Restaurante Restaurante Los Brezos en san mames de meruelo

Restaurante Los Brezos

Datos de Restaurante Los Brezos
Precio Medio:
38 €
Valoración Media:
6.2 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
4.7 10
Calidad-precio:
8.3 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Cantabria
Localidad: san mames de meruelo
Dirección: Carretera Beranga - Noja 5
Código postal: 39192
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 36,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: lunes tarde

Teléfono


8 Opiniones de Restaurante Los Brezos

Nos acercaos unos amigos a pasar una agradable comida en un restaurante que está cogiendo cartel dentro de los sibaritas del buen yantar y mejor beber.
El Primer plato del menú degustación es un sorprendente y sabroso foie envuelto en una falsa piel de mandarina aderezado con un pan muy logrado y riquísima tierra verde..... muy rico.
El macetero con la simulación del pulpo me pareció una sorprendente presentación pero lo encontré con una cocción excesiva del pulpo y de sabor no acorde a la presentación.
El plato de carne fue correcto, rico y sabroso.... bien servido en cuanto al punto de la carne.
El plato de bacalao fue una buena pieza de bacalao, con excelente cocción y la pieza de buena calidad.
El postre..... rico y sorprendente.... un falso huevo cocido con una cama de hojaldre y un toffe....rico y excelente presentación.
Como pega al menú diría la elección de la vajilla, francamente me pareció en algunos platos ver mas vajilla que comida y actualmente hay vajillas muy originales que acompañan a la propuesta del chef del lugar.
También valorar de manera negativa el excesivo ruido del local y la nula intimidad.... unos biombos vendrían de perlas para ganar en privacidad y ayudaría a que los comensales no piensen que están en una taberna riojana.
Por lo demás excelente relacion calidad precio, los camareros atentos y simpáticos y muy recomendable asistir y tener un lugar gastronómico al que acudir en la zona.
Bon apetit !!!

De vuelta a casa tras pasar la primera parte de las Navidades por tierras cántabras se nos ocurrió que este local podría ser un buen punto de parada para la comida. Los buenos comentarios vertidos en estas páginas auguraban una agradable experiencia a un precio bastante asequible. Llamamos para reservar y nos presentamos a la hora que el restaurante nos propone (algo más tarde de lo deseado por nosotros). Para hacer tiempo nos damos una vuelta por la vecina localidad de Noja, que presenta el aspecto triste y desangelado que tienen la mayoría de los pueblos costeros en temporada baja. Una apariencia similar ofrece el comedor del restaurante, una amplia estancia que a esa hora se muestra vacía (luego se ocuparon cuatro mesas más) y con la temperatura casi parecida a la de la calle. Menos mal que los radiadores en poco tiempo cumplieron con su cometido, pues de lo contrario no habría quedado más remedio que echar mano del abrigo.

Una vez acomodados nos comentan que la única opción para ese día es el menú degustación, si bien ya nos habían advertido de ello en el momento de la reserva. Ocupamos la espera hasta el primer plato eligiendo el vino, que resultó ser un Zárate Albariño 2013 (18€). Tras ello comenzó el desfile de platos, que coinciden con los ya comentados por los que me preceden:

CAJA DE BOMBONES: los cinco tipos de quesos que se esconden bajo el aspecto de bombones de chocolate blanco llegaron a la mesa muy fríos, con lo cual su sabor quedó bastante deslavazado. Original presentación, desde luego.
BOMBÓN DE FOIE CON GELATINA DE NARANJA: tras una puesta en escena más aparatosa que espectacular, nos encontramos con unas falsas naranjas rellenas de foie cuyo sabor no me dijo gran cosa.
ENSALADA DE MIEL Y MOSTAZA: el plato asemeja un nido con un huevo de gallina en el centro, cuyo contenido acaba fundiéndose al mezclarlo con el resto de ingredientes. En suma, una agradable ensalada con acertados contrastes.
RISOTO DE BOLETUS CON JAMÓN IBÉRICO: un arroz más que correcto al que le sobraba, por no aportar nada, una especie de helado con forma de champiñón. Por razones que se me escapan, la ración se sirve sobre una curiosa base que corresponde a un corte de un tronco de árbol.
RAPE A LA PLANCHA CON ALGAS: el pescado se mostraba correoso y falto de sabor. Si lo importante falla, lo demás (su "guarnición") carece de interés. Lo peor con diferencia.
SOLOMILLO DE TERNERA A LA PLANCHA SOBRE TIERRA DE FOIE: carne tierna, en su punto, pero que no sabía a nada. Lo mezclé con el foie para intentar que supiera a algo, pero ni por esas. Otro plato fallido.
BROWNIE DE CHOCOLATE: interesante postre, con el chocolate en diferentes texturas y presentaciones. Lo mejor junto con el arroz.

Con los cafés (excelentes) nos trajeron unas TRUFAS DE CHOCOLATES forradas por una gelatina roja y que les confería aspecto de tomates cherris. Este último trampantojo se presenta en una macetita que en vez de tierra lleva galletas oreo en polvo.

Terminamos la comida con la sensación de haber asistido en algunos momentos a un espectáculo de fuegos artificiales, con mucho estruendo y colorido, pero con carencias en lo esencial, en lo puramente culinario. No les falta creatividad, ni técnica, pero todo indica que la materia prima que entra en la cocina no anda precisamente sobrada de calidad y cuando este pilar fundamental de la gastronomía falla todo se tambalea.

Aprovechando que por motivos profesionales, hoy tenía que moverme por la zona Oriental de Cantabria, ayer reserve para la comida de hoy.

He comido :

Quesos de Cantabria.
Foie.
Ensalada
Risoto de setas y jamón.
Rape a la plancha.
Solomillo a la plancha.
Y de postre: Brownie.

De beber Dominio del Bendito primer paso 2011, agua y dos cafés. Éramos dos y hemos pagado 80 euros, por tanto a 40 euros comensal.

La comida no me ha entusiasmado en absoluto.

Seguro que los que habéis estado en este lugar, os creéis que me he confundido de local, pues no, os explico mi idea:

La presentación de los platos excelentes, pero…

Hemos comido:

Caja de bombones - tabla de quesos . Cinco quesos cántabros presentados en forma de bombón con tipos diferentes de pan, en una caja de color rojo y colocados en forma adecuada u orden de degustarlos. Ninguno me ha llamado la atención y para mi gusto demasiado fríos, y quizás por ello su punto de cremosidad y características no eran apreciables debidamente. Quesos de Cantabria.

Bombón de foie relleno de jamón ibérico con gelatina de naranja sobre tierra de pan, cebolla caramelizada, acompañado de un aroma con nitrógeno a naranja: el foie era foie, el jamón no fui capaz de detectarlo y el aroma no se apreciaba apenas. Foie.

Ensalada de distintos tipos de lechugas, aceitunas picaditas, mostaza y con un falso huevo construido con cáscara de manteca de cacao y relleno de yogourt y algo más. Había que romper la cascara mezclar y comer. Mi sensación era de comer una ensalada de materia prima de no muy alta calidad, con salsa rosa: Una ensalada.

Risoto de boletus y jamón ibérico, acompañado de un champiñón de queso. Había que mezclar el queso sobre el arroz y comer: estaba bien, pero era un risoto sencillo.

Rape a la plancha, con un esparrago verde y refrito de alga codium. Para mí el mejor plato junto con el postre, pero solo faltaba estropear un rape a la pancha: Rape a la plancha.

Solomillo de ternera a la plancha con una tierra fría de foie y pan de olivas. Había que colocar la tierra del foie sobre la carne con sus escamas de sal, pero no se conseguía integrar. Buena carne y presentada al punto solicitado. Solomillo.

Un postre que era un falso Brownie, que me gustó. Un Brownie.

La presentación como he apuntado excelente, pero al final los acompañantes no consiguen integrase en el producto principal, ni le resaltan ni le dan una tinte distinto.

Comentario y detalles a resaltar:

El local se llenó, acudiendo el 70-80 % de los comensales a desgustar este menú.

Recepción adecuada y despedida nula.

No se dispone del menú escrito, y tampoco me lo ofrecieron el realizarlo al comentar el detalle.

Hasta la llegada del pescado los cubierto eran los mismos, ha tenido que de forma constante, el servicio retirar los míos del plato, puesto que yo los dejaba en el mismo.

