Restaurante Can Barris en Campllonch

Restaurante Can Barris

Datos de Can Barris
Precio Medio:
38 €
Valoración Media:
6.1 10
Servicio del vino:
5.7 10
Comida:
6.4 10
Entorno:
6.0 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Girona
Localidad: Campllonch
Dirección: Ctra del aeropuerto a Cassà de la Selva
Tipo de cocina: Tradicional, Catalana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Los viernes, excepto festivos.

Teléfono


11 Opiniones de Can Barris

Vengo de haber visitado por primera vez el Can Barris, cerquita del aeropuerto de Girona. La intención principal era probar sobretodo los famosísimos 'cargols a la llauna' de allí.

Decir que es un mediodia de findesemana y eso esta lleno hasta la bandera, principalmente de famílias enteras desde los abuelos hasta los nietos. Gente esperando mesa teniendo reserva echa y cuando me fuí a las 16h todavía había gente en la entrada esperando que le dieran mesa...hasta los topes vamos!. Mejor reservar por lo que veo y armarse de paciencia. Lugar ideal para salir a comer en familia los mediosdias por lo que veo.

Bueno a lo que interesa,

Pedí:
1- Cargols a la llauna 60 U. 14,50----la verdad me gustaron mucho, tiernos, jugosos y sabrosos. Aunque no són 'a la llauna' a secas ya que llevaban un tipo de picada con algo de sofrito.
2-figurando en el apartado de sugerencias de temporada: 'Garrí' al forn 16,50---- consistía en dos trozos rectangulares de cochinillo en terrina premsado y deshuesado con la piel exterior crujiente, muy rico!, con un acompañamiento muy simple de compota de piña y una pinzelada de parmentier trufado. Muy bueno, sabroso y ejecutado la terrina de 'garrí'. Sencillo, simple pero rico.

Todo acompañado de una coca catalana torrada amb tomàquet, agua y una media de perelada tinto.

Buena experiencia en lo comido y para repetir.
Entiendo por que es un lugar de preferencia para familias con miembros de todas la edades ya que tienen un carta extensa con platos tradicionales sencillos para todos los gustos y adapatble a todos los bolsillos.

Vi por ahí que si tortilla francesa, de patatas, croquetas....

Me llevaron a Can Barris en un viaje a Girona por trabajo, por lo que en este caso la comida fue un tanto comedida ya que la jornada laboral tenía que continuar. No puedo aportar mucho más que lo que ya se ha dicho con respecto a su plato estrella: Los caracoles.

En mi caso tengo que apuntar que hasta hace bien poco no era un plato que me entusiasmara demasiado, pero en los dos últimos años he aprendido a apreciarlos. Pues bien, aun considerándome un advenedizo al respecto, para mí y sin lugar a dudas, son los más ricos que he comido nunca, por sabor, por su textura y por esa salsa tan reducida y deliciosa que queda prácticamente enganchada al caracol, y que junto con un poco de pan tostado lo convierte en un exquisito bocado. En este caso pedimos 200 para cuatro personas y no quedó ni uno.

El resto de platos están bien pero no a la altura de sus afamados caracoles, quizás destacaría las croquetas caseras pero poca cosa más, aunque es cierto que la comida fue un tanto liviana más a base de raciones y de primeros, por lo que no tuvimos la oportunidad de degustar nada más. Eso sí todo regado con una botellita de priorato que maridó bien con las viandas.

Como suele pasar todos los fines de semana lleno total los dos turnos.Nos toco casi a las 4 previa reserva,claro.La carta en mi opinion es la mas simple que he visto en un restaurante tan nombrado,si la cambian perderian su filosofia,que se basa en caracoles y caracoles,es lo que hay...La carta de vino es super extensa y completa pero imnecesaria porque no existe servicio de vino,te dejan la botella y a correr.De primero pedimos para picar croqueta,de lo mejor,tortilla,torradas de anchoas y los famosso caracoles.De segondo canelones,buenos,entrecot,conejo y calamares a la romana que daban la impresion de ser congelados.De postres biscuit y sorbete de menta,buenos.Tres cafes.De vino visto el servicio y que estaba lleno el de la casa que no estaba mal.
Resumiendo caracoles y poco mas.

hace años que lo digo y no ha cambiado nada. si quitas los caracoles lo demas queda muy pero que muy justito. parece extraño que con la fastuosa inversion que han hecho, no intenten mejorar en la carta. de primero caracoles, y de segundo recomiento no complicarse la vida. Algo a la plancha es lo mas adecuado. caracoles, pies de cerdo, crema catalana azpilicueta, chupito 45€. carta Vinos bien.

