Restaurante El Rodamón de Russafa en Valencia

Restaurante El Rodamón de Russafa

Datos de El Rodamón de Russafa
Precio Medio:
23 €
Valoración Media:
7.6 10
SERVICIO DEL VINO:
7.4 10
COMIDA:
7.6 10
ENTORNO:
7.1 10
Calidad-precio:
8.4 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: L'Eixample
Dirección: C/ Sueca 47
Código postal: 46006
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas:
Precio desde 12,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de El Rodamón de Russafa
OPINIONES
49

Hace un par de meses fui con mi novio a este restaurante y la cena no estuvo nada mal. Lo que más me gustó fueron los nachos con queso y guacamole que pedimos de entrante, el queso derretido y la salsa de guacamole con trozitos... estaba delicioso. Yo me pedí una ensalada de mozzarella y también estaba muy buena.
El servicio en todo momento fue muy profesional y había muy buen ambiente.

Local agradable y para ser un martes completo. La atención excelente por parte de la camarera. Tomamos Brocheta de rape , Moussaka de verduras riquísima , Wonton de gambas y puerros y mini hamburguesa de sepia. La hamburguesa de sepia es lo que menos nos gustó, aunque estaba buena y era original. Para beber pedimos una botella de cava "Finca el Renegado" muy bueno y con precio muy ajustado como el resto de la bodega.
La relación calidad precio fue buena.

El pasado sábado disfrute con unos amigos de una agradable cecna en El Rodamón de Russafa. Muy buena relación calidad precio. Cenamos muy bien, muy bien servidos, buenos vinos y como colofón, buen precio.

Anoche, visita a Valencia y tras intento fallido de reserva en otros 2, era mi 3º opción. Acierto.

Buenas raciones, buena comida, local aunq grande no ruidoso y servicio de 10.

Tomamos de entrantes unas bravas (bien pero no están entre mis favoritas, lo reconozco)
una ensaladilla de bonito (ligera con bonito en tronco) y por ponerle un pero, le añadiría un poco de mayonesa. Pero muy buena por eso.
Luego tomamos, un cebiche de caballa (sencillamente espectacular, con el cilantro justo, y la caballa marinada como en corte de sashimi)
Y las famosas minihamburguesas, que más q mini diría médium. Sublimes. Aunq les tuve que quitar la cebolla caramelizada, porq desde mi punto de vista, restaba (para la próxima las pediré sin)
De postre una tarta de manzana (una vez más muy buena, aunq no la pongo en mi top5).

Agua, cafés, vino por copas (tomamos 2 de convento de la oreja y 2 pago de capellanes) y una copa de vino dulce moscatel de enrique mendoza.

Todo por 45 euros.

Resumen, Excelente RCP, carta muy apetecible y la verdad con ganas de volver y seguir probando.

Nueva visita, de nuevo un Domingo noche, a tener en cuenta porque pocos abren los Domingos noche.

Carta retocada desde nuestra anterior visita, se puede consultar en http://elrodamon.com/

El tipo de cocina tan variada te permite diversificar, así que optamos por unos entrantes orientales y unos segundos más hacia las américas.Todo al centro par compartir y en la cómoda barra.Probamos los wonton de puerros y gambas de rico sabor y presentados en su vaporera. Continuamos con el que para mí es uno de sus platos estrella, totalmente recomendables los rollitos de pato, excelente punto y sabor el de la carne de pato. COntinuamos con unos nachos con guacamole y quesos y finalizamos con dos mini hamburguesas de angus, punto perfecto estas últimas.

Todo regado con varias paulaners y un par de copas de vino, un valenciano Gratias que no conocíamos.Poco más que decir de este Rodamón, más que un volveremos pronto.

Leía el otro día una valoración del Canalla en este mismo portal bastante negativa y me dio que pensar. Desde luego, la moda es caprichosa y lo de los gratrobares no deja de ser una moda y no tiene porqué gustar a todos. Vaya por delante que a mi sí me gustan, y mucho, pero hay que respetar a quienes no les guste sentarse en una mesa casi desnuda, a escasa distancia de los "vecinos", enfrentarse a una carta con una estructura poco convencional y unos platos más bien "de corte moderno". Y leyendo otra valoración del compañero Gasti sobre un asador clasicón clasicón, me puse a pensar cuánto tiempo hacía que no me sentaba yo en un restaurante de los de siempre. Pues eso, que me dió por pensar: ¿No seré yo una oveja más del redil y me estaré dejando arrastrar por modas y corrientes pasajeras?