El local ligeramente ruidoso, pero no tanto como me supina por algunos comentarios leídos.

La temperatura del local ha sido como casi un baño de contrastes, a la llegada el aire acondicionado perfecto, llegan unos comensales protestan y se apaga, ante una indicación de alguien se coloca una rato más tarde, de nuevo se apaga etc.…cuando funcionaba perfecto y apagado calor.

Si no se solicita, no se dispone de pan.

El servicio de la sala, correcto y con buen ritmo de platos para ser un menú más bien largo.

En cuanto al vino, la carta es más bien escueta y poco imaginativa, al acercarme la carta y preguntar en que consiste el menú, me comenta que hay de todo, mi idea entones fue pedir un blanco con madera, mire la carta de los blancos y acabé en Toro. No se dió a probar el vino, de entrada se llenaron las dos copas y ahí te queda la botella, eso sí, con buena temperatura. Menos mal que no había corcho…..

La presentación de los platos inmejorable, si os gustan las trampantojos acudir, yo ya he estado.

Desde luego que este restaurante entra en el terreno de lo inverosimil, de lo "friki-raro" pero también en el de lo recomendable. Varias razones me incitan a pensar así. Se localiza junto a una gasolinera , sin ningún atractivo externo, junto a la carretera. En verano siempre lleno .Gente que en su mayoría parece acercarse más a probar una cocina , dicen que distinta y barata, que por afición y cultura gastronómica. Mucho ruido, permanente. Servicio amable, pero con semejante jaleo es imposible dispensar una buena atención, dos turnos, prisas. A pesar de la buena intención , es imposible..carta de vinos decente, las hay mucho peores en mejores restaurantes.Cocina creativa ???, no sé.. , creo que no, más bien diría cocina de efecto, de sorpresa y ésto tiene mérito a ese nivel y con un menú de 27 euros. Sí 27 euros, con sorpresas más que alta cocina o gran producto. Divertido menú, trampantojos, a veces sin demasiado sentido,rozando la extravagancia pero difícil, que exige ingenio y ganas. Caja de quesos, Foie con nitrógeno a la naranja, un falso y predecible huevo de cacao con yogurth y naranja sobre discreta ensalada, risotto de arborio con hongo de queso, excelente .Rape plancha(quizás lo mejor) con verdura de temporada que pide cuchara, discreto solomillo con base similar al foie naranja y buen postre de chocolate y falsa nuez de praliné. En definitiva, sin esperar una gran cocina( quizás en mejores condiciones y mayor precio si pudiera ser), un restaurante para sorprenderse, divertirse comiendo y no quedarse sin blanca, curioso¡¡¡, hay que visitarlo al menos una vez.

Visitamos este pasado sábado, animados una vez mas, por gastiola. Aprovechamos para empezar nuestro finde en solares con fuegos artificiales. Lleve a mi mujer e hijo engañados a comer a una gasolinera, pensando ellos que seria algún menú para salir del paso , de camino a nuestro destino; Curiosa localización.
Local lleno, imposible ya sin reserva, por lo menos en verano. El menú es el mismo que el comentado anteriormente:
-Caja de bombones: Quesos presentados en forma de bombones; me encantaron el segundo y tercero; yo también hubiera cambiado el orden del cuarto y quinto.
- Foie simulando una naranja: espectacular presentación, también el punto de temperatura del foie. A mi me sobro lo de la cebolla y la tierra de debajo; creo que la gelatina de naranja y su aroma al echar el nitrógeno serian suficientes.
- Falso huevo: muy diferente ensalada, donde el cliente rompe el falso huevo elaborado de mango y yogur, aliñando la ensalada. Creo que el bouquet de lechugas que utiliza desmerece un poco el mucho trabajo este plato.
-Arroz de hongos con falso champi helado de queso: buenísimo de sabor y punto.
-Rape con alga codium: Aquí esta la joya del menú a mi parecer, esa "salsa verde" de algas, que estaba de muerte. De los tres rapes , dos salieron muy crudos, y pese que avise lo quería en su punto, lo partieron por la mitad y lo planchearon. No presentaron el plato como al principio, pese a no haberlo tocado.
-Solomillo con tierra de foie: rico, bien presentado, el kiwi y fresas contrastaban la grasa con acidez.
-Falsa nuez y chocolate: el praliné de nuez de 10, preciosa presentación.
-Tiesto de tomates: Tierra comestible y bombones con forma de tomate para un buenísimo café.
Un restaurante de los de recomendar, excelente RCP, con pequeños fallos producidos por un trabajo titánico: dar de comer así a unas 60 personas por servicio, sino eran 70. Mucha cocina, arte y curro.
Mucha frescura para el paisaje gastronómico Cántabro.
Bebimos Alquez (vinazo) y cerveza cántabra senador.

Alguien de corazón bizkaino tiene un aliciente añadido al visitar este local. Eso de cenar en "San Mamés" tiene su aquel.
Desde luego que al verlo por fuera pensarías que es un restaurante de carretera típico de menú normalito y poco más. Eso es lo que al parecer ofrecen entre semana pero los fines de semana la cosa cambia radicalmente. Ofrecen un menú degustación que, visto lo visto, está teniendo un tremendo éxito. Local a tope pero Yolanda es mujer precavida y reservó con tiempo.
Antes de la cena por fin pongo cara a Miguel, veremero cántabro con el que ya habíamos compartido muchos comentarios. Casualmente ha visitado este restaurante recientemente.
Tengo que ir “entrenando” para la visita de Joan y por lo tanto a una hora más bien “francesa”, nos acercamos al local que ya tiene media entrada y que se va llenando a lo largo de la noche.
La primera sorpresa es descubir que el local ha sufrido una transformación, más luminoso, sensación de más limpio, más amplio. Esa amplitud tiene sus desventajas y ellos además lo saben. Está lleno, a tope y son muchas mesas y muchos comensales y muchas sorpresas y mucho que comentar….. así que el nivel sonoro es excesivo. Pero están en ello.
Nos acercan la carta de vinos que es correcta y aunque mi compañera intenta “llevarme al huerto” del moscato, consigo, de lo cual casi nos alegramos los dos, que acompañemos la cena con una botella de Juvé y Camps Reserva de la Familia 2009. Cava catado ya en numerosas ocasiones y que me parece de una relación calidad-precio muy satisfactoria. Buen cava, buen maridaje.
Comienza el espectáculo:
"Caja de bombones - tabla de quesos" . Cinco quesos cántabros presentados en forma de bombón acompañados así mismo de cinco tipos diferentes de pan. Los quesos son para degustar de menor a mayor potencia aunque yo, mira tú por donde, cambiaría de lugar al cuarto y quinto pues me parece más potente. Aquí cada cual que los coma como le apetezca, yo prefiero hacerlo cual si de un bombón se tratase y el pan lo dejo para luego. Es un comienzo curioso, agradable y desde luego que no te deja indiferente.
Bombón de foie relleno de jamón ibérico con gelatina de naranja sobre tierra de pan cebolla caramelizada y reducción de Pedro Ximenez. Presentación de lujo. Jugando con el nitrógeno líquido y jugando con la posibilidad que los aromas nos lleguen. Puro espectáculo.
Ensalada de Ibérico con Salsa de Miel y Mostaza, en Falso Nido de Pasta Kataifi, con Huevo Reconstruido con Cáscara de Manteca de Cacao y Relleno de Yogur y Naranja.
Volvemos a jugar con trampantojos. En este caso el huevo que realmente es un huevo en toda regla. Su cáscara hecha con manteca de cacao y la clara y yema no son sino yogur y crema de naranja. Te dicen que con un golpe seco lo rompas y lo mezcles con el resto. Yo casi rompo hasta el cuenco. No hace falta maltratarlo. El resultado me ha gustado. Tiene un sabor curioso y agradable, distinto a cualquier ensalada.
Risotto de boletus y jamón iberico, acompañado de helado de queso. Quizás un pelín duro el arroz pero seguramente que cada día saldrá con un pequeño toque distinto. Acertar exactamente con el punto es más que difícil y mucho más si tienes que torear tú solito con semejante comedor. De sabor intento y muy rico, es un plato que me ha encantado.
Rape a la plancha con verduritas y refrito de alga codium. Conocemos la textura de este pescado, tiene que estar como está, un tanto… “tieso”. Es un pescado que me gusta mucho. El acompañamiento es diferente a lo degustado habitualmente. Casi parece una salsa verde fresca y sabrosa. Yo he utilizado la cucharilla de postre para no dejar ni una gota en el plato. De nuevo me sorprende con preparaciones muy trabajadas y nada aburridas.
