Restaurante Zuria (Hotel Jardines de Albia) en Bilbao

Restaurante Zuria (Hotel Jardines de Albia)

Datos de Zuria (Hotel Jardines de Albia)
Precio Medio:
46 €
Valoración Media:
5.5 10
Servicio del vino:
5.2 10
Comida:
5.0 10
Entorno:
5.9 10
Calidad-precio:
4.6 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Vizcaya/Bizkaia
Localidad: Bilbao
Dirección: Uribitarte Kalea, 7-9
Código postal: 48001
Tipo de cocina: Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 35,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


10 Opiniones de Zuria (Hotel Jardines de Albia)

El arroz caldoso de marisco sabía a risotto de setas (llevaba setas que anulaban el sabor del marisco si es que lo tenía pq parecía un risotto de setas como he dicho), la chuleta deshuesada que se ofertaba consistió en una chuleta deshuesada para dos personas y no para una y eso no lo ponía en el cupón que vendía, además era minúscula. Lo único que se salvo fue el postre. Me sentí estafado y si llego a pagar el precio del menú en lugar del de la oferta...me escuchan. Ese menú que nos sacaron no correspondía con lo ofertado y no vale los 55 euros que se supone que valía. Con lo bien que trabaja Zaldúa en sus restaurantes...no me esperaba esto en uno suyo. No volveré y mi amigo tampoco.

Había estado hará unos tres años y lo recordaba como un buen restaurante. He vuelto esta semana para comer. Nos planteamos ir probando sucesivamente medias raciones de los entrantes y pescado y carne para tres personas. Aperitivo: una croqueta, muy rica, pero servida en un plato de tamaño postre, sin gusto, con aire rutinario.
Entrantes: colas de cigala sobre juliana de verdura. Habría que decir: colitas de cigalitas. Sosas ellas, con la carne que blandeaba pasadita de punto, además servidas sin lupa lo cual dificultaba mucho la degustación, y las verduras insulsas. Perretxikos, algo sosos pero ricos, faltaría, con su yemita, pero entre las tres medias raciones no sumaban una sola ración razonable, no ya copiosa sino meramente razonable.
Pescado: rape. Esta rico, aunque de nuevo como pasado por el grifo. Después chuleta: bien, rica, tierna, pero nada sobresaliente, con la sal sobre la mesa a disposición de los comensales dispuesta en un vasito como de chupito y una cucharilla (sí) de café solo.
Postres: tostada del Zuria, rica muy lejos del desmayo, helados y sorbetes que no probé y bizcocho de cacao que no quise probar. Cafés y chupito de orujo y una copa raquítica de un Pedro Ximénez que me trajeron a la mesa ya servido en la copa, y que no pude distinguir, ni podría así viviera treinta vidas, entre la montonera de mediocridades que pululan de esta uva.
Bebimos Señorío de Otxaran.
Sobre el servicio. Fue correcto, hasta que al final nos fuimos quedando solos en el comedor. Apenas pasaban las cuatro y media. Pedimos los chupitos y en el mismo momento decimos “ah, sí, y los cafés” y la camarera dice: “Muy bien, que así nos vamos”. Tal cual. A todo esto, las escasas mesas que se habían utilizado las preparaban mientras tanto sin tapujos: manteles al viento, cuberterías… Pero bueno, a favor del Zuria diré que en ningún momento salieron con la escoba hacia arriba.
Recuerdo: precio por persona para medias raciones.

