Restaurante Mitjagalta en Barcelona
  

Restaurante Mitjagalta

7
Datos de Mitjagalta
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
6.6 10
Servicio del vino:
4.8 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
5.3 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional
Vino por copas:
Precio desde 11,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo y lunes, martes y miercoles noche

Teléfono

Restaurante Mitjagalta Mitjagalta Menjar blanc de almendra y esponja de romero. Mitjagalta en Barcelona Arroz de bacalao y sobrasada. Restaurante en Barcelona Mitja galta. Media carrillera. Restaurante Mitjagalta Callos de bacalao con garbanzos. Mitjagalta Comedor interior Mitjagalta en Barcelona Igual no es para ir todos los días con un menú tan corto, pero merece mucho la pena ir de vez en cuando. Restaurante en Barcelona Restaurante Mitjagalta Mitjagalta "Chocolate, aceite y sal" o "coulant tuneado". Mitjagalta en Barcelona Restaurante en Barcelona

7 Opiniones de Mitjagalta

Como ya lleva varios comentarios, me ceñiré a la cena en sí.

Local lleno. Servicio lento, algo desbordado y de trato lacónico. A parte de la oferta habitual, prepararon un menú literario basado en la novela negra especial para Sant Jordi.

Cenamos a la carta. Empezamos con:

- Tartar de ternera con mostaza (10,-€) - Carne cortada a cuchillo. Algo insulso para mi gusto.
- Callos de bacalao con garbanzos (7,-€) - Muy buenos.

De segundo:

- Mitja galta (9,90€) - Deliciosa, como siempre.
- Arroz de bacalao y sobrasada de Pepe Carvalho, de la novela "Tatuaje" de Manuel Vázquez Montalbán (12,50€) - Arroz pasado, sobrasada ausente y fuerte sabor a perejil. El sabor me recordó a unos buñuelos de bacalao.

Sólo yo tomé postre:

- Menjar blanc de almendra y esponja de romero (5,-€) - No me gustó en absoluto. El de almendras es el de Reus, donde lo he probado en infinidad de ocasiones durante los últimos cuarenta años. Ni el sabor ni la consistencia ni la presentación... Nada de nada. Y la esponja de romero tampoco me gustó. No encontré que combinase bien ni que aportase nada interesante al plato. Me pareció un auténtico desaguisado.

También pedimos pan (1,-€). Correcto y suficiente.

Para beber, una botella de agua grande (2,35€) y una botella de Mas Plantadeta Roure 2013 (17,-€) servida a buena temperatura en copas aceptables. Servicio consistente en apertura y primer llenado. Con un precio cercano a x3, creo que podrían esmerarse algo más.

Lástima del arroz y el postre. El resto de platos nos gustaron mucho.

  • Menjar blanc de almendra y esponja de romero.

  • Arroz de bacalao y sobrasada.

  • Mitja galta. Media carrillera.

  • Callos de bacalao con garbanzos.

Esta vez cenamos en el comedor interior, justo al lado de la cocina. Al igual que en el salón de la entrada, las mesas están muy juntas. Esta vez el servicio fue algo mejor que en anteriores ocasiones. Carta de vinos escueta, con precios x3 aprox. Las sugerencias estaban escritas en una pequeña pizarra, en vez de en la pared. Mucho mejor para mí. Un par de menús y carta. Optamos por pedir unos cuantos platos para compartir, la mayoría de ellos ya conocidos por anteriores visitas:

- Patatas bravas - La presentación ha mejorado un poco, pero siguen sin picar apenas y no me gusta que las sirvan con la piel.
- Patatas mansas - Versión no picante (sigh!) de las anteriores.
- Tempura de verduras - Siguen sin estar crujientes.
- Media carrillera - Como siempre.
- Rabas de pollo - Al menos no están tan secas como en la mayoría de los sitios donde las he probado. Acompañadas de una suave salsa de curry y mostaza. A mi hijo le gustaron mucho.
- Chupa-chups de pollo - Muy secos.
- Conejo en escabeche - Escabeche excesivamente suave para mi gusto y carne bastante seca.
- Huevos revueltos con setas y aceite de trufa - Huevos pelín pasados. Setas insulsas. Curiosamente, sabían bastante a trufa.

Todo acompañado de dos raciones de pan con tomate y una de pan, que tostaron sin que lo pidiésemos, dificultando enormemente el mojeteo.

De postre:

- Tarta de queso con mermelada de tomate - Sólo puedo decir que sobró, a pesar de que varios de los comensales son muy aficionados a la tarta de queso.
- Yogur con mermelada de cerezas - Me hubiese gustado más si no me hubiese encontrado las cerezas enteras. No sé qué entienden por "mermelada"...
- Flan de melocotón - El triunfador de la noche. Llevaba alguna hierba que no recuerdo. Desapareció en un santiamén.