Solomillo de ternera a la plancha con tierra de foie y pan de olivas. Al parecer a Rubén el foie es un producto que le gusta. Yo repetiré hasta la saciedad que la carne me gusta con sabor a carne y que las compañías me sobran en la mayoría de las ocasiones. Así que por un lado me como el resto de los ingredientes y por el otro la carne que está muy rica. Con sabor y además como nos han preguntado por el punto, está a nuestro gusto. Sonrosada, como debe ser.
Llegamos ya al postre. Un postre chocolatero cien por cien y que vuelve a sorprendernos con un trampantojo en forma de nuez que como véis en la foto está muy conseguido. Si os gusta el chocolate no os va a dejar con mal sabor de boca, desde luego.
Qusiera decir aquí que el servicio en general es bueno. Muchas veces, cuando un local llena así, no todos los camareros son igual de profesionales y puede resultar que tu servicio haya sido de diez y el de la mesa lejana no lo haya sido tanto. La chica que nos atiende principalmente lleva muchos años en esto y se nota. Agradable y atenta y con mucha inquietud en asuntos de vinos que siempre se agradece.
También hay por ahí un simpático de Santutxu que imagino que será un placer para él trabajar en San Mamés. Digo yo. Aupa Mikel.
Hace una noche estupenda y el cafecito preferiero tomarlo en la terraza. No nos vamos a engañar que las ganas de echar el cigarrito pesan ya. Con el café nos sacan otro postre, en este caso las Trufas de Chocolate con gelatina de fresas sobre tierra de galleta oreo o si queremos llamarlo de otro modo, los tomatitos en tiesto que a fin de cuentas es lo que vemos. Cojo-nudas las trufas.
Invitación a dos copitas de un dulce que ya conozco pero el hecho de tener más tarde que desplazarme a cien kilómetros de distancia y a horas intempestivas, no me permite más que mojarme los labios justo-justo.
Cuando Yolanda llamó para reservar, quería sorpresa y pidió la posibilidad de que nos preparase el postre estrella del local, El Bosque. Le comentaron que no era posible. Hoy hemos sabido la razón. Sólo lo prepara en una mesa por servicio y se nos habían adelantado. Es un postre donde el cocinero sale a la sala y con una maestría sobresaliente, prepara lo que realmente parece un Bosque.
Curioso el hecho de que prácticamente todo el comedor nos levantemos a observarle. Esto no se ve en ningún sitio. Algo muy curioso, la verdad. Olé tus……
Pequeña e interesante charla con Rubén. Un tío que lo tiene muy claro, un inquieto que creo que además del éxito que está teniendo, llegará más lejos. Tiene ideas y muchas y me parecen buenas. Cambio de ubicación, comedor algo más pequeño e incluso la idea de dar una mesa por servicio con un menú especial. Ya le he dicho que me apunto. Aunque sé que el primero no voy a ser………no te olvides de mí.
Pues dar semejante menú por 26.50 euros es algo a tener presente. Nos lo dice claramente, en cocina estoy yo y ……. Yo. Ahora entendemos perfectamente el hecho de ir cogiendo reservas a diferentes horas. Menudo currelo. Además, lógicamente hay que jugar con productos no demasiado complicados a la hora de las preparaciones y que permitan preparar con antelacion muchos de los platos.
El sistema de puntuación de verema me obliga a jugar con alguna de las notas para que el resultado final sea el que necesito.
Creo que es una manera elogiable de hacer llegar al público en general un concepto de cocina que la mayoría desconoce. Creo que ahí está la clave de sus “completos”. Volveremos en cuanto haya novedades, lo que al parecer no va a ser demasiado tarde.
Para ver las fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/

