Restaurante Bodega Asador El Capricho en Jimenez de Jamuz (León)
  

Restaurante Bodega Asador El Capricho

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Datos de Bodega Asador El Capricho
Precio Medio:
70 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
5.3 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Cerrado miércoles excepto Julio, Agosto y Septiembre

Teléfono

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24 Opiniones de Bodega Asador El Capricho

Segunda visita, han pasado cinco años, y han cambiado muchas cosas.

Además de la carta, tienen dos menús, uno mas económico, pero poco descriptivo de lo que hacen y otro mucho mas completo y descriptivo, pero que vale 130€, hace cinco años tenían solo uno, digamos intermedio, bastante majo por 75€, por su puesto el de 130€ actual es mas largo.

Este seria el único cambio negativo, al final optamos por ir a la carta, te dan opción de medias raciones, por lo que puedes escoger mas platos para probar, salimos a 100€ por persona, Ana, Uxue y un servidor.

Por el tema de horarios, no nos cuadraba la hora, turno de 1:30 o de 15:00, no quedaba otra opción, si queríamos comer en la bodega, pero nos dieron la opción de comer fuera a las 14:30, y esa es nuestra hora, esta aguardillado y con ventiladores de techo.

Como ya habíamos estado dentro no me pareció mal, y más cuando pese al calor, me comentaron que a veces hace más calor en la bodega, de todas formas en León, mas concretamente en la Bañeza, hizo una temperatura magnifica.

Nos atendió un joven, creo que de Venezuela, muy simpático y atento, mucha mas gente en sala, cambio positivo y necesario para tener todo lleno.

Atendiendo a las recomendaciones y a los gustos propios, y después de decirnos lo de las medias raciones, atacamos.

Aperitivo de la casa, sobre un blimi, pate de buey con cebolla caramelizada y alcaparra frita, rico.

½ de carpaccio de entrecot madurado 180 días con aceite y sal, sabrosísimo, ver foto 14,4€.

½ de cecina de buey Premium, impresionante, sabor, textura, una maravilla, 14,4€.

Pedimos otra media de embutido artesano de buey, traía queso, cosa que no entendí, pero me lo comí, rico, aunque fuera de sitio, dos tostas con pate de buey , chorizo y salchichón , muy ricos , lengua curada y aliñada , también muy sabrosa y cecina , no la Premium , pero muy rica también , 11,4€ .

½ de croquetas, de carne de buey y otras de cecina, nada que objetar, cinco croquetas 5,76€, buen precio también.

Steak tartar, de la cadera del buey, con siete encurtidos, entre ellos rocoto peruano, con tostas, muy rico, aquí el adjetivo que le va bien a todo es sabroso, estaba todo muy sabroso y equilibrado , aquí se nota que no hay maduración , aun así se nota que la carne tiene un sabor diferente , la ½ ración, 21€.

Tuétano con tosta de prapika y pomelo rosa, 12€, simplemente brutal, perfecto contraste del ligero picante de la tosta y la acidez del pomelo, sobresaliente y simple.

½ de tomate corazón de buey, 5,4€, estupendo, magnifico sabor, no pasa por nevera, tienen una zona en la bodega a temperatura perfecta para almacenarlos diariamente.

Y llegamos a lo principal, que para mí, después de lo anterior, tampoco lo más importante, ya que disfrutamos muchísimo de todos los entrantes.

Buey de la raza Miñota, de Miño, Portuguesa, siete años, 140 días de maduración, a 120€ el kilo, fui comedido, ya que pedimos bastante para probar, así que tan solo kilo trescientos de chuleta, lo justo para probar los tres, esta espectacular carne, ningún pero de ningún tipo, perfectamente hecha, con un sabor delicado y sutil a la vez que sápido.

Para acompañar al chuleton tienes varias opciones, nosotros escogimos patatas fritas rusticas por 5€, vienen con una salsa aparte de pimiento, también a buen nivel.

Tienen otra opción de buey a 87€ kilo, menos seleccionada, y sobre todo, que es por lo que me interese, con menos maduración, de haber tenido una maduración parecida quizás hubiese elegido esa , aunque lo perfecto es ir un grupo de gente suficiente como para probar estas dos carnes y la de vaca de trabajo que tienen a 54€ .

Pero ya que es una ocasión única, vas en familia, pues al final te convence pedir lo que se supone, es lo mejor, y la verdad nos gusto mucha mas que la primera vez, eso si, en esa ocasión pedimos el menú degustación, aunque la carne también era la Premium, en esta ocasión nos dejo mucho mejor recuerdo.

El servicio de pan, 1,8€ los tres, el pan de hogaza, muy rico, lo compran a una panadería del pueblo, se me paso ir.

Dos postres, tarta de queso, tipo flan, rica, con sabor a queso, sin exceso, 5€ y como no torta de chicharrón de buey con café, helado de galleta y espuma templada de chocolate blanco, distinto el tema chicharrón para un postre, pero bien conjuntado, 7€.

En el tema de vinos, también note una mejoría, hay un joven gallego desde hace pocos meses a cargo de este aparatado, muchas y buenas referencias de todas las D.Os y de varios países, intente ser comedido y me pedí un tinto que me encanta, Bastión de la Luna, 20€ una copa de tinto Petalos del bierzo, 3,5€, una copa barbeito 10 por 8€, un gin de Millers por 9€ y antes de volver a coger el coche para volver al pueblo , a hora y cuarto , lo tengo , a las piscinas , que están al lado , por cierto tiran las cañas como dios manda .

Cogimos chorizo, salchichón, pate y morcilla de buey, ya que tienen opción de compra para llevar y también online.

Resumiendo, este asador, para mi, se ha convertido en todo un restaurante de éxito, buen servicio, buena carta de vinos y un producto de primera, también tienen atún, pero no creo que lo vendan.

El Capricho, restaurante excavado en la tierra

El Capricho está situado en el pequeño pueblo alfarero de Jiménez de Jamuz. Ubicado en una bodega del siglo XIX excavado en la tierra a modo de túnel, galería o calado. Seguramente en su origen destinado a la conservación de vino.

 

El restaurante es una galería subterránea en pendiente con numerosos recovecos que se aprovechan a modo de comedores reservados. La luz es tenue, forma parte de la experiencia. Para los claustrofóbicos, decir que el restaurante también dispone de mesas en el porche exterior.

 

Hoy en día Jiménez de Jamuz se ha convertido, gracias al restaurante El Capricho, en un lugar de peregrinaje para los carnívoros, no sólo nacionales, sino también de todo el mundo. El día de nuestra experiencia el lleno era total y con notable presencia extranjera.

Auténtica carne de buey

Se dice que no más de diez restaurantes en España sirven auténtica carne de buey con regularidad, es una carne cara y escasa. El Capricho es uno de ellos y seguramente el más conocido.

La cocina que ofrece es de corte tradicional centrada en la carne y sus derivados en la que el buey es el protagonista principal. Quien visita El Capricho, lo visita para comer buey fundamentalmente.

 

José Gordón es todo en este restaurante, propietario, maestro asador, criador de bueyes, quien oficia en sala, corta la carne y explica sus diferentes partes,… tal cual un hombre orquesta.

Antes del paso a la cueva o calado, pasas por la parrilla/cocina y puedes observar quan inmensos son los chuleteros de buey. Utilizan sólo carbón de encina.

Granja propia

Después de comer visitamos la granja para observar los “bichos”. Impresiona el tamaño que llegan a alcanzar.

 

José Gordón, ingeniero técnico agrícola de formación, busca bueyes en todos los rincones de España posibles, especialmente en Galicia y Portugal. De distintas razas, pero siempre autóctonas. Siempre compra bueyes de trabajo y vacas con más de 10 años de edad.

 

Los acomoda en su granja y los cuida y mima hasta que cada uno alcanza el peso adecuado hasta su sacrificio. Ha habido ocasiones en los que los bueyes han alcanzado los 1400 kilos de peso y los 15 años de edad.

Cada pieza según su raza, edad o características propias de infiltración se somete a un periodo de maduración distinto, pero siempre prolongado. Las maduraciones oscilan entre los 70 y los 130 días en cámara.

En la actualidad, de media, se sacrifican 2 bueyes semanales para atender la demanda del restaurante.

