Terrasses de Maynard 2011

Vino Terrasses de Maynard 2011

Puntuación del vino
Puntuación sobre 100:
94
Puntuación Media:
8,8
Calidad-precio:
10,0

Bodega: Cave de Roquebrun
D.O./Zona: Sain-Chinian Roquebrun
País: Francia
Tipo de vino: Tinto
Crianza: Sin crianza
Graduación (vol): 14,50%
Varietales: 60% Syrah, 20% Garnache, 20% Morvedre
Precio aproximado: De 5 a 9,9 €
Descripción
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Varietales: 60% Syrah, 20% Garnache, 20% Morvedre

3 Opiniones de Terrasses de Maynard

Eso es lo que piensas cuando pruebas este vino: vaya cañón de fruta.

Colorazo tremendo, rojo picota de manual y capa alta.

La fruta te arrasa en nariz y en boca, con fruta negra, con ciertos toques maduros, golosos, con mineralidad, flores... Es tremendo.
Y unos taninos redondos, sabrosones...

Un placer por muy poco

En nariz, una vez aireado un poco para que se abra, aparece la fruta negra, con un toque de tabaco picado, recuerdos lácteos e incluso un punto de carne ahumada.

En boca la fruta aparece poderosa, con unos taninos que aún pueden pulirse en el tiempo, ya que se le augura una corta guarda que hará que mejore. Pero el conjunto está muy bien logrado, con un alcohol muy integrado, recuerdos a chocolate, violetas, tabaco. También fruta en sazón, moras, grosellas... Muy sabroso

Gran sorpresa con una buena RCP

Es de un bonito color rojo cereza picota, ribete violeta y capa media-alta.

En inicio se muestra radiante, esplendoroso, es pura fruta, tanto fresca como madura. Hay moras negras y rojas, fresas y frambuesas, todo es muy rico, hay un grato láctico que recuerda al yogur de fresas del bosque y un aroma flotante en el conjunto a aceituna negra, por otro lado no detectado en otras botellas catadas meses atrás. Al tiempo cambia, se mueve hacia el terruño, es más negro, surgen la ciruela y el arándano, junto a los caramelos de violetas. La fruta es madura y el vino gana en complejidad, es un bálsamo fresco de menta, hierbas de monte y dulce alcohol. Continua recordando a las violetas frescas, a mermelada, hierbas secas, lavanda quemada y azúcar quemado.

La boca es jugosa, la fruta es carnosa, viva y fresca, tiene un tacto musculoso. Tienes rechupeteando el caramelo de violetas, el terruño, la concentración, un leve dulce y un grato frescor. Al final el tanino parece que quiere dominar el conjunto pero aun con esas, es grato, solo te avisa que hay un gran futuro. La boca se queda llena de un grato dulce y meloso zumo de grosellas, junto a un toque salino y mineral, como mascar violetas en el bosque.

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