Restaurante Cuina al Quadrat en Valencia

Restaurante Cuina al Quadrat

Datos de Cuina al Quadrat
Precio Medio:
26 €
Valoración Media:
7.0 10
Servicio del vino:
6.6 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
6.6 10
Calidad-precio:
7.7 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: Ciutat Vella
Dirección: Roteros, 12
Código postal: 46008
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 14,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche, lunes todo el día y martes noche

Teléfono


22 Opiniones de Cuina al Quadrat

Nos hemos llevado una grata sorpresa, había ido hace como un año y no me desagrado pero esperaba más,de los restaurantes que pruebas pero que no dejan huella, luego supe que lo habían cerrado. sin embargo, el otro día pasamos por ahi y nos llamo la atención que estaba abierto y con diferentes propietarios. nos gusto el menú expuesto y entramos. Creo que fue de las decisiones mas acertadas, no solo te hacen sentir fenomenal con la atención recibida, si no que el menú estaba estupendo con postre y una bebida incluida por muy buen precio, quedamos muy satisfechos.
Como entrante pedí un carpacció de ternera, muy bien presentado y el sabor exquisito. no con antes decir del jamón Iberico que nos pusieron como degustación. De segundo pedí un solomillo con foie ... En su punto, muy sabroso. los postres variados y novedosos.
mi marido ceno muy a gusto un Turnedo de lomo con salsa roquefort y como entrante alcachofas a la romana.

No llegue a la carta, pero lo que pude ver en otras mesas, tenia muy buena pinta.

volvere con frecuencia. muy recomendable.

Despues de dos intentos fallidos en sendos restaurantes de moda en la ciudad, tuvimos que buscar un plan alternativo, y fuimos a parar a este Cuina al Quadrat.
Hay que ver como cambia el ambiente de un local a otro un mismo dia, mientras los otros dos estaban llenos hasta la bandera, observamos de camino a este Cuina al Quadrat como muchos otros restaurantes ( incluso el nuestro ) estaban practicamente vacios.Y ciertamente, cuando entras en el local la sensacion es extraña.

Intentando no dejarnos llevar por lo desangelada de la sala, tomamos la carta para ver que nos apeteceria cenar y pedimos;

-Parrillada de verduras ( un plato simple, con suficiente cantidad, pero nada destacable)

-Revuelto de gambas, ajos tiernos y gula ( otro plato simple pero resulton )

Y para compartir pedimos un entrecot trinchado de los montes de Toledo.( Una pieza generosa y de muy buena calidad)

Durante toda la cena no nos falto el pan en la cesta, gracias a una chica muy maja que dominaba esa noche la sencilla clientela.

En los postres nos decantamos por un tiramisu y un brownie, mejor este segundo que el primero.

La carta de vinos sin ser extensa tiene algunas cosas que se pueden pedir, nosotros esa noche nos decantamos por un Venta del Puerto n'12.Tambien agua y cafe.

Intentamos pedir un GT, pero la chica ya estaba recogiendo y no le vino bien, no obstante nos invito a unos chupitos.

La sensacion general en mi caso es un poco floja, pero no mala.

Fui con unos clientes a comer allí porque me lo habían recomendado. Pedimos platos a la carta:

- muy buenos los entrantes;
- nefasta la carne de solomillo: demasiado hecha, la guarnición de setas y beicon súper-salada, imposible de comer;
- el bacalao tampoco estaba desalado como era debido.

Pedimos la cuenta ¡¡¡cuatro veces!!! La camarera les llevó la cuenta primero a las dos mesas que fueron servidas bastante más tarde que la nuestra. Como resultado, un descontento generalizado en vez del postre.

¿Ganas de volver? La verdad es que no.

En el mes de diciembre volvió a abrir sus puertas este local después de unos meses titubeantes en otro emplazamiento. Básicamente no ha habido cambios en el mismo, sigue teniendo una separación de mesas correctas. Ha mejorado en iluminación y continua con su pantalla sobre la que se proyectaba un concierto de la gran Amy Winehouse . La cocina abierta sigue estando en su sitio.

