Restaurante Kate Zaharra en Bilbao
  

Restaurante Kate Zaharra

21
Datos de Kate Zaharra
Precio Medio:
91 €
Valoración Media:
8.0 10
Servicio del vino:
7.4 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
8.9 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 65,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

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21 Opiniones de Kate Zaharra

Me encanta volver al Kate Zaharra, el trato, el servicio, sus maravillosas instalaciones y sus platos hacen un tándem estupendo !! Comenzamos bajando a la bodega y picando unas sardinillas picantes acompañadas de champán, a continuación volvimos a la terraza cubierta para comer, como entrantes pedimos zamburiñas ( buena ración ) , variedades de quesos ( Idiazabal, de nata y curado) y croquetas de cigalas ( muy ricas, buena besamel y con muy buen sabor ) Platos principales: menestra de verduras al horno y solomillo con guarnición de papatas fritas y pimientos ( ambos platos muy correctos, la verdura sin sal como la pedí y el solomillo en el punto que se pidió también ) Para terminar, tarta de queso ( somos amantes de este postre y sin lugar a dudas la tarta estaba bien buena ) cafés y un par de copas ( invitación por parte de la casa ) En resumen, una maravillosa comida en un entorno de lujo con un servicio que te hacen sentirte como en casa y que por supuesto estamos deseando volver!!!

Restaurante en Artxanda con unas vistas espectaculares sobre la ciudad.
En el sótano tiene una zona de bodega donde puedes esperar tomando unos vinos (Carta muy amplia) y unas tapas de jamón, queso o embutidos a tener la mesa disponible. Sólo la vista a este lugar, merece la pena.
Tanto en terraza como en interior es muy agradable, arriba del todo hay también una terraza acristalada por si prefieres trasladarte a disfrutar de las vistas mientras tomas el café y la copa.
Comida excepcional, tanto carnes como pescados. He ido varias veces y nunca me ha defraudado, por algo en Bilbao es uno de los lugares donde mejor se come en España.
Eso sí, la calidad se paga.

Cuanto hacía que no subíamos a la montaña... muchos meses. El día anterior un buen amíguete nos puso los dientes largos con unas ostras y unos profiterones en algún lugar de la vecina Francia. Al ver las ostras, tanto a Mila como a mí nos entra antojo y coincidiendo que estábamos en Bilbao comenzamos a pensar y buscar dónde podría haber ostras....

Después de unas llamadas decidimos llamar al bueno de Amancio. Para nuestra suerte no había ostras, pero aún así decidimos subir para darnos un buen homenaje.

Llegamos, nos acomodamos en la terraza y que comience el baile! Como siempre, nos tratan de 20, lo cual hace que salgamos siempre más que sonrientes del establecimiento.

Decidimos compartir:

- Quisquillon. Buen producto, lleno de huevas. Empezamos bien!
- Almejas a la sartén. Una almenja fina, de buen tamaño, acompañado de un buen aceite y guindilla que hace desaparezca el pan de la mesa. Perfecto!
- Un clásico, su pimiento relleno de txangurro. Para mí, un fijo en todas mis visitas!

De segundo, nos lo pensamos mucho a la hora de decantarnos pero al final nos decidimos por dos clásicos de nuestra mar!

- Maganos encebollados. Me encantan los mátanos, pero estos no entrarán en la categoría de los súper buenos. Demasiada cebolla, la cual mataba el sabor característico, y media docena de patas.

- Mila por su parte se decidió por un abacanto de casi un kilo. A la plancha, estaba bordado el cabron!

Después de semejante homenaje el postre estaba descartado. Dos cafés culminaron la cena, regada con un Jean Paul Hebrart que estaba de otra galaxia! Menuda recomendación nos dieron, perfecto!

Hacía mucho mucho tiempo que no estábamos de visita por la montaña desde la que se ve Bilbao, pero este domingo Mila y un servidor estuvimos de vuelta!

Un tiempo de mierda, teníamos reserva en Zuberoa pero decidimos llamar y cancelarla, esa carretera con el clima que teníamos como que no. Ya iremos cuando vuelva mejor tiempo. Llamo a Mina, lleno. Llamo a Porrue, no cogen. ¿Una chuleta? Txakoli Simón completo. Coño, pues a la montaña!!

