Restaurante Maridaje (RESTAURANTE CERRADO)

Datos de Maridaje (RESTAURANTE CERRADO)
Precio Medio:
24 €
Valoración Media:
6.6 10
SERVICIO DEL VINO:
6.4 10
COMIDA:
6.4 10
ENTORNO:
6.8 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: L'Eixample
Dirección: C/ Sevilla, 27
Código postal: 46006
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 9,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


Opiniones de Maridaje (RESTAURANTE CERRADO)
OPINIONES
39

4 personas para cenar. Pedimos dos tostas (una con ventresca y otra con una especie de esgarraet y alioli) muy buenas, una de boquerones rebozados que no me terminaron y un calamar bastante rico. Luego yo comi la mini de figatell buénisima y los demás dos se decantaron por una mini de longaniza y otra por un crujiente de morcilla y todos reportarion buenas sensaciones. Pedimos un par de postres para compartir, una tarta de chocolate y las torrijas con helado que nos gustaron y no quedó nada en el plato. Un par de cafés, 5 cervezas y un Laderas del Sequé correcto de temperatura y cargado en precio algo más de un 100%. La carta de vinos parece un homenaje a la Monastrell, están casi todos los vinos que se pueden encontrar de Valencia, Alicante y Murcia en tienda por entre 5 y 15 euros. El servicio correcto, sin excesos, ni nos explicaron nada ni tampoco preguntamos. El local agradable y luminoso y con buena separación entre mesas. Es recomendable, se puede ir, no para hacerte habitual porque la carta no es muy extensa pero si para probarlo y salir contento.

Segunda visita a este gastrobar que si quiere, puede situarse en la primera plana de la ciudad, dado que potencial tienen. Hacía ya 2 años de nuestra anterior visita. El motivo de la tardanza no fue otro que el percibir que no es un local baby-friendly en nuestra anterior visita, así que hasta que no hemos podido acudir sin niños, pues no lo hemos hecho. Y ayer se dieron las circunstancias y aprovechamos la ocasión.
Señalar que el local mantiene la frescura que lo caracteriza: amplio, luminoso y con su imponente bodega de vinos presidiendo el fondo del local. La única pega es lo ruido que es, unos paneles acústicos le vendrían de maravilla.
La carta de vinos es muy buena, todo referencias mediterráneas a excepción de unos tres vinos de jerez. Quizás por eso cuando pedí un fino me pusieron una manzanilla, pero bueno, a falta de catavinos jerezanos, copas Riedel. Bien.
La comida, excelente, a destacar la tosta de ventresca y el carpaccio de atún. Pero todo nos gustó.
Tomamos un Faunus de Portal del Montsant, el vino que nos faltaba por catar de esta bodega, así que no desaprovechamos la ocasión. Fue buena elección.
Buena bodega, buenas copas, buena comida… entonces, ¿qué les falta? pues coincido con otros comentarios anteriores, un poquito más de simpatía para transmitir ese potencial que tienen y que hace que lleven ya 8 años.
Volveremos.

Al rey lo que es de rey: Maridaje fue uno de los primeros -si no el primero- “gastrobares” de Valencia.

¿Qué entiendo yo por gastrobar? Esa es otra. Pues para mí un gastrobar es un bar “venido a más”, con instalaciones más bien sencillas, moderna decoración, cocina básica de producto tradicional con toque, interés por el mundo del vino… Inquietud.

Y Maridaje reúne todas ellas. Es más, lleva 8 años haciéndolo. Yo, por desidia, hace 5 que no volvía (después de haber sido un cliente habitual en sus primeros años de andadura).

Un reencuentro feliz. Da gusto encontrarse con viejos amigos como Javier. Ha cambiado poco el cab… No se le ha caído un pelo. Más corto el pelo, pero la misma densidad capilar. Cochina envidia la mía.

Javier es su propietario, un tipo gastro-cultivado, con ganas y con orgullo de sus marcadas raíces: Bocairent.

Un gastrobar pionero con la peculiaridad de sus aires bocairentís.

Tal como he definido, una carta cortita, con platos que requieren poca elaboración (aunque cuando tiene que tenerla la tienen), basados en el buen producto. Tomamos:

Ensalada de mollejas de pato confitado con tomate en texturas. Tibia, sabrosa, quizás pasadita de assssúca.
Pericana de Bocairent. Reinterpretación de la conserva de pericana de Muro. En esta ocasión no se trataba de una conserva, sino de un plato cocinado en el restaurante. Con el pimiento en chips, el capellán seco, el ajo, el aceite de oliva…
Boquerones con harina de quicos. Bueno, era tan bueno el rebozado que tal vez se comía al pescado.
Mini hamburguesas de Figatells. Saaaaaabrosura.
Surtido de quesos. Surtido de quesos bien surtido por Bertrand, de una quesería biológica del Pirineo Gerundense. Cremoso, semi y curado, un trío escalonado de lo más sugerente.

Y en al apartado vinos, cumple y de sobra. Se llama Maridaje… por algo será.

-“Javier, en la carta no hay vinos por copas… yo recordaba que…”
-“Claro que tengo, pero no están en carta”
-“Pues… tú mismo”

Desde el minuto uno intentó y consiguió -casi en todo- sorprendernos. Buenos vinos (recordemos que Maridaje centra su oferta en este campo en las referencias estrictamente mediterráneas) y bien seleccionados. Aquí está lo que nos sacó, que fue lo que le apeteció a priori y “la inmediata” fue que nos apeteció a posteriori:

-Castell del Remei Gotinm bru 2012. Macabeo - sauvingon blanc de Costers del Segre.
-Bressol 2012. Meseguera con barrica de Utiel-Requena.
-Tarima 2011. Monastrell de Alicante.
-Rubus Quercus 2012. Garnacha - syrah de Rubielos de Mora (aquí la interpretación de “mediterráneo” fue un tanto extensiva, pues estos viñedos se encuentran casi a 1.000 metros de altitud…)
-Faunus 2011. Cariñena - syrah - tempranillo - merlot de Monstsant.

¡Aúpa Javier!

Bien servidos. En estos años además se da la circunstancia de que ha ascendido de la gama media de Schott a la de Riedel…

El servicio eficiente, aunque les falta un punto de simpatía, de buen rollo. Incluso en el propio Javier se acusa este aspecto. Sonreíd co.hones, que sois muy buenos!

Este tipo de comida, por su origen, no dejó de recordarme constantemente a mis amigos y compañeros de la Peña Gastronómica Los Restauranteros, Ana Juan y Jose Ruiz, “los de Vinowine”… ¡Vaya cracks! ¡Va por ellos!

Hoy he llevado a comer a mis cuñados a Maridaje. Tenía un buen recuerdo de la última vez que fui.

El recibimiento no ha podido ser más frio. Al parecer, al dueño le ha molestado que llevásemos dos carros. Lo entendería si no fuera porque la noche anterior reservamos la mesa avisándole de que llevaríamos los dos carros. Ha querido endosarnos la mesa alta de la entrada, totalmente inadecuada si quieres dar de comer a un nene. No friendly babys, a pesar de que el 80 por ciento de las mesas iban con niños.

La cuestión es que el dueño es un maleducado; se que es duro decirlo pero se ha compartado de manera maleducada, altiva, prepotente. Da la impresión de que este hombre está amargado.

En cuanto a la comida, nada especial, hemos comido crujiente de sobrasada, congelado, y de segundo arroz de sepia y alcachofas... recuerdo a comedor de cole, sin sabor... lo único a resaltar los vinos, carta extensa, hemos bebido braó negre, de Montsant, y las torrijas.

No volveremos a este sitio... odio ir a restaurantes donde te perdonan la vida.

Estuvimos un grupo de 8 amigos hace un par de semanas. El dueño del restaurante muy majo, explicando un poco cada plato y del vino. Especialidades del sur de la provincia de Valencia y norte de Alicante. Todo casero, de la tierra, sencillo,y con buena materia prima. Como el nombre indica, puedes maridar cada plato con un vino de la tierra que el propio dueño te recomienda.
Sin embargo durante nuestra visita, nos atendió una camarera de mediana edad que debe ser familia, porque sinó no se entiende. Total que esta señora fué capaz de amargar la experiencia y hacer que los 8 comensales hablásemos de lo mal tratados que nos sentimos por ella: sus formas, su manera de hablarnos,parecía que estuviésemos en un comedor social. Al salir muchos de los amigos comentaron que no volverían sólo por ese motivo

Alguien así es capaz de hundir un negocio. Pese a que como en éste se coma muy bien. El dueño, por su propio interés debería tenerlo en cuenta. Hay por ahí mucha gente que vale y que está preparada para desempeñar puestos de atención al público.

Sabado 21 abril,con muchas ganas de conocer la zona de Ruzafa, reservé mesa en Maridaje, local precioso, con una zona con mesas bajas y otra zona con taburetes altos. Pensaba que podía ser un problema al principio cenar en taburetes altos, pero la verdad es que no nos quitó para nada intimidad. Nada más entrar y ubicarnos en la mesa, nos comentan la posibilidad de plato recién cortado de jamón ibérico + botella de vino tinto de la zona de Alicante por 21 €. Nos pareció muy buena esa opción, que complementamos muy bien con una ensalada buenísima de queso con vinagreta de miel y nueces, unos crujientes de morcilla de ontinyent con manzana confitada y una tosta de solomillo con tomate y queso.
Servicio muy atento y amable, marcando muy bien los tiempos entre plato y plato.
Para repetir, sin duda
Muy buena carta de vinos por copa, cosa bastante difícil de encontrar en Valencia

Domingo 11 de marzo, día expléndido, calorcito y cómo no, a la mascletá que es lo que toca.

Tenía ganas de probar este restaurante hace tiempo. Entré una vez con un amigo a tomar un aperitivo y me quedé con la copla de volver.

Reservé sin problemas el día anterior. Eramos 4 personas, mi mujer, mi hija y una amiga. Al entrar nos sentaron en una mesa un poco pequeña para los cuatro y eso que tenían mesas más grandes para el mismo número de comensales. Es algo que no entenderé. pues no estaban reservadas ni se llenó el restaurante.

En la mesa había un plato de aceitunas negras que estaban divinas, una botella de aceite y al poco nos trajeron un bol con pan. Tomé una caña y las nenas dos refrescos.

Nos entregaron las cartas ofreciéndonos un menú del que solo recuerdo el arroz con cigalitas y boletus. Nos decidimos por pedir platos al centro para compartir. Cada uno pidió uno a su gusto y yo pedí dos, tenía hambre. Nos trajeron:

2 Tostadas de bacon con queso del casar, estaban buenas.
1 Ensalada con queso de cabra y una vinagreta fresca que tomamos en un abrir y cerrar de ojos (ración un poco justa).
1 Plato de jamón con foie y huevo, también muy bueno, especialmente para las jovencitas.
1 Magret de pato con higos, realmente gustoso, con la carne tierna y en su punto.
1 Crujiente de sardinas con tomate seco y queso. Para mí el mejor de todos, para el resto el peor. Y como me encantan las sardinas, me lo comí enterito, sin dejar ni las espinitas.

Y para beber un Pie Franco (35,90 €) que quitaba el sentido. Pedazo vino de Jumilla. En cuanto al sevicio del vino flojito. No lo dieron a probar, atemperaron un poco las copas y nos sirvieron directamente.

De postre nos sacaron un pequeño surtido de dulces.

No tomamos café.

En general sitio agradable, lo peor la mesa y el servicio un poco lento entre platos.

El menú contenía Paella de marisco y Arroz meloso. Elegímos paella de marisco, pensando que nos la servirían en la propia paella o al menos nos la presentarían. No fué así. Nos la sirvieron emplatada. La paella estba semifría, el arroz algo abierto y denotaba que no estaba hecha para la mesa; es decir, se había hecho unas horas antes de servirla; por lo que fué recalentada. Creemos que se hace flaco favor a la autenticidad. Si la infraestructura no alcanza, hay que hacer aquello que se pueda de la mejor manera posible que, por cierto, no lo hacen mal (apostar por productos de la tierra y arroz meloso)

Además de un menú de degustación muy atractivo, ofrecen las tapas de siempre y un menú de medio-día por 10€. He elegido la opción "con maridaje" y por 8€ más he probado 3 vinos diferentes.... De primero un revuelto de setas y morcilla, sencillo, pero rico. Me han puesto con el el monastrell joven de Los Frailes. De segundo un arrocito caldoso de bacalao y col, con su picadillo de ajo y almendras y sus noras... un plato contundente, que estaba sentidito... ¡para chuparse los dedos! este vino acompañado de un Viña Lidón 2010, un blanco fermentado en barrica que aguanto perfectamente el tipo con el arroz. De postre yogur con miel que vino con una copita de moscatel naranja de López Hermanos... muy original. Cerrando con un buen café Illy. Local amplio, muy funcional, con decoración desenfadada. Carta de vinos no muy largo pero con los vinos a precio de tienda (se pueden comprar también). Servicio joven y dinámico.

Primera visita y encantado con el menu de mediodia,unentrante,un arroz,y un postre,todo 10 euros,servicio agradable,y local moderno en pleno barrio de ruzafa,es agradable encontrar lugares asi,felicidades.

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