Restaurante Bar Richard en Valencia

Restaurante Bar Richard

7
Datos de Bar Richard
Precio Medio:
26 €
Valoración Media:
7.0 10
Servicio del vino:
5.5 10
Comida:
8.7 10
Entorno:
4.6 10
Calidad-precio:
8.2 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 15,60 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


7 Opiniones de Bar Richard

Todavía tengo el sabor de las dos gambas de Gandía con las que cerramos la cena. De menos a más, ensaladilla rusa, fritura de boquerones y salmonetes, alcachofas a la plancha, rebollones a la plancha, sepia sucia y las gambas, pescadas ayer y despescadas ayer mismo, a la plancha, sobre una camada de sal, con mucho mimo y un sabor increíble. En los comentarios anteriores podréis leer que es un bar “de toda la vida” de los que no entrarías si no te lo dicen. Carta de vinos por encima de lo esperable en un bar “de toda la vida” del que probamos un Godello de Castilla Leon, cuya marca no recuerdo, bien servido y a la temperatura correcta.

Local de reciente visita que solo cambia que la gente está toda sentada en las pocas mesas que hay, y por tanto, espalda con espalda, y o se levanta uno u otro, pero nunca los dos a la vez.

Además de reservar mesa, conviene reservar algún producto porque la gente que va a comer, no va de postureo; reservamos gamba roja. El local lleno (del espacio que dá). Hay carta de vinos muy por encima de la media esperada con buenas y variadas (y actualizadas) opciones y a buenos precios; se amplian de viva voz algunas opciones y cantadas con su precio correspondiente para que no hayan sorpresas. El servicio consiste en dar a catar y al centro de la mesa en correctas copas y perfecta temperatura de servicio inicial.

Para comer y cantado a pié de mesa, elegimos para compartir al centro entre los cuatro:

. quisquillas hervidas: correctas y no muy sabrosas

. gamba de Denia: 2 pp: tamaño medio, perfectas de fuego y sal. Recomendable.

. puntilla: tamaño XXL, perfecto rebozado y fritura. Muy bien.

. tellinas (de Huelva): alguna con arena de forma excepcional. Buen tamaño, sabrosas.

. clotxinas (¿de Tarragona?): correcto tamaño y sabor; buena ración y punto de cocción.

 . fritura de pescaditos (boqueron y mollet -salmonetitos-): perfecto manejo del rebozado y fritura. Muy recomendable.

. alcachofas laminadas y a la plancha: buena materia prima y buen punto de plancha y sal

. secreto a la plancha: buena carne, buen punto (aunque no se preguntó). Recomendable.

. patatas fritas con huevos (2) rotos: gustó tanto que intentamos repetir y solo puedo ser media ración más. Menos mal.

. flan de huevo: correcto

. helado de turrón con Nescafé y whisky: gran invento que gustó bastante

En la parte de bebida y tras unas cervezas inciales (y repeticiones posteriores), empezamos con Shaya y seguimos con Tilenus (fuera de carta) buscando un vino de cuerpo medio, para poder acabarlo sin forzar.

Un pan correcto sin más. Unos buenos cafés y cremaets para acabar de arreglar el pais.

Un local típico de bar de barrio sin ninguna concesión extra, y por tanto, estrecho, oscuro con incómodas sillas altas en barra, mesas (4 ó 5) pegadas a la pared contraria a la barra pero que ya no deja espacio entre los sentados en uno y otro lado, incluso alguna mesa de diferente padre y madre, sin mantel, servilletas de papel, vasos de duralex, etc...

Aquí no hay ni un gramo de postureo ni opción de reserva; aquí lo que hay es calidad de producto sobre todo, como en nuestro caso, si llegas después de la hora del almuerzo en el que la afluencia de clientes baja y especialmente después de que hayan venido del mercado central con la comanda del día y te dejas aconsejar por lo que ha encontrado ese día.

Cinco para comer en horario europeo y con la intención de probar opciones y por tanto, compartiendo al centro de la mesa un pedido que fue llegando conforme se iba preparando, por lo que cada plato tenía sus segundos de espera por lo caliente de recien hecho:

. ensaladilla: bien preparada y trabada con la mahonesa. Permitió que se empezara en cocnia con el resto que venía detrás

. fritura del día: entraron boquerones y salmonetes pequeños. Limpiados en el momento, escaso rebozado y ajustada fritura, servidos escurridos del aceite. Para comerse cabeza y todo.

. clochinas: empezando temporada pero ya con buen tamaño de molusco, perfectas de cocción; le hubiera puesto un poco más de pimienta. Nos tomamos hasta parte del caldo.

. chipirones en su tinta: entre 5 y 10 cm unos chipirones (2 por persona) perfectamente limpios y hechos a la plancha con su tinta y un poco de aceite. Nos quedamos dudando de repetir. Extraordinarios.

. puntillas: recien preparadas, ligero rebozado y bien fritas y crujientes.

