Restaurante Sense Pressa en Barcelona
  

Restaurante Sense Pressa

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Datos de Sense Pressa
Precio Medio:
64 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
7.4 10
Comida:
8.7 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
7.7 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


17 Opiniones de Sense Pressa

En una salida a Barcelona,quedamos para cenar en Sensa Pressa.Pues bien,cenamos fantasticamente.

Empezamos con:Guisantes del maresme con butifarra negra,Murgulas con crema de foie y trufas,Alcachofas a la plancha con romesco.Los segundos se mantuvieron al mismo nivel.Fricando de ternera con setas,Pulpitos con judias del ganchet,Suquet de rape con almejas.De postre,coca de llavaneras con crema,buñuelos de viento,canutillos de hojaldre con crema.

De los vinos se encarga Victor,un profesional del vino(comparte la direccion del Restaurante con su padre,este en la cocina).La carta es correcta,sin embargo casi la totalidad son vinos

de nuestra pais.No tiene en la carta las diferentes añadas,pero es cierto que,Victor,sabe todo lo que tiene.Lo cual no ocurre en casi ningun sitio.Bebimos un Roda I 2010,todavia joven pero con un gran futuro,un Prado Enea Muga Grna Rserva 2004.De postre Tokaji Derezlas 5 putt 2008,Ximenez spinola old Harvest y un brutal Oporto Quinta del Rosal Tonel 12.Cristaleria Riedel.El servicio del vino muy correcto y profesional.

En mi opinion,esta es la cocina que representa "el terroir" (en terminos de alimentos)de una region.No me convence para nada todo "el montaje"que se ha organizado, alrededor de la gastronomia.No soporto "a todos los master chef,niños chef....).Sin menospreciar a grandes cocineros de este pais,....para mi,Santi Santamaria tenia razon.

Creo que Jose Luis Diaz y su hijo Victor,cada dia,hacen un pequeño homenaje a la cocina de verdad.

Comer en Sensa Pressa y comparar.

 

Día de celebración especial un 11 de agosto en Barcelona, buscando alguno de los restaurantes que me apetecían, muchos estaban de vacaciones, así que me acorde del " Sense Pressa " y del comentario anterior de Ricard Sampere. Tuve suerte y fuimos a comer.

El restaurante es pequeño y tranquilo.
Nos acomodaron en una mesa al lado de la mas grande que nadie quiere estar cerca por eso del ruido,
por suerte había un grupo de Japoneses que terminaron pronto y no hacían ruido excesivo.

Vamos al tema
La carta es muy amplia, todo apetece, pero lo peor llega cuando llegan y te cantan un interminable numero de platos del día, a cual mejor, no hacia falta haber leído casi la carta.
La elección se hizo difícil.

De entrada el aperitivo:
Unas grandes y magnificas aceitunas con un par de boquerones cojonudos.
Una copa de cava y una cerveza de barril

De primeros:
Los clásicos garbanzos con espardenyas y huevo roto (Muy gustosos, las espardenyas tiernas y a trocitos para que la mezcla aun sea mejor.)
Flores de calabacín rellena de brandada de bacalao y salsa de pimiento de piquillo ( Sublime, bien rebozadas y un gusto increíble.)

De segundos:
Steak Tartar con rebanadas de pan tostado que no se terminaban nunca.... ( Buena carne, bien cortada y en su punto de sabor.)
Tartar de lubina y salmón salvaje ( Aún más gustoso, combinación perfecta)

De postres:
Coca de Llavaneras (Típica coca de masa de hojaldre rellena de crema, Muy buena, nada empalagosa)
Tabla de quesos bien surtida de varias zonas nacionales (seis tipos diferentes que podías elegir de una variedad aun mas amplia "No como en otros sitios") Todos de buen sabor

De bebida:
Vino blanco ( Dido Blanc 2014 D.O.Montsant) Variedad Garnatxa blanca, Macabeu i Xarel-lo)
De bodegas Venus La Universal.
Buen vino, fresco con bastante cuerpo y persistente en boca.
Una botella de agua
Dos cafés

En definitiva, un placer comer en este sitio, buen producto, bien resuelto y con una atención de todo el personal
atenta y amigable.

Para volver seguro.

:

Llevaba como 5 meses sin publicar en Verema y lo que es mas grave, 18 meses sin ir a Sense Pressa... :)

Las sensaciones han sido igual de satisfactorias que las que aún recordaba de la anterior ocasión. Quizás a nivel global, salí más satisfecho en 2013, pero la culpa ha sido mía de haber aceptado una mesa en la zona "noble" del restaurante, en lugar de una de las dos que tienen a la entrada, que es donde estuvimos el último lugar.

Como el restaurante está siempre lleno, en la sala interior quedas más expuesto al ruido y más cuando te cae al lado una mesa numerosa de aquellas que a medida que van llegando, tienen que saludarse todos con todos, con ostentación, como si el restaurante fuera sólo para ellos.

De entrada ya encuentras en la mesa, sus sensacionales aceitunas y te dejan una carta que los "iniciados", ya sabemos que no hace falta ni abrir. Hay que mostrar indiferencia hasta que se acerque el responsable y cante la carta de sugerencias. Hay que mantener la calma para no pedir todos los platos que va enumerando. Todos apetecen y hay que ir realizando dolorosos descartes. Por suerte cantó los garbanzos con espardenyes y huevo roto. Y si ya en 2013, fue mi plato del año, este 2015 ocupa también y de momento el liderazgo destacado.

Parece mentira como un plato tan sencillo puede ser tan delicioso. La dificultad deben estar en las espardenyes... He intentado cocinarlo y tengo amigos que también lo han probado, pero con un resultado de "espardenyes- chicle" o "espardenyes-olor-pipi". No sé el secreto de que calidad de espardenyes consiguen ni como las cocinan, pero es un plato Champions ... (aunque la factura final también!). Ambos tomamos este plato como primero.

Como segundos, la elección fue igual de difícil pues todo era tentador. Terminamos pidiendo bacalao con tripa de bacalao por mí y Turbó salvaje por Jordi. Los dos platos también a nivel Champions. El bacalao con gran jugosidad y salsa de aquellas que no lames el plato para no escandalizar la mesa de los vecinos, a los que mejor no sobresaltar .. Y de el rodaballo salvaje, poco a comentar que no sea su excelencia.

Los postres fueron compartidos. Un surtido de quesos de nivel y la coca de Llavaneres que también tenía decidida de antes de entrar. El vino, tenía que hacer honor a la comida y fue un Negre de Negres DOQ Priorat. Un vino que siempre deja muy buenas sensaciones.

Y claro ... llega el final de la comida y toca pedir la cuenta. Y es el peor momento de la tarde, pero a gran comida, gran cuenta!!.

En resumen: De los mejores restaurantes de Barcelona en la liga de cocina clásica... No creo sepan de "trampantojos", pero es para "Disfrutar" realmente.. ;)

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Iré directamente a la comida que elegimos puesto que en comentarios anteriores está ya ampliamente reseñado lo concerniente al local, al servicio y la calidad de la materia prima.
Destacar que estaban ocupadas todas las mesas del local.
Los primeros compartidos fueron los ya famosos garbanzos con espardenyes y chanquete los segundos kokochas de merluza y rodaballo salvaje al horno, perfectos los puntos de cocción.
Postre dos raciones de coca de Llavaneras, buenísima
Regamos la comida con un Miranius de la DO Penedés, servido a buena temperatura, como nota negativa el precio, pero este es ya otro tema.
Dos cafés y nos invitaron a un chupito de orujo de hierbas y uno de whisky de malta.
Recomendable

Llegamos sin reservar pasadas las 10 de la noche. Nos acomodamos en una de las dos mesas de la terraza. Ya nos iba bien, así podíamos rematar la cena con unos Siglo VI de Cohiba que llevábamos a mano.

Mientras decidíamos, nos trajeron unas buenas aceitunas con boquerones y tres cañas.

Comimos compartidamente todo:
Un buen foie a la sal
Unas buenas anchoas acompañadas de pan con tomate
Los fantásticos garbanzos con espardenyes y huevo
Unos muy sabrosos rossinyols con botifarra negra
Un excelente calamar de potera a la plancha

Bebimos dos botellas de III Lustros 2005. Parte de la segunda botella nos ayudó a acabar con una coca de Llavaneres que compartimos de postre
Buen café
Muy buen servicio y atención

No pagué yo

Hacía tiempo que leía noticias positivas Sense Pressa y había recibido inputs muy positivos por parte de amigos de confianza. No sé porque he tardado tanto en acudir. Quizás me imaginaba que el tema precio estaba subido, pero como celebraba mi cumpleaños, me dije "hoy quiero cenar bien". Ni esterificados, ni calamar a romana deconstruido, ni menús degustación donde acabas comiendo lo que quieren que comas ...

