¡Vivan las garnachas de Aragón!.

Vino encerrado en una botella borgoñona que está vestida con una sencilla y antigüa etiqueta en su diseño. El corcho que la cierra de aglomerado e indicando en ambas caras la añada. Está tintada la que está en contacto con el vino.

      A la vista un color rubí de capa media baja. Limpio y brillante. Fina, abundante y lenta lágrima en su carrera por el cáliz de la copa. Ribete rubí.

      En nariz frescas frutas rojas, abundante monte bajo, madera de su crianza en segundo término.

      En boca es juvenil, fresco, jovial, con poco cuerpo (donde esté Aragón), presencial monte bajo, fino, frutal y alcohólico. Mantiene una fresca acidez que le otorgará 2-3 años de vida. Con los taninos domados. Discreto paso de boca. Es un vino largo. Me da una permanencia de 2,00 minutos.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar