Restaurante Gandarias en San Sebastián
  

Restaurante Gandarias

15
Datos de Gandarias
Precio Medio:
36 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
7.3 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.5 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 13,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Gandarias solomillo Gandarias La brocheta de chipirón

15 Opiniones de Gandarias

Local grande dividido en dos zonas, la zona de pintxos y la de restaurante propiamente dicha, lleno total en los pintxos y el restaurante se fue llenando a medida que transcurria el tiempo hasta llegar al completo.

Local de estilo clásico con maderas y piedra, mesas con manteles y servilletas blancas y con la separación adecuada entre ellas, carta con platos típicos de la cocina de la zona.

Servicio atento, cercano y muy profesional como en casi todos los restaurantes del norte de España.

Solamente pedimos un entrante para compartir, unas excelentes anchoas artesanales con un buen aceite de oliva, ración generosa y con aceite suficiente para mojar los dos panecillos.

Seguimos con una txuleta de vaca vieja de 1,16 kg, que nos fue presentada en crudo y se nos preguntó nuestra preferencia en el punto de cocción de la misma, llegó a la mesa troceada y con el punto solicitado, muy poco hecha pero caliente en el interior, iba acompañada de una patatas fritas artesanales y fritas al momento, qué diferencia de las pseudo patatas congeladas que sirven por otros lares.

Pedimos una botella de agua y la camarera preguntó si la queríamos mineral o agua del restaurante tratada y desmineralizada, optamos por esta última, en la factura consta agua Gandarias Invitación, que aprendan los sitios en los que al pedir agua sirven directamente este tipo de agua y la cobran al precio de agua mineral embotellada.

Una botella de vino Izadi crianza de la D.O Rioja un monovarietal de la especie Tempranillo con uvas nacidas en la localidad de Villabuena de Alava, una combinación perfecta que disfrutamos con la txuleta. El servicio consistió en descorche, cata y primer servicio

Mención especial merece la carta de vinos, extensa, y con unos precios muy competitivos, estan representadas prácticamente todas las D.O. españolas y muchas referencias de vinos de otros países, además la carta está muy bien estructurada, me fijé solamente en los tintos que era el vino que íbamos a beber esta noche, en jóvenes y roble, crianzas y reservas y dentro de esta primera clasificación la D.O. cepaje del vino y en algunos casos la ubicación de la bodega. 

De postre un flan de elaboración casera que mi hijo encontró buenísimo y que pidió lo acompañaran con nata y un excelente café irlandés ejecutado con gran maestria y que no tuve mas remedio que pedir a la camarera que transmitiera mi felicitación a la persona que lo habia preparado.

Un café para mi hijo.

Resumiendo, un local de los clásicos de esta zona, donde sirven una excelente comida, con un buen servicio y con precios acordes a la calidad de los productos que ofrecen.

 

Asador en el casco viejo de San Sebastián. Tienen una barra de pinchos animadísima, pero nosotros reservamos en el restaurante, muy clásico, maderas nobles, parrilla vista, mesas con mantel y clientela pudiente de la zona (poco turista se ve en este sitio).

Carta corta de producto, especializados en pescados y chuleta a la parrilla.

De entrada una ensalada de un rico tomate de Guetaria con bonito y una tapa de ensaladilla rusa, y pasamos a la chuleta.

900 gramos aproximadamente, de vaca vieja hecha a la brasa con un punto de la carne perfecto (al punto menos), saborazo y ternura, simplemente perfecta, tarifada a 38,75 el kilo.

De postre una deliciosa panchineta de una pastelería vecina.

Carta de vinos repleta de clásicos a muy buen precio, elegimos un San Román, tinta de Toro, un valor seguro que acompañó perfectamente el condumio.

Servicio atento y amable. Pagamos algo menos de 50 por cabeza.

Recomendadísimo.

Comida para cuatro personas previa reserva. Todo para compartir salvo los postres.

Almejas a la marinera (buen producto llenando la concha), pimientos de Guernica (dulces y sabrosos), chipirones a la plancha (riquísimos), bacalao al pil-pil (de primera división) y chuleta de vaca vieja (algo más de un kilo de extraordinaria carne, tierna y en su punto, acompañada de unas ricas patatas fritas caseras).

Buenos postres caseros. Cuajada, dos biscuits helados de higos con chocolate y tarta de trufa.

Una botella de un fresquísimo txacolí Txomin Etxaniz 2016 (13.9 €) y un par de copas de un buen Marqués de Murrieta (2.9 €/copa) para que la chuleta no se sintiera sola nos acompañaron.

Servicio simpático y eficiente.

Esta vez en el restaurante, a tope, como toda San Sebastian estos dias.

Espectacular barra de pinchos, y detrás la sala del restaurante, bien aprovechada, con las mesas bien dispuestas, con un servicio simpático, eficaz, con buenas recomendaciones.

Para empezar compartimos algunas primeros,

- Filetes de anchoas artesanas, en su aceite, para sucar, buenas anchoas, carnosas, muy buen producto.

- Puerros "Gandarias". cocidos y servidos con mayonesa, correctos.

- Pimientos rellenos de changurro, también rellenos de bechamel, nadando en una salsa de tomate, buenos, en la media, como en cualquier barra de la ciudad,

- Media ración de calamares a la romana, error, totalmente prescindible.

Para los segundos,

- Dos bacalao al pil pil, uno de ellos algo pasado, de echo no se acabó el plato.

- Menestra de verduras con jamón, ración grande, verduras muy buenas y bien cocinadas, el jamón en lonchas, encima de las verduras.