Hoy, parece mentira, hace justo 5 meses que escribí mi primer comentario en verema. Han sido unos meses intensos. Lo que se aprende aquí. Gracias a todos/as por la paciencia, por los tirones de orejas, por los ánimos, esto engancha. Parece mentira que sin conocer a las personas uno casi se considere "amigo" de unos y otros.
Otra oferta de Lets Bonus en el Zuria. Casualidades de la vida, prácticamente el mismo menú que la otra vez pero la diferencia era que podíamos elegir entre dos primeros y dos segundos.
De aperitivo unas croquetas de jamón que la verdad es que estaban ricas, no eran para incluir en la lista de Mfunes pero se dejaban comer.
De primero ella ha elegido una ensalada de ventresca, ración generosa de pescado y en un punto muy correcto con unas lechugas de acompañamiento y no lo contrario que suele ser lo habitual.
Yo me he decantado por un arroz caldoso de hongos y langostinos. Un punto casi perfecto, solo un poquito tieso pero los hongos parecían algas, tiernos de ganas. Los langostinos también ricos aunque, lógicamente un pelín excasos.
De segundo ella ha optado por una merluza, ración decente, punto ideal.
Yo he elegido una txuleta, igual que la otra vez, aunque esta vez coincido más con Oscar en que las he comido mejores, por ejemplo la vez anterior en este mismo restaurante. El sabor muy bueno pero un poquito más de desperdicio, solo un poquito. Su punto exacto de sal y un acompañamiento de una salsa de setas que, como es habitual en mi, me he comido con si fuese una sopa. Prefiero difrutar de la carne en su sabor, sin mezclas.
El postre ha sido también la tostada del zuria, con helado de queso. Aquí nada que objetar. Pero para golosones como yo, creo que es su postre perfecto y no nos ha desengañado.
Cuatro panecillos diferentes, dos para cada uno.
El local, blanco inmaculado, las mesas correctas, mantelería, cubertería y vajilla bien. Cambio de cubiertos y platos en cada servicio.
Nos hemos decantado esta vez por el Quinta Apolonia que a mi chica le gusta más que el Belondrade. Vino rico, no le llega al nivel del otro pero se deja beber gustoso. El servicio muy correcto, abierto en nuestra presencia, dado a probar preguntando quien era el catador, cubitera, copas de buen tamaño.
Un cortao muy bien preparado y de vino dulce un moscatel Otxoa. Curiosidades de la vida, como no soy un entendido, le he preguntado a la chica que nos atendía si entendía algo de vinos y me ha dicho que bueno, que algo sí.
Y me dice, cierra los ojos, piensa en melocotones.... dicho y hecho, pues curioso, si he sacado el gusto a melocotón, pero desde luego, sin discusión, aparece la uva, el moscatel. Rico, creo que es de lo mejorcito que conozco para terminar una velada.
El servicio muy atento, muy simpático y empatizando con el personal, me gusta que si me doy, se den.
En resumen, creo que es una opción interesante para Bilbao, no puedo hablar de comer a la carta pero con la oferta creo que merece la pena.

  • Tostada

  • Txuleta

  • Local inmaculado.

Así reza en la tarjeta de visita , y es que su especialidad son los asados , la verdad es que por la descripción , que ya ha dado gastiola , y las fotos que podéis ver , no es el típico asador .

El menú es el mismo ya descrito , un menú bono , tan de moda , prácticamente coincido en las apreciaciones y las sensaciones con el anterior forero.

Las croquetas muy ricas , el arroz, sin mas , el pil-pil , yo pensé que era una salsa verde , pues no le saque demasiado sabor , ni a la salsa , ni al arroz ,eso si la almeja que tenia encima , estaba muy buena , grande y llena, de calidad,la carne buena , yo también use la salsa de hongos , en plan sopa , la torrija y el helado de queso muy bueno , yo escogí el quinta apolonia , el hermano pobre del bendrade , pero a mi me gusta mucho , agua a 3,5 , el vino a 18, cafe 1,80 y gin-tonic de hendrich a 9€ , todo ello mas iva .

No es barato , la carta , es mas bien logica , el precio de la carne , en carta es a 36€ kilo , y la verdad , buena carne , las he comido con mas sabor , pero no estaba mal .

De todas maneras , para hacerse una idea buena , hay que ir , sin bonos , pero si es un sitio para volver , cosa que de mas de un sitio , que he probado con bonos , no puedo decir.

No he coincidido con el amigo gastiola , porque somos , como el día y la noche , vamos que yo soy de comidas y el de cenas , que no en gustos , que hasta en el vino , nos ponemos de acuerdo , somos de blanco.