Un par de botellas de 1,5 l. de agua, una botella de Vinyet blanc 2014 (15,-€) al triple de su PVP servido en copas Schott Zwiesel de gama baja a buena temperatura y con su cubitera, y un café completaron la cena, que ascendió a 110,10€.

Y es que es, con diferencia, de lo mejorcito del barrio... Lo que no dice mucho en favor del barrio.

  • Comedor interior

Ya he repetido muchas veces, y siempre he salido muy satisfecha! . También, os recuerdo que yo no me "despisto" de que estamos hablando de un local pequeño de barrio, y sin ínfulas estructurales, pero si con una magnífica oferta gastronómica de Menú ( lo que yo conozco, pues aun no he podido visitarlo una noche a cenar, y tomar su carta).
Esta aclaración, viene a cuento de que aquí no quiero valorar servicio de vino, por ejemplo...Aquí, me fijo, en la calidad de la materia prima y el buen oficio, para presentar un Menú diario a escasos 12€, que me soluciona, genialmente, una comida diaria cerca de casa , en un ambiente cómodo, cordial y diligente.
Creo, que no soy yo sola en esta apreciación, pues cada día de 13:30 a 16:00, tiene las mesas llenas de profesionales atareados, y/o familias con prisas que se benefician de comer " bueno, bonito y barato" en el barrio.
Sinceramente, me alegra que mi primera impresión sobre este restaurante, augurándole éxito, se haya cumplido. Me falta ir a cenar, me propongo buscar la ocasión en breve, pues cada vez tengo más ganas!!.

Dinàrem a la carta el dia de Tots Sants. Local força ple i servei un tant sobrepassat i lacònic. Ens oferiren un menú de 25,-€ amb beguda inclosa i la carta amb uns quants suggeriments. Triàrem la carta.

Prenguérem un parell de plats per a compartir:
- Cansalada viada amb calamarcets i mongetes (8,-€) - Ens agradà força. Salseta molt ben trabada i gustosa. Cansalada ben cruixent.
- Croquetes de sípia (5,-€) - 4 croquetes de mida mitjana molt ben arrebossades i fregides, però que trobàrem un tant insípides.

Com a plats principals:
- Pinxo de xai amb hummus (6,-€) Molt bona combinació.
- Risotto de trompetes de la mort i pèsols (9,25€) - Cremós i saborós.

Per postres:
- Xocolata, oli i sal (5,-€) - Tot i que ja l'havia tastat la primera vegada que vaig visitar aquest restaurant i sabia que la xocolata destacava força per damunt de l'oli i la sal, era l'opció que més m'agradava de les que ens oferiren.
- Biquini de ricotta amb plàtan i préssec (4,75€) - Tot i que pugui semblar estrambòtic, el cert és que ens agradà.

Completaren l'àpat una ració de 4 llesquetes de pa amb tomàquet (2,-€), una ampolla d'aigua de mig litre (1,10€) i una copa de Deler Negre (2,50€) servida en una copa prou correcta però un pèl massa calent per al meu gust. Ja que pràcticament et cobren l'ampolla amb cada copa, al menys podrien servir-lo a la temperatura que recomanen a la pròpia pàgina web del celler.

Desconec què va motivar que l'espera fos molt més llarga que en anteriors visites, sobretot les postres, i que el personal tingués un posat tot seriós, però el menjar ens agradà i el preu el trobàrem força raonable. I el tenim a prop de casa. Tornarem.

El preu correspon al que prenguí jo.

Con el recuerdo del comentario de Creixell en mente, me acerqué a este restaurante para almorzar solo, aprovechando que estaba por la zona. Sólo me ofrecieron el menú, compuesto por 4 primeros, 3 segundos y 4 postres. Tomé:
- Pasta con mejillones y tomate - Tallarines buenos, aunque la salsa algo sosa e insípida para mi gusto. Soy consciente de que hay gente que cree que los mejillones son de lata si se los ponen sin valvas. No es mi caso. Por tres mejillones que había...
- Pinchos de cordero y hummus - Me gustaron mucho. Deliciosos.
- Crema de yogur con azúcar de regaliz - También me gustó bastante. Buen contraste agrio-dulce. Me recordó al azúcar moscabado.

Más un refresco, 11,50€.

Aparte de un servicio que se ralentizó a medida que se llenaba el local, un estupendo almuerzo. He de decir que no es el típico menú para hartarse, pero yo, que soy oficinista, me quedé saciado sin llegar al empacho ni tener que dejarme comida en el plato.