En esta ocasión lo visitamos sábado a mediodía,(acababa de estrenar carta y vinos) para probar su menú a 11e con una bebida, café o postre . Entre los 4 primeros y tres segundos propuestos tomamos lo siguiente:

Revuelto de morcilla con manzana

Parrillada de verduras con parmesano

Arroz meloso de secreto y setas

Entrantes sencillos y correctos,( me gustó más la parrillada de verduras) que dieron paso a un tremendo Arroz del que ya tenía referencias: fondo muy trabado, espeso, potente, perfecto el punto de arroz y abundantes trozos de un tiernísimo secreto y unas setas con sabor.
Completamos el menú con dos croquetas de berenjena y jamón ibérico. Una de las especialidades de la casa. No dejan indiferente.
No tomamos postre, el arroz nos dejó K.O. Buen Café

Vino:

Aquí el restaurante ha subido varios peldaños. La nueva carta sigue siendo corta pero hecha con gusto con referencias para todos los bolsillos y la posibilidad de tomarlos por copas: Les Alcusses (15e), Dido (17e), Pruno (20e), Abadía Retuerta, Predicador, Pétalos del Bierzo, L’inconscient…. Tiene un apartado de “Supertintos y Blancos” (Mauro, Contino, Alión, Belondrade,).
Tomamos 2 copas de Mestizaje y 2 de Predicador (4e) en Copas correctas y buen servicio.

Otro restaurante a sumar a la ya larga lista de locales a visitar por Cocina y Rcp. No es fácil la calle Roteros. Han cerrado varios restaurantes entre ellos el clásico El Forcat (de infausto recuerdo para mí).

Pude hablar unos minutos con Sergio Mohedano (otro currante de la cocina con una larga trayectoria fuera de Valencia). Se le veía ilusionado con la reapertura y diversos proyectos que tiene en mente. Un gran tipo.... También abre los domingos y desde hace poco los lunes a mediodía. Suerte en esta nueva andadura..

  • Restaurante Cuina al Quadrat

    Restaurante Cuina al Quadrat

  • Arroz de secreto y setas.

    Arroz de secreto y setas.

  • Croqueta

    Croqueta

Quisimos retar a la ciclogénesis explosiva vaticinada para ese día y reconociendo cierto temor ante la presentación del fenómeno meteorológico en los medios de comunicación, nos pertrechamos bien y salimos a conocer este restaurante que teníamos en cola de impresión hace tiempo.

Perfectamente descrito en anteriores comentarios, estancia cuadrada, predominio de los ángulos rectos, de corte moderno salpicado con algún guiño rústico, un punto frío de inicio aunque tornándose acogedor una vez acomodado y con la cocina prácticamente integrada en sala. Buena separación entre mesas excepto la hilera de la izquierda, mobiliario funcional, mesas vestidas con camino, correcto menaje.

Rápidamente tras sentarnos nos cantan el menú del día (11€) sin lugar a más opciones. Algo aturdidos y sin tiempo de reacción nos vimos eligiendo entre tres opciones posibles de cada, un primero y un segundo.

Los primeros servidos al centro:

Revuelto de Berenjena. A partir de la zona más cuajada en la parte central del plato, progresivamente iba perdiendo consistencia hasta quedar el huevo casi crudo en los bordes. Coronado por unos trocitos de cecina y decorado con cebollino y pimentón que completaban un buen bocado. Seducción.

Verduras Plancha con Parmesano. Combinación de cebolla, zanahoria, calabacín, pimiento rojo y verde. Buena textura y con acertado aliño que les daba fondo. Poco me aportaba el queso. Ligereza.

Los segundos:

Arroz Meloso de Setas, Verduras y Secreto. Increíble fondo con el tomate como protagonista. El arroz en su punto idóneo y con el sabor bien calado. Arte y pericia.

Pude probar el otro plato, Cordero en una especie de medallón con una potente salsa y descansando sobre un suave puré de patatas, tremendamente sabroso. Todas las raciones fueron generosas.

