El restaurante El Celler de Tossal, situado en pleno barrio del Carmen de Valencia, consigue que la combinación entre vinos, arroces y la cocina de producto sea perfecta. Todo ello bajo una decoración minimalista y moderna.
Respetando la tradición del Tossal, renombrado establecimiento que ocupaba este mismo emplazamiento en pleno barrio del Carmen, a mediodía ofrecemos menús centrados en el arroz.
Arroz por un lado y brasas por otro. Brasas que aportan ese toque especial a nuestras carnes y pescados provenientes de las lonjas valencianas. Con estas herramientas se ofrecen platos basados en la materia prima y elaborados con el corazón, reservando un tímido guiño a la modernidad.
Y el tercer pilar de la casa, pero no por ello menos importante, es el vino. Una carta flexible, con presencia de referencias internacionales y una gran presencia de los vinos de la Comunidad Valenciana.
Visita ayer noche a este restaurante, tenía ganas de probarlo y desde luego no me defraudo. Llegamos a las 22:30, dos mesas ocupadas en la sala que esta a nivel de la calle y una mesa de grupo en la sala de abajo, mesas bien vestidas y con espacio entre ellas, perfecto para disfrutar de la cena sin agobios.
Mientras hojeábamos la carta nos obsequian con una crema de zanahoria y curry muy lograda. Para cenar tomamos:
-2 croquetas de puchero, simplemente decir que me recordaron a las de mi madre(con eso queda todo dicho)
-Huevo a baja tempura con níscalos y jamón, excelente entrante para compartir, muy bueno.
-Bacalao confitado, sobre verdura, buen lomo de bacalo, sabroso a un punto de cocción perfecto.
-Solomillo de ternera, de buen tamaño y gran sabor, en su punto, de los mejores solomillos que he comido últimamente, la única pega que para mi gusto le faltaba un poco escamas de sal, que se solvento enseguida solicitandola.
-Brownie de chocolate con helado de vainilla, contundente postre, si eres goloso es la mejor manera de rematar la cena.
La cena la acompañamos con un Valduero 1 cepa (24€), vino que no había probado y que caso perfectamente con la comida. Para rematar la cena un Gin de Tanqueray Ten(9€) y una copita de vino dulce.
En fin un buen lugar en el centro de Valencia para una agradable velada.
Uno de los pocos locales con alma en el centro de Valencia. Se me quedo la espinita de no haber acudido en su anterior etapa. Ahora no quise perderme su reapertura por Luca (Lluerna, Mesclat...).
Acudimos el Domingo a comer, por suerte teniamos reserva, el local estaba completo. Los Domingos trabajan solo con menú (22€ con postre, café, refresco e IVA inc).
Tomamos cerveza y agua con el aperitivo, luego 2 entrantes 1 ensalada de lentejas con trocitos de calamar y gambas (templada) buena y crujiente de panceta, como plato principal eleges entre 3 tipos arroces, escogimos el meloso con alcachofas, habitas baby y rape. Muy bueno de sabor y de textura.
Para acompañar la comida tomamos un Chablis Gran Cru les Clos 2008, buen volumen, equilibrado, tostaditos y persistente.
Postres: Tarta de manzana con helado de avellanas que acompañamos con dos Sauternes 2004 y cafés con 1 licor de Nonino.
Lo más bonito del local se encuentra en la sala inferior y los baños, la pared esta acristalada y puede verse los restos de una muralla, lo q te recuerda q estas en pleno centro.
Luca me comento q trabajan tambien con brasas, imagino q preparaaran buenas carnes, pero eso ya me lo contareis, yo solo puedo acudir al arroz...
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