Pongo el mismo título que el nombre porque realmente este restaurante es zuria(blanco en euskera). Todo es blanco, mesas, manteles, sillas..... Parece que lo han tapado todo para pintar.
Hemos acudido con un bono de Letsbonus,´últimamente se va poniendo de moda, y nos hemos dado cuenta que de los aproximadamente 26 comensales, 22 íbamos con bonos.
Un par de panes diferentes en cada plato, nada especial.
De primero un par de croquetas para cada uno, en plato individual, estaban finas, muy finas, de sabor estupendo, me recordaban a las de mi amatxu.
Luego un arroz cremoso con setas y una especie de pilpil, un pelín tieso el arroz pero tenía un exquisito sabor y la ración era muy generosa.
Luego ha venido lo más impresionante de la noche, mira que ayer también tuve suerte pero la de hoy creo que la ha superado. Una chuleta al punto pero al punto exacto, perfecta, con el calentón que le pone esa costra por fuera y el interior jugoso, muy jugoso, con una salsa de setas en cuenco aparte que yo me he comido como si fuese un caldo, con cuchara. La carne estaba tan rica que no merecía mezclarla.
De postre una tostada Zuria con helado que la verdad es que estaba estupenda por sí misma, dulce, golosa pero mezclando con el helado ganaba mucho.
Un Belondrade y Lurton 2007, éste si que era de barrica, la verdad es que está rico ese vino, no es el rueda frutal que estoy acostumbrado a pedir y que quizás a mi me gusta hasta más pero me ha encantado, un pelín subido de precio 27 más iva pero por lo que he visto creo que anda por todos los lados parecido.
Un cafecito, correcto, no más y un Px 1730, este vino parece casi un brandy, nada tiene que ver con los que a mi me apasionan que son mucho más dulzones. Es pastoso, huele a alcohol, deja, más que lágrima, una llorera en la copa. Pero se deja beber, no empalaga, me ha gustado aunque éste sí que se sube a la cabeza.
Otro día más hemos disfrutado, igual es que somos de buen conformar pero cuando algo no está rico lo digo y hoy no tengo quejas.

Lorena lo ha descrito muy bien. Sólo añadiré que algún camarero que se cree simpático resulta pesado.

Las cantidades de comida que sirven, son ridiculas, y la relación calidad-precio deja bastante que desear, yo tuve que ir a comerme unos pintxos despues de cenar, y despues de haber pagado una cuenta considerable.No voy a volver, y no lo aconsejaría nunca.

De acuerdo con los comentarios de Nuria y Gonzalo, aunque creo que la carta es un poco escasa (me imagino que la cambiaran cada poco tiempo).
Lo que me interesa destacar, es la carta de vinos, creo que es un poco escasa, con gran presencia de crianzas muy jóvenes, reservas y grandes reservas como Muga, Roda... Valores seguros, sin arriesgar. Sin embargo he de reconocer la atención que tuvieron, al comentarles si tenían algún vino fuera de carta, nos ofreció un Tondonia 94 (excelente), lo que más me impresiono el precio, fueron menos de 20 €, todo un detalle.
Ambiente muy agradable que invita a disfrutar de la velada.
Además destacar que posee una buena cava de puros. Por otro lado, poco conocimiento y surtido de destilados.

Añadir al acertado comentario de Nuria que este restaurante sorprende por la calidad que ofrece a precios más que razonables, todo ello en un entorno de lujo sin recargar. El servicio del vino es muy bueno, poseen una carta con menos variedad de la deseada pero que desean ampliar. Para repetir

Agradable y espacioso restaurante de platos elaborados pero manteniendo un estilo clásico: Foie fresco, bacalao dos salsas, arroz cremoso... Servicio agradable y precios muy razonables.
Carta de vinos variada pero con predominio de Riojas no sólo de corte clásico, servicio correcto y precios muy buenos, sólo mejoraría las copas puedto que son de chimenea muy ancha.

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