Como postre tomamos Tarta de Queso con Helado de Nata, creo, de marcado sabor. La crujiente base y el helado destacaban sobre el resto.

Cestita de pan blanco rebanado que se limitaba a su función. Buen café.

Para beber agua y cava. Tomamos Agustí Torelló GR Brut Nature 2008 D.O. Cava (20€) que acompañó perfectamente a la variedad de productos del menú.

El servicio resultó correcto y agradable transmitiendo en alguna ocasión sensación de premura injustificable. Los segundos salieron a destiempo sin terminar los primeros poniéndote en el brete de tener que acelerar o elegir qué plato postergas para comerlo luego en condiciones mejorables.

En conclusión, empresa que tiene claramente encuadrado el segmento y el objetivo, orgullosa de pertenecer a la clase “gastro-bar” tal y como reza la definición en una de las paredes. Ofrecen un producto hábilmente manejado en una cocina con evidente formación, al que saben sacarle partido con muy buen resultado y precio realmente ajustado. Estuvimos unos minutos charlando con Sergio acerca del vaivén de locales y nombres de la empresa en los últimos meses y que nos habían desorientado, confirmándonos que definitivamente quedaban aquí instalados. Ahora aquí todo cuadra.

  • Cordero

    Cordero

  • Verduras Plancha

    Verduras Plancha

  • Revuelto de Berenjena

    Revuelto de Berenjena

Muchos comentarios de buena RCP y la reapertura reciente invitan a la visita. No describo tema de cubertería, vajilla, copas..que ya se ha comentado.
Local moderno, mesas pequeñas y juntas, con la situación de solo dos mesas ocupadas en todo el comedor (3+nosotros 2 comensales, total 5 para comer) que permite un servicio casi personalizado y estar separado de otras mesas y sin ruidos, lo que dudo que ocurra a local completo.
No ví (se me ofreció traerla, pero yo creo que es obligatorio traerla) la carta de comidas y optamos por menú. Carta de vinos (¿?) pedida (y no ofrecida) que consiste en un listado de varias medias hojas verticales plastificadas y grapadas con una agrupación por fracciones de costo: vinos de menos 20€ con suficientes opciones de blancos, tintos, rosado y cavas; entre 20-30€ con buenas y actuales opciones y más de 30€ también para elegir aunque difícil es que quien toma menú de 11€ se gaste 50-60€ en el vino, pero opciones tiene. Curioso planteamiento en restauración, más propio de casa (así tengo yo mi listado de vinos preferidos en folios grapados y clasificados por rangos de precios) que de un restaurante en el que parece todo más orientado al precio que a otro planteamiento: no se ofrece carta de comidas, el menú se dice de viva voz con lo que se decide a bote pronto, la carta de vinos hay que pedirla, nadie pregunta si han gustado los platos o estaba bien el vino....

Comida entre semana para dos, de menú: Entrada una cerveza de barril y un fino La Ina y por cortesía de la casa una lonchita de queso y otra de chorizo por persona para cumplir. De primeros creo recordar habían 6 opciones diferente y optamos por crema de boletus y de ibéricos y por revuelto de morcilla con manzana, muy sabroso. De segundos entre las 5/6 opciones referidas verbalmente, ambos optamos por el arroz de bacalao, meloso (más fácil de acertar), con buen punto de arroz y de sal, y muchos tropezones de bacalao y marisco. Las raciones son más que suficientes. De postres 2 de fresas (creo que previamente maceradas) a la brasa con yoghurt griego, postre muy bueno y refrescante.

Para beber: una botella de Dido de La Universal (17€) muy agradable, dada a catar y a la mesa, con algún esporádico relleno de copas, más por la ausencia de trabajo que por el aparente hábito diario. No tomamos cafés ni hubo opciones de chupitos... difícilmente planteables en un menú a este costo.

Sensación de buen local, buena cocina (no es una cocina muy sofisticada, al menos en los platos de hoy, pero sí bien conseguida y sabrosa) y a buen precio siempre que te tomes una cerveza o agua, ya que cualquier vino cuesta más que el menú.

