Restaurante Restaurante Mirador de Las Salinas en Yaiza (Lanzarote)
Restaurante Mirador de Las Salinas
País:
España
Provincia:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:
Vino por copas:
Precio desde:
21,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
Jueves
Nota de cata PRECIO MEDIO:
30 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.9
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
6.7
Comida COMIDA
8.1
Precio medio entorno ENTORNO
8.5
RCP CALIDAD-PRECIO
7.9
Opiniones de Restaurante Mirador de Las Salinas
OPINIONES
7

A la vista de las recomendaciones de este foro y nuestra pasión por el arroz sin duda era el sitio que más nos apetecía visitar de Lanzarote. Cumplió sobradamente con las expectativas, gracias a todos!. De hecho nos vimos obligados a repetir dos días después, antes de que el maldito avión nos trajera de vuelta a casa ;)

El local no es nada del otro mundo pero está junto a Los Hervideros y una playa de arena negra que dan para una visita redonda. Desde la terraza además, es posible comer con unas preciosas vistas de la costa y las salinas. Eso sí, cuidado con el sol. Conviene también preguntar por una mesa en la que corra el airecillo.

Antes de entrar en las comidas nos gustaría destacar el trato recibido. La atención, el consejo, el detalle y la cercanía con la que nos trataron mejoraron muchísimo la experiencia. Disfrutamos de la comida, mucho, y reimos, también mucho. Mil gracias a todo el equipo!

En cuanto a entrantes probamos:

- Queso frito con una mermelada de higos riquísima, que compensaba la falta de sabor del queso. Pena no haber traído un bote.
- Papas arrugas con diferentes salsas. Buenos mojos y un almogrote aún mejor. El alioli más flojo, demasiado suave para nuestro gusto.
- Croquetas ¿variadas? de pescado. Deliciosas, de entrada crujiente y bien cremosas. Casi mejor que en casa ;)
- Ensalada de aguacate y manzana verde. Muy fresca, aunque echamos de menos algo más de aguacate en la fórmula.

En lo serio caímos a bloque sobre el arroz. En la primera visita Arroz caldoso con bogavante y su hermano con carabineros, muy buenos ambos. Comparten principio de vida ambos arroces en nuestra opinión, muy parecido su sabor. Para mí, más rico el de bogavante. Mi mujer no me da la razón, para variar.

En la segunda visita, aún sin darme la razón, mi mujer cayó en el arroz con bogavante y yo pedí uno de los platos que con mucho criterio recomendáis por aquí: cherne sobre arroz negro. Buena pareja, me sorprendió que el sabor del arroz negro no arrasara con el cherne. Buenísimo el plato, que por cierto no estaba en la carta pero tuvieron el detalle de prepararnos.

En cuanto a los vinos, buena variedad de locales secos y semisecos. Me sorprendió que tuvieran Stratvs, en su versión "Único" ya que la bodega continúa cerrada así que le dimos una oportunidad. La botella imponente pero el vino me dejó bastante frío. Por no resbalar en nada, no destaca en nada. Y para su precio qué menos que grabar algo en la memoria. El segundo día opté por el clásico Yaiza, más fresco, invitaba más a beber, con un puntito de acidez más de mi agrado.

En resumen, un gran sitio para comer arroz, con una buena selección de vinos de la isla. Buen trato y unas vistas excelentes. Lo tiene todo para hacer un día inolvidable. Nosotros volveremos, sin duda!

El sábado 09 de mayo teníamos una cita a las 12h30 en la Bodega La Florida, en la Geria, para degustar unos vinitos con Santiago (Jupiter) y su esposa Jo, a quien tuvimos el placer de conocer en este viaje. Tras la degustación y la visita de la bodega que habia concertado Santiago, fuimos a comer, de común acuerdo, al Restaurante Mirador de las Salinas, un viejo conocido apreciado por ambos, donde Santiago había reservado a las 13h30 y a donde tiene costumbre de ir a comer frecuentemente.

No voy a hacer nuevamente la descripción del restaurante, pues ya fue hecha en su dia por mi mismo y por otros compañeros de Verema, unicamente recordar su magnifica situación con esplendidas vistas a las Salinas de Janubio y a la playa.

Fuimos recibidos calurosamente por la responsable, que nos ubico en una mesa junto a la entrada.

Mientras nos decidíamos sobre lo que íbamos a comer nos trajeron unos mojos, rojo y verde, almogrote, alioli y pan.

Para compartir en el centro de la mesa, pedimos :

Queso frito con mermelada Es la primera vez que lo probábamos pero no nos gustó, recordaba un poco al chicle. Jo que es una conocedora, nos dijo que otras veces estaba bueno, pero que efectivamente esta vez no estaba como habitualmente.
Pulpo a la gallega Un pulpo hervido que encontré bastante insipido...
Chipirones a la plancha con patatas hervidas Banales, sin más...
Croquetas de diferentes sabores Para mi lo mejor de los entrantes y de la comida.

De segundo, cada pareja compartimos, 1 ración de pescado del dia, se trataba de un Filete de Bocinegro sobre un risotto de calamar y langostinos El bocinegro que es un pescado que me encanta, estaba irreconocible, insipido y seco, y el risotto estaba pasado ... Cuando pienso en los arroces que comimos en el 2013 me parece estar en otro restaurante....

De postre, MC y yo tomamos un Sorbete de limón y Santiago y Jo, una tarta de queso

Para beber, tomamos un DO La Palma blanco seco Albillo criollo no recuerdo la añada ni la Bodega pero estaba muy bueno. El Albillo criollo es una variedad que me encanta. También tomamos una botella de agua y una coca cola.
Finalizamos con 3 cafés y 2 chupitos invitación de la casa.

La cuenta ascendió a 25,42 €/ persona. La RCP hubiese sido muy buena si la comida hubiese estado a la altura pero no fue el caso. No comprendo lo que pudo pasar porque en el 2013 salimos mas que satisfechos.
El cocinero libraba ese dia? Han cambiado de Chef ?.....
Como digo al principio lo mejor no estuvo en el plato, lo mejor fueron las relaciones humanas establecidas con Santiago y Jo y el buen dia que pasamos en su compañía.
No creo que vuelva. Tras esta última experiencia no puedo recomendarlo

Iniciamos nuestra visita a la isla explorando el sur y tras pasar una agradable mañana por la zona nos dirigimos a comer a este restaurante que en nuestras notas aparecía remarcado. Llamada previa para confirmar reserva.

A nuestra llegada nos reciben con simpatía y amabilidad pero nos dicen que nadie había llamado para reservar. En breves segundos y tras pasar por las diferentes etapas que ante este tipo de situaciones se dan en mi caso (cara de póker, desconcierto neuronal, recordatorio escatológico para Murphy y sus leyes y sonrisa bobalicona) nos percatamos al cotejar los teléfonos de que el que aparece en esta santa página correspondía a otro restaurante. Tuvieron la cortesía de avisar en nuestro nombre para anular la reserva errónea realizada.

Esta anécdota inicial supuso que el trato fuera tremendamente distendido y cercano durante toda la comida. Respecto al aspecto del local ya está todo perfectamente descrito. Comimos en la terraza desde la que se disfrutaba de una bella postal con las salinas y el mar al fondo.

Como de costumbre… un par de cervecitas. Entre las opciones elegimos la Tropical, canaria ligera y refrescante servida en vaso helado, mientras confeccionábamos la comanda.

A modo de aperitivo, un platito con Queso Curado con Gofio y unas ricas Aceitunas. Además, junto al pan nos trajeron para degustar sus ricos mojos, un tremendo almogrote y allioli. Finalmente así quedó la cosa:

Pulpo con Papas Guisadas. Tierno y sabroso bien acompañado por la peculiar y suave textura de la patata. Triunfo.

Calamar de Playa. Un puntito pasado de plancha pero compensado por la frescura de la ensalada que hacía de guarnición a base de aguacate, cebolla, mezcla de lechugas y tomate. Amarrado.

Cherne con Risotto de Calamar y Langostinos. Teníamos antojo de probar la buena mano que tiene esta cocina con el arroz así que nos ofrecieron degustar este como acompañamiento del pescado. Como dice Joan Thomas en su comentario, indescriptible. Bien de punto y fondo con el toque justo de parmesano. Juego, set y partido.

Las abundantes raciones nos impidieron llegar al postre.

Para beber agua y vino. Elegimos un Bermejo 2013 Malvasía Seco que cortejó y mimó cada uno de los platos degustados a pesar de las mejorables copas.

Rematamos con un buen café y una copita de ron miel invitación de la casa.

El servicio resultó tremendamente simpático, atento y dispuesto. Nos asesoró bien a la hora de hacer el pedido aportándonos soluciones a nuestras ganas por probarlo todo.

Más allá de la calidad del producto y su manejo, mas allá de la belleza que se contempla desde su terraza cuando el sol comienza a caer sobre el horizonte, pude percibir cualidades como la generosidad o las ganas de agradar al comensal que le dan un plus importante al conjunto y que hacen que me resulte imposible no recomendarlo a cualquiera que ande por la zona.

  • Cherne con Rissotto de Calamar y Langostinos

    Cherne con Rissotto de Calamar y Langostinos

  • Calamar de Playa

    Calamar de Playa

  • Pulpo con Papas Guisadas

    Pulpo con Papas Guisadas

Despues de equivocarnos de carretera llegamos a las salinas de Janubio donde justamente sobre ellas se encuentra este restaurante que teníamos ganas por las buenas referencias de varios foreros a los que de verdad que agradezco los comentarios aquí vertidos.
Solo había un par de mesas ocupadas y prácticamente nos quedamos solos en la terraza , a la sombra y con un dia soleado esplendido. Vimos que tienen un comedor interior que estaba vacio y que solo ocupó una pareja con una niña ( afortunadamente, porque les pusieron a nuestro lado y nos temiamos lo peor, dado el volumen de voz de la niña..)

Nos atendío el que supongo será dueño o encargado que resulta una persona entrañable de las que notas en cuanto te recibe que quiere que pases allí un buen rato.

Enseguida nos sirvió un vino (nos dejamos llevar por su acertada recomendación): Guiguan malvasía.

Despues de enumerar los pescados del dia , le comentamos que nos apetecia probar dos de ellos pero que queríamos probar tambien el rissotto a lo que no puso ningún problema diciendo que lo traerían como acompañamiento.

Pedimos todo para compartir y asi probar variedad y fue lo siguiente:
• Croquetas de cherne. Buenisimas. Pequeñitas y cremosas
• Sama a la placha
• Vieja a la plancha
• Rissotto de gambas y chipirones : excelente. Y nos puso un gran plato para los dos que casi no pudimos acabar.

Los pescados muy buenos aunque la sama estaba algo seca ( creo que quizá era por ser pequeña).

Como aperitivos sacaron 4 mojos (almogrote , rojo, verde y alioli) totalmente caseros con un cuenco de aceitunas y queso de la isla.

Tomamos solo café y nos invitaron a dos chupitos que elegimos de Vodak caramel.

La terraza era de lo mas agradable y la comida fue genial por lo que nos decidimos a pedir un gin tonic pero lastima ¡¡¡¡ no tienen tónica Schweppes por lo que no pudimos alargar la sobremesa.
Este fue el único punto discordante.

En resumen , para recomendar y volver sin duda. El precio mas ajustado no pudo ser: 57.14 € los dos

El Mirador de Salinas, compuesto por todo el equipo del antiguo restaurante El Golfo, está situado frente a las Salinas de Janubio. Los propietarios son los mismos que los del restaurante Amura en Puerto Calero.

Fuimos a comer el miércoles día 21 hacia las 13h30. Había reservado una mesa en la terraza, pero ese día finalmente fue más caluroso que lo previsto por el servicio meteorológico y decidimos instalarnos en el interior, donde se estaba mucho mejor. Estuvimos practicamente solos en su bonito comedor de estilo colonial ya que todos los clientes se instalaban en la terraza exterior ( me acordé de Jeronimo en su periplo de terrazas francesas...). La sala es agradable, con bellas vistas sobre las salinas a través de sus amplios ventanales. Las mesas están bien presentadas, con buena separación entre ellas. Buenas copas y buen servicio, amable y profesional.

Para empezar, compartimos una ensalada de aguacates, manzanas y gambas que era muy refrescante y estaba muy buena.

Seguimos con :

Un Cherne acompañado con su rissotto de langostinos. Excelente. No se puede explicar...os daría envidia si llegara a transmitir las sensaciones...
Un calamar sobre cremoso de arroz negro. Excelente. Tampoco hay explicación... igualmente os daría envidia si llegara a transmitir las sensaciones...

El arroz de los 2 platos estuvo a una gran altura, en su perfecto punto de cocción y los pescados igualmente. Una maravilla, de lejos los mejores arroces de todos los que hemos probado en Lanzarote.

Regamos la comida, con un Guiguan (pequeño productor de la Geria) Malvasía volcánica seco, muy agradable al paladar. Tomamos igualmente una botella de agua mineral. El pan era bueno y los mojos también.

De postre compartimos una tarta de queso, lo más flojo de la comida. Terminamos con 2 cafés y 2 chupitos ofrecidos por la MaÎtre, con quien entablamos una agradable conversación. Le hablé de Verema y le informé que les haría un pequeño comentario.
Pagamos 34,50 €/persona. Excelente relación calidad-precio. Restaurante muy recomendable especialmente por sus arroces. Sin duda volveremos en nuestra próxima visita a Lanzarote.

Nueva visita esta vez para cenar, de entrante unas aceitunas con queso de la isla cortesía de la casa, unas gambas al ajillo y unos chipirones a la plancha servidos con papas arrugadas y mojo verde. El pan y las salsas como siempre mojo rojo y verde, almogrote y alioli.
Vino Guiguan malvasía blanco seco excelente dos botellas, agua sin gas y coca cola. De segundo cuatro arroces caldosos, uno de bogavante otro de carabinero uno negro con gambas y calamar y el ultimo un risotto todos espectaculares. No se puede pedir postre por lo abundante de las raciones. Cuatro copas cortesía de la casa Jägermeister y Limoncello, el reloj marcando casi la media noche. Una velada estupenda y el trato de Belén como siempre exquisito, Mi restaurante favorito en la isla sin dudas.

Ante todo quiero comentar que se trata simplemente de un cambio de inquilinos. El equipo que llevaba el restaurante el golfo tan popular por sus arroces se traslado a este rincón situado en frente de las salinas de Janubio que ofrecen unas vistas espectaculares. La cocina sigue siendo la misma y excelente como dije anteriormente los arroces caldosos siguen siendo para mí los platos más espectaculares además de pescados frescos de la isla y demás especialidades están todas igual que antes. El local es cómodo disponen de una terraza que seguro con buen tiempo será difícil pillar mesa, el interior es bastante sencillo pero amplio y cómodo además de ofrecer unas vistas espectaculares a las salinas y resaltar el trato del personal tan amable y eficaz como siempre. No puedo opinar en cuanto a vinos porque esta visita no lo permitió tomamos cerveza sin y refresco pero disponen de las nuevas añadas de los vinos de la isla que este año están muy ricos los que he probado. Tomamos como entrante morena frita tierna sin una sola espina que en este tipo de pescado es un milagro riquísima. De segundo un arroz caldoso con langosta y berberechos y para mí un risotto, los dos excelentes, las raciones abundantes que no permitieron postre pero si café y dos copas cortesía de la casa, ser cliente tiene estas cosas, que se agradecen como no. Sinceramente pienso que el cambio está muy bien ya que no hay tanto jaleo como en el pueblo del Golfo tantos restaurantes al final ni para uno ni para el otro, clientes no le van a faltar seguro y al final si quieren llevarse un recuerdo de la visita puedes adquirir en el mismo local las sales de Janubio en sus diferentes formatos.

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