A ver cómo crece el zagal

Porque como dice Javier, está jovencito y sabes que estos vinos pueden dar mucho más.

La nariz tiene fruta madura, negra y roja, con toques animales. Los tostados están marcados, con cacao y café a punta pala, que con los balsámicos, suaves toques de vainilla y notas sutiles de madera, se equilibran. Notas minerales, suaves lácteos, pimienta nega, hojarasca, grafito y flores azules. Incluso suaves notas de azúcar tostado. Pero sobre todo la reina es la fruta.

La boca tiene una entrada potente, con el tanino rugoso pero amable, la fruta que te explota en la boca, con ese cacao, las especias picantes y los balsámicos acompañándola en su peregrinación. La madera se percibe suavemente, con notas avainilladas, caramelo de nata / fresa, mineralidad, flores y ese toque de matorral. Buena acidez y frescura, con un gran esqueleto que le hará crecer en botella. El postgusto es largo, frutal, e incluso con un deje licoroso.

Va a crecer, porque tiene chicha. Está rico ahora, pero sabes que lo estará más en un futuro.

Delicioso otro de los pequeñines de Alejandro Fernández.

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    zampallo

    Muy buen vino, ahora estoy bebiendo las añadas 98, 2000, que tengo guardadas y han aguantado muy bien el transcurso del tiempo.
    Un vino perfecto para beber el día a día.

  2. #2

    Swinsword

    en respuesta a zampallo
    Ver mensaje de zampallo

    Es que su precio, para la calidad que tiene, es de risa.

    Y veo que aguantan muy bien!!!! Mi añada más antigua fue una 2007 que bebí en enero y estaba fabulosa.

    Qué gran maestro de la tempranillo!!!!!!

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