Restaurante Pichorradicas en Tudela

Restaurante Pichorradicas

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Datos de Pichorradicas
Precio Medio:
44 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
5.9 10
Comida:
7.7 10
Entorno:
6.1 10
Calidad-precio:
7.1 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Navarra
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 36,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche y Lunes

Teléfono


11 Opiniones de Pichorradicas

A la altura de Tudela, camino Burgos, se nos hizo la hora de comer. En un certero volantazo nos plantamos en Pichorradicas para el avituallamiento.

Su localización céntrica en zona peatonal fomenta el hábito del paseo, siempre saludable excepto cuando la caminata de turno se realiza bajo un impío y abusón astro rey que aprovecha su posición más cenital para avivar la sensación de sofoco que ese día campaba por la ciudad.

Así pues, con los poros abiertos, llegamos a esta casa rústica de piedra y madera que alberga una sala mediana, al fondo a la izquierda, con ambiente elegante y un punto austero donde nos encontramos realmente a gusto.

Nuestra elección, con asesoría del profesional camarero incluida, fue la siguiente:

Esparragos Templados con Vinagreta
Cebollicas Estofadas
Pochas de Tudela Arregladas a Nuestro Estilo
Alcachofas Fritas con Foie y Huevico Escalfado
Antxoas Fritas con Refrito de Ajos tiernos
Paletilla Asada con Sopas de Pan

Empezamos bien con los espárragos, de buen calibre, tiernos y gustosos seguidos de las cebollicas, ejecutadas con paciencia a fuego lento y repletas de sabor. Era de cajón continuar con las pochas, productazo de finura extrema, quizás echando en falta que el caldo tuviera un punto más de consistencia. Se acompañaban de unas adictivas piparras.
La segunda parte del partido comenzó pujante. El binomio huevo-foie se presentaba junto a la alcachofa en este caso bien fritita y crujiente haciendo las delicias del público. Continuamos con una correcta fritura de anchoas y terminamos con el siempre firme y bien manejado asado de cordero presentado con unas sopas de pan a las que no supe hallarle virtud.

Agua para el conductor y vino para los acompañantes, concretamente Sonrojo D.O. Navarra (12 €) y Atteca 2014 D.O. Calatayud (17 €) servidos de manera correcta.

Bollo de pan blanco de costra gruesa para acompañar (0.90 €)

Ronda de cafés y paseíto hacia el coche buscando una sombra aliada que aliviara los rigores climáticos de la hora de la sobremesa.

En resumen, muy grata experiencia en esta parada de viaje donde se palpa el sabio manejo en cocina del producto local, exponiendo lo bella que a veces puede resultar una aparente sencillez. Además, un servicio que ayuda y magnifica las buenas sensaciones que te mandan de entre fogones, completa la virtud de la empresa.

Camino de Donostia paramos en Tudela a la hora del almuerzo, nos dirigimos directamente a este restaurante después de las valoraciones de los foreros de esta web. No nos defraudó, como no podía ser otra manera.
El camarero que nos atendió nos recomendó un plato bien elaborado, alcachofas fritas con foie, hongos, crujiente de jamón y huevo escalfado, alcachofas tiernísimas y con una excelente fritura para conseguir que estuvieran crujientes y con un bonito color dorado, recomendó mezclar todos los ingredientes de los que se componía el plato. El otro primero alcachofas salteadas con jamón con una salsa muy suave.
Seguimos anchoas fritas, muy buenas y bacalao al pilpil, excelente calidad del bacalao y muy buena elaboración del pil pil.
Finalizamos compartiendo un postre de chocolate.
También por recomendación del camarero tomamos un vino de la zona Orchydea un sauvignon blanco que maridó perfectamente.
Dos cafés.
Servicio amable, simpático y cercano sin traspasar en ningún momento los límites considerados como normales para la relación con el cliente.

Es curioso. Llegas a un restaurante el primero, y, prácticamente, sales el´último. Hay auténticos especialistas en conseguirlo, y en Casa Ignacio, sin duda deben ser maestros, porque...entrando a la 13.30, como puede ser que el recibo de la VISA marque que conseguí pagar a las 16.06...?

Local renovado, pero que acusa la pequeñez y con una sonoridad más bien deficiente.

Pero cuando hablamos de comida...unas piparras fritas como aperitivo. Excelentes. Sin grasa. Alguna pica, pero esa le toca siempre a mi mujer. Yo soy un tio con suerte.