La zona de Ciutat Vella ha proliferado en restaurantes, en la calle Roteros, están casi pegados unos a otros. La competencia es dura, pero este restaurante tiene a mi parecer recorrido, buena materia, buena elaboración, buen servicio, ganas, muchas ganas y precio.

Anoche nos dirigimos a cenar. Al acomodarnos pedimos una botella de agua mientras ojeábamos la carta.

Tomamos los siguientes platos todos para compartir:

Aperitivo de la casa, langostinos en tempura.

Montadito de tartar de Salmón.- Buena mezcla de productos, equilibrado, todos tenían su protagonismo sin destacar demasiado ninguno sobre el resto.

Montadito de steak tartar.- También muy bueno, la carne creo que picada en máquina, la presentación era como una crema.

Hamburguesa de salmón.- Excelente, que buena. De unos 3 cm. de grosor, bien hecha por fuera y tierrrrnaaaaaa por dentro. Salmón, pimientos rojo y verde, soja, cebolla, hierbas y tropecientos productos mas que Sergio nos comentó. Se marca a la plancha y luego al horno.

Hamburguesa de buey by Sergio Mohedano.- Buenísima, rica rica, escelente calidad de la carne, hecha por fuera y tierna por dencho, acompañada de queso curado derretido y salsa barbacoa, todo ello dentro de un buen pan de hamburguesa.

De beber pedimos una botella de tinto Predicador. No les quedaba y como opción nos ofrecieron un Señorío de cuzcurrita, vino potente, nos lo decantaron, le costaba abrirse y mientras tanto nos sirvieron dos copas del Predicador (cortesía de la casa) que les quedaba del vino que sirven por copas. El servicio fue atemperado de copas, cata y relleno continuo.

De postre tomamos un flan de café muy bueno.

Al terminar dialogamos un rato con Sergio que nos contó toda su trayectoria profesional. Nos dijo que la próxima semana cambiaba la carta y nos recomendó que a la próxima visita no dejemos de probar sus croquetas y el bacalao con huevos de corral de sus gallinas. Así lo haremos.

Esa es la sensación al salir del restaurante. Reserva con el pretexto de cuina oberta el sábado por la noche. El menú se ofrece por 30€ que se cargan en la targeta en el momento de hacre la reserva (cosas del Cuina Oberta este).

- Pastel de langostinos y alcachofas: muy fresco, apto para el verano. Sabor contundente que intuyo que se refuerza con el jugo de las cabezas de los langostinos y, quizás, algún otro crustaceo. Molesta algun "hilito" de las alcachofas.

- Steack Tartar. Aceptable: la carne no parece cortada a cuchillo, más bien picada, cosa que a mi no me convence. Bastante condimentada pero con un resultado final bueno.

- Micuit de fioe con sorbete de mango: Bueno el foie (sabor, textura) y gran cantidad.

Los segundos se eligen entre dos. Como éramos tomamos uno de cada: bacalao confitado con huevos y magret de pato. Ambos platos ricos. El bacalao por el acompañamiento como una especie de royal de huevos y el magret por un punto acertadísimo.

Postre: Brownie con fresas y yogur: bueno y muy refrescante.

Tomamos cervezas al principio (estrella), cantos de Valpiedra, cafés y GT (Bulldog y Citadelle ambos con schweppes).

El local es amplio pero no así la mesa que nos tocó. Servilletas de papel, pero vajilla y cristaleria bonitas. Buen servicio del personal y correcto el servicio del vino pues, aún estando lleno, se preocupan de llenar las copa. La carta me parece corta, no por el número de referencias (tiene más que otros gastro) pero sí por la gama: todos vinos económicos.

