y el azúcar del PX del que comentaron que tiene 600 grs/litro de azúcar …casi ná ¡¡

El local por cierto tiene en la entrada una amplísima colección de ginebras y demás destilados con su carrito de Origins de Schweppes perfectamente equipado. Me quedé con las ganas de un buen GT por lo que habrá que volver en plan tranquilo a degustar la cocina italiana y ver como marida con los generosos que estoy segura andan bien surtidos.

El servicio estuvo impecable con Angel e Ivan explicando cada plato y vino detalladamente y con paciencia ante casi 30 mujeres …

Lo peor desde mi punto de vista es la zona en que está que lo hace difícil de encontrar y mucho mas descubrir pero ahora que lo sabemos lo tendremos en cuenta y recomendaremos.

A finales del pasado año trascendió la noticia de que el Restaurante Il Bambino había ganado la V Edición de la Copa Jerez, ese prestigioso concurso de maridajes que organiza el CRDO correspondiente. La noticia pasó un tanto desapercibida incluso para nosotros, aunque hace poco indagamos sobre el asunto y nos dimos cuenta de que este restaurante…¡está en nuestro barrio! Sí, es el antiguo La Bámbola, un local por el que habíamos pasado muchas veces por delante pero al que nunca habíamos entrado, “tiene pinta de ser un italiano más”, pensábamos.

Así pues y como se trata de un torneo de gran prestigio cuyo ganador nunca puede ser malo, nos acercamos el pasado sábado, al reservar pedimos si nos podían preparar el menú ganador de la Copa Jerez y sin problemas. El local es grande y espacioso y está decorado de forma cálida, el estilo de las “trattorias” italianas. Ya la impresionante colección de destilados de la entrada nos dice que no estamos en un sitio cualquiera, hay más de 100 referencias de ginebras y casi 100 de maltas. Solo unas sillas muy incómodas están un poco fuera de onda, este un tema que deberían arreglar, máxime cuando el nivel de la coctelería invita a hacer larga sobremesa.

A pesar de que tenemos el menú ya encargado pedimos la carta, amplia y con muchas opciones, de inspiración italiana y corte muy mediterráneo con ensaladas, pastas de todo tipo, arroces, risottos, carpaccios, pizzas, pescados y carnes, todo lo que llegaba a las mesas tenía muy buena pinta. Nuestro menú consistió en:

Fagotelli de salmón noruego ahumado relleno de mascarpone, gambas y aceite de albahaca
Barbadillo manzanilla en Rama saca primavera 2012

Comenzamos con este aperitivo por cuenta de la casa, un fresco rollo de salmón que envuelve un cremoso mascarpone, abriendo bien los sentidos. Para beber pedimos un par de copas de esta soberbia manzanilla, ahora en su plenitud. Perfecto comienzo.

Alcachofas con espuma de Oloroso, foie y crujiente de Jamón
Fino especial La Panesa (Emilio Hidalgo)

Comenzamos con tres alcachofas sobre una maravillosa salsa llena de sabor, una pieza de foie fresco a la plancha y un par de tiras crujientes de jamón, plato sencillo en apariencia pero espectacular en el sabor, en especial por el fondo de la salsa. El fino, como es habitual, maravilloso, complejo, profundo, potente, propiciando un maridaje perfecto, muy pocos vinos aguantarían dicho plato con semejante grandeza. Fantástico.

Confit de Pato a los Dos Cortados con higos, tomate seco, tomate colina, chalota y caramelo de palo cortado
Williams & Humbert Palo Cortado “Dos Cortados” VOS

El plato fuerte es un buen muslo de pato perfectamente confitado y acompañado con higos, tomates y una salsa del propio palo cortado. Una delicia llena de sabor y contundencia. El vino es simplemente estratosférico, complejo, lleno de matices, redondo, equilibrado, inconmensurable con este plato. Le comentábamos a Angel que el plato, siendo bueno, no llegaba a la altura del vino, pero es que para estar a la altura de este vino habría que pensar en un plato de Joan Roca estando inspirado a sus máximos…nos entusiasmó tanto que nos ofrecieron otra copa y no nos negamos. Tuvieron el detalle de no cobrarla.

Sorbete Fantasía Romate
Sánchez Romate Pedro Ximénez Old & Plus VORS

Terminamos con una sopa helada de frutos rojos macerados en PX realmente deliciosa, con acidez, fuerza, contraste, dulzor contenido, jugando perfectamente con los equilibrios y limpiando la boca. El PX elegido pertenece de una serie muy limitada de Sánchez Romate, servido en una botella espectacular y con unos 30 años de crianza, nada denso ni empalagoso, un delicioso caramelo que hizo perfectas migas con este postre, algo que nos costaba imaginar a priori.

Menú por tanto muy completo, raciones abundantes y sabores bien marcados, quizá se puede echar un poco de menos una mayor audacia o creatividad pero lo cierto es que la ejecución resultó a todas luces impecable, sin impresionar pero tampoco sin poner peros.

La carta de vinos está siendo actualizada y mejorada, tiene un buen número de referencias basadas en producto nacional, aunque se van incorporando Champagnes y algún vino italiano, con precios bien ajustados. Buen surtido de copas y correcta vajilla, el servicio igualmente destacable, atentos y amables, sumillería con buena formación y conocimientos, este es un lugar donde se cuida el vino y se disfruta. Capítulo aparte merecen los destilados, estupenda colección de botellas y seriedad en la preparación de la coctelería y combinados. A mi mujer le prepararon un estupendo “vodka-tonic” con un vodka kazajo llamado Snow Queen y nosotros probamos una rareza de Islay, un Ardbeg Galileo 1999, explosivo malta de una de las destilerías punteras del momento.

En cuanto a los precios nos cobraron 30 euros por el menú, un precio francamente aquilatado si tenemos en cuenta lo recibido y en especial los vinos. Comer a la carta estaría sobre los 25-30 euros por persona sin vino. En cuanto a las copas fueron algo menos de 8€ el combinado y 10€ la copa de malta, tampoco nada caras si tenemos en cuenta lo que pedimos, claro, por tanto hay que destacar igualmente la buena RCP de este restaurante.

Así pues, resulta que tenemos un campeón en el barrio y nosotros nos damos cuenta ahora, pero bueno, nunca es tarde si la dicha es buena, hemos comido y bebido muy bien y nos han dado la sensación de seriedad con ganas de agradar e ir mejorando, así que sin duda volveremos. Aprovechamos para desearles la máxima de las suertes en la Copa Jerez internacional.

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