Restaurante Nectari en Barcelona
  

Restaurante Nectari

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Datos de Nectari
Precio Medio:
76 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
8.6 10
Entorno:
7.9 10
Calidad-precio:
6.8 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 43,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Nectari Mi Gallo de San Pedro Nectari La cigala Nectari en Barcelona Unos buñuelos de bacalao para chuparse los dedos Restaurante en Barcelona Disseny digne d'Eurodisney :-) Restaurante Nectari Per al meu fill, al cérvol li faltava mooooolta més salsa de xocolata :-D Nectari Original i divertida presentació dels bunyols de bacallà.

13 Opiniones de Nectari

Local de contrastes, al menos para mi modo de ver. Cocina con cosas sobresalientes y alguna cosa no tanto. Personalmente la decoración del local no me agrada, desmerece a la cocina y tb la iluminacion, escasisima aun estando al lado de la cristalera. Servicio amable y correcto. El cocinero, Jordi Esteve, amable también me saludo al acabar, no era para menos, fui el único comensal que dio sentido ese día a su cocina. Una pena estar en un local solo. De hecho tuve una anecdota y es que las Cortezas de piel de Bacalao estaban como deben de ser las cortezas, crujientes y al estar solo, al morderlas se oia el ruido de mi masticacion por todo el local, un poco extraño, bueno, cosas del directo.

De entrada Snacks Nectari:
- Cortezas de piel de Bacalao presentadas en su rejilla de fritura a modo de plato. Muy ricas y conseguidas
- Bloody Mary (muy conseguido en una mini botellita como de Coca Cola
- Boquerones con aguacate
- Arenque

Aceite Berdiel La Vansa para acompañar el pan y platos
-Otro aperitivo con teriyaki de Salmón y salsa de garbanzos y limon

Primer plato, Oreo de Foie.
Una falsa galleta oreo de foie con manzana caramelizada, ensalada y vinagreta de manzana y miel y germinado de remolacha. Original la mezcla del foie con algo de galleta

Segundo plato, Gazpacho con bogavante. Con huevas de caviar, aceite de oliva, sorbete de limón y piñones. Sin desmerecer lo demás, lo mejor los piñones.

Tercer plato, Pescado del día. San Pedro con rovellones, y esfera de butifarra negra

Sorbete de naranja amarga con campari y crujiente de menta

Cuarto plato, Carré de Cordero con hierbas mediterraneas, bravas con queso idiazabal y salsa de pimienta jamaica. Buena presentación

Surtido de quesos
Postre (tan apenas lo tome)
Petit fours con mejor presentacion que sabor y Cafe

Tomé una Botella de Pater (Garnacha 100%) DO Montsant a un precio aceptable. Copas Spiegelau. Al local le castiga algo la localización un poco desplazada del centro comercial de la ciudad

Menu 70€+ iva. Vino 30€+iva

Tenía que elegir un restaurante en Barcelona para cenar y tras exhaustiva revisión de los comentarios del foro me decanté por éste.
Y vaya por delante que cené muy bien, pero a precio muy elevado, claro que sospecho son los habituales para un local de estas características en una ciudad como Barcelona y quizás la RCP haya de valorarse a la luz de este hecho.
El lugar es muy bonito, bien decorado, con gusto, y al ir un grupo de 10 personas nos pusieron en un reservado completamente independiente del resto, lo que supone un espacio idóneo para estar tranquilo y disfrutar del ágape.
De aperitivos unas cucharitas con mouses muy ricas.
Compartimos varios entrantes: excelentes buñuelos de bacalao presentados de manera original en una especie de redecilla, una cigala al Oporto espectacular, virutas de foie al Sauternes -quizás lo que encontré más flojo de todo- y que no falte el pan con tomate y jamón.
De segundos nos prepararon un Gallo San Pedro al horno a 5 comensales, lo encontré un pelo pasado de cocción y la guarnición pobre; otras opciones el rapa a la marinera y el coquelet de Bresse, dijeron todo estaba bueno.
Postres variados en plan degustación, ricos todos.
El servicio del vino muy bueno, carta amplia, bien documentada y a precios acorde con el nivel general.
Oferta de varios tipos de pan muy ricos.
El menaje y servicio de altura, profesionales pero cercanos.
En fin, un restaurante para comer y beber bien, correctamente atendido y en un ambiente cómodo y cuidado.
"Barcelona es bona si la bolsa sona", eso ya lo sabía y no debería sorprenderme.