Gran Feudo Viñas Viejas 2009. Tengo especial predilección por este vino. Sin pagar lo que pagas por una buena reserva de Rioja, se defiende extraordinariamente ante cualquier plato. Si acaso, esta botella estuvo algo más "dura". Tardó su tiempo en abrir y mostrar la carnosidad y el vigor que normalmente aparece tras media hora de su apertura.

De primero, pochas. Espectaculares. Plato bien defendido.
Y de segundo, lechezuelas con setas. La molleja de cordero no gusta a todo el mundo, pero en Casa Ignacio, lo bordan. Totalmente recomendable.

Dado que ya eran las tres y media cuando terminamos el segundo (a hora por plato), nos fuimos a cafeses y pacharán casero, al que nos invitaron.

La ultima media hora, esperando la cuenta.

Primer día de periplo de nuestras vacaciones y hacemos parada y fonda en Tudela, con la suerte de encontrarse en plenas jornadas de la verdura.
Nuestra primera intención era cenar en el 33, pero no hubo manera de que cogieran el teléfono, así que tiramos de agenda Veremera y a por este, que tenía buenas recomendaciones.
Nos presentamos sin reserva y cogimos mesa por los pelos, restaurante lleno e incluso no pudiendo aceptar a mas gente que llegó posteriormente.
El restaurante se divide en dos comedores, bastante acogedores, mesas quizás un poco juntas aunque muy bien vestidas, vajilla y cubertería de calidad y las copas aunque correctas, bastante mejorables.

Para cenar optamos por el menú de las jornadas a 30€ IVA incluido:

- CEBOLLICAS ESTOFADAS, 4 unidades, tiernas, jugosas, dulces, muy buenas.
- BORRAJAS CON CREMA FINA DE PATATA Y PANCETA CRUJIENTE, una de mis verduras favoritas pero que en este caso les quedaron un poco sosas.
- MENESTRA DE VERDURAS, estaba rica, aunque muy lejos de las mejores menestras que he probado.
- CORAZÓN DE ALCACHOFA LAMINADA FRITITA CON HONGOS, FOIE, CRUJIENTE DE JAMÓN Y HUEVITO ESCALFADO, sin duda el mejor plato de la noche, solo por el, ya merece la pena la visita.
- POSTRE A ELEGIR DE LA CARTA, para mi un sorbete de cítricos y para mi mujer una cúpula de chocolate a la naranja, bastante bien los dos.

Para la cría pedimos ESPARRAGOS CON HUEVICO ESCALFADO, muy buenos, se nota que están en plena temporada.

En cuanto al vino, disponen de una escueta carta con precios bastante correctos, pedimos para la ocasión Libalis 2011 a 14€, servido bien fresquito y con su cubitera correspondiente.
El servicio aún con el restaurante a tope, hizo todo lo posible por agradar.
Una opción bastante recomendable para degustar la verdura de la huerta navarra.

  • Alcachofas

  • Borrajas

  • Cebollicas estofadas

Siendo temporada alta en la huerta navarra, que mejor momento que éste para comer en Pichorradicas. El local es sencillo, las mesas están bastante juntas y las sillas resultan algo incómodas, sin embargo su cocina es de calidad y sus precios ajustados. Pedimos de entrantes para compartir cebollas estofadas, alcachofas con jamón y espárragos templados, todos ello servido en amplias reciones. Las verduras estaban muy ricas, así como algunos de los platos que después nos sirvieron como segundos. Buen nivel presentó el bacalao ajoarriero y la ventresca de bonito a la plancha, pero los otros dos: paletilla de cordero sobre miga de pan y solomillo a la plancha, despertaron bastante menos admiración. Los postres fueron un surtido de pastelitos en miniatura, cuajada de oveja y la cúpula de chocolate a la naranja, todos ellos aceptables. Respecto al vino, lo mejor es su precio (hay botellas que valen menos que en tienda), pero las copas podrían ser mejores, la carta no es muy amplia y en ella no figuran las añadas. Servicio con ganas de agradar.

De vuelta del 9º encuentro de Foreros de Verema, paramos en Tudela para alargar el maravilloso finde en DO Ribera del Duero...Volvimos al Pichorradicas y no nos defraudó. Aunque queriamos menestra , se nos informó de que la tienen en Primavera ( su tiempo claro) pero ahora nos aconsejaron las alcachofas. Geniales!!, primero en ensalada templada con foi exquisito. Y de segundo seguimos con alcachofas en salsa de verduras (?) también estupendas . Generosas raciones y pan recien hecho. Lo regamos con un OCHOA crianza de Vinos de Navarra, 100% tempranillo, muy bueno.Y lo mejor la RCP, con postre y cafés, no llegamos a los 80 euros la pareja. Muy recomendable

DE paso, paramos en Tudela a comer y gracias a consultar en Verema "caimos" en este restaurante dificil de encontrar y mas aun dado que no se puede llegar en coche. Al final llegamos a las 13,45 y solo habia una mesa ocupada pero luego se llenó ( lo que era de explicar).
Nos atendieron diligentemente y nos dieron opinion ya que veniamos a probar verduras y dada la epoca habia poca cosa..pero acertamos:
Entrantes (nos los dividieron en dos platos. Todo un detalle):
- Pochas frescas. Excelente
- Ensalada templada de alcachofitas con lechuga variada y foie. Excelente
Segundos: Lo mas flojo. Creo que no acertamos
- Cogote de merluza: Correcto sin mas
- Chuletitas fritas: totalmente pasadas de fritura
No postres
Vino: Eolo Graciano muy bueno a 10,50
2 cafes:
Excelente RCP y comimos en una hora con una atencion impecable. Para repetir

Navarra es una de esas zonas de España donde lo complicado es equivocarse a la hora de cenar ó comer en cualquiera de sus muchos restaurantes, ya sean de cocina básica o bien de carácter más selecto. Tudela es buen exponente de ello. El Pichorradicas, para mi gusto, (poco dado a los platos y recomendaciones excesivamente creativas y de diseño), es un restaurante "redondo": sobre la base de productos de alta calidad imprime un sello especial con un mínimo toque de creatividad que convierte al lugar en una referencia de la zona, y en una buena excusa para pasar una mañana de vermut en Tudela, (dicho sea de paso).

El local es agradecido, de decoración moderna aunque sin ninguna estridencia. El servicio simpático y muy atento. Mesas bien dispuestas y coperio y mantelería adecuados.

De primero tomamos unas anchoas fritas (fuera de carta), cardo con una salsita de almendras, que aún recuerdo y kokochas. Todo de primera. Después cogote de merluza al horno. Sólo puedo decir que estaba excelente, tanto por su cocción, como por la fina textura de la carne, lo cual denotaba que el producto era fresco y de calidad.

En definitiva, un lugar más que recomendable.

Local algo escondido, en una calle muy estrecha detrás de la plaza de los Fueros. Es restaurante y hotel, por lo que parece bastante cómodo.
El local es pequeño, tiene dos comedores, las paredes de piedra y ladrillo visto. Las mesasmás bien pequeñas, bien equipadas, excepto las copas, que son las más populares en restauración, las ARC France.
La carta de vinos correcta y bien equilibrada, con precios bastante ajustados. Yo tomé un García Burgos 2005, vendimia seleccionada. 18,50 más iva. Me gustó. Gracias Ramico por la información.
La carta de platos original y variada, sin se extensa, pero muy orientada al producto local.
Lo que probé muy bien elaborado. Cebollitas estofadas, perfectas, borrajas con crema fina de patata, excelsas, solomillo en su punto y muy bien garnicionado. De postre una cúpula de chocolate con sabor a naranja.
Muy buena relación calidad precio.

http://www.ojoalplato.com/archives/2090

  • solomillo al punto

  • borrajas con crema de patata

  • cebollitas estofadas

Pichorradicas o Casa Ignacio es uno de los restaurantes de referencia de la Comarca. Su nombre se debe a un plato/pincho creado en esa casa, con tomate y demás ingredientes. Situado en el caso antiguo, en una de las calles colindantes a la Plaza de los Fueros, lo que te permite hacer un aperitivo previo antes de entrar a comer. Su comedor es pequeño pero acogedor y la carta presenta siempre platos de la comarca un tanto elaborados como: Cola de Vaca deshuesada con pure y salsa, o alcachofas si es la temporada, etc. Las verduras nunca falla (Tudela obliga), la carta de vinos es correcta y siempre con un rosado o tinto de Navarra, para hacer honor a la comarca y a los platos a comer.

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