Restaurante Laua en Langarika

Restaurante Laua

Datos de Laua
Precio Medio:
65 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
7.8 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Álava/Araba
Localidad: Langarika
Dirección: Langarika,4
Código postal: 01206
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 65,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Nunca, pero conviene reservar

Teléfono


8 Opiniones de Laua

Han pasado ya muchos meses desde que visité este restaurante junto a la cuadrilla de locos gastronómicos que me he echado, y soy consciente que quizá sea demasiado tarde para colgar la crónica. Pero en este caso concreto quería ser fiel a mis principios y no podía dejar de escribirla, primero y sobre todo, por respeto y agradecimiento al personal del restaurante que se portó con nosotros de maravilla. Y segundo, porque creo que se trata de un restaurante que merece la pena.
Quedada preparada con mucha antelación que cumplia un doble objetivo, pasar un rato agradable y ponernos por fin caras algunos de nosotros. El lugar elegido por nuestro anfitrión, el "veremero" Joseángel, es un pequeño restaurante situado en un pequeño pueblo perdido en la LLanada Alavesa, Restaurante Laua.
La climatología nos acompaña y un soleado día hace que una vez se abandona la autopista, el escaso trayecto que hay hasta Langarika sea una delicia...ventanilla bajada, temperatura agradable, trigos todavía verdes bordeando la carretera por la que sólo circulamos nosotros...la primavera estalla ante nuestros ojos a inicios del mes de junio en una tierra en la que el frío retrasa unas semanas más de lo habitual esta preciosa estación.
Una vez en el pequeño pueblo de Langarika, su imponente iglesia jalonada de vegetación nos sirve de referencia para localizar el restaurante. Detrás de la misma, en una pequeña plazuela conformada por casonas de pueblo, se encuentra una puerta corredera de color negro con el nombre del restaurante que nos indica que estamos en el lugar correcto.
Llegamos los primeros y posteriormente aparece un coche en cuyo interior viajan auténticos pesos pesados del panorama veremero...Joseangel al volante, con cara de padre responsable y detrás, cuando se abre la puerta del coche, aparecen, cual si fueran 3 chiquillos dispuestos a liarla, el amigo Kintiman, Óscar 4435 y Gastiola. Hay momentos que no tienen precio ;-)

Una vez en el interior, nos encontramos con un comedor no muy grande, iluminación intimista que invita a la tranquilidad. Nos acomodan en una mesa redonda, amplia, vestida con mantel blanco; vajilla, cubertería y cristalería de calidad.

Menú concertado por el amigo Josean que se compuso de los siguientes 12 platos:

1-“CANELÓN DE FOIE Y MANGO": De textura suave y sabor fresco. Plato muy sabroso que gustó a todos los comensales.

2-“CAPPUCCINO DE MEJILLÓN TIGRE": presentado en una taza de café con la apariencia de un verdadero cappuccino, pero que su sabor nada tenía que ver. Marisco a tope en boca, mucha potencia. Elaboración que también gustó mucho.

3-“XORTA DE CIGALAS E INFUSIÓN DE SOJA Y JENGIBRE": presentación tipo "asiática" en su cestillo y con su cuenquito para la infusión de soja y jengibre. A mí personalmente me gustó mucho.

4-“BOCADILLO DE TXISTORRA": curiosa elaboración a modo del típico "bacata", con sus verdes, salsa mahonesa y una txistorra que no era tal, sino que estaba elaborada de atún. Trampantojo que al llevarlo a la boca uno se sorprende del sabor a pescado. A mí me gustó mucho el engaño y el sabor del "bocata" por lo que no quedó nada de nada. (VER FOTO)

5-"TACO DE COSTILLA CON PRALINÉ DE ALMENDRAS": buena carne que se deshacía en boca. El praliné de almendras que lo acompañaba muy sabroso y potente.

6-“DIM SUN DE PESCADO Y MARISCO": en esta elaboración creo que todos coincidimos, unos fideos regados con un caldo que en boca resultaba demasiado soso, falto de fuerza. En esta casa cocinan con sabor y éste plato no es muy representativo de su estilo. Prescindible o plato a replantear.

7-“HUEVO CON HONGOS Y JAMÓN": Aquí llegó de nuevo la potencia y el sabor. Presentado en el típico tarrito de conserva, al abrir la tapa escapaban todos los aromas del ahumado, del hongo y del jamón. Cuchara hasta abajo y a disfrutar. Para mí, excelente.

8-"MERLUZA AL HORNO SOBRE TXANGURRO Y BRESKA": estupendo punto del pescado presentado en taco con mucho sabor a mar del conjunto. Otro plato que gustó mucho.

9-“GRANIZADO DE MOJITO": llegamos al punto de refrescar boca; presentado en vaso con los diferentes ingredientes del mojito en "estratos"...nuevamente cuchara hasta abajo y a disfrutar. Elaboración realmente fresca y rica perfecta para empezar con la carne. (VER FOTO).

10-"CREPINETA DE RABO Y CHUTNEY DE CIRUELAS": Después del refrescante mojito, nueva bocanada de pontencia para la boca. Realmente rico.

11-"MACEDONIA DE FRUTAS, SORBETE DE CÍTRICOS Y ALGODÓN DE VIOLETAS": ...y el genio salió de la lámpara. Postre presentado en una especie de lámpara de cristal que tras los efectos especiales producidos por el humo que emana, uno se encuentra una combinación refrescante y sabrosa que va dando por terminada una copiosa comida.

12-"MILHOJAS DE HOJALDRE, TOFFE Y HELADO DE CHOCOLATE": ningún secreto encierra este postre pero bien rico que está. Milhojas crujiente y por ponerle un pero decir que en mi caso el helado llegó bastante descompuesto por el calor. Aún así, un sabroso final. (VER FOTO)

Para acompañar la comida bollitos de pan artesano. Crujiente y rico.

**VINO:
En este apartado, el amigo Joseangel había gestionado con el restaurante el poder llevar vinos propios, a los que se añadió alguna botella del propio restaurante...ahí va la relación:

1-VOUVRAY PETILLANT BRUT 2009.
2-COSMIC CONFIANÇA 2013. EMPORDÁ.
3-ALBARIÑO CONTRAPAAREDE 2008.
4-CROZES HERMITAGE 2012.
5-DOMAINE DE MONTBOURGE L´TOILE.
6-LE HAUT LIEU DEMI SEC, VOUVRAY 2003.
7-SABLETTES SAUTERNER 2008.

Destacar que el servicio estuvo en todo momento pendiente de sacar cronológicamente los vinos que llevamos acompasándolos al ritmo de los platos que iban saliendo a mesa, realizando presentación de la botella, descorche, primer servicio y cambio de copas con cada cambio de vino. Un trabajo excelente que es de agradecer, y no solo se centró en el servicio de vino sino que también en el servicio de mesa en general.

Para finalizar la comida, cafés varios y unos GIN TONICS, preparados con campana de nitrógeno para enfríar copas. No recuerdo exactamente la variedad de ginebras que se tomaros pero las preparaciones estuvieron muy bien.

Rotundo éxito entorno a una mesa, buena gastronomía, buen vino y buena compañía...¿qué más se puede pedir?

  • Milhojas de hojaldre, toffe y helado de chocolate

  • Granizado de mojito

  • Bocadillo de txistorra

Poco o casi nada me queda por añadir al comentario de Sergio, reunión como siempre que nos juntamos unos cuantos tragones en torno a una buena mesa la velada es mas que satisfactoria.

Simplemente quería agradecer al local que nos dejase llevar los vinos y el mimo y el buen hacer a la hora de servirlos, así como el detallazo de no cobrar descorche en esta ocasión, la comida muy rica y el pueblo muy tranquilo .

Solo añadir alguna foto y el menú .