  • Mi Gallo de San Pedro

  • La cigala

  • Unos buñuelos de bacalao para chuparse los dedos

Estuvimos cenando ayer en Nectari y salimos encantados. Aperitivos consistentes en espárrago con mayonesa de wasabi, tomatito relleno de bacalao confitado y croqueta de pularda muy rica. Entrante de virutas de foie con reducción de sauternes que nos pareció maravilloso. Rape sobre puerro con parmentier de patata y de boniato, confit de pato con manzana caramelizada y un poste de chocolate con arándanos. Todo en su punto. Nos trataron fantásticamente bien e hicieron que nuestra vuelta a Barcelona comenzará de la mejor manera posible. Muchas gracias; repetiremos.

Com ja l’han comentat anteriorment, només afegiré que em va agradar la sobrietat de la decoració, que personalment vaig trobar molt elegant. És un restaurant petit que m'agradaria recomanar a tothom que cerci una cuina farcida de sabor. Servei molt atent, afable i eficient, fins i tot quan es va començar a omplir la sala, que sabé tractar a mon fill (a despit de que no els va arribar el meu avís al fer la reserva mitjançant verema). Carta curta però intensa, a més de 2 menús (només ens oferiren el menú degustació després de demanar-lo expressament i no ens digueren res del menú de carxofes). Carta de vins força extensa (un llibre de mides més que respectables) en la que només vaig mirar els vins negres catalans, amb preus per sota de x2. També tenien una mitja dotzena de vins dolços a copes. Vi servit a bona temperatura en copes Spiegelau prou correctes. Beguérem una copa de Juvé&Camps Milesimé 2009 (4,18€) i una ampolla de Furvus 2009 (28,22€). A més de l’obertura, tast i primer emplenat, ens anaren omplint les copes amb regularitat.

Dinar familiar. Optàrem per la carta. Tot el que tastàrem tenia una acurada presentació, una flaire captivadora i un gust intens. Ens oferiren 4 saborosos tipus de panets casolans (olives, ceba, especiat i normal), que anaren reposant sense càrrec. Començàrem amb 4 aperitius servits alhora: Bloody Mary sense alcohol (no m’agradà gaire, però a ma dona i ma filla els encantà), salmó farcit de mascarpone (molt gustós), seitó adobat (excel.lent punt de vinagre) i verat en escabetx (deliciós). A continuació, un altre aperitiu: crema de pèsols amb foie (agradable combinació).

Dels primers plats, espectacular gust del risotto (20,35€). Subtils i lleugers els papardelle amb tòfona (23,98€) i uns ravioli amb gambes i bolets (20,63€) que van saber a poc. Divertida presentació dels bunyols de bacallà (10,45€), que conquistaren a mon fill.

Dels plats principals, tendríssim i gustós el cérvol (24,31€), tot i que el meu fill demanés que li caldria més salsa de xocolata. Una mica poc fetes per al meu gust les cuixes del colomí rostit (33,55€), tot i que el pit el vaig trobar perfecte i gaudí la guarnició de cebetes confitades i crema de moniato. Contundent i al punt el filet de vedella amb crosta i raviolis de carbassa (26,95€).

M'agradà especialment la presentació del "lingot d'or" (12,16€), consistent en 2 lingots de gelat de xocolata i gerd amb cobertura daurada, guarnits amb uns gerds pintats d’or i un parell de Physalis peruviana que no vaig trobar que aportessin res positiu. Potent i concentrat el gust del coulant de xocolata amb gelat de taronja (12,21€). No vaig tastar el tiramisú amb gelat de Baileys (11,55€), però la meva dona el va gaudir amb escreix.

A més, prenguérem un parell d’ampolles d’aigua (3,30€/ut.) i un tallat amb els seus fantàstics petit fours per a tothom, que no apareixen al compte.

L’únic punt negatiu, la sorpresa de veure al compte 18,70€ en concepte de 4 “pa i entreteniment” que no vaig veure prèviament enlloc. No dic que el deliciós pa, casolà i reposat de franc amb generositat, i els aperitius no els valguessin. Ans al contrari. El que no m’agradà fou que no tingués cap notícia de la seva existència fins a l’arribada del compte.

Resumint, cuina d'autor adaptada als productes de temporada que he gaudit amb fal.lera i procuraré sovintejar tant com em permeti la meva butxaca. El recomano absolutament, tot i que no és gens barat.

  • Disseny digne d'Eurodisney :-)

  • Per al meu fill, al cérvol li faltava mooooolta més salsa de xocolata :-D

  • Original i divertida presentació dels bunyols de bacallà.

Fuí a comer antes de tener la estrella y después y tengo que decir que comí igual de bien con estrella que sin estrella, esto ya és positivo. Creo que hay algunos pequeños cambios però todo a mejor.
Comí una terrina de foie gras con palomitas relamente excelente la creatividad de este chef" me comentó en la mesa que la idea de esta combinación se le ocurrió en el cine" Impresionante cómo llegan a crear. El resto de los platos bueníssimos y con una metria prima excelente. Felicidades y no cambieis.