Llegamos a la hora, el local a reventar. A nuestra llegada Patri nos recibe, como hacen en esta casa en la que parece comas en el comedor de tu propia casa. Nos acomodamos en la terraza exterior, perfectamente climatizada.

Ojeamos la carta y decidimos compartir:

- Camarón frito. Tamaño correcto para degustar de un mordisco. Nunca los habíamos probado fritos y la verdad, más ricos que cocidos.

- Pimiento relleno de Centollo. Este establecimiento y este plato va dado de la mano. Para mí un clásico imprescindible en cada visita.

- Berenja rellena. No lo habíamos probado nunca, a la lista de imprescindible.

Como segundos:

- Rodaballo a la brasa. Lo pidió Mila, bien bueno!
- Solomillo. La verdad, he probado solomillos infinitas veces superior. Aun así, estaba bueno!!

De postre. Mila eligió una tostada sobre natillas, dan la opción de flamearlo. En mi caso tarta de queso, ojo que hay dos variedades. Una caliente y otra fría. Lo tendré en cuenta para otra visita! Los postres muy buenos.

De beber.... Le Cloiserie rosado. ESPECTACULAR. Si el normal ya está bueno, este le ponemos al lado del Billecart Salmon.

Sé que parece viva aquí, pero es que este sitio transmite tal tranquilidad que viviría en el banco que hay a la entrada o mirando el expositor de la entrada. Había unas almejas que quitaban el hipo!!

Reunión de amigos, día de fútbol, la final de la copa, y el local estaba hasta la bandera, incluso la zona destinada a tomar el cacharrito después de comer, la terraza, estaba con mesas para comer y en el exterior habían puesto una carpa con mas mesas , vamos una pasada .

Primero fuimos a la bodega, aunque yo más bien diría que es un txoko, nos sacamos un mágnum de Alberdi y un par de platos de jamón, muy bueno, con pan y picos.

Subimos y nos acomodamos, pedimos un poco de todo.

Empezamos con unas croquetas de cigala y otras de jamón, muy buenas.

Un pimiento verde relleno de txangurro, para cada uno, también a muy buen nivel.

Un platito, no muy esplendido de garbanzos con bogavante, estaba rico.

Rodaballo, un trozo para cada uno, como dos dedo de ancho, muy rico y acompañado de unas patatas muy sabrosas.

Dos kilos seiscientos de chuleton, aquí pinchamos, sin apenas sabor y de una textura muy corriente, sin duda lo peor de la comida, sin estar malo del todo.

Postre solo pidió el diabético de la cuadrilla, un flan de queso, estaba rico.

Para beber fuimos de mágnum, es la primera vez que veo una carta tan extensa de este formato, la carta de vino bien, un poco de todo , servicio de vino, lo justo, dejar botella, no se si seria por el día o es costumbre.

Los dos platos de croquetas con 16 piezas cada uno, 45€+iva.
Los dos platos de jamón al corte, 52€+iva.
Los pimientos de txangurro, cada uno 10€+iva.
El platito de garbanzos, 8€+iva.
El rodaballo, 15€+iva, cada trocito.
La carne a 45€+iva el kilo, carísimo, para como estaba.
El flan de queso ,8€+iva.

Bebida.

Mágnum de Alberdi, 43,7€+iva.
Dos mágnum de sierra Cantabria reserva 2005, 52€+iva cada una.
Mágnum remelluri reserva 2009, 53€+iva.

Como veréis, los vinos no los elegí yo, vamos ni siquiera el color, gente clásica.

Combinados a 9€+iva, valencianos, 8€+iva, pan aparte, 1,75€+iva.

Resumiendo que todo me estaba gustando, hasta llegar a la carne, pero luego el precio, a excepción de las copas, me parece un pelin alto , aunque ya sabia que me iban a soltar una buena .

No me había percatado y ya llevo varias visitas extra sin poner comentario...

Comida con un amiguete de Bilbao. Lo teniamos claro, queriamos comer chuleta. Preguntó primero en Txakoli Simón pero estaba copado, así que como a ambos nos encanta este sitio, llamadita y arreglado.

Somos los primeros, pero el sitio estaba absolutamente lleno. Pocas veces lo he visto tan lleno.

Comimos lo siguiente:

- Revuelto de Perrechicos. Espectacular.
- Platito de jamón.
- Chuleta para compartir. Normalita.

De postres:

Tarta de tres chocolates, que tenia una pinta brutal.
Tarta de limón con vainilla y chocolate caliente. Estuve tentado por la tarta de queso y por el Goxua, pero pedí esto y acerté de pleno. Refrescante y muy muy rica.

Comimos con agua y cerveza.

Dos cafes y dos copichuelas (cortesía de la casa) finiquitaron la comida en un dia gris por Bilbao!

Total, 160€. Sin bebida se me hizo algo carete... pero las vistas son las vistas!

... Tantas que ya ni las cuento.

Sabado 27, visita de un gran amigo por Bilbao (se ha metido Etxebarri y Azurmendi entre otros en 7 dias..) y enamorado de este establecimiento. No hay mejor sitio en Bilbao para disfrutar!!!

LLegada, recibidos po Amancio. Charleta en la calle, aparece Patri y charleta sobre champagne, bajamos a la bodega. Alli empezamos el festínn con:

- Una de jamón.
- Sardinitas picantes.
- 2 cervezas bravaria rubias.

Elige para beber, Ruinart. Espectacular!!! Patri es un enamorado del champagne y mi amigo tuvo una muy buena charl con él; amén de prometer unas botellitas de un Champagne dificil de conseguir.

Ya subimos al comedor y empezamos a salivar:

- Almejas a la sarten. De pedreña, muy buenas.
- Pimiento relleno de Txangurro.... lo sé, siempre lo pido.
- Garbanzos con bogavante. Sinceramente no lo volvería a pedir.

De segundo comimos un rodaballo que estaba fiero fiero!!!

Dos tartas de queso terminaron la comida.

Cafes y unas tónicas manchadas!!!

Se notan los precios de navidad en el mercado. Total por todo ello casi 300€.

Bueno, el anterior era casi mí penultimo comentario. Pero es que me gusta mucho el sitio, que se le va hacer!

Un dia hablando con mi compañera de fiestas gastronomicas le enseñé una foto del sitio, "aquí tenemos que ir". Buscando un dia, lo arreglamos este sabado para una buena cena.

Llegada puntual, como siempre. Recibimiento por parte de Amancio y equipo perfecto, como siempre. Nos dice de bajar a la bodega a picar algo, se lo comento a mí acompañante y me dice que la baja a ver, pero que ella con lo que vayamos a comer va servida. Aún así, no puedo resistirme y sentado en la terraza exterior (una noche fantastica) pido unas sardinitas picantes.

Ahí que nos canta Amancio todo lo que hay fuera de carta máás parte de la carta. Con los segundos yo lo tenía claro, mi acompañante también. Solo habia dudas con uno de los entrantes pero una vez lo escuché ventiado.

De entrada:

- Hongos a la plancha. Perfectos, como siempre!
- Pimiento relleno de txangurro. Esto ya es casi tradición, subir aquí y no probarlo es pecado.

De segundos:

- Por mi parte atún rojo. Quizás demasiado cocinado, pero perfecto de sabor. Lo acompañaba una cebollada pochada de 10.

- Foie fresco con uvas. No dejó nada en el plato, y cuando la pregunte, dijo que estaba bien bueno.

De postres:

- Sorbete de limón para mí, que estaba a explotar.
- Helado de chocolate. Dijo estar estupendo, pero mejor el de La Solana.

Para beber, una botella de GH Mumm. Una botella de agua y como colofón dos cafes y por mi parte una tónica manchada, que entre conocidos en el restaurante y el buen hacer de los dueños no pude "resistirme".

No me dejaron ni ver la nota, ni pagar ni nada. Pero le calculo que unos 80-100€ por barba.

Casi perjuró,que es mi penúltima,o comentario sobre este sitio, como me va a km comer aquí.

Lunes, día laboral y reunión en Bilbao. Llamada del padre un amigo que si nos quedamos a comer, ok a las 14:30 en el Kate. Acabamos en Bilbao y para arriba.

Recibimiento perfecto, como siempre y caña de Bavaria al pecho. Bajamos a la bodega, primera botella de Contino, jamón y anchoas. 5 comensales.

Nos acomodamos en la terraza exterior para disfrutar del soleado día, para picar:

- bochares rebozados. Mi comida favorita, perfectos.
- mollejas. Extraordinarias.
- hubo algo más pero yo no me acuerdo, demasiadas tónicas esta semana.

De segundos:

- mero por mi parte, sobresaliente.
- besugo para dos.
- chuleta para dos.

A esta altura llevábamos 4 botellas de Contino. De postre hubo varios sorbetes, yo por tradición idiazabal con el padre de mi colega. Otra botella de Contino.

Cafés, cubatas y damos por acabado el lunes laboral pues aún teníamos todos trabajo que hacer en nuestros respectivos negocios.

No pague, así que no se decirnos. Pero os hacéis una idea de la suma.

Y como no había maneras de que la montaña viniera a Mahoma, aprovechando unos días libres, Mahoma cogió los trastos y se fue a Euskadi, donde en pleno casco viejo de Bilbo y a los pies del monte Artxanda, había quedado con el inefable Gasti.


Como el objetivo era tomar unos txacolís por el casco viejo, y después cenar en uno de los restaurantes más auténticos de Bilbao, y con el objetivo de estar a la altura de las circunstancias y no parecer guiri, me compré una txapela, pero el amigo Gasti no traía la suya, así que decidimos dejarla en el coche. (¿Un Bilbaíno sin txapela……? ya decía yo que éste no era del mismo Bilbao)


En lo que si acertó plenamente el migo Gasti, fue en el restaurante elegido para la cena, El Kate Zaharra. Por su entorno, (recomiendo que ojeéis su web) tanto interior como exterior, y “Con la capital del mundo a sus pies” como dice alguien en uno de los anteriores comentarios, es una verdadera maravilla.


Vistos los anteriores comentarios, poco puedo aportar en cuanto al restaurante en sí, así que vamos a ir entrando en materia.


Empezamos con la obligada visita a la La Bodega, cuando me lo dijeron me esperaba eso, simplemente una bodega, pero para mi sorpresa era un agradable salón donde cómodamente sentado y disfrutando de un aperitivo, (en este caso de un buenísimo y bien cortado jamón), puedes elegir el vino y empezar a disfrutarlo allí mismo acompañando el aperitivo, me pareció una idea genial y una manera de empezar la velada muy acertada.


Una vez elegido el vino y tras dar buena cuenta del jamón, nos trasladamos a la mesa que teníamos asignada en la terraza y desde la que se disfrutaba de una excepcional vista de Bilbo en fiestas.


De entrada nos apetecía algo refrescante, así que una vez ojeada la La Carta nos decidimos por,


  • Ensalada de Tomate. Muy buena y con un aliño en el que acabamos haciendo barquitos.
  • Y cómo no podía ser menos, uno de los placeres gastronómicos que no puedo dejar de pedir siempre que visito Euskadi, Piparras. En esta ocasión acompañadas de unos pimientos verdes creo que de Guernica, en su punto y con un toque sabrosón que hicieron me chupara los dedos.


    Seguimos con….


  • Una de Rodaballo asado y una de Rape asado. Excepcional producto y excelente punto de cocción. Pedimos un plato cada uno, pero como muestra de confraternización vasco/catalana, lo repartimos como buenos hermanos.


    Y de postre….


  • Una Tostada sobre Natillas con bola de helado. Repartida también aunque con diferentes bolas de helado. En el caso de Gasti de Queso Idiazábal, y en el mío creo recordar que de Vainilla.


    Bebimos,


  • Un Juvé y Camps Reserva Familia, perfectamente servido, a temperatura correcta y a un precio más que ajustado. Rematamos con un par de GT’s invitación de la casa.


    La Cuenta



  • La Cuenta ascendió a 136,57€. Teniendo en cuanta la calidad de lo comido y bebido una excelente relación calidad/precio.


    Disculpas por la calidad de las fotografías, mi intención era darle al móvil más resolución y gracias a mi reconocida pericia con este tipo de aparatos, ha resultado todo lo contrario . Así que amigo Gasti, tendremos que volver para solucionar este problema.






    • Rape

    • Rodaballo

    • Piparras

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