Recuerdo que me llevaba mi padre cuando yo tenía 15 añitos, han pasado más de 40. Naturalmente el Casa Barris de antaño, nada tienen que ver con el Can Barris de ahora, pero los caracoles siguen gustando.
Cuando reservas no reservas mesa, reservas caracoles. Hoy hemos reservado 200 para tres.
Primero una ración de Calamares a la Romana, (correctos)
Un plato de “embutit”, todo cortado a máquina y muy finito, incluso hemos dejado el jamón, (nos han puesto unas láminas de jamón deshuesado cortado a máquina).
Y al fin los esperados caracoles (muy buenos)
Dos botellas de cava Llopart brut nature
Postres, un sorbete de limón con tequila, Galletas tuyarro y piña amerinaca regada con whisky.
Cafés y tres chupitos de Orujo
Precio total 130€

  • Uno de mis cavas preferidos

    Uno de mis cavas preferidos

  • Los famosos caracoles de Can Barris

    Los famosos caracoles de Can Barris

Soy de Lleida, cuna de los "caragols a la llauna", pero aunque me pese, he de reconocer que los de Can Barris son los más ricos que he comido nunca. Perfectos de punto, de textura, de sabor, con una salsa impresionante (sí, salsa, no son unos caracoles a la llauna clásicos u ortodoxos) que invita a mojar pan hasta dejar la bandeja como un espejo. Pedimos doscientos para cinco personas (se han de encargar previamente, al hacer la reserva, en múltiplos de cincuenta) porque uno de los comensales no es muy caracolero, pero nos quedamos cortos, hubiésemos seguido comiendo hasta la extenuación. Los segundos platos, más que correctos, y una carta de vinos muy extensa y a precios muy razonables justifican sobradamente la visita a este local. La reserva es imprescindible, y los fines de semana (hacen dos turnos) se llena hasta los topes. Muy buena relación calidad-precio. Pero por encima de todo, lo dicho: ¡olé, vaya caracoles!

Despues de un año leyendo vuestros excelentes comentarios y haciendome descubrir grandes lugares gastronómicos me he decidido a escribir mis opiniones y he escogido en primer lugar este restaurante, quizás porque hace ya 30 años que me llevaban mis padres cuado era sólo el bar del pueblo y ya hacían unos excelentes caracoles.

De los caracoles ya lo han dicho todo pero se les ha pasado por alto la carne, tanto el filete como el entrecot se deshace en la boca.

Además como buen aficionado al cava que soy tienen en la carta María Casanovas que en mi opinión debería estar en cualquier restaurante que se precie.

En cuanto al entorno no es que vaya a ganar un premio al diseño, más bien es tipo industrial pero con el menú que os he citado (alrededor de 40€ con el cava) saldréis con la intención de repetir.

El Diumenge vaig a menjar cargols amb els meus amics, ummmmm q bons q son¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡
els espero amb candeletes, se me fa la boca aigua nome de pensari, son els millors del mont, es clar q jo tambe els faig molt bons, pero son completament diferents i el millor de tot es q no he de cuinar, q aixo tambe s’agreiex.

Los dos comentarios de más abajo resumen todo lo que hay que decir de Can Barris: -¡¡Caracoles!!
Realmente son un vicio y todavía no sé que demonios ponen en la salsa que los hace inconfudibles (¿será jamón triturado?).
Hay que añadir que el local es bastante ruidoso, sobretodo el fin de semana (claro) y que exteriormente da un poquito la sensación de "industrial" por el emplazamiento y diseño de las sucesivas ampliaciones. El otro dia fuimos a buscar una bandejita y nos la llevamos a casa, que también es una opción.
Os recomiendo el maridaje con un buen cava o champagne. El precio es caro, sobretodo el de los caracoles, pero los vicios se pagan.

Es cierto que el sitio no es nada del otro mundo, pero los caracoles, "se salen".
Bodega simple y carta sencilla, muy "casolana". El que va a can Barris no va a pedirse un Cordón Bleue, ni un plato de autor. Va a lo que va: A los caracoles.

Repito y repito, sigo repitiendo y no pararé de volver a ir. Sí, soy adicto a los caracoles de Can Barris.

El único problema, que hay que reservar con bastante anterioridad (un día o incluso dos).

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