No todo tiene un precio y las multiples sensaciones de los vinos
No todo tiene un precio y las multiples sensaciones de los vinos
Al hilo de los mensajes de más abajo titulados -Las 4 “;Sensaciones”; de un vino-, y “;El precio del placer”;, he de hacer algunas puntualizaciones, desde la modestia y la ignorancia que a todos nos acucia.
Me parece perfecto que haya muchos bebedores sociales, (yo lo soy en parte) que valoren en un vino, la compañía, el entorno, la situación, etc., pero creo que estos valores (como todos los demás) son subjetivos, y no dependen del vino catado, sino de otros muchos factores externos que nos hacen ser susceptibles a favor del vino en esa situación concreta. A veces sucede lo contrario, que un vino fastuoso surge en un momento inoportuno, y simplemente nos pasa de largo, a mi personalmente esto me jode mucho más que el sobrevalorar un vino que no lo merezca demasiado.
Nunca olvidaré un Grange 96 en Huesca, que fue ejecutado por unos catadores demasiado presurosos, o un Krug descorchado (hace algunos lustros) al abrigo de la jovialidad y esperanza sexual, ante quien no lo merecía y que nunca fue apreciado en toda su magnitud. Penoso.
Además de los sentidos citados anteriormente (vista, olfato y gusto), yo añadiría sin duda el tacto, las burbujas (el carbónico), la astringencia, la untuosidad, y la temperatura son indudablemente sensaciones táctiles que no se pueden obviar. Incluso hay aromas o defectos (olores) en los vinos que son táctiles.
La coordinación, valoración y recuerdo de todas estas percepciones corresponde al cerebro, pero se nos ha olvidado algo, que para mi es muy importante, y es el COUP DE COEUR, (llamadle alma si queréis).
Hay veces que un vino nos sorprende tanto, nos golpea de tal forma, que los sentidos se exacerban, y envían un exceso de información (seguramente exagerada) a nuestro cerebro, de repente sentimos una invasión placentera en nuestra cabeza, no somos capaces de describir el vino, ni de hacer una ficha de cata, un escalofrío recorre nuestra columna, nuestra alma animal resurge, se nos eriza todo el vello del cuerpo, incluso duele si te acaricias los pelos de la nuca, eres incapaz de articular palabra, y estas con los ojos vidriosos o directamente llorando, eso amigos míos, se llama COUP DE COEUR, (si así gritando directamente) y cuando un enopata lo siente, jamás olvida el vino que se lo produjo, y la sola mención de su nombre, le hace reproducir las sensaciones (solo atenuadas ligeramente) que vivió la primera vez que lo cató.
Es como un orgasmo, pero amplificado, con matices místicos y casi religiosos.
Durante el resto de mi vida, cada vez que oiga “;Clos des Bonnes Blanches”; o “;Petrus”; o “;Romanée Conti”;( y otros tantos de los que algún día os hablaré) , mi cerebro perderá durante unos minutos el control de sus súbditos los sentidos, y nada ni nadie podrá convencerme de que un vino no tiene alma, o que otro vino diferente a ellos tiene mejor relación calidad precio.
¿Cómo se puede valorar en euros la emoción, la pasión o el placer?, decídmelo, os lo ruego, yo no lo se, y me temo que no quiero saberlo.
Aunque seguro que me ahorraría decenas de miles de kilómetros anuales y muchísimo dinero. Bueno y algún disgusto que ya os contaré.
Estoy dedicando el resto de mi vida, y de mi energía a buscar esos COUP DE COEUR por todo el mundo, no se donde me llevará esto, (seguramente nada bueno) pero me gusta y me gratifica lo que estoy haciendo.
Un afectuoso saludo y hasta pronto.
Juan Ferrer Espinosa
Enopata.
Posdata:
Lo siento por las personas que ven en el vino solo una bebida, no saben lo que se pierden.
Posdata dos:
Un apenado brindis por las personas que piensan que todo tiene un precio, ¡que triste!, Las cosas más importantes de la vida nos son regaladas. Pensad un poco.
Precio del placer vs honestidad
Ver mensaje de Juan_Ferrer_EnopataCreo que el debate sobre el ";precio del placer"; no tiene fin. Por eso no voy a insistir en ello. Personalmente estoy de acuerdo con Juan y con Borlán en que hay determinadas cosas que no tienen precio y que lo que es una putada es que no siempre podemos pagarlas.
Que me carguen el 300% por un vino en un restaurante de lujo no impedirá que lo pida y lo disfrute si es un gran vino y un gran restaurante y, en un momento dado, puedo pagarlo. Otra cosa es la opinión que yo me forme sobre su propietario.
Por poner un ejemplo, seguro que la mayoría de los que lo habéis probado (espero que los Mendoza no lean esto) estaréis de acuerdo en que el Santa Rosa se agotaría exactamente igual con un precio muy superior al que tiene. No obstante, la bodega no aprovecha esta circunstancia manteniendo una línea de honestidad que se aprecia en su forma de actuar habitualmente (por ejemplo, el no sacar la añada de 97). Otros, sin embargo, se apuntan inmediatamente al ";pelotazo";. Yo no voy a dejar de tomar este último vino si me gusta y puedo pagarlo. Otra cosa es que lo que opine de su productor sea muy diferente de lo que opino del primero.
Por poner un ejemplo en restauración: El Celler de Can Roca, en Gerona (esto fue hace un par de años, ignoro si mantendrán la misma política o habran cambiado también) además de tener una bodega impresionante con una carta de vinos en varios tomos que es necesario trasladar en un carrito, tiene (tenía, al menos) unos precios que, casi siempre, estaban por debajo de los de tienda. Si fuera ahora, que la enopatía se ha apoderado de mí, no dudaría en pagar las 33.000 ptas. que pedían por un ... L’Ermita 95!!!
Re: No todo tiene un precio y las multiples sensaciones de los v
Ver mensaje de Juan_Ferrer_EnopataAmigo Juan, te expresas tan correctamente que casi dan ganas de darte la razón.
Te la doy cuando acertadamente citas el sentido del tacto, la verdad es que tienes razón y no había caido. También te la puedo dar respecto al COUP DE COEUR en el sentido de sentir una sensación especial (yo no le llamaría alma). Yo personalmente no lo he sentido nunca.
Respecto al resto disiento un poco, aunque creo que es estéril polemizar ya que se trata de percepciones o visiones muy diferentes en cuanto al vino.
La tuya es la pasión de tu vida, para mi es “solo” una bebida. Tu ves el alma de los vinos y yo creo que eso no existe. Tu gastarías mucho dinero en un gran vino y yo no.
Si tu quieres gastar tu dinero en la búsqueda de ese COUP DE COEUR me parece perfecto, sobretodo si las sensaciones que obtienes son las que dices. Chapeau!! y adelante.
Yo tengo muchísimas aficiones y me gusta especialmente diversificar y no centrarme sólo en una. Es más, el vino no es a la que más tiempo dedico. En todas éllas me gusta disfrutar y profundizar pero nunca idealizar ni mitificar y mucho menos busco la perfección absoluta.
Respecto al dinero, repito, si las sensaciones que obtienes son esas, creo que en tu caso está bien invertido. Yo, como casi todo el mundo, trabajo por dinero y éste se acaba si no lo dosificas. He de buscar el equilibrio y repartir entre todas mis aficiones. La lástima es que, si quieres un “gran vino” has de pagar mucho dinero y por ahí he decidido no pasar.
Lo único que no te consiento o no me parece correcto, o mejor aún, pienso que estás equivocado, és en que compadezcas a los que vemos el vino sólo como una bebida y que te de tristeza porque algunos tengamos en cuenta el precio de las cosas materiales (el vino es una de éllas).
Sólo te diría, y ahora hablo sólo por mi, que de triste nada, yo soy una de las personas más felices que existen, disfruto absolutamente con todo lo que tengo a mano, como el que más. Y quizá mi mejor virtud es que puedo pasar de casi todo sin inmutarme. Si los grandes vinos, como los grandes coches y todas las cosas denominadas “grandes”, son muy caras y no me apetece pagar por éllas, pués las ignoro. No me preocupo y me dedico a disfrutar de las maravillosas cosas pequeñas. Llámame simple si quieres pero por favor, no me compadezcas.
Insisto, es una pura cuestión de diferencia de valores. Lo que si está claro es que tu visión y la mía, aunque diferentes, tienen cabida en el mundo del vino y no son incompatibles. Leo con interés tus didácticas intervenciones y las respeto. Espero seguir leyéndote por aquí y si es necesario, polemizar un poco cuando haga falta.
Todo vale Juan, no hay una única verdad, ni tan sólo la mía;-)).
Saludos.
PD. Tu lo has dicho: “las cosas más importantes de la vida nos son regaladas”. El vino no está entre éllas.
Re: No todo tiene una etiqueta
Ver mensaje de Juan_Ferrer_EnopataCreo que, como Juan Ferrer, en este caso, y como de lo
que tratamos en este foro es de la farándula enopática, no de
la numismática , por decir algo, los coleccionistas de sensaciones,
somos muy dados a gastarnos el dinero buscando eso, sensaciones,
aunque no quiere decir que en otras cosas seamos igual
de derrochadores.
La verdad es que hay dos tipos de felicidad:
- la felicidad como sensación de cierta ";con temporalidad";, es decir,
placer.-sensación de estar muy bien contigo mismo y los demás que notamos en un momento determinado de nuestras vidas.
-La felicidad como recuerdo.-Es aquella sensación que nos reportan los recuerdos gratos, las cosas que nos emocionaron, las personas que ya se fueron, los vinos que ya se bebieron y el bienestar de haber compartido esos vinos con la gente adecuada, en el momento adecuado.
El precio de una felicidad momentanea, de un placer enmarcado entre dos momentos en las manecillas de reloj, siempre puede parecer caro o barato.
Pero el precio de un recuerdo, de un hermoso recuerdo, nunca puede
tildarse de exagerado.
Para mi, que a veces soy profundamente religiosa, y a veces, profundamente atea...la mística de los momentos se mide por el grado de amor que perdura en el tiempo.
Re: No todo tiene una etiqueta
Ver mensaje de AnetPor cierto, a Juan Ferrer hay muchos que le debemos el habernos
dado la ilusión de descubrir al vino como algo más que una ";simple";
bebida...y eso tampoco tiene precio.
Merci, Mr.Juan.
Re: No todo tiene un precio y las multiples sensaciones de los v
Ver mensaje de AndreuAndreu, la diferencia entre Juan y tú es que él es un enópata y tú un simple aficionado al vino. Ya explicó Juan hace meses, en un inolvidable mensaje, lo que significa ser un enópata.
Pero como tu bien dices, ambos sois totalmente respetables y complementarios. Y yo creo que no hay que darle más vueltas...
Hablando de recuerdos
Ver mensaje de AnetHace tres años, al atardecer en la hospedería del Monfragüe, con vistas a la dehesa y el Monfragüe al fondo desde la habitación y con una simple pero excepcional botella de Viña Jara (3€).
Si hubiera sido un Petrús posiblemente el efecto hubiera sido el mismo (o no). Lo que quiero decir es que las historias nos las montamos nosotros mismos.
Saludos.