Restaurante Fonda Emilio

Datos de Fonda Emilio
Precio Medio:
39 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
6.7 10
Entorno:
6.4 10
Calidad-precio:
5.3 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Tarragona
Localidad: Les Borges del Camp
Dirección: Avda. Sra. de Gener, 65
Código postal: 43350
Tipo de cocina: Catalana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Viernes laborables (todo el dia) y festivos noche

Teléfono


19 Opiniones de Fonda Emilio

Añoro a Bibi en la sala y a su hermana en la cocina.
Han reabierto el dia 1 de abril el restaurante con nueva dirección, nada que ver con la fonda Emilio de siempre. Salimos decepcionados.
El camarero que hace las veces de jefe de sala, es muy tímido y parco en palabras, no tiene ni idea de como estan cocinados los platos que ofrecen en la carta.
La extensa bodega que cuidaba y seleccionaba Bibi y que si te dejabas aconsejar te describía con pasión los vinos que mejor maridaban con lo que habías pedido, se han convertido en unas pocas referencias escogidas sin ton ni son ni tan siquiera en lo que hace referencia a las DO. y lo que es más grave, los vinos se sirven a la misma temperatura ambiente a la que está la sala.
Dicho esto, nos centramos en la comida, de primero una tostada con escalibada y anchoas y una ensalada tibia de calamares y langostinos.
Bien, la escalibada recien salida de la nevera y las anchoas sin gusto alguno. La ensalada sin ningún tipo de vinagreta, los trocitos de calamares frios y los langostinos..... estaba rebuscando entre la ensalada los langostinos cuando viene el camarero me retira el plato diciendo que en la cocina se han olvidado de poner los langostinos. Deplorable.
Los segundos pollo de corral al horno y costillar de cordero al horno. El costillar aceptable y el pollo de corral os aseguro que no había visto en su vida un corral, sirvieron dos muslitos de estos que podemos encontrar en cualquier centro comercial envasados en bandejas de porex.
Vino DO Priorat Obrador crianza 2008 que tuvimos que pedir lo enfriaran unos minutos en el congelador puesto que la temperatura de la sala era demasiado elevada para tener el vino allí.
Señores estamos en 2012 y afortunadamente hace años se inventaron unas fantásticas vinotecas climatizadas. Al precio que se cobra el vino en los restaurantes sería de obligado cumplimiento el servirlo a la temperatura adecuada y en las copas adecuadas.
No tomamos postre y sí dos cafés.
Resumiendo: gran decepción, no pensamos volver. Lástima

El local de Fonda Emilio es amplio y cómodo, con una buena distribución de mesas y una decoración clásica que le da un ligero toque rústico. Destacar el aparcamiento privado que lo hace comodísimo si llegas en coche.
Cocina tradicional catalana con ciertas pinceladas de autor donde el producto y la búsqueda de las raíces de gastronomía de la zona son los verdaderos protagonistas. Destacaría los huevos rotos que tomamos que estaban exquisitos y la crema catalana de postre que tomamos.
Carta de vinos de nuevo fijada en el producto de la zona con una cuidad selección de espumosos, cosa que valoro mucho en una carta de vinos, sobre todo si se trata de cocina mediterránea con la que maridan tan bien estos vinos. Copas correctas y servicio muy atento y cercano.

Local muy amplio y cómodo, con parking propio, amplios ventanales y mesas con buena separación, techos altos y sensación de espacio. Decoración sencilla y sin pretensiones, pero agradable a la vista. Eramos unas 25 personas y nos acomodaron sin problemas, incluso pusieron una mesa de más porque no cabíamos bien del todo.

La cocina es casera, de toda la vida, basada en productos y recetas tradicionales de la zona, pero con un toque personal de la casa. Raciones generosas y bien presentadas, pero platos de ejecución un tanto irregular. Entre mi mujer y yo compartimos 4 platos, a saber un "timbal de estiu" –Timbal de Verano- muy rico, de patatas y verduras con ventresca de bonito, unos canelones de la casa de foie muy sabrosos, unas "mandonguilles de ceps y pesols" –Albóndigas de setas y guisantes- flojitas, con una excesiva presencia de miga de pan y una pintada estofada igualmente prescindible, ya que estaba excesivamente seca. Debido a que llevábamos prisa no pudimos probar los postres, una pena porque no consideramos una comida y una valoración completas y justas sin el postre.

Carta de vinos sencilla y escueta, basada en el producto catalán, con referencias bastante bien escogidas y seleccionadas. Presencia de algunos vinos de otras DO y zonas nacionales y una mínima de vinos franceses, en especial del sureste. Buena selección de cavas. Vajilla y cristalería de calidad y servicio familiar y esmerado, que cumplió perfectamente con una mesa tan poblada como la nuestra.

Pues lo cierto es que no terminó por convencernos del todo la cocina de este local, quizá por esa irregularidad que reseñamos y que es algo importante, pues siempre hay que tratar de mantener un nivel general. Por el resto bien, tanto local como servicio sí que nos parecieron a la altura. Unos 40 euros sin vino, no nos resultó tampoco excesivamente caro, pero probablemente tampoco repetiremos cuando volvamos por la zona.

Había oído hablar, bien y mal, pero aprovechando una visita por la zona, no quise dejar pasar la oportunidad de opinar. Me pidieron disculpas por estar en fechas de fiesta mayor y próximo al cierre por vacaciones pero fue sencillamente increíble. Comida impecable y encima teniendo el gusto de poder felicitar a Rosana, la cocinera y una de las dos hermanas que regentan el local, aún más. En cuanto al tema vino que se encarga Bibi, la otra hermana, una carta demasiado estensa pero muy bien gesttionada. En general, exceptuando un camarero a punto de jubilarse, maravilloso. No detallo los platos porque podría estar dias!!!!

Es una fonda renovada, nos la recomendaron unas amigas de Tarragona que van mucho, bueno el local esta bien y muy limpio, el servio depende si te atiende la chica joven bien pero si te atiende el Sr. mayor es algo seco.
Platos de toda la vida sin nada del otro mundo, los precios algo caros para la poca creatividad que ahí en ellos.
Los postre muy sencillos pero ricos.
Nos pusieron aperitivo y pefi-four que muchos restaurante de igual envergadura no te ponen, es un sitio para ir tranquilo y sin prisas nos dijeron que es uno de los clásicos de Tarragona, en el tema cocina se tendría que renovar la sala siempre que te toque la chica joven nos sirvió muy bien y el tema vinos seve que lo tiene por la mano. Bolveremos.

Así se me ponen las cejas cuando a pesar de la excelente acogida, te ponen en una sala de fumadores que parece un purgatorio (enfrente de la entrada, con una pequeña sala de espera abierta, donde te comes los gritos de los niños pijos que ya han comido, y cuya mamá no sabe donde andan). En general cocina contundente, de la terra, con un buen recuerdo del vino Les terrasses priorat, y de las salsas, cuya ligazón es perfecta. Nada pero que haga sospechar los casi 100 euros por 2 (si bien el vino pesa lo suyo). De acuerdo con el comentario de otro veremafan de que criada la fama...De acuerdo también en la parquedad del servicio. Al final pero, Bibi nos deja una información curiosa sobre Priorat y Montsant. Bien

Bonita Fonda restaurante,el local en si muy agradable y elegante.
Bibi como siempre es una gran anfitriona, lastima que el camarero que tienen es un poquito frio y distante.
La comida estubo bien pero sin fuegos artificiales,timbal de bacalla i patata,la tipica i sobada ensalada de queso de cabra i dos atunes que estaban en su justa cocion, los postres algo caros por su sencillez, detalle muy bonito el de poner unos peti-fours con los cafès.80€ solo dos copas de vino te lo tienes que pensar.Estos restaurantes una bez se echan la fama, luego...

Estoy de acuerdo con los comentarios de los foreros. Un sitio al que vale la pena ir. La comida excelente, mimo con el vino y con el cliente, pero sin agobios, local amplio. Atencion al cuadro que se situa en la parte central del comedor de un paisaje de las borges del camp . Tomamos revuelto d ajos tiernos con butifarra negra, ensalada de langostinos, un filete con micuit de foie al aroma de tomillo, unas albondigas (mandonguillas) y de postre una crema catalana como la hacian las abuelas, todo regado con un roda II de 2001... Sobro y me ofrecieron una bonita bolsa de tela con ventana transparente para llevarme el vino. Para la comida dejaos aconsejar por Bibi.

Repetire sin duda. Todo un festival culinario!!

Muy buen servicio, humildad y pasión, y una cocina clásica de muy buenos productos y un toque moderno que le sienta muy bien. Increible carta de vinos, aunque solo de vinos españoles... que no es poco!!! Muy buen restaurente a camino entre lo urbano y lo rural.

Amabilísimo servicio y excelente cocina tradicional. Carta de vinos correcta y muy bien servida. Local cómodo, quizás demasiado espacioso, y muy fácil aparcamiento. Visita inexcusable en la zona.

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