Hacía mucho tiempo que queríamos ir a Nectari y coincidió una promoción de la revista Cuina con la concesión de la estrella Michelin. Para empezar decir que al hacer la reserva ya pusieron alguna pega (te aceptan la reserva y cuando dices que vas con la promoción entonces no pueden ser determinados días porque hay un cupo limitado, cuando es posible que no llenen, pero allá ellos) y para continuar que a nosotros y a otra pareja que iba con la misma oferta nos colocaron en una sala solos, en mesas pegadas a la pared que daba a la cocina cuando el restaurante no se llenó (¿clientes de primera y de segunda?). En cuanto a la comida pues nada a destacar (virutas de foie, merluza con camagrocs, ternera con parmentier de patata y mousse de chocolate). Supongo que el menú propio del restaurante o la carta serán bastante mejores porque si no es así vaya tela. Por decir algo positivo pues los chicos/as del servicio.
En resumen, pienso que en muchos casos las promociones son perjudiciales para los restaurantes puesto que como en mi caso producen el efecto contrario al deseado, es decir, que no me queden ganas de volver más (me pasó lo mismo en Gresca y Manairó) por llevarme una idea equivocada del lugar.
Saludos.

Así fúe cómo salimos de la cena. Todo me pareció de un restaurante de alta gama: la decoración, el servicio de mesa, la amabilidad y profesionalidad y la cocina.
Muy buena relación calidad precio.
Ah y una estupenda y original bodega.
Una pena que solo había tres mesas. Me gustaría que las cosas les fueran bien, porque se lo merecen.
Sólo pensé que está un poco fuera del "circuíto" y esto quizás le penalice un poco.

Lunes noche. Sala pequeña, no más de seis mesas si no recuerdo mal. Por descontado, mantelería, cristalería y cubertería a la altura de lo esperado, así como mobiliario. Llegamos a las 21:30h. y somos los primeros, pero después se nos unirían tres mesas. A pesar de lo reducido del local, intimidad.

Menú degustación maridado: 82e por cabeza. Un pelín caro para la complejidad, mas no para la cantidad ni muchísimo menos para la variedad. Cabe destacar que mi acompañante no come cordero ni hígado, con lo que tres de los siete platos que componen el menú fueron cambiados por otros cuya calidad no era menor que los originales en absoluto. Uno a uno:

Aperitivos: chips de patata bien, chupito de sopa de tomate muy bien, chupito de crema de setas y crema de calabacín excepcional en sabor y textura, y una micro-croqueta con picante que no recuerdo, bien.

Croqueta de cordero (para mi acompañante hecha aparte y especialmente fuera de carta, de jamón ibérico) muy buena y con un picadillo de base de ajo estupendo. Hasta aquí con cerveza. Foie micuit con chutney de... mango, si no recuerdo mal, en virutas, con pan especial, muy bueno. Aquí entra un Tokaji muy bueno, ni que decir tiene que en su copa apropiada, etc. Para mi acompañante, una sencillla ensalada de tomate, lechuga, queso pasado por la plancha y anchoas, pero con ingredientes tan buenos que destacaba en sabor, con el conocido cava rosado Juvé & Camps de Pinot Noir, que abrieron para mi acompañante, un detalle. Gazpacho muy bueno, a destacar los piñones como tropezones, tostados en su justa medida (más difícil de lo que parece) y con jamoncito y gambita. Aquí estamos ya con un Sumarroca Blanc de Blancs, que bien, nunca decepciona. Pescado (de roca a la plancha, lo siento, no recuerdo variedad) perfecto en su punto de cocción y sobre todo con un picadillo de berenjena con un fondo de tostado/leña que muy, muy conseguido. Albariño Don Olegario, que ya conoceréis, estupendo. Huevo poché cocido a (relativamente) baja temperatura con morcilla, el plato más simple. Con un Campo de Borja joven bueno. Minisorbete de naranja sanguina con Campari, demasiado amargo, a revisar. Ahí mi acompañante no pudo comer más y tuvieron la amabilidad de empaquetarnos el resto para llevar. Para mí, una pieza de cordero con verduras a la plancha y salsa romesco, muy clásico pero gracias a materia prima y punto de cocción perfecto muy conseguido. Para ella venía un magret de pato muy bueno incluso al día siguiente, cuando dimos cuenta del mismo. Aquí entró un monovarietal garnacha perfecto para la comida. Acabamos con una tablita de quesos bastante floja para la media del resto de platos: brie (bien) con fresa, tetilla (psé) con membrillo y un tercero que ni siquiera se quedó en mi memoria. Postre: sorbete con petazetas de chocolate, lo que toca.

Servicio de pan ininterrumpido a elegir entre cuatro tipos, y tres de aceite.

El servicio en sala atento y cuidadoso, pero descoordinado: una mujer, que parecía la dueña o encargada, no iba vestida de uniforme y daba la impresión de que trabajaba esa noche de manera improvisada. Algún problemilla de coordinación comprensible dadas las particularidades de mi acompañante. Pero en general cumplen todo lo que se exige de un restaurante de este nivel, el típico de "justo-antes-de-una-estrella".

A mejorar: esos pequeñitos detalles (que parece que fueron cosa de un día), la cantidad de los platos (realmente excesiva, quizás prescindiría del huevo), el sorbete intermedio y los quesos. A destacar, todo lo demás.

Segunda visita a Nectari en poco más de dos meses y sensaciones muy parecidas a la anterior; Menú degustación con una cuidada selección de la materias primas, cocciones óptimas y buena presentación de los platos. El servicio, amable, de trato cercano pero sin llegar a agobiar ni tomarse demasiadas confianzas. Si tengo que poner un "pero" a esta segunda visita es en un par de detalles con respecto a la vez anterior.

El menú se compuso de unos aperitivos más que correctos, consistentes en una piña colada con caña de azucar, canapé de jamón de pato con coulis de tomate y un briox con semillas, relleno de pechuga de pavo (jugosísima!) asada con cebollitas.

El pan servido sólo fue de un tipo, y bastante normal, a diferencia de la visita anterior donde nos ofrecieron tres tipos diferentes de pan, buenísimos todos ellos; el aceite para mojar que lo acompañaba también de un único tipo (catalan, muy bueno) cuando en la vez anterior puedimos elegir entre 3 variedades.

Siguiendo con el menú, como entrante nos sirvieron foie micuit con compota de ruibarbo, acertada combinación.

Los platos principales, un suquet de merluza, "de los de toda la vida", sin artificios y con una perfecta cocción del pescado y de la patata y para continuar un magret de pato al punto con tres purés (de calabaza, boniato y un terecero que no recuerdo); la carne tierna y muy melosa con un toque de sal maldon. De postre, un merenge relleno de chocolate blanco y frutos rojos, bastante dulzón y quizás los más flojo del menú. Cafés y, para acompañarlos y por tratarse de la verbena de San Juan, dos pequeños (Muy pequeños!) trozos de coca con piñones, algo seca y que me hicieron recordar a los petit fours de la visita anterior a los que sustituía. Tras los cafés, una copa de Macallan 12Y que inexplicablemente duplicó su precio con respecto a la que me había tomado dos meses atrás (?).

Para beber un sumarroca blanc de blancs, correcto, servido a temperatura perfecta en copas Spiegelau, con descorche (corcho en mesa), cata y servicio posterior. Al final de la comida el chef saludó amablemente a las tres mesas que ocupábamos el comedor.

Sin duda es un buen restaurante, para repetir, ya que cambian el menú degustación cada 3 semanas y la carta cada 3 meses, atendiendo a los productos de temporada.

Cena para dos en Nectari. Las expectativas sobre este local eran muy altas, habiendo leído muy buenas críticas y he de decir que no defraudó en absoluto. El local íntimo, acogedor y el servicio correctísimo.

Menú degustación compuesto de unos aperitivos variados (chips de yuca, gazpacho de melón, patata pochada con jamón, un sorprendente mojito y calçot en tempura con romesco, todo muy bueno). Servicio de panes variados (olivas, cebolla, especias, todos buenísimos) acompañados con aceites a elegir. Continuamos con un foie en virutas con reducción de sauternes, merluza con caldo dashi y setas (fusión meditarráneo-japonesa, el pescado de los mejores que he comido, jugoso, sabrosísimo y con una cocción perfecta) y finalmente, un carré de cordero con verduritas, realmente soberbio en sabor y textura. De postre, una crema catalana suave, parecida a una natilla en textura, muy ligera y gustosa. Cafes, petit fours y una copa de malta.

He de decir que mi acompañante es celíaca y Nectari es un restaurante especialmente recomendado y sensibilizado para los que han de comer sin gluten; la mayoría de los platos estan adaptados para celíacos y el cuidado a la hora de cocinarlos hace que se pueda ir sin ninguna preocupación. Nos prepararon incluso pan especial sin gluten para mi pareja, todo un detalle.

El servicio de vino también fue perfecto, copas spigelau, extensa carta, temperatura de servicio, descorche y servicio posterior. Bebimos un Perafita Blanco 2010 D.O. Empordà, correcto.

No puedo hablar de relación calidad-precio ya que no pagué, pero sin duda es un restaurante para repetir.

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