... por cumpleaños familiar visité este establecimiento. Llevaba tiempo, mucho tiempo en el punto de mira de mi madre y a una madre no se la puede decir que no. No era mi cumpleaños, pero es lo que hay.

LLegamos mas que puntuales, pedimos un verdejo, botellin de agua y un zurito que nunca llego. Eso en la barra.

Una vez dentro, ya con dos mesas ocupadas en el comedor, nos acomodan y ofrecen l carta de vinos. Yo no la he mirado, iba con la idea de comer con agua (me habia dado por ahi) pero era bastante amplia. A los 2 minutos vuelve el camarero para tomar la comanda de bebidas... Le miramos, nos mira, le volvemos a mirar y nos lo vuelve a pedir. Agua, cerveza casera de Torrelavega (4.50€) y botella de José Pariente (ni idea del precio). Lo comentamos en la mesa, lo dejamos pasar.

Primer plato, la caja de quesos. Curiosa presentación, buen sabor de 3 de ellos. Los panes de cebolla, tomanete y demas hierbas estaban muy buenos. Vuelve el camarero y aun casi sin terminar tanto yo ocmo mi madre nos retira los platos. Nos miramos, y nos reimos.

Segundo plato. Las bolasl de foie con aspecto de naranja. Curioso en presentacion. De sabor bueno, agradable pero se echa en falta una tercera tosta para poder terminarlo.

Tercer plato. Ensalada con falso huevo de crema de yogur y manteca de cacao. A la vista muy original, perfecto. En cuanto a la hora de comerlo pues bueno. No nos dijo nada.

Cuarto plato. Rissotto de setas con jamon. Espectacular. Bordado un 10 a este plato. El falso champiñon de queso sefunde con el arroz y todo queda bien meloso.

Quiton plato. Rape sobre un caldo de algas y esparrago triguero. Plato incomodomisimo de comer. El cuenco del plato es minusculo y ayuda muy poco a la hora de cortar el rape. Estaba muy bueno de sabor, un pelin crudo pero muy bueno.

Sexto plato. Solomillo con desierto de foie. La carne estaba muy buena. Aqui no hay explicacion prosible.

Postre 1. Un Brwonie de chocolate que snceramente no nos dijo nada.

Una vez con los cafes nos trajeron las falsas fresas de trufa con suelo de cacao. No lo probe pero mi padre dijo estar muy bueno.

Ahora, hay dos cosas que deberian solucionar. Una es el ruido de ambiente y la otra es el calor que hay. Ambas tienen solucion, asi que es una cosa deberia mirarse.

Y luego, pienso que al servicio de mesa hay que darle un minimo de formacion. Como abrir una botella, como recojer cubiertos y platos de la mesa, etc. Tuvimos que pedir una cubitera para el blanco, etc. Pero bueno, todo eso se puede mejorar. Ojo, aqui trabaja gente muy valida, pero a los nuevos hay que enseñarles si es que realmente quieren aprender!

Comimos muy rapido, en hora y poco estabamos ventilados. A mi este tipo de menus me gusta comerlos pausados. Aplaudo la idea de no poner pan salvo que lo pidas. Me lo hicieron en Diverxo y me encanto, no acabas hinchado por ello.

El total 113€.