Se presentó cena en Valencia y elegí yo mismo este local pues sus valoraciones en Verema atraen. Pero, vamos, que no iba yo con todas por mis cavilaciones últimas. Local grande lleno a rebosar: grupos grandes, gente mayoritariamente 30/50 años, ambiente generalizado de alegría y desenfado (los viernes tienen un nosequé especial). Nos reciben en la barra alguien que intuyo que debe ser Luca el propietario y nos señala la mesa: es la única que queda vacía (reserva hecha jueves a mediodía tras intento fallado haces unas semanas el mismo día). Tomamos una Heineken y una Paulaner mientras ojeamos la carta. Decidimos pedir cuatro platos al centro y consultar si será necesario pedir un quinto plato. Cuando nos toman nota nos dicen que sí, si venimos con hambre. Recomedación acertada.

- Mejillones thai: Cazuelita con bastantes mejillones bien abiertos y con un punto acertadísimo de hervor. En el fondo una salsa totalmente líquida (más una sopa) muy rica que acabamos por completo. Picante, eso sí, incluso bastante picante para un determinado público.

- Steack tartar: Perfectamente condimentado (viene así desde cocina). Una pega atribuible a mi gusto personal. La carne esta desmenuzada al límite, prácticamente una pasta que se puede untar sobre las tostas que acompañan. PErsonalmente prefiero la carne "a trocitos". Junto al "timbalete" del steack se sirve un cuenco con la yema de huevo para que acabes tu la preparación según te guste con o sin yema. Nosotros le ponemos. Plato rico.

- Ceviche de pescado: Presentación excelenta, visualmente hermosa. Fondo sorprendente de tomate tomate natural y fresas a trocitos. Cebolla morada, pescado muy fresco (algo falto de sal) y culminación con brotes tiernos de alguna hierba que desconozco. Para mi le faltó el cilantro y, insisto, un poco de sal. Plato muy refrescante, eso sí.

- Brocheta de rape con cous cous: lecho de cous cous y verduritas muy suelto y sabroso y dos brochetas de tamaño aceptable con rape y gambas correctamente condimentadas y asadas. Un buen plato.

- Giro de cordero: Pan de pita o kebap y diferentes cuencos para que prepares tu mismo al gusto: cebolla morada, tomate, queso feta, salsa de yogur y el cordero salteado en pequeños trocitos muy rico.

Hemos pedido vino De 2 Mencía que no conocía. Me ha gustado. Servicio de vino y en general desenfadado, cordial, pero respetuoso. Una moda más, jeje.

Acabamos la cena con sendos café y la sensación de haber comido muy bien y a precio razonable. Seguiré visitando gastrobares.

Cena para 10 amigos. Me preguntan por un restaurante en la zona de Ruzafa que tengan buen trato por el vino y asequible para el bolsillo, sin dudarlo propongo Rodamón, ya que ya había estado con mi mujer y me encantó.

Local lleno hasta los topes, servivio eficiente, amable y agradable a pesar del llenazo. Y una oferta de vino por botellas y por copas muy interesante, con cambio de copas en cada vino y dar a probar.

Nosotros pedimos:

- Enasaladilla con bonito: muy buena coronada con los buenos trozos de bonito.
- Bravas: originales y llenas d esabor con un punto picante.
- Rollitos de pato con salsa agridulce; estupendos , también con su punto picante y muy ricos.
- Brochetas de rape especiado con cous cous: rape con gambas sobre un riquísimo cous cous.
- Mini hamburguesas de Black Angus; aquí el plato estrella, que pasada de carne y toque dulzón de la salsa y cebolla caramelizada, ya estábamos llenos pero no tuvimos más opción que pedir otra ronda de mini hamburguesas, aunque algunos quisieros probar las de sepia (muy buenas también, pero las de black angus son insuperables). Estupendo colofón.

Para beber:

- 2 botellas blanco Bolo (godello Valdeorras)
- 2 botellas Convento Oreja Roble (Ribera Duero)
- 2 botellas Tomas Postigo crianza (Ribera Duero).

+ café para todos.

Invitación a mistela, orujo...

Cuando recomiendas un restaurante a alguien y todos tus amigos te felicitan por la elección sabes que has triunfado.

Así es como me siento cuando vengo a este restaurante.

Era un lunes, fuimos a primera hora, éramos 7 adultos 2 niños.

Tomamos:
- Rollos de pato
- Nachos
- Falafel
- Croquetas y tortilla para las niñas
- Steak Tartare
- Ceviche de caballa
- Kebab
- Mini hamburguesas de Angus

Agua, cerveza, refrescos y 2 botellas de QuintaLuna

Todo fue para compartir, como platos que no había probado, me gustaron mucho los nachos, el ceviche y el kebab.

El servicio (supongo que por ser lunes), no fue tan ágil como anteriores visitas.

Eso sí las camareras de portaron de chapeau con las pequeñas.

No puedo poner precio, pues una invitación

Cuando el sol nos concedió una obligada tregua gracias al ocaso y el sofocante calor urbano de mediados de Agosto dejó de castigarnos sin piedad, aprovechamos para completar la trilogía restauradora que ofrece esta empresa, tras las buenas experiencias de Mesclat y El Celler del Tossal.

Local sin apenas cambios estéticos respecto al anterior negocio y que no detallaré dadas las magníficas exposiciones previas.

Sin reserva y con cierto resquemor llegamos, pues el inesperado ambientazo que se palpaba en las terrazas de la zona nos hizo pensar que no habría sitio. Sin problema.

Ya acomodados, dos frías cañas con unas buenas aceitunas y unos tomatitos secos aliñados cortesía de la casa. Mientras tanto y bien asesorados, decidíamos la ruta de esa noche alrededor del mundo. Todo al centro, así quedo el tema:

Ceviche de Caballa. Filetes tersos y de calidad con buen punto de marinado, algo bajo de intensidad para mi gusto. Especialidad de la casa, nos dijeron. Orgullo.

Steak Tartare Julio Verne. Vaya por delante que no estoy muy puesto en este plato, pero me gustó y mucho, aunque también eché en falta algo más de potencia. Pienso que Miguel Strogoff hubiera repetido. Plácido.

Mini-Hamburguesas de Angus. Aquí sí que me encontré lo que estaba buscando. Energía, fuerza, vigor… para comerse una docena. Se acompañaba de la clásica freidora mini con sus patatitas crujientes. Impulso.

Como postre compartimos Crème Brulée de Naranja y Baileys, que cumplió sin llegar a enamorar. Estaría embobado pensando en el plato anterior. Ajustado.

Para beber, Luna Beberide 2012 Gewurztraminer V.T. Castilla y León que aunque no me convenció del todo, acompañó bien el viaje.

Servicio joven, atento, agradable y facilitador.

La impresión final es que en esta casa se domina el negocio en todas sus facetas, desde la obtención del producto en el mercado hasta que se recogen los platos de la mesa y echan el cierre. No dejan margen a la improvisación, está todo calculado. Todo encaminado a un objetivo final que es satisfacer a ese viajero, ofreciéndole variedad, calidad bien calibrada, estudiada presentación y un ticket final que hace esbozar una mueca de complacencia en el trotamundos que tiene que pagar.

  • Mini-Hamburguesas de Angus

    Mini-Hamburguesas de Angus

  • Steak Tartare Julio Verne

    Steak Tartare Julio Verne

  • Ceviche de Caballa

    Ceviche de Caballa

Tocaba una cena con un muy buen amigo y muy caro de ver. Tras saludar a Adrian que como siempre es un placer ver y departir con él. Nos sentamos en una mesa cerquita de la cava que es la zona que más me gusta.Tomamos un Blanco Nieva (12€) un verdejo con la mejor RCP

En lo referido a la comida tomamos:
-Detalle de la casa, montadito de espinacas, queso y bacalao, rico
-Wontoo de puerros y gambas, algunos chinos deberían aprender…
-Rollitos de pato, me encanta y la carne estaba tierna.
-Falafel, perfecto, con el toque de especies en su punto.
-Mini hamburguesas de Angus, de las mejores que me he comido fuera de casa
-Postre: era albaricoque con fresas nata y algo más, no recuerdo el que. Vino muy bien para acabar el vino.
-Café ( invitación)
-Copa de Baileys

Adrian, me invito a un vino verdejo que no conocía de las bodegas OSSIAN Quintaluna, que será mi próxima elección.

Creo que lo que escribió JaviValencia, es totalmente cierto, han dado un paso más, no sé si en la calidad del producto, en lo puntos de cocción o en lo que queráis. Solo sé que es la tercera vez que lo visito y por supuesto habrá cuarta.

La cena se hacía corta, así que con la excusa de irnos poniendo al día decidimos tomar una copa en la barra, las copas apoyado me gustan mucho, llamarme nostálgico, pero es así.

Un gintonic de Tanqueray ten y uno de Seegram´s y algún que otro chupito de limoncello cerraron una quedada en la que en todo momento nos sentimos cómodos y sin ningún tipo de prisa de salir del local.
Total pague 57,60€ con las copas, creo que si en ellas hubiéramos salido a 20€

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