¿Tienen alma los restaurantes?
La semana pasada, con motivo de la celebración del cumpleaños de un buen amigo, sabedor éste de mi pasión por la restauración y la gastronomía en general, quiso invitarme a comer. Fuimos a un restaurante italiano recién inaugurado en una localidad que no viene al caso porqué él ya había estado junto a otros amigos y, según me dijo, hacían muy buenas pizzas.
Puerta corredera de cristal automatizada a la entrada, salón enorme con multitud de mesas, decoración moderna e impersonal, carta escueta con precios realmente bajos: Ensaladas “de aquí”. ¿Bravas? ¿Chopitos? ¿No era un italiano? Mucho dinero invertido pero con la visión de amortizar pronto y el proyecto de ganar mucho más. Socios inversores, presumo, con pasta que gastar y con una idea clara: comida para todos los públicos a precios de crisis. El remate: el equipo de decoración (amanerado) en plena hora de servicio montando los atuendos navideños. Monísimos, eso sí. Y caros, intuyo. Peo escena digna de una película almodovariana.
Al terminar de comer me preguntó mi amigo sobre mi impresión, aunque ya se lo temía. La pizza estaba realmente buena, le dije, y no mentía. ¿Y nada más? Me preguntó. Pues, ¿qué quieres que te diga? Un restaurante sin alma. Me salió de dentro y me di cuenta del peso de aquella afirmación. He reflexionado estos días y aquello que jamás me había planteado resulta ser el mejor y quasi único criterio hoy en día para mí para decidir qué locales me agradan y cuáles no tanto. Me da igual que estemos hablando de un bar de barrio que de un afamado restaurante. El alma del restaurante, la pasión del dueño/a o del personal que atiende, la personalidad de la oferta gastronómica que da… Eso es lo más importante, aquello que, a mi entender, fideliza a la clientela y hace duradero un sitio.
Un ejemplo: https://www.verema.com/restaurantes/1850-del-raval-benisiva
¿No lo creéis así? ¿Creéis vosotros en los restaurantes con alma? ¿O están condenados también estos con esta terrible crisis que vivimos?
No esperes una ocasión especial para abrir una buena botella de vino