- Rabo de buey, buena ración, con salsa, guisantes y zanahoria, correcto, no me entusiasmó, en San Sebastian he comido otros mejores.

La carta de vinos es muy amplia, muchísimas referencias de diversas D.O, buenos precios, pedimos un La Montesa (14,05€), en buenas copas, pero pasado de temperatura, una pena.

No pedimos postres, dos cafés, una infusión y un pacharan (Etxeko).

La próxima vez en la barra.

Un local clásico y de visita obligada en la ciudad, con decoración en piedra y azulejos y cocina local tanto en la zona de pintxos y barra con zonas de apoyo en la pared y en otro lado del local la zona de mesas como restaurante.

Buena barra de pintxos con opciones descritas en carta. Buenas opciones de vinos por copas con tendencia clásica pero bastante variedad.

Vamos de comida de pintxos, así que a la barra y mano para la copa y mano para el tenedor y me falta la mano del plato.
Para beber un Viña Pomal.

Para comer pincho de solomillo, rissotto con setas y queso Idiazabal, banderilla de vieras y otro de milhojas de manetas.
No son destacables pero cumplen bien, por su cocinado y por su ración.

Había leído en las reseñas previas alguna que otra reserva hacia la carne servida en el Gandarias y tengo que decir que mi experiencia fue casi apoteósica: nos sirvieron una de las mejores chuletas que he comido en los últimos años. Quizás fue suerte, quizás es la tónica general, eso no lo sé. Pero es que además tuve la sensación de que comimos excepcionalmente por un precio muy comedido (nuevamente tengo que recordar el contraste con el Casa Rufo bilbaíno, donde la carne no fue ni tan buena ni tan abundante y desde luego mucho más cara). Para cuatro: de entrantes para compartir, unas guindillas verdes fritas, unas zizas de primavera (setas) salteadas y unas anchoas fritas; y luego, dos hermosas chuletas de un kilo cada una, sacadas en su perfecto punto acompañadas de buenas patatas fritas. Para beber un magnun de Fernández de Piérola crianza, bien servido en copas Riedel. Por cierto, aunque sin especificación de añadas, la carta de vinos es excepcional, fantástica para un restaurante de este tipo (y seguramente mucho más surtida que otras de mayor copete). Hubo solo un postre (torrija con helado), cuatro cafés, dos P.X. y dos orujos. Todo por 167 euros (o sea, poco más de 40 por barba). ¿Qué más se puede pedir cuando te acabas de cepillar la mejor chuleta de la ciudad? El servicio simpático y superprofesional. Así que satisfacción total que me reconcilia con este local en el que hace años había tenido la sensación de que me tomaban el pelo (y que además suele estar petado de guiris, algo que a los algo prejuiciosos donostiarras a veces nos induce a desconfiar).

Despues de leer comentarios por internet y ver la foto que tienen colgada en su web de la famosa txuleta de vaca vieja, hacia noche en Donosti y aunque llovía, me aventuré, paraguas en mano a acercarme hasta Gandarias. Conozco otras opciones en la bella Easo, pero esta vez tenia las ideas claras, la txuleta de la foto y los comentarios. Entré y pase la zona bar casi sin decir buenas noches, no sea que llamen en ese momento por telefono y reserven todas las mesas. Martes noche y lloviendo, y a las 20,45, tenia todos los numeros para cenar allí sin problemas y lo conseguí. Mesa para mi solo, y solo empezar a decir....txuleta de va....., la camarera ya me completò la frase. Inurrieta 400 para mi solo (dejé algo en la botella, lo juro), un poco de Idiazabal para pasar el rato mientras pasaban la txuleta por la piedra....y llegò el momento. Primera decepción, pese haber dicho, muy poco hecha, algo que ya se le supone, llego un poco pasada y....la textura, fibras o grasas que se vislumbran en la famosa foto de su web, brillaban por su ausencia. Txuleta normal (no digo que mala, normal) sin nada que pueda quedar en el recuerdo, y poco más. Es cierto que el precio no es abusivo, una chuleta de casi medio kilo, unos 18 euros. Pero cuando se publicita un producto o una calidad concreta, lo que se encuentra luego, tiene que cumplir el expediente. Buen servicio y atencion.

Un clásico. Hace años tenía un mini restaurante con mesas corridas y siempre muy concurrido.
Destaco la calidad de todos sus productos: Excelente carne (Chuletón sublime), mollejas, riñones, etc.
Espárragos, tomate, pimientos...Muy buena materia prima.
Ámplia carta de vinos, mayoritariamente de La Rioja y excelente trato.
Hay que probarlo...Y repetir.

Casi siempre lleno, tiene mucho éxito: una gran barra llena de pinchos, luego creo que tiene un pequeñito comedor. Las dos veces que fui probé una deliciosa broqueta de chipirón, una buena tosta de solomillo, bien la croqueta, muy rica la tartaleta de txangurro, ensaladilla con anchoa...

Por cierto, los vinos que tiene por copas los tienen bien conservados y a la temperatura perfecta: San Román, Emilio Moro, Quinta Sardonia, Valbuena..,

100% recomendable.

local muy concurrido, donostiarras que llevan gente de fuera, se escucha hablar mucho inglés y francés.
bar de pintxos de toda la vida con buena materia prima, embutidos joselito, gran solomillo...la barra llena de pintxos, desde los mas tipicos hasta algunos de corte mas moderno.
Buena variedad a lo que vino respecta, tomamos cepa 21 y emilio mora crianza, a 3,45 y 3,50 respectivamente.
si vas de pintxos, sitio,para mi gusto, muy recomendable, volveré!

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