Soy consciente de que el precio del menú no está al alcance de todos para tomarlo a diario, pero merece la pena darse algún capricho de vez en cuando :-)

  • Igual no es para ir todos los días con un menú tan corto, pero merece mucho la pena ir de vez en cuando.

Como ha dicho Creixell, el restaurante ha sufrido una reforma en profundidad que ha logrado que me deje de dar grima entrar. Los tonos claros y el espejo de punta a punta de una de las paredes del comedor reducen en gran medida la sensación de "tubo" del local. Dispone de un comedor a la entrada para unas 28 personas y otro comedor interior aprox. para la mitad de comensales. Mesas pequeñas y bastante juntas. Sillas duras y, al menos la mía, mal nivelada. Mantel camino y servilleta de papel. Vajilla, cubertería y cristalería modernas. Copas Schott Zwiesel de gama baja. Servicio atento y servicial. Nos ofrecieron un menú degustación de 25,-€ que incluía varios platos, bebida y postre. Nos decantamos por la carta, compuesta por platillos de un tamaño tirando a pequeño, y varias recomendaciones escritas en el extremo del espejo que da a la barra. Carta de vinos corta con referencias por debajo de 20 euros y precios x3 aprox.

Almuerzo para dos:
- Patatas bravas (4,90€) - Presentación lamentable, como si hubiesen tirado los ingredientes en el plato sin miramientos. No es común que les añadan cebolla confitada. Ligeramente picantes. El conjunto, bastante bien.
- Tempura de verduras (6,-€) - Buen sabor pero mal rebozadas. Nada crujiente. Aceptable.
- Arròs del senyoret (7,-€) - El fondo tenía un sabor que me resultó extraño. Raro, raro,... pero se dejó comer.
- Media carrillera (8,50€) - Plato que da nombre al local. Muy buena. Tierna y muy sabrosa. Tuvieron el detalle de traérnosla cuando se vació la mesa, ya que los tres primeros platos nos obligaron a hacer encaje de bolillos para aposentarlos en la escueta mesa.
- Codorniz en escabeche (7,25€) - Me quedé con algo de hambre y me pedí esta sugerencia del día. Lo que más me gustó. Escabeche potente y codornices tiernas y sabrosas. Excelente.

Postre para compartir que me tomé casi entero:
- Chocolate, aceite y sal (5,-€) - Coulant de chocolate con un poco de aceite y sal. Incluso después de mezclarlo todo, el chocolate ganó por goleada. Muy bueno, aunque descompensado.

Bebimos una botella de agua de 1,5 l. (2,20€), una botella de Josep Foraster Blanc del Coster 2013 (13,90€) y un cortado (1,10€). La cubitera no cupió en la mesa y hubo de permanecer en un mueble anejo.

Vista la oferta de la zona, de lo poquísimo que se salva. El precio corresponde a lo que tomé yo.

  • "Chocolate, aceite y sal" o "coulant tuneado".

Está ubicado en el mismo local de mi añorado EL PRÀCTIC , que se trasladó fuera de mi barrio y me fastidió muchos almuerzos de Menú que me solucionaba...
Pero ahora está este MITJA-GALTA, que ha empezado " potente" , con unas grandes reformas estructurales muy acertadas , que le dan el empaque que le faltaba al otro. Todo nuevo, limpio , funcional pero acogedor. Sin embargo, la línea culinaria , afortunadamente, no ha cambiado mucho. Se trata de una cocina sencilla, con fundamento ( buena materia prima) , que se agradece en mi barrio lleno de mediocridad hostelera.
Han sabido atraer, con su buen Menú de 11,5€ con copa de vino ( DO Montsant) u otras bebidas, al personal de la Ciudad De la Justicia cercana, y a otros ,como yo , con prisas por comer y paladar más exigente.
En cuanto al servicio, es joven, amable y diligente . Me da la impresión que es un negocio familiar , donde el padre es el cocinero y la esposa e hijo atienden la sala. Son pocas mesas que siempre encuentro llenas . Suerte que yo acostumbro a reservar siempre.
En cuanto a los platos, son honestos y bien hechos, aunque no tienen ese punto genial que a veces me sorprendía el cocinero , aprendiz de Ferran Adria , de antes...
En fin, después de unos meses " huérfana" de un lugar para comer de Menú BIEN! en el barrio, lo he vuelto a recuperar!
Cuando un jueves vaya a cenar, ya os contaré, pues la Carta es muy sugerente.
Les auguro un buen porvenir!

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