Se trata de un local de pequeño formato, sin ninguna concesión a la decoración con pocas mesas. El servicio está personalizado por el propietario y un poco al estilo de mi apreciado restaurant La Estrella. La diferencia es que mientras en el Estrella la materia prima es de primer orden, aquí ya es nivel Champions y evidentemente el precio está un poco por encima.

De entrada nos dejaron una carta y prudentemente esperaron a ver si pedíamos platos de allí. Pero como ya me sabía la película de haberla leído, le pregunté si tenían platos "fuera carta". Y comenzó a recitar un festival de platos.

Como primeros elegimos los famosos garbanzos con espardenyes y huevo, que una vez te han presentado, lo mezcaln para romper el huevo. Realmente memorable!. Vale la pena la visita sólo por este plato.

El otro primero fueron flores de calabacín rellenas con brandada y con una salsa de pimiento de piquillo. Probé el plato y también gran nivel.

Como segundos, yo elegí la cola de buey. Buenísima, superando la que yo preparo, lo que no en todas partes pasa. Y el otro segundo fue el tártar del que probé un poco y me pareció sensacional de sabor y textura.

Como postre (un día es un día y alarga la cena), compartimos coca de Llavaneres y unos buñuelos. Postre excelente también. Sin duda, Sense Pressa , pasa a ser uno de mis restaurantes favoritos.

Por lo que sé, siempre está lleno y lo pudimos verificar escuchando como decían "no" a varios clientes (era Martes noche) de aquellos que ya entran resignados diciendo "ya imaginamos que no, pero si por casualidad han tenido alguna anulación".

Me hizo gracia el público. Se veía gente aparentemente con pocos problemas económicos, gente de la zona. Pero se veía gente que les gustaba comer ... nada que ver con el público de las apariencias de los próximos Boca Grande, Cocó, etc. Nada de ir a "ser visto" ... se trata de ir allí a cenar.

Y el costo?. Pues sin vino, la comida salió por 90 € dos personas. En mi opinión RSP (satisfacción-precio) excelente.

Realmente hay mucha profesionalidad detrás, una buena carta de vinos, aunque desgraciadamente empieza con la lista de mis "non gratos" Riojas, pero avanzando páginas ya aparecen apartados más próximos y elegimos un excelente Castell de Falset 2005 de la DO Montsant, un vino que en mi opinión, tendría que ser mucho más conocido y valorado. Pero no hay movimiento mediático ni tiene el encanto de ser de una bodega artesanal.

Para encontrar otra pega (me dicen que últimamente estoy demasiado blando), el precio de los vinos está multiplicado por dos respecto al precio de tienda y en mi criterio actualmente el factor de multiplicación no debería pasar de 1,5. Pero claro ... es mi criterio y cada uno en su casa, baja los escaleras como quiere.

Pero salvo estas menudencias del vino, se come de manera EXTRAORDINARIA... :).

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Bueno, después de mí buena primera impresión decidí que debía probar de nuevo este restaurante.

Nada más entrar por la puerta el dueño me reconoce. Buena acogida, copita de cava para ir mirando y a sentarnos. Lleno absoluto.

Una primera charla de reconocimiento con el dueño que nos va cantando los platos fuera de carta que tenía para la ocasión; decidimos comer lo siguiente:

Deborar las aceitunas con sus respectivos boquerones... Acojonantes!

- Entrantes:

Corazon de alcachofas con slasa romescu; espectaculares!
Esparragos trigueros. Como la anterior vez, muy muy correctos
Cogimos otra verdura de entrante, no recuerdo cual la verdad.

- Segundos

- Lubina, una pinta perfecta.
- Steak Tartar, perfecto a la vista.
- Pulpitos; nunca los habia comido la verdad. Me parecio un plato muy agradable!

Durante este periodo de tiempo dimos para el pelo una botella de Juve Camps reserva, empezamos pidiendo copas y al final bebimos otra botella entera. No nos la cobro.

Empezamos con los postres:

- Queso por mi parte, como la vez anterior.
- Tarta de manzana.
- Otro postre mas.

Como el dueño escucho a uno de los comensales decir que le gustaban los buñuelos pues alli que nos saco un plato de ellos con esencia de gintonic. Muy muy buenos!!

Seguiamos bebiendo Juve Camps y en la epoca de los cafes chupitos de Belvedere.

La verdad, este sitio hace que me sienta como en el Kate Zaharra; me encanta como me tratan, para mi eso ya dice mucho del establecimiento.

Sinceramente, nos dimos un pedazo de homenaje...

He estado por motivos laborales unos dias por mi querida Barcelona (un tiempo desagradable pero bueno... no me ha tocado bien esta vez) y como no podia ser menos me he autohomenajeado.

Me habian comentado de este sitio, que se comia muy bien y tenia un precio bastante comedido asi que alla fui yo con mi padre.

Sitio agradable y los dueños con un trato cercano. Nos sentamos en una mesa tranquila y empezamos a ojear la corta carta. Al rato viene el dueño y nos comenta tooooodo lo que hay fuera de carta. Lo tuvimos bastante claro:

- Tartar de salmón salvaje; espectacular!! Jugoso, fresco, generoso... muy buena eleccion!!

- Esparragos trigueros en tempura; muy buenos, acompañado de una espectacular salsa romescu... mejor que la de mi madre ajajajaja.

- De segundo ambos nos decantamos por atún, dorado por fuera y crudo por dentro. Hacia mucho, mucho tiempo que no lo comia tan bueno. Racion generosa de 6 unidades por comensal...

Ya en los postres... segun aviste los quesos ya sabia yo que comer. Mi padre se decanto por una tarta de manzana caliente la cual decia estar exquisita.

Mi tabla de quesos digamos que fue mas que generosa, en una tabla de 15x30 entra queso... pues estaba a explotar. Me puse como un pipiolo de contento!!!

Bebimos con un brut de Llopart a 35€ la botella, etiqueta marron. Estaba bueno, pero no soy la persona mas idonea porque aun no le he descubierto la magia a este tipo de vinos.

Dos cafes solos, excelentes y para concluir unos chupitos. Por parte de mi padre Mar de Cava, por mi parte Belvedere.

Ademas, me lleve una grata sorpresa al descubrir que el Dry Martini estaba a solo 100 metros por lo que nos acercamos a tomar un cocktail para dar por concluida la primera comida en Barcelona...

Pequeño pero acogedor local en una zona llena de oferta. Mesas bien vestidas, copas adecuadas, bien servido y atendido.

Excelentes aceitunas con boquerones de aperitivo.

Elegimos para compartir unos muy sabrosos garbanzos con espardenyes y huevo

Unas muy buenas cocochas de merluza

Y de plato principal compartimos entre dos un buen chuletón

El tercero, optó por un foie de oca, lo hay foto

Amplia carta de vinos. Bebimos dos botellas de San Román 2007 (DO Toro)

y para acabar el vino, optamos por un surtido de quesos

Café en la terraza, bien.

Aquí, con fotos:
http://felixthefox.blogspot.com.es/2012/09/sense-pressa.html

Hola, veo que el último comentario es de hace más de un año y creo de Justicia volver a valorar el trabajo de José Luis al frente de este espléndido restaurante.
Eramos cuatro que compartimos el placer por la buena mesa. Agradecemos y valoramos la buena cocina y hoy no ha sido una excepción. Hemos compartido tres primeros: Bonito sobre base de tomate, revuelto de rossinyols con Butifarra negra y no podía faltar el clásico de la casa: los garbanzos con espardenyes. De segundo nos hemos decantado por los steak tartare ( uno de lubina). El de carne nos ha pedido grado de picante de 0 a 10. Yo he dicho 8 y está claro, estaba algo fuerte. No quiero pensar cómo estaría con 10 sobre 10.

Para beber, nos hemos desplazado a Mallorca, aconsejados por Rafael, uno de los compañeros de mesa que más te puede enseñar de vinos tanto nacionales como extranjeros: Un 12volts suave para los primeros y un 4Kg para los segundos. Este último con algo más de fuerza pero debo reconocer que los dos me han sorprendido gratamente. Copas Riedel. Bien de temperatura.

No quiero finalizar sin reconocer la labor de José Luis. Se aprecia su pasión por la profesión y hace que parezca que hubiese abierto ayer por la ilusión y la renovación tanto de cocina como de Bodega. Felicidades. Que no decaiga nunca.

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