Comida de trabajo con menu de la Cuina Oberta.
Decoración funcional con manteles y servilletas de papel. Cuberteria, cristaleria y vajilla acorde a la decoración. Mesas no excesivamente amplias, pero de suficiente medida y con correcta separación entre ellas.
De entrantes :
. Croquetas de jamon caseras : Excelentes . Rebozado original, diferente a lo tradicional , con forma claramente irregular. Por fuera crujientes, interior meloso con textura que se deshace en la boca. Sabor profundo, intenso. Para comer una docena.

.Ensalada de calamar con patatas cocidas, tirabeques y salsa de albahaca casera: El calamar y los tirabeques sobresalientes. Muy buena materia prima con sabor alto. Las patatas cocidas con su piel lo mas flojo , que no malo, del plato. El fondo de albahaca soberbio. Sabor mentolado justo, balsamico que aparace por detras de la verdura y el pescado y los envuelve para conjugar perfectamente.

.Arroz meloso de secreto ibérico y setas: Fondo , fondo y fondo. Pletorico de sabor , inunda la boca con la cocción al dente del arroz. El secreto y las setas aportan mas textura que sabor. Pero no son necesarios. El fondo llena la boca y cada cucharada explota en la boca y la llena de sabor profundo. Muy buen plato.

.Coca valenciana de zanahoria y helado de chocolate belga: Coca esponjosa con sabor dulce controlado y textura melosa. El chocolate mas flojo de sabor.

Buen pan y muy buen cafe.

Carta de vinos corta. Mediatizada por la demanda. Es lo que la gente pide y es lo que hay que ofrecer. Con diversas D.O predominan las valencianas. Precios x 1,5 mas o menos. Servicio del vino mejor de lo esperado acorde a la vista de la carta. No se limita a dar a probar sino que estan pendientes de rellenar las copas. Es verdad que el local estaba con muy poca ocupación, por lo que desconozco si eso será tonica habitual. En cualquier caso se puntúa por lo vivido y no por suposiciones.
Muy buen servicio de sala. El Jefe de la misma demuestar que tiene tablas, muchas tablas. Profesionalidad, discrección , destreza y diligencia a raudales. Se nota que tiene curriculum en locales de envergadura . Eso hace que el entorno gane un punto en la valoración del mismo.
Es dificil el valorar un restaurante con una visita unica de la Cuina Oberta , sobre todo si antes no has comido y/o cenado nunca. En cualquier caso y , a la espera de una nueva visita para probar su carta, cuando acabas de comer , la sensación que te queda es que es un local con recorrido. Me treveria a decir que con mucho recorrido. Aqui hay madera para una hoguera mucho más amplia que , tal y como se presenta en su web, la de un gastrobar. La cocina que hoy hemos probado es tradicional , pero hay detalles que hacen pensar que es un restaurante que , sin renunciar a la tradición tiene mimbres para ir más alla. O por decirlo de otra forma, es capaz de dar toques diferentes a la tradición produciendo una evolución.
La ensalada o las croquetas, ambas sencillas en su concepción, provocan un disfrute que indica que la cocina no es baladí. Hay mano , hay fundamento y base para lograr sensaciones plenas de sabor.
En general, e insisto , a falta de visitas posteriores para probar su cocina sin limitaciones propias de un menu cerrado, creo que hoy hemos probado la punta de un iceberg de una comida mucho más amplia , con un denominador comun: El sabor y el respeto a la materia prima y a la tradición, sin renunciar a la introducción de tecnicas novedosas.
Para mi , sin ninguna duda , recomendable

El precio es sin bebida y corresponde al precio del Cuina Oberta

Cena para tres en esta plaza donde debutamos.
El lugar es algo frío, pero no está del todo mal. La acogida es buena y cálida. Se agradece.
Nos traen un poco de micuit con mango como detalle de la casa.
Para compartir pedimos una ración de croquetas de pollo por los comentarios en Verema, otra de croquetas de berenjena, una ración de revuelto de setas y otra de patatas bravas. Todo está bueno. Lo mejor, sin duda, las croquetas de pollo. Lo más flojo el revuelto. Las bravas son diferentes, cortadas a lo largo y no en dados o en gajos como suele ser habitual.
Como platos principales: salmón y bacalