Restaurante Gorria

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Datos de Gorria
Precio Medio:
60 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
7.1 10
Comida:
6.8 10
Entorno:
6.5 10
Calidad-precio:
7.2 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tradicional, Vasca
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos noche, festivos noche, Semana Santa y agosto

Teléfono


19 Opiniones de Gorria

Calidad en estado puro. Poco importa si no hay luz natural, lo que importa es mirar el plato, oler la morcillita y la chistorra que llega de aperitivo, saborear un clásico Rioja, en esta ocasión un Murrieta 2009, padecer el primer calentón con las pochas de Sanguesa, a las que debe rociarse con guindilla verde cortada y berza (si es el tiempo), y campeonar con una buena chuleta, magníficamente asada y de un gusto normalmente exquisito. Las continuas visitas de Javier a su tierra para hacerse con dichas portentosas delicias, bien vale lo que pagas.
De chuletas, quizás las haya mejores en Barcelona, pero...que me digan donde y sobretodo, si consistentemente pueden ofrecerlas al mismo nivel de calidad...

Nunca he ido a Navarra, pero de una cosa estoy seguro lo mas parecido es el gorria. El otro dia fui al gorria para celebrar una tradicion de mi familia, la comida de los Dominguez (Mi apellido), solo llegar un aparcacoches. Cuando estuvimos dentro bajamos por las escaleras y llegamos a una bodega convertida a comedor, muy bonito y sin que la luz del sol o los coches te molesten, muy acogedor. Para picar pedimos nos pimientos del piquillo, bueníssimos, xistorra,soberbia morcilla, la mejor de Barcelona, Pochas impresionantes y esparragos buenissimos.
De segundo comimos la chuleta (tipico del Gorria), ese fue un momento que estuve esperando durante años, y la verdad es que no me defraudo, al contrario me enamoro, es impossible probar una chuleta mejor en toda Catalunya y dificil de superar en todo España y todo el Mundo. Y finalmente despues de los postres y licores fuimos tirando hacia casa. Es uno de los mejores restaurantes que he ido nunca, inhumano.

Restaurante tradicional de comida vasco-navarra y que sorprende que no tenga mejor puntuación aquí.
Comida de celebración (que no pagué). Bebimos Castillo de Sajazara, reserva de 2004. Para mi paladar, demasiado madura la primera botella, la de cata... Luego, obviamente fue mejorando. Cristal, bueno.
Nos prepararon de aperitivo, excelente jamón, bien cortado y en su punto. Camarones (as) ovadas. Morcilla de Burgos. Xistorra. Pan con tomate (?).
Un pequeño plato de judías guisadas con guindilla verde de aderezo. Excelentes.
Plato mixto de calamar a la pancha (Mmmmm) y piquillo relleno de atún. Un diez.
Kokotxas en salsa verde. Impecables.
Panes de tres variedades. Nada especial.
De postre, variados de canutillos, leche frita, trufas y borrachos.
Excelente café.
Seguiremos acudiendo...

Que decir de este establecimiento gastronómico, buenos pinchos, había setas y nos ofrecieron rebueltos de hongos, buenísimos. Luego la chuleta en perfecta cocción, esta carne és muy buena. La verdad és un sitio que si vas a lo que vas, no tendrás sorpresas.
Recomendable. Pica un poco pero hay calidad.

Ro-cocó donde los haya, este emblemático restaurante de Barcelona no deja indiferente. Ideal para comidas-cenas con amigos o compañeros de trabajo, por su trato informal y cercano y sus espacios reservados con grandes mesas. Nada de ir en pareja, el lugar no tiene ni un pizca de romanticismo.
Comida abundante; no apto para vegetarianos ni personas a régimen.
Caro, muy caro, por lo que si paga el jefe mejor que mejor ;P
No hay problema para aparcar, tienen servicio de aparca-coches... como antaño.

La hegemonía de Gorría en Barcelona continúa aunque para ellos cualquier tiempo pasado fue mejor. Javier hijo de una dinastía que empezó su padre Fermín, sigue con el negocio familiar. El comedor situado en su planta baja, es rústico y recuerda a un salón medieval, donde además te encuentras constantes estímulos para el paladar (toda la pared llena de botellas, el 5 jotas y los postres en el centro...). Recomiendo sus pochas de Sangüesa de primero, y un cordero del Roncal o una koskera de segundo para redondear. No aconsejo el vino que recomiendan ya que no está a la altura de sus platos, mejor orientarse por la carta. Tampoco su rodaballo con verduras hervidas, no creo que sea su fuerte. El servicio es próximo, pero mejor marcar la pauta uno. Si lo que se desea es una velada de amigos/varias parejas, absolutamente recomendable la sala que tienen aislada del resto con una enorme mesa redonda para 10 personas. Sus Gin Tonis siempre perfectamente servidos (7 hielos... Gracias Domi...). A destacar que puedas estar hasta las 18-19 horas un sábado, habiendo empezado a comer a las 14'00, y sin un mal gesto por parte de ellos.

Local amplio y de decoración rustica (con botellas y barricas de vino).
El trato es profesional aunque a veces demasiado próximo (lo que esta bien si vas con amigos, pero no tanto si vas por trabajo), eso si, se agradece la flexibilidad a la hora de preparar platos o medias raciones.
El trato del vino es excelente, y el sumiller ofrece buenas recomendaciones adaptadas a nuestros gustos y grado de conocimiento.
En cuanto a la comida, la oferta es vasco-navarra y cuenta entre los primeros (recomiendo pica-pica): pochas o alubias (las dos están de muerte), jamón, pimientos de gernika, etc.
Respecto a los segundos, la oferta es variada y todo lo que he probado está a un alto nivel, aun así, yo sigo su maxima y como reza el cartel: “de la mar el mero y del gorria el cordero” (no os arrepentiréis, eso si, la ración es grande). Como alternativa esta el chuleton o el rabo de toro. En cuanto ha pescados, solo he probado la merluza, pero la oferta es realmente variada (y supongo que al mismo nivel que las carnes).
Para mí, uno de los mejores vascos de Barcelona

Notable restaurante de Barcelona de cocina navarra. Buenos asados y buen chuletón. Es habitual ver a algún famoso entre sus clientes, los cuales solemos ser asiduos y Javier ya nos conoce y nos atiende como tal. El personal es excelente. En cuanto al local, se encuentra ubicado en el Eixample de Barcelona, cuenta con aparcacoches (el mismo desde hace muchos años por cierto), y dispone de entrada con barra y el comedor en el sótano. Decoración sobria. En cuanto a la carta de vinos, es clásica y abundan los riojas y riberas del duero. Precios tienda por 2.5, algo caro. La última visita fuimos 5 personas con excelentes entrantes como el foie (por cierto que la morcilla de Burgos que te dan antes de pedir no tiene desperdicio), y de segundo chuletón de exquisita calidad, si bien, quizá por la época los he comido mejores en el propio Gorría. Viña Sastre, y taittinger para acabar. Buen café y excelente el pacharan casero.

El restaurante Gorría, un clásico a la antigua usanza, presenta tantas grandes virtudes como lamentables defectos. Primero las buenas noticias: precio razonable, calidad de la cocina correcta, local de estilo "cuando España era diferente" -lo que, en tiempos de la decoración international fashion, tiene su encanto-. Las malas noticias: carta de vinos desequilibrada, servicio de vino muy mejorable y, sobretodo, un servicio de auténtica pena: camareros de antigua escuela en el mal sentido de la expresión -graciosillos con un punto maleducado y notable falta de desreza en el trato-. Conclusión: si no hay otro lugar o no se quiere gastar en exceso, o bien se busca un viaje en el tiempo a un restaurante "bien" de la Barcelona de hace veinte años, vale.

Descomunal. Hace unos dias redescubrí el placer de la mesa navarra, la atención al producto (excelente salmón) y sobretodo una chuleta de vaca como pocas antes.

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