Amplia carta de vino

Quedé gratamente sorprendido al solicitar la carta y poder constatar que era amplia, variada, elegida con criterio y con representación de vinos de todo el mundo. Parece lógico el énfasis en los vinos del Bierzo, especialmente en los tintos que son la armonía adecuada para la carne, que es lo que aquí se viene a comer. Además a precios y recargos razonables.

Mientras elegíamos bebimos un valor seguro, un fino Eléctrico. Y para acompañar el menú dos tintos de la tierra elaborados por Raúl Pérez uno de los mejores enólogos de este país. El Soradal y Ultreia ambos de la cosecha del 2014.

Menú degustación

Se puede ordenar a la carta o elegir uno de los tres menús que ofrecen.

Nos decantamos por el menú degustación intermedio que consistía en:

Aperitivo de la casa: pate de cecina de elaboración propia acompañado de un buen pan tostado a la brasa. Fino y elegante.


 
Cecina de buey Premium. Un espectáculo, tal vez lo que más me impacto de la comida. Un veteado estupendo que ya quisieran para sí los mejores ibéricos de bellota. Sabrosa, no tan intensa como la de vaca, pero con gusto. Textura más tierna que la de la vaca, con un tacto ligeramente graso que la hace muy disfrutable. Te quedas con ganas de más.


 
Lengua de vaca curada. Adobada con varias especias, cocida, ahumada y curada durante 50 días. Aliñada ligeramente con vinagre de Módena y aceite de oliva virgen extra. Un producto poco frecuente en mi zona y por tanto todavía más apetecible. Buenísima.


 
Tomates, unos “sencillos” tomates de temporada y de la zona con mucho sabor.


 
Chuletón de buey. Y llega el protagonista del día. Primero te muestran en crudo el chuletón que te ofrecen, en nuestro caso de casi 4 kilos de peso. Creo recordar que era de raza Minhota de 6 años de edad y 100 días de maduración en cámara después de su sacrificio.

 

Más tarde, una vez asado, es el propio José Gordón quien corta la carne en presencia del comensal. Explicando las diferentes partes y texturas de carne que comprende el chuletón en sí y procurando que cada uno de nosotros deguste, tal cual un plato combinado se tratase, cada una de ellas.

 

Carne fina, elegante, de sabor contenido y agradable. Adictiva gracias a ese punto ahumado que le otorga la brasa.


 
Postre. Nos dejaron elegir de entre los de la carta. En mi caso un sorbete de manzana verde, yogur de coladilla, avellana garrapiñada y polvo de manzana espolvoreado. Un postre casero medianamente ligero y poco empalagoso. Estupendo dulce para llegar al final de la comida sin sensación de saturación.


 

Uno de esos sitios que hay que visitar al menos una vez, o dos, o tres…

 

Post completo ilustrado con fotos en: http://www.vinowine.es/restaurantes/el-capricho-de-leon-templo-de-la-carne-de-buey.html

 

 

Hoy 28/9/17 he visitado bodegas el capricho y tenia las espectativas muy altas con la visita y las han superado con creces , el chuleton premiun es esquisito, jamas he provado una carne de tanta calidad después de ir a muchisimos restaurantes, la cecina, el carpacho y el steak tartar son una maravilla acompañado de un buen vino del cierzo ,he realizado casi 900 kilómetros desde malaga y volveria con los ojos cerrados, los camareros han tenido un trato exquisito , enseñandonos el establecimiento completo, la nota es un 10, volvere muy pronto


Si tras leer los múltiples comentarios en estas páginas, uno decide presentarse en La Bodega El Capricho, y tirar de chuletones Premium y otras delicatesen al más puro estilo guiri, tiene que sufrir el "palo" en silencio, porque si se queja, encima de van a decir que es tonto.

Una típica cueva que nos recibe con una sensacional vista a la "despensa" y asador. Esto sí que son vistas y no las que anuncian algunos hoteles.

  • El restaurante está dirigido a desplumar al incauto visitante, que tras hacer un montón de kilómetros y disfrutar de las vistas a la "despensa" ya empieza a salivar. Así que unos consejos, ojo con los pesos, te intentan meter chuletones de casi dos kilos, ojo con las "sugerencias" y ojo con "acompáñenme que les voy a enseñar algo muy especial", todo eso puede incrementar bastante la factura, y lo digo por experiencia.
  • Empezamos con un Aperitivo de La Casa. Creo que un paté de Cecina que no me entusiasmó.
  • Y seguimos con Ensalada de la huerta. Exceso de eso que se le echa al GT de Hendrick´s.
  • Empieza a llegar producto con Mayúsculas, Carpaccio de entrecot madurado 90 días. Vale la pena pagar el precio, un plato espectacular.
  • Y llega la especialidad de la casa, Un chuletón premium a 120 euros el Kilo. Producto excepcional aunque a un precio desorbitado.

    Postre.
  • Leche Frita. Un postre que me encanta flameado, pero aunque lo pedí en dos ocasiones pasaron de mi. ¿Quizás porque lo sirvieron en una pizarra plana imposible para flamear?
  • Sorbete de Manzana. Bueno. Curiosamente los postres tienen un precio bastante ajustado.

    Para beber:
  • Un Recaredo Brut Nature. 28 euros, un precio más que razonable.

    La Cuenta:
  • Que en una cuenta de 224,60 euros para dos personas, te cobren un 1,20 euros en concepto de pan, creo que lo dice todo.

    Resumiendo:
  • Y tirando de los dichos.... Como dijo Santo Tomás, "Una vez y nunca más"

    • La Cuenta

    • Sorbete de Manzana

    • Leche Frita

    • Chuleta de buey Premium

    • Carpaccio de Entrecot

    • Producto

    Nueva visita al que dicen que es el templo de la carne de buey. De entrada nos sorprenden dos cosas:

    - No habia apenas gente ( solo se ocuparon 4 o 5 mesas). Aunque es verdad que uno de los comensales que habia ido recientemente nos dijo que en diario se llena.
    - Ofrecen dos tipos de buey: uno a 70€/kg y otro llamado premium a la friolera de 120 €/kg

    Tambien apuntaré otra tercera cosa y es que los precios de todo estan bastante subidos. Eramos 6 personas y pedimos lo siguiente:

    • Pimientos asados con ventresca. Vale que se veia que los asaban alli mismo pero no es de recibo que por unas 10-12 tiras (tiritas) de pimiento con unos trocitos de ventresca cobren 14,50 €. Las tiras del pimiento de la racion equivalian a un cuarto del pimiento
    • Cecina de buey: 19 €. Yo no la probé porque no me gusta la cecina. Habia otra premium a 24 € ¡¡¡
    • Mollejas de cordero en salsa. Bien . Lo mejor de la cena. No recuerdo el precio

    En cuanto a la carne decidimos pedir mitad de vaca de trabajo a 40 €/kg y mitad del buey a 70 €/kg.

    Nos trajeron primero el buey y realmente no nos pareció ni de lejos el que habiamos comido otras veces. Antes era pura mantequilla y este estaba normalito de textura.
    A continuacion vino la vaca porque según nos explico el camarero era mas fuerte y tenia un ph mayor (¿)… Pues bien sabia exactamente igual que el primero e incluso estaba algo mas tierna. Cuando nos preguntó le dijimos la verdad: que en cata ciega no lo hubieramos distinguido.

    Se pidieron unos helados para dos niños y cafés .Para beber agua, cerveza y una botella de La Clave que era el vino mas asequible que tenian(12€) porque todos estaban con precios x3 como minimo.

    Pagamos 290 € para 6 personas
    En resumen, no nos gustó como otras veces. Sin ir mas lejos ya quisieramos haber comido una carne como la de Ochagavia o incluso algo peor.
    https://www.verema.com/restaurantes/107366-kixkia-ochagavia/valoraciones/1244024-para-no-perderselo
    Pensamos que al final no hay tanto buey suelto y meten gato por liebre… o lo que es lo mismo vaca por buey.
    A mí… tardaran en verme

    La sociedad gastrosófica, esta vez extendida pues fuimos 8, aprovechando las vacaciones, que el Esla pasa por León, y que un miembro daba hospedaje, nos dirigimos a una de las catedrales de la carne de buey.
    El restaurante ocupa una antigua bodega excavada en la roca, común por la zona (la zona de Valdevimbre tiene otras también reconvertidas con éxito). Al entrar se ve la cocina, donde puedes entrar y hacer fotos del cocinero, género y parrillas. Mesas de madera y bancos para compartir un tanto incómodos. Los camareros profesionales y cordiales, pero se echa de menos más atención a las mesas. La carta de vinos es abundante y el servicio del vino bueno, cambio de copas, probar, etc. Ambiente muy distendido.
    Como aperitivo pedimos unas copas de vino (el de la casa a 11 euros está bastante bueno)y nos traen un paté de cecina muy bueno con un pan de hogaza excelente que se cobra aparte(?).
    Como venimos a comer carne, pedimos solo dos entrantes: unas mollejas sobresalientes, de textura, jugosidad y potencia de sabor; y lengua de vaca curada que los camaradas foráneos no habían probado y que estaba exquisita cortada fina y aliñada con aceite de oliva.
    Mientras tanto, llega el camarero con una megabandeja y 2 súperchuletones de buey, y nos comenta que si queremos hacer fotos de la mercancía, 5 kilos de carne y hermosas vetas de grasa.
    Al rato viene el dueño a trincharnos la carne, unta los platos de barro de la grasa del bicho y va sirviendo, curioso es que la carne no se enfrió y había mucha, no me fijé si los platos venían calientes previamente: nos comenta que las piezas las tienen en la parrilla 3 ó 4 minutos por cada lado y que probemos la grasa del animal; a tal efecto nos rellena un plato de trozos de grasa, qué barbaridad de sabor, se deshacía en la boca.
    Pero a lo que vamos, la carne descomunal, de sabor, de jugosidad, de punto...extraordinaria, vive dios.
    Acompañamos el condumio con dos botellas de Dominio de Tares cepas viejas que estaba buenísimo y a 18 euros (¡) la botella, el sector crítico se bebió también una de blanco de Rueda y los postres no los apunté (tengo un conflicto con el dulce qué se le va a hacer), pero es que estaba enfrascado en acabarme al animal.
    Los cafés nos los sirvieron fuera, a la entrada en una especie de porchecito con mesas y sofás, el orujo (nada del otro mundo), por allí es típico que te dejen una pequeña botella y tú te vas echando un chaparrón tras otro; gin tonics, aguas y 3 glenlivet.
    El precio final es mucho más ajustado que si hicieras lo mismo en la capital (estoy recordando nuestra última experiencia carnívora).
    Tienen además un menú por 25 euros muy interesante.
    En definitiva, pura materia prima tratada con mimo(la crianza de los bueyes da para otro comentario) y un lugar indispensable para carnívoros

    Recorriendo tierras castellano leonesas, no teníamos más remedio que acercarnos a Jiménez de Jamuz, donde, en una zona rodeada de cuevas, se encuentra el restaurante con la que es, según la revista "Time", “LA MEJOR CARNE DEL MUNDO”.

    El restaurante, diferente, una cueva con mucho encanto, acogedora y bastante íntima. El servicio, correcto. Y la comida:

    - aperitivo cortesía de la casa: Paté de cecina. Muy bueno, gran sabor.

    - Nuestra ensalada: ensalada ecológica, con productos de su propia huerta (guisantes, lechuga, rúcula, tomate y lascas de queso y nueces). Apuntar que el tomate estaba espectacular.
    - Pimientos rojos asados al carbón de encina. Buenos.

    - Cecina de buey Premium. Exquisita, la mejor cecina que hemos comido. Entrante obligado.

    Platos principales:
    - no siendo amante de este tipo de carnes (chuleta, chuletón, solomillo,…) y con la necesidad de comer lo que veníamos buscando (el buey), me decidí por el Rabo de buey, pero, como no había, acepté la recomendación del Morcillo de buey guisado a baja temperatura: acertaron de lleno conmigo, jugoso, sabroso.
    - y, habiendo sido recomendada, por razones obvias, de no coger chuleta de buey para una sola persona, mi acompañante optó por el Solomillo de buey: buenísimo y en su punto.
    Ambos platos acompañados con patatas fritas (muy buenas, por cierto) y puré de patata.

    Junto con el servicio del pan: 1,2 € (un gran cesto lleno de pan caliente); 2 cervezas: 4,4 €; 1 copa de vino: 1,2 € y 1 café (con petit fours): 1,2 €, la cuenta ascendió a 90€, lo cual no nos resultó caro para lo que comimos.

