Restaurante El Barquet en Tarragona
  

Restaurante El Barquet

25
Datos de El Barquet
Precio Medio:
39 €
Valoración Media:
6.9 10
Servicio del vino:
6.5 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
5.6 10
Calidad-precio:
7.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante El Barquet Y otro. El Barquet Uno de los postres. El Barquet en Tarragona Los arroces, impecables. Restaurante en Tarragona Ortigas de Mar, un lujo gastronómico. Restaurante El Barquet Las gambas, un poco más hechas por favor. El Barquet Una de las mejores tatin que he probado., El Barquet en Tarragona Arroz para 2. Restaurante en Tarragona Las Navajas del Delta, excelentes.

25 Opiniones de El Barquet

Poco más de un año había transcurrido desde la última vez que había estado en este restaurante, nos recibe Fidel que nos acompaña a la mesa que nos había reservado, como siempre el local llenó todas las mesas del primer comedor que nos son pocas sin que el servicio con Fidel a la cabeza y secundado por tres eficientes camareras se resintiera en ningún momento.

En la cocina su hermano David saca con gran maestría el máximo partido a cada uno de los tipos de arroz que ofrece en la carta, siempre con la cocción perfecta y con el fondo adecuado, este es el secreto para que El Barquet sea uno de los imprescindibles en Tarragona si se quiere comer un buen arroz.

Como aperitivo un refrescante zumo de tomate con cítricos

Como en otras ocasiones hemos pedido para compartir unos riquísimos mejillones con un ligerísimo hervor con apio y limón y gambó (gamba pequeña) con fritura a la andaluza con lo que la gamba queda crujiente y se come sin pelar desechando únicamente la cabeza.

El arroz elegido fue de sepia, cigalas y mejillones, las cigalas de tamaño mediano y muy, muy frescas el arroz gustoso y como siempre en su punto. El arroz se sirve en la mesa y dejan la paellera en la misma con algo de arroz para que conserve algo de temperatura y que sirven posteriormente

El postre que compartimos y que personalmente tenía cierta reticencia al pedirlo fue sorbete de tomillo, romero y anís estrellado, que gran sorpresa y que agradable resultó con esta mezcla de hierbas aromáticas.

Elegí para mí un desconocido vino Mareta Meua, no sin antes pedir a Fidel su opinión puesto que es un buen conocedor y amante del vino, quien me dio toda clase de explicaciones sobre el mismo y asegurándome que era un vino totalmente diferente y si no era de mi agrado no tenía ningún inconveniente en servirme otro, elaborado a partir de viñas con una edad de entre 55 y 70 años de la variedad garnacha blanca por Celler Cal Menescal en la población de Bot en la comarca de La Terra Alta y que concretamente éste no está acogido a la DO utiliza levaduras naturales, con fermentación íntegra en ánfora de barro y envejecido durante siete meses en el ánfora trabajando sobre sus lías, se embotella sin filtrarlo ni clarificarlo y en mayo de este año se embotellaron doscientas botellas de la cosecha 2018, un vino sorprendente que cambia sus registros a medida que transcurre el tiempo, de color casi anaranjado, un buen descubrimiento. Servicio consistente solo en descorche, cata y primer servicio

Tomamos cuatro cafés, dos de ellos cortesía de la casa y un chupito de orujo de hierbas y otro de whisky de malta.

Como he comentado al principio este es uno de los imprescindibles para comer un buen arroz y al que no me canso de volver

Al frente del negocio está la tercera generación de la familia, el mismo ha sufrido diversas transformaciones hasta ser un referente en la ciudad y posiblemente es el restaurante que mayor variedad de arroces tiene en su carta, actualmente dos hermanos, uno en la cocina y otro en la sala estan al frente del mismo.

Hacía tiempo que no habíamos estado y nos desplazamos expresamente a Tarragona para comer en el Barquet, tiene razón Nacho G.F. en el comentario que me precede, el dilema es donde es mejor el arroz, en El Barquet o en El Llagut, yo me quedo con los dos, aunque por variedad y tipos El Barquet sale ganador.

De aperitivo un original zumo de tomate con cítricos y frutas, dos primeros compartidos Bullida de musclos, mejillos hervidos con limón y apio uno de los platos que siempre está en la carta así como otro clásico, gambó frito a la andaluza

El arroz elegido fué el de sepionas y verduras, muy gustoso y perfecta cocción del arroz, sirven aproximadamente la mitad del contenido de la paellera en los platos, dejando el resto en la misma para que mantenga el calor de la misma. 

El vino elegido fué un blanco de la D.O.Q Priorat, Cal Plà, maridó perfectamente con todos los platos, el servicio consistió en descorche, cata y primer servicio.

Servicio agradable y correcto.

Dos cafés

Sin duda un restaurante imprescindible en Tarragona

Es lo que tiene vivir en una ciudad pequeña como la Imperial Tàrraco, te puedes pasar un buen rato debatiendo dónde preparan los mejores arroces, si en El Barquet o en El LLagut, con la eventual presencia de algún outsider y contando con que para gustos los colores y seguro hay personas a las que agradan más los de otros locales. Pero vaya, en Tarragona decir arroz es decir uno de los 2 nombrados.
Estuve en El Barquet hace un par de semanas y os comento la experiencia.
Como aperitivo nos ofrecieron un humus bastante sabroso, y de entrantes compartimos unas alcachofas rebozadas, gambas, calamanchines y ortigas de mar, todo fresquísimo, de hecho la práctica habitual de la cocina es pasar por el fuego el producto muy poco. Así las gambas y los calamanchines vinieron bastante crudos y a un par de comensales no les gusta así y solicitamos lo pasaran. Las ortigas estaban estupendas con ese sabor a mar tremendo que tienen.
Obviamente el 2º había de ser arroz, uno de los muchos que tienen en carta. Lo primero que te preguntan es si lo queres seco o caldoso. Nuestra elección fue el primero de ellos.La práctica habitual suele ser escoger un par de tipos y así vas probando. En nuestro caso la elección fue un arroz de verduras y otro de cigalas.
Los sirven a la vez y queda un plato estupendo. Estaban los 2 riquísimos de sabor y punto.
En los postres ofrecen bastante fuera de carta, de los preparados en el día. Elegimos tarta de queso, milhojas y pastel. Son platos nada sofisticados, bastante gustosos sin destacar tampoco.
El pan es de un tipo, podría mejorar, y la carta de vinos es lo que más ha cambiado, a mejor, desde mi última visita, numerosas DD.OO. con caldos de calidad, reseña de añada y precios muy comedidos. A día de hoy una de las cartas de vinos más interesantes y equlibradas de la ciudad, completada con una oferta notable de vinos dulces y licores.
En fin, comimos muy bien, con las cervezas de antes y 2 botellas de vino salimos a 50€ per cápita.
Servicio correcto y bastante amable.
Otro día iremos al LLagut y así podremos ir cargándonos de argumentos para el eterno debate ¿dónde hacen mejor el arroz en Tarragona?.

  • Y otro.

  • Uno de los postres.

  • Los arroces, impecables.

  • Ortigas de Mar, un lujo gastronómico.

  • Las gambas, un poco más hechas por favor.

local tradicional de cocina marinera, con una carta y un quehacer excelente y fuera de los platos típicos y con platos y pescados que van más allá de la fideuà o el rodaballo al ajillo....

mantelería, loza, cubertería y copas decentes y acordes.

servicio del vino correcto, amplia carta y buenas referencias a precios razonables.

servicio en general cercano y amable, manteniendo la cercanía/distancia necesaria

una vez más, una experiencia excelente, muy recomendable

en Tarragona es para mí este restaurante, al que hacía tiempo no venía.
De aperitivo un batido de tomate con farigola (tomillo), melón y pimiento; refrescante y original. De entrantes unas navajas del Delta del Ebro fresquísimas con picada de ajo y perejil y gambó rebozado, camarones que se comen enteros, en su punto de fritura.
Como plato fuerte un arroz con sepia y setas de temporada. Los arroces se cocinan para 2 y te da para comer plato y medio largo. Este estaba riquísimo, al dente y, como es costumbre del restaurante, de gusto picante y contundente.
Hicimos un hueco al postre en forma de tarta Sacher, bien,y tatin de manzana, excepcional.
Carta de vino correcta aunque un poco corta, pero con presencia de blancos alemanes, copas Riedel y servicio en condiciones. La de caldos dulces mejora, acompañamos las tartas con los Vi de Gel de Gramona; el mismo salto de calidad puede apuntarse de la oferta de destilados. Además los precios me parecieron muy contenidos.
Pan de un tipo, no me entusiasmó.
Servicio profesional.
Decoración muy moderna, con gusto, menaje muy bien en lo referente a copas, cubiertos y servilletas; continúan con la política de mesa sin mantel y lo que no me gustó nada fueron las sillas, de plástico y en mi opinión muy por debajo del nivel del restaurante.
Me agrada más venir a comer que a cenar, dado que sales bastante lleno, las raciones de arroz son siempre generosas.
Precio acorde con la calidad del producto, tira un poco a lo alto.

  • Una de las mejores tatin que he probado.,

  • Arroz para 2.

  • Las Navajas del Delta, excelentes.

Un nuevo comentario después del último que hice, solamente decir que continua en la misma línea, con la misma calidad de producto, con variedad de arroces sorprendentes, han mejorado los postres al añadir a su oferta una buena variedad de pasteles caseros.
Compartimos de primero unas láminas de alcachofa rebozadas muy tiernas y el clásico gambó frito, el arroz elegido en esta ocasión fué el de rape con alcachofas, buenísimo.
Tomamos un vino de la DOQ Priorat Celler Cal Pla
Dos cafés

Es la quinta o sexta ocasión que visitamos este restaurante, ya hay muchos comentarios sobre él, únicamente reiterar los buenísimos arroces que allí se cocinan, en cada visita hemos comidos arroces distintos, a cual mejor, no sabría con cual quedarme.
Allí se cocinan productos de proximidad, el pescado no tiene secreto, el puerto está allí mismo y para según que especies están cercanos los puertos de L'Ametlla y San Carles de la Rápita. Las verduras y las patatas según consta en la carta proceden de la sierra de Prades.
En esta ocasión nos hemos decantado por compartir unas alchacofas fritas, muy tiernas y muy sabrosas y un plato de gambó, sabroso y crujiente. El arroz ha sido de sepionetas y verduras, aromático, gustoso, nada graso y en su justo punto de cocción.
Vino Missenyora DO Costers del Segre bien fresquito que pasa con gran delicadeza.
Dos cafés.
Quizá una nota negativa sería la falta de simpatía tanto por parte de los propietarios como de las chicas que sirven.
Sin duda en uno de los restaurantes a los que iré acudiendo.

Uno de los pocos restaurantes que tengo guardados, vale mucho la pena ir y disfrutar de la comida. De primero picamos tres platitos: "cloïses amb tomàquet i un toc picant" "llagostins de Sant Carlos" (me parece?!?!) i unos pulpitos en su salsa. Lo regamos con 2 botellitas de clos Montblanc Xipella
De segundo hicimos 2 arroces (arròs negre i arròs cremos amb cigrons, pernil, sobrasada y popets) que nos sirvieron mitad y mitad en el plato. Para los arroces nos bebimos 2 botellicas de Torello i Mata brut reserva.
Sin postres y con Cafes y agua (mucha agua)

Genial, no puedo pedir más por ese precio

Es el restaurante donde me llevo a comer por primera vez mi pareja. Tengo un grato recuerdo ,y posteriormente hemos ido cinco veces más con amigos y familia. Los arroces son buenísimos, recomiendo el gambó de tarragona. Los postres un poco flojos.

Cada vez se come mejor en mi opinión. Pedimos unos entrantes a base de degustación de 4 quesos nacionales, muy bien referenciados, con dulce de membrillo y confitura de vinagre muy original; foie mi cuit excelente, calamanchines y unas alcachofas fritas con un rebozado suavísimo que estaban buenísimas, al dente. De segundos uno cola de ternera estofada al chocolate, espectacular, entrecot y un arroz caldoso con trompetas de la muerte y camagrocs (yo creo que son los cantarellus)de matrícula. Carta de vinos que yo creo han completado desde la última visita, organizada por DD.OO. y referencia de añada. El vino dulce por copas es la parte más conseguida, tanto en calidad como variedad y precio, muy asequible.Los postres pienso han mejorado, la mouse de chocolate con helado muy rica.
Raciones generosas, de arroz siempre se repite y servicio que se mantiene en las personas y la competencia, se agradece que el equipo humano coja solera.
Yo creo debe mejorar el tema de los manteles en las mesas que ya comenté y la oferta de pan, sólo un tipo y bastante corriente.
Los delicados de estómago que tomen algún protector, pues el ajo, la guindilla y especias se utilizan en los platos "a dojo" que dicen los catalanes (a mansalva, en abundancia).
Nos invitaron a los cafés.
Deseando volver a probar uno de los muchos arroces que preparan de manera fenomenal, y algún pescado.

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