Canelón de foie y mango
Cappuccino de mejillón tigre
Bocadillo de txistorra
Xorta de cigalas e infusión de soja y jengibre Dim Sun de pescado y marisco
Taco de costilla con y praliné de almendras
Huevo con hongos y jamón
Costilla chutney de ciruelas
Merluza al horno sobre txangurro y breska
Granizado de Mojito
Crepineta de rabo y chutney de ciruelas
Macedonia de frutas, sorbete de cítricos y algodón de violetas
Milhojas de hojaldre, toffe y helado de chocolate

Como veo que el personal no se me anima a colgar comentario, voy a dar mi visión particular a grandes rasgos de lo que fue la velada.
Quedada con los amigos vascos en este coqueto y acogedor restaurante que tiene el valor de ofrecer una cocina creativa en un pueblo perdido de la mano de dios.
El menú consistió en 12 platos, donde destacaría por encima de los demás, el canelón de foie y mango, el capuccino de mejillón tigre y el chupito de mojito, que se de alguno que repitió.
Servicio cercano y atento, midiendo muy bien los tiempos entre plato y plato.
Agradecimiento especial, el habernos dejado aportar nuestros propios vinos, con cambio de copas de calidad para cada uno de ellos, con el trabajo que ello conlleva.
Pues casi cuatro horas de risas entre buenos amigos que sin la ayuda de Verema nunca nos hubiéramos conocido.
Para ver todas las imágenes de los platos, los vinos, los experimentos con coca-cola y las risas, os dejo el enlace del amigo Jon, que últimamente está muy vergonzoso ;-)
http://gastiondo.blogspot.com.es/2014/06/restaurante-laua-langarika-no-solo-de.html

Mucho insistía nuestro amigo Josean en que visitasemos este restaurante y conociéndole sabíamos que algo bueno se tenía que esconder en ese recóndito paraje.
No tenemos costumbre de guiar nuestros pasos hacia lugares tan alejados de casa, no es lo mismo ir a comer que a cenar. Tenemos una hora de viaje y el problema principal es que esa hora hay que volver a pasarla después de la cena.
Como sigo siendo “enemigo” del GPS y prefiero ir un tanto a la aventura, nos acercamos primero a localizar el lugar, después ya volveremos a tiro hecho.
Aprovechamos para acercanos a Salvatierra-Agurain, pueblo que no conocíamos y que nos ha causado una buena impresión, sobre todo su casco viejo.
Volvemos un tanto antes de la hora prevista con el “miedo” de confundir el camino pero la enorme iglesia nos sirve de referencia. la verdad es que además de ella, media docena de casas que se nota son de agricultores o al menos lo han sido,son el único atractivo de este pequeño pueblo.
Al llegar casi dudamos de la existencia del local, un cartel con su nombre es el único indicativo. Un pequeño portalón abierto, unas puertas sin letreros y un timbre.
La sorpresa comienza al penetrar en el comedor en sí. Media docena de mesas, un ambiente cálido, agradable, hoy la noche es la típica noche de cielo raso, hasta un grado y medio bajo cero me ha marcado el coche a la vuelta hacia casa.
Hemos llegado los primeros y nos dan a elegir mesa pero el asunto lumínico nos marca un tanto la elección. Nos gustaba más otra, más coqueta y romántica pero la luz iba a hacer que las fotos perdiesen mucha calidad.
Buen tamaño, bien vestidas. Cada una con detalles diferentes de tipo flores o adornos.
Allí que nos aparece Suta, una camarera que ha sido la compañera perfecta para lo que después hemos vivido. Hawaiana ni más ni menos, con ascendencia japonesa y asentada en Araia, zona de buenos quesos. Un encanto, simpática a más no poder y que ha manejado la sala con profesionalidad y con una sonrisa en la boca en todo momento. Gracias porque has sido parte importante del homenaje de hoy.
Aquí ofrecen un menú degustación, lo sabíamos y además prefieren que sea una sorpresa. Pregunta sobre posibles alergias. Nosotros, no siendo al trabajo y un poco al agua, no tenemos problemas con lo sólido.
Su carta de vinos es corta pero más que suficiente, al menos para nosotros. Lógicamente los tintos ocupan lugar principal pero hay referencias de blancos, txakolis, cavas e incluso algún champagne.
Elegimos un blanco riojano que no hemos probado, a menos que alguno que yo conozco nos corrija. Un Erre Punto 2011. Amarillo pero con un ligero toque verdoso. Mucha fruta en nariz, por supuesto que algún toque tropical y algo de limòn.
En boca encuentras una acidez bien marcada y de dulce poco tiene, es un vino que nos ha gustado mucho y que como estamos en ese momento de sacarle el mayor partido a cada trago, nos ha aguantado todo el recorrido, que por cierto no ha sido precisamente corto.
Buen servicio del mismo, copa de cata, descorche en directo y aunque nos ofrecen cubitera, dado que comprobamos que la temperatura es la correcta, nos pasamos sin ella. Copas Riedel de excelente tamaño.
Un par de panecillos muy crujientes pero tan sólo uno de ellos hemos comido y por el vicio que tengo yo para el pan, no por necesidad.
Comenzamos, sin saber lo que nos espera con el menú en cuestión.
Grisini de sésamo con crema de queso de Manchego.
Presentada en un vaso de cristal, una crema láctea cubierta por queso manchego rallado que una vez mezclado resulta tremendamente fresco. Los palitos de pan y semillas están cojonudos La ración no es precisamente raquítica, todo lo contrario y eso que no hemos hecho más que empezar.
Allí que nos aparece Suta con el “café”. Anda, le digo, pues sí que ha sido corto el menú. Tras ese pequeño vacile inicial, nos presenta el Capuccino de mejillón tigre. Presentado como un café cortado, en su taza y con su espuma correspondiente.
Al catarlo descubres una especie de riquísima crema con mucho sabor a marisco, con un toque picante y que señores y señoras, está para lamer y relamer la cucharilla. Muy rico, pero que muy rico.
Marmitako a la Riojana con txistorra de txitxarro. Pues lo dicho, una ración de un plato consistente en buenos trozos de txistorra que tiene la textura correspondiente, el sabor muy suave, hablamos de pescado. Acompañada por unos trozos de patata, donde estamos no pueden estar malas. Asentado sobre una salsa que está de muerte. Muchísimo sabor y excelente ejecución.
Vieira con salsa ligera de alioli y confitura de limón. Sin complicaciones, una pieza en perfecto punto. Esto es “tieso”, no hay que cocerlas hasta convertirlas en algo que no son. El alioli como reza el plato, muy suave y esas pequeñas gotas de limón que le dan un toque muy atrevido al plato. De nuevo plato de notable.
Coca de foie con hongos. Sobre una base de tosta de pan, buenos trozos de foie pero auténtico que hace unos años yo hubiese sido incapaz de comer. Parece mentira lo rico que ahora me resulta. Las setas son perfecto acompañante del plato en cuestión. Otra sorpresa más en esta noche llena de ellas.
Nos llegan ahora unos tarros de cristal cerrados, al abrirlos una pequeña nube de humo y un tremendo aroma nos invade. Huevos con carbonara y panceta. El plato más “oloroso” de la noche, un plato sápido a más no poder. Aunque está tan de moda ofrecerlo, la presentación de este le la un toque distinto, gracioso. Muy agradable, de nuevo pensamos en que vamos de maravilla, eso sí, uno empieza ya a “preocuparse” porque sabemos que estamos sólo a mitad de camino.
Cubetilla de cordero con praline de almendra. Buen momento este y aunque ya lo vais apreciando en las fotos para indicar que cada plato es diferente, mucha variedad de vajilla acorde con los diferentes alimentos presentados. Bonita presentación. La carne muy conseguida. Y el praline de almendra hace que al mezclarlo se suavice un tanto el tremendo sabor del cordero. Crujiente cubierta y la compañía de lo que visualmente parecen violetas y que no he sabido descubrir, consiguen que el conjunto resulte muy apetecible. No quiero repetirme demasiado pero difícil lo tengo. Rico-rico.
Rape al horno con salsa de cebolla. Llegado este punto, yo “tiro la toalla” y me inclino ante mi “oponente” que me “redescubre” que tiene más saque que yo. El pescado en su punto perfecto pero aunque tras probarlo me resulta muy original y de buen gusto, me como sólo la parte carnosa para dejar los acompañamientos en el plato. No me da demasiada vergüenza confesarlo. Esto es un menú para “valientes”, un menú para salir a hombros. Se que no hemos terminado, tengo que dejar sitio
Aparece por allí una de las mejores ideas del cocinero, lo que yo intuyo con pre-postre pero que posteriormente descubro mi equivocación.
Granizado de mojito. En un vaso de cristal, con un intenso olor a menta. Por si alguien no lo sabe aún, la menta en hoja es uno de mis “enemigos gastronómicamente hablando” pero cosa curiosa, al meter la cuchara y saborearlo y siendo la menta el sabor principal, no lo he rechazado. Un toque dulce, un frescor agradable, hace que me resulte de fácil comer. Muy rico y por cierto, muy buena idea, este plato hace que tu estómago perciba un pequeño relax muy necesario en este punto.. Tres hurras por el cocinero.
Esperando el postre o al menos el primero de ellos, allí que nos aparece Suta con….. un tenedor y unos preciosos cuchillos de carne. La mirada es inmediata y su respuesta visual me lo dice todo. No hemos terminado con lo salado. Yo “me rindo”, soy un “blando”, lo reconozco.
Carrilleras con puré de garbanzos. Y no hablamos de una excasa ración, no. Hablamos de una ración en condiciones. Muy bien trabajadas, en finas lonchas. Además, con lo que me gustan a mi los garbanzos. La presentación durante la cena de salsas y purés ha sido muy original. Es una textura cual si de una especie de gominola larga se tratase. Sabor en este caso a garbanzos de verdad. Muy rico y mi compi, nuevamente me da una lección y termina con todo.
En más de una ocasión durante la cena he pensado que algunos que yo me sé disfrutarían como verdaderos chiquillos en este restaurante, igual es cuestión de animarse a repetir visita y en compañía. Además cambian el menú más o menos cada tres meses con lo que la sorpresa sería similar.
Nueva visita de nuestra amable camarera, esta vez con un recipiente de cristal cual si de un experimento químico se tratase. Con una jarra metálica, vierte un líquido por el tubo hueco y allí que descubrimos que en este restaurante sí que hay un genio, el genio de la lámpara maravillosa que nos está sorprendiendo con cada movimiento y además que cada sorpresa en más agradable aún que la anterior.
Una vez disipado el humo, descubrimos un postre tremendamente refrescante: fresas con kalimotxo y algodón de violeta (infusión de frutos rojos). Fresas, un toque de vino, unos peta-zetas, el algodón de la niñez, el de las ferias. Un conjunto de sabores y efectos visuales que lo han covertido en un postre de puro espectáculo y tremendamente agradable en boca. Sobresaliente, sin duda.
Arena, helado y pompas de chocolate. De nuevo esto nos es presentar y punto, no.
Sobre una taza alargada de cristal, nos derraman un líquido e inmediatamente comienzan a salir pompas de chocolate, me recuerda a la chimenea de un barco de vapor. Curiosamente no es algo que desaparezca instantáneamente y el espectáculo dura un buen rato. La cocina no debe ser algo sólido sin más, hoy nos han demostrado que se puede jugar y mucho y sorprender al comensal con efectos divertidos.
Sabor a chocolate, no al de leche, sabor a puro chocolate negro. Nada empalagoso y curiosamente con los postres me he “recuperado” un tanto y me ha resultado muy fácil terminarlos.
Aunque no hay sitio para más, me animo a probar su café y en esta ocasión me lo tomo solo, sin leche. Pues me alegro, un café muy rico, con aroma a café-café.
Soy de palabra fácil, muchas veces pienso que en exceso y que eso me hace meter la pata demasiado a menudo pero me resulta un tanto complicado terminar mi comentario de hoy.
Ante todo muchísimas gracias, Josean, me has descubierto un verdadero oasis florido donde menos lo hubiese esperado. Muchas gracias, Suta, has hecho que la cena sea aún más agradable. Gracias al genio de la lámpara, has conseguido sosprendernos a cada paso y aunque no nos hemos visto, que sepas que sí te hemos sentido.
Con una noche fría, muy fría, con un cielo que parece poder tocarse con las manos, con una sensación tremendamente satisfactoria, abandonamos este lejano lugar sabiendo que volveremos, sin duda alguna y que esperamos conseguir que muchos os animéis a hacerles una visita, merece la pena y la merece de verdad.
Para ver las fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/

Segunda visita a este curioso restaurante. Era sábado al mediodia, y solo estábamos dos parejas. Por el tipo de propuesta que hacen dan ganas de que les salgan bien las cosas y triunfen. En lo que es la comida en sí mismo, me gustó más la anterior vez, aunque volví a disfrutar. Tienen cada mes un menu único y sorpresa (40€), y esta vez me parecío que la estructura del menu fallaba, ya que nos pusieron un lumagorri (pollo) casi como entrante. Coincido en lo del vino con los anteriores comentarios (menu corto y no muy interesante), aunque las copas y temperatura de servicio fueron correctos (Kefren Crianza 2004, 12€). A pesar de los peros, merece la pena visitarlo por lo menos una vez.

Comprobamos en esta segunda visita a este interesante restaurante que sigue manteniendo el más que aceptable nivel de la primera vez. El menú degustación ha cambiado en cuando a su composición (creo que lo hacen cada muy poco tiempo). Fue el siguiente: tempura de langostino, milhojas de idiazabal, tomate y albahaca, ensalada de cordero con couscus de brocolí, taco de bacalao sobre torrija de hongos, lomo de lubina, solomillo con foie sobre salsa de vino y dos postres, ambos a base de helados y muoses. A destacar la ensalada de cordero y el taco de bacalo, que merecerían calificar con un 4 ó 4,5 el nivel de la cocina. El resto de los platos son más que aceptables, pero se quedan por debajo y, por tanto, bien puntuados con un 3. Los postres algo flojos comparados con los de la anterior visita. Sobre el vino, aspecto fácilmente mejorable a nada que se lo propusieran, todo igual que la vez anterior. Volveremos otra vez, pues por lo que se paga no se puede encontrar nada mejor.

Creo que hay pocos restaurantes como este en el panorama alaves, nos ofrece una cocina apta para todos los publicos, para el que busca imaginación a precio asequible, para esa pareja que desea celebrar algo y para quien busca llenar la tripa por un precio increible.
la decoración es inesperada cuan do entras por esa puerta de garaje, han conseguido un ambiente que hace que te olvides del exterior mientras disfrutas de su menú en el que te lo dan todo hecho y no tienes ni que elegir.
la carta de vinos se centra en los rioja alavesa con añadas sin caducar ( como ellos mismos nos han dicho o tienes todas las denominaciones o solo tienes una).
como se puede ver es mi preferido dentro de los alaveses, si lo encuentras te sorprenderás.

Coqueto restaurante ubicado en la pequeña localidad de Langarika, próxima a Salvatierra/Agurain. En principio la única opción es el menú degustación sorpresa que compone el chef (37 €), que en nuestro caso fue el siguiente: tempura de verduras con langostinos (aceptable), ibéricos rellenos de alcachofas (mediocre por ser la verdura de bote), brandada de merluza con yema de huevo (original y agradable), milhojas de bacalao, patata y kokotxas (buen nivel), chupito de espuma de gintonic (excelente), cochinillo (nada especial), helado de queso con membrillo (excelente) y chocolate con espuma de naranja (bueno, sin más). Muy buen montaje de los platos, con raciones generosas. Carta de vinos reducidísima y sin nada especial. Vino a temperatura adecuada, que abren delante de ti pero sin mostrarte previamente la botella. Tomamos un Luis Alegre R 2001 (25 €). Los días laborables sólo abren previa reserva. Interesante por su precio moderado.

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