    En definitiva, sin tener capacidad para ratificar la afirmación de la “Time”, sí podemos decir que es un restaurante muy recomendable para los amantes de la carne, entre otras muchas cosas, por poder quitarle al “buey” las comillas y ponerlo con mayúsculas: BUEY.
    Repetiremos!!!!!!

    • morcillo, solomillo, pimientos asado al carbon

    • ensalada ecológica

    • Cecina de buey Premium

    Pues si, a los que nos gusta la carne con sabor, tenemos que darnos un capricho como este, lo confieso, nunca había comido carne de buey, ¡ojo¡ de buey , buey , enunciados que acaban en buena vaca vieja si .

    Trasteando de casualidad con el gps antes de irme de vacaciones, descubrí que tenía a poco más de hora y media de mi sitio de veraneo este templo de la carne de buey , así que no me lo pensé , reserve , la verdad pensaba que lo tenia mas lejos .

    Un consejo que pienso cumplir el verano que viene, si vais en época de calor llevaros traje de baño, pues pegado tenéis unas bonitas piscinas municipales.

    El local esta rodeado de bodegas típicas de la zona según entras a mano izquierda tienes la cocina no muy grande, con las parillas y llenas de cintas de carne con un aspecto magnifico, tienes que pasar al lado de la cocina cuando vas hacia tu mesa, vas bajando escalares y a los lados están pequeños recovecos con mesas, llenas, hasta que llegas al final de la bodega donde hay tres zonas, esta es la parte mas fresca y donde nos toco a nosotros.

    Nos sentamos en una mesa amplia para los tres nos pusieron un aperitivo de pate de cecina de buey, echamos un vistazo a la carta y nos decantamos por el menú degustación de 75€+iva.

    Empezamos con un buen plato de cecina , esa gran desconocida , de buey Premium , yo he probado varias cecinas , de vaca , de caballo , desde luego como esta ninguna , que veteado , que sabor , que rica , magnifica .

    A continuación lengua de vaca curada, yo no soy mucho de estas partes del bicho, pero si te la ponen finita y cortada como un carpaccio, con buen aceite y un poco de vinagre de modena, te chuparas los dedos como yo.

    Seguimos con unos tomates, esplendidos, pelados y cortados en rodajas, de los mejores tomates que he comido, generalmente suelen poner setas de temporada, pero no tenían.

    Ansiosos llegamos a la chuleta de buey acompañada con unos pimientos confitados y unas riquísimas patatas, como definir esta carne, no teniendo la facilidad de palabra que seria menester para este relato.

    Yo diría que es como cuando tomas un buen vino joven , potente , sabroso , carnoso , esto seria para mi la vaca vieja y el buey , el buey seria un vino mas afinado , con su barrica , su botella , mucho mas sutil , graso y que persiste mas en tu boca en el paladar y en el recuerdo , vamos para mi la ostia .

    Solo he visto para mí un fallo, la manera de servirlo, en los sitios donde te lo sacan con el recipiente refractario, se peca de calor y si no te andas al loro, se te pasa la carne , aquí te lo sacan en una fuente fría , que es mejor , pues no se te pasa , pero se te queda frió , en nuestro caso era un chuleton de un kilo mas o menos con lo que casi no le dimos tiempo , pero había chuletones para grupos de gente que yo creo que acabarían mas fríos.

    A mi la manera que mas me gusta es como me pusieron en Galicia, una fuente de calor al medio y tu te lo guisas y tu te lo comes .

    En cualquier caso una experiencia magnifica, que repetiré mientras pueda, cada verano, acabamos con dos postres casero muy ricos, para beber un crianza arzuaga, a buena temperatura, tenían varios vinos de leon y de castilla, rioja también franceses, pero no quise arriesgar y fui a lo seguro, 23,5+iva, con el gin parecido un martin millers a 9€+iva a lo seguro y rico.

    Para Uxue pedimos un plato de alubias de la bañeza, blancas, 9,90+ iva, aunque le dio cuenta a todo y especialmente al buey, somos una familia carnívora y a Uxue y a su madre les gusta la carne más que a mí, bueno esta nos gusto mucho a los tres.

    Antes de irnos y aquí esta lo bueno o no depende lo que bebas y de cómo te de, puedes comprar cecina, la lengua, buey, etc.

    Nosotros cogimos dos sobres de 250 gramos de cecina de buey extra a 18€ el sobre, el kilo estaba a 55€+iva, que estando cojonuda, no tiene nada que ver con la del menú degustación que nos metimos, que también se vende la de buey Premium a 55€+iva el sobre de 250 gramos a 190€+iva el kilo, sintiéndolo mucho me conformo con la extra para compartir con los amiguetes, también cogimos lengua a 24€+iva el kilo y la preparamos igual , con mucho éxito entre familia y amigos.

    El propietario no paraba de ir y venir con el cuchillo cortándonos la carne, era un chuchillo pegado a un hombre, cuando preguntaba que tal, bromeaba, claro como me veis con el cuchillo, a todos os gusta.

    La verdad soberbio el menú, repetiremos el mismo el año que viene, en el apartado de cocina en esta ocasión valorare el producto, ya que como veis poca elaboración tiene, eso si el merito de la selección de la carne y posterior parrillado , así como la selección del resto de productos tiene para mi toda la importancia de este apartado de cocina.

    Estuve el pasado 14 de agosto y la verdad es que iba con mucha ilusión, pues a mí la carne de buey me encanta, pero me lleve una gran decepción. Fui con mis dos hijos de 1 y 2 años, al principio todo fue bien y me ayudaron a bajar la silla de pequeño al restaurante (una antigua bodega con poca iluminación..) después les pedí que me ofrecieran algo que pudieran comer la niña mayor, me ofrecieron unas croquetas caseras, que estaban muy buenas, el problema fue en darle a probar al pequeño, le gusto tanto que quería más y se puso un poco nervioso, empezó a chillar y mientras lo sacaba del carro y lo calmaba un señor "muy simpático" soltó: "Pedir un bozal para el niño" cosa que me sentó bastante mal. Debe ser que ese señor no ha tenido niños pequeños. Entre estas tantas la camarera nos tomó nota de la comida; pedimos chuleta de buey para 2 y unas patatas fritas caseras, nos presentó la carne y tenía mucha grasa, pero con lo nervioso que estaba por el niño no le di más importancia. La carne estaba buena, aunque he probado esa misma carne en otros sitios que me han cobrado bastante menos. Por último al salir, mi mujer y mi hija se fueron delante y yo subí solo con el carro, a ningún camarero del restaurante se le ocurrió ofrecerme su ayuda para subir el carro, solo me dijeron: “suba por allí que hay menos escaleras”, cosa que agradecí en la propina….
    Resumiendo: Mala relación calidad-precio. Poco personal y si no quieren que vayan niños que lo pongan en su web!!
    No lo recomiendo a gente que vaya con niños.

    • Foto de la carne

    No se si es el mejor lugar del mundo para comer carne, (no los conozco todos), pero desde luego esta tiene una pinta espectacular.
    El sitio es sin duda un templo gastronomico al que tiene que ir todo amante del buen comer, y si tu debilidad es la carne la visita es cuasi obligada. Yo al ir acompañado por un compañero de "cole" me tuve que "conformar" con el menu "barato" (25€ x persona), consistente en: Su famosa cecina de buey (y yo que pensaba que el buey era como el unicornio...), diferente a la aconstumbrada cecina de vaca pero rica, tortilla guisada correcta, y carne de buey excelente, postre , cafe y todo escoltado con un bierzo joven...un menu resulton para ese precio. Carta de vinos que no llega a enciclopedica pero muy bien surtida, con predominio (como no puede ser de otra manera) de vinos tintos, algún espumoso...etc a precios comedidos y alguna referencia incluso barata...vamos un sitio para darse a la bebida, sin que tu economia se vea afectada, coperia Riedel (que cada día agradezco más), un servicio atento y muy profesional saben lo que hacen.
    Al entrar ves la cocina y los impresionantes cortes de carne, que te muestras antes de hacerte, (comenze a salivar al verlos), aunque , creo recordar, se paga 70€ kg... otra visita para probar esa carne (con mejor compañia), es una asignatura pendiente. Volvere, espero que más pronto que tarde. Tienes podructos para llevar, y una buena selección de destilados post comida (que por las circunstancias tampoco puede catar). En definitiva un sitio muy recomendable, al que San isidro había poblado ese día de madrileños.-

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