Habíamos pasado muchísimas veces por delante camino de Noja, Isla.... pero no habíamos reparado en él. Junto a una gasolinera es el típico sitio donde pararías a tomar algo o en todo caso a comer un menú del día de viaje a cualquier lugar.
Gracias a las visitas que hago a los comentarios del Mule, he visto que ofrecen un menú degustación que viendo las fotos resulta más que apetecible. Es necesario llamar para reservarlo así que lo hice el otro día y hoy ha tocado la visita.
Amplio comedor, con mesas vestidas con manteles de papel, de buen tamaño y suficiente separación entre ellas.
La sala atendida por una sola camarera que ayudada por el propio cocinero, ha sido capaz de atendernos a casi 30 personas sin tiempo alguno de demora. Te explican detalladamente los platos además.
El servicio de vajilla es correcto y así mismo lo es el del vino, con una carta no muy extensa y aunque referencias no faltan de nada, son pocas de cada tipo. Nos apetecía un albariño y solo tienen uno así que a por él hemos ido: Albariño de Fefiñanes 2012 en nariz aparece algo de manzana, en boca fresco, vuelve la fruta, con una correctísima acidez e invita a mantenerlo en boca. Otro vino que me ha encantado y van........
De entrada nos aparecen con una preciosa caja roja y al abrirla descubrimos una Tabla de quesos presentados cual si fuesen bombones de chocolate blanco, individualizados en su cestita de papel y con una variación de distintos panes. Nos propones tomarlos en un orden concreto, de menos a más sabroso.
El primero ya tiene mucho sabor y según van pasando van mejorando en intensidad. Yo personalmente hubiese colocado el 4º en el quinto lugar, un queso azul con antxoa que es una bomba en boca. En general un conjunto muy bien conseguido y muy agradable.
De nuevo nos aparecen con un plato muy vistoso y además jugando con el humo, cosa que se está poniendo muy de moda últimamente al parecer. Los platos tenían su nombre pero no los recuerdo luego el título irá más o menos según considere. Bolas de foie con forma de naranja presentadas cual si de naranjas se tratase,con su hierba verde incluída. Al final el resultado es simple y llanamente una bola de foie. Plato muy conseguido visualmente pero que es sabor a mi me resulta un tanto escaso.
La fresa presentado sobre un trozo de pizarra en forma de plato con un cubo con luz de base, nos traen este plato que de nuevo resulta muy vistoso. Una fresa que resulta ser un helado de pimiento rojo con un sabor intenso y que está perfectamente acompañado de una antxoa y un tartar de tomate. Conjunto muy sabroso aunque yo y no sé como intentaría que ese helado de pimiento no pareciese en boca como un trozo de hielo.
Salmorejo en dos texturas con huevo cocido y jamón ibérico en una copa y por otro lado, el cocinero sale a la mesa y prepara dos piruletas con nitrógeno líquido. Volvemos a jugar con la vista pero esta vez acertamos plenamente también con el sabor. Exquisito, sin duda, pena de que la cantidad no sea abundante.
Bakalao con algas, espuma de mar y tapioca el pescado quizás un pelín pasado de punto pero con mucho sabor, la salsa que lo acompaña está riquísima y en este punto he pedido un trozo de pan que no te ofrecen puesto que la mayoría de los platos ya lo incluyen. Como no hay cuchara, prefiero untar pan. Por cierto, un pan rico para lo que solemos ver por aquí a no ser restaurantes de una categoría.
Solomillo a la plancha con tierra de foie y pan de olivas acompañado por unos trozos de fresa, la carne simplemente perfecta. Se corta con suma facilidad, sin tener que empujar mucho el cuchillo.
Toque ideal de sal y la mezcla con los ingredientes que la acompañan no desluecen para nada el plato. Un plato muy, pero que muy interesante y de una calidad superior.
Nos aparecen ahora con una sartén donde apreciamos un huevo frito con unas patatas y un trozo de panceta no es otra cosa que el postre, las patatas no son más que plátano macho, la supuesta panceta es una tostada de pan y el huevo está compuesto por la yema con sabor a naranja y que la metes en boca y explota y la clara que aún sabiendo que era algo conocido, no hemos podido terminar de descubrir. Un plato vistoso de nuevo y realmente nos ha gustado bastante su sabor.
Un cafecito correcto acompañado de un vino dulce con sabor a naranja y para acompañarlo nos presentan como final, unas Falsas fresas sobre tierra de cacao jugamos de nuevo con lo que es y no es. Un par de trufas bien disimuladas sobre la tierra de cacao. Empezamos y terminamos con una originalidad tremenda a la hora de presentar la inmensa mayoría de los platos.
Pues un buen descubrimiento que no nos ha dejado indiferentes, aunque es mucho más la sorpresa visual que la sápida, no deja de ser una propuesta interesante y mucho más al precio que se ofrece el citado menú que no es otro que 25 euros iva incluído.
Volveremos a probar nuevas propuestas pues al parecer va cambiando los menús cada algún tiempo.
La nota del entorno sería de 5 pero me parece injusto no premiar de algún modo el trabajo realizado por todo el personal y más aún en cocina.

  • Postre

  • Solomillo

  • Tabla de quesos.

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