Madera por integrar o pasado de roble?
Ver mensaje de MCamblorEsta empieza a convertirse en la pregunta del billón de euros (porque hay montones de inversiones realizadas sobre la premisa de que el roble nuevo -preferentemente francés- va a hacer más longevos y complejos a los vinos con gran fruta que la puedan aguantar.
En los últimos días he tenido la ocasión de probar vinos de Mariano Garcia donde la madera nueva parece demasiado evidente y aún no acaba de integrar con la fruta.
La última experiencia ha sido este pasado sábado en Salamanca con el amigo Mario Estévez. Pusimos a ";pelear"; un par de vinos que le habia llevado: un San Román 1999 y un Côte-Rôtie, en concreto, J-M Gerin Champin Le Seigneur 1999. Al principio el San Román aparecía más expresivo y frutal, con madera nueva por integrar. Pero luego el Gerin se fue abriendo y mostró un vino más equilibrado y complejo, con el roble mejor integrado. En cambio, el San Román no fue a más. Y la prueba definitiva: nos acabamos fundiendo la botella del Ródano mientras la de San Román aún sobró media tras tomarnos unas tapas. No vi una evolución positiva en el vino de Toro desde la última vez que lo probé hace casi 9 meses.
El problema está en que no hay trayectoria suficiente para saber si ese roble va a integrar en estas nuevas experiencias de vinificación con parcelas y barricas nuevas o no. En otras palabras, a un Borgoña o un Burdeos se le puede notar bastante presencia de madera nueva (como en el caso que comenta Pedro) y casi todo el mundo dice: ";es normal. Ya verás cómo está dentro de diez años."; En cambio, en los vinos españoles se suele decir ";sopita de roble";, ";madera demasiado evidente";, etc.
¿Realmente se pueden tener pistas fiables para saber si esa madera va a integrar bien o no? Yo no me siento con capacidad para ser adivino en estos momentos...