Para beber nos fuimos por las cervezas: Alhambra especial y Cruz Campo 0.0%, todas en botellín, todos repetimos de cerveza al igual que repetimos de cesto de un pan correcto y básico.

Unos cafés y algún "cremaet" completaron la fiesta. Un sitio que si pasas por la puerta no entras, pero nosotros fuimos adrede. Si lo tuviera cerca de casa iría casi todos los días, no sé si a almorzar, a comer o a cenar, pero un aperitivo seguro.

 

Despues de muchas llamadas , conseguimos mesa, es un bar pequeño ,solo 5 mesas Atendido profesionalmente por la familia .No tienen carta ,ni falta que hace ,ya sabes a lo que vas buen producto ,fresco a base de marisco ,pescaditos y tambien chuletas y carne
Los fines de semana no abren y entre semana solo amediodia menos jueves y viernes noche
Eramos tres y pedimos
Unas quisquillas cocidas ,medianas, pero sensacionales
6 gambas rojas a la plancha ,en su punto
Chipirones tambien muy bien hechos
Boquerones fritos
Alcachofas a la plancha
La carta de vinos ,la tienen con puntuacion peñin y tambien verema
Tamamos un albariño muy rico
De postre helado de turron bañado con cafe y licor

La atencion muy buena y el servicio diligente por cierto me deje el movil y al ir a recogerlo al dia siguiente tenian todas las mesa llenas con almuezos
En fin un bar que lleva toda la vida aqui y que hay que visitar si eres amante del buen marisco
La cuenta con vino cafes y una cerveza y pan 93 e
Nosotros volveremos

Recomendado por amigos, llegamos hasta allí, no sin antes haber tenido la imposibilidad de poderlo hacer por su “lleno total” en las distintas ocasiones que lo hemos intentado.
Es cierto que no abre ni sábados ni domingos, así que limita bastante las posibilidades, pero es lo que hay.
Bar típico de toda la vida, junto al mítico pub Christopher Lee, lo cierto es que uno pasa por allí decenas de veces en la vida y no siente la necesidad o impulso de entrar, hasta que alguien te dice, entra que no te arrepentirás, y así es.
Bar gestionado por la familia, padre, madre e hijos, con una capacidad que rondara las 30 personas, tal vez menos, pequeño y angosto, pero que una vez te sientas, el trato que recibes es toda cordialidad y buen hacer.
El dueño te canta lo que ese día tiene fresco, pero fresco de verdad, así que funcionas sin carta y referente de precios, también para los vinos y o los postres, ergo es una incógnita cuando tienes que pagar, pero no resulta caro, está bastante bien relacionado el precio con lo que tomas.
Muy buen trato de la plancha, buen surtido de productos de huerta y mar, escasa oferta de vinos, pero todos ellos muy equilibrados, que nadie espere de este sitio algo más que un disfrute del paladar y un buen trato de quien te atiende, que es en definitiva lo que más se puede valorar.
Buen lugar para tapar y extenderse hasta salir saciado.
Saludos

Local pequeñito, de apenas cinco mesas, decoración tradicional, de los "bares de siempre" que sirve comidas por menús a unos 10 euros y, además, dispone de unas tapas de rechupete, según la oferta que haya cada día en el mercado.

Ayer tomamos (eramos 2) unos chipirones en su tinta a la plancha, un tomate valenciano en ensalada con ajitos, 6 cigalas frescas de tamaño medio con ajitos y jamón, 8 gambas frescas de denia de tamaño pequeño pero jugosas y con un cuerpo bien sabroso y, para acabar, un entrecote trinchado al centro.

De beber tomamos unas cervezas de aperitivo, un albariño Ediosela 2011 (no lo había oído en mi vida pero estuvo resultón) y cafés.

Precio total de la cuenta, 68 euros. Para la materia prima que nos pusieron, a mí me pareció un precio buenísimo. Eso sí, está el handicap de los amantes del vino de que apenas tienen tres o cuatro referencias de blancos y otras tantas de tintos si bien las copas en las que nos sirvieron el vino eran decentes y nos pusieron una funda térmica en la botella para mantenerlo fresco. Prefiero no evaluar este apartado.

En el barrio del Carmen se encuentra este bar de tapas que si no lo conoces igual no entras a cenar, y pasas de largo sin fijarte en él.

Bar de toda la vida, decoración antigua y sobria, al igual que la cubertería y coperío.

Nos comentan que no tienen nada hecho, todo expuesto en la barra y la plancha funcionando a tope.

Pedimos de tapeo, boquerones, croquetas de bacalao buenas, chanquetes, excelentes navajas, cigalas muy grandes y excepcional producto, sepionet de playa con su tinta excelente, y para finalizar entrecottes trinchados al punto (bien preparados y muy buenos) y alcachofas plancha.

Según nos comenta el propietario todo producto del mercado central y del día, y no dudo que lo sea pues la materia prima es de primera, preparada en plancha si florituras, que muchas veces es lo que requiere un producto de calidad, poco trajín.

No pedimos postre.

Para beber cervezas alhambra, cafés y mistela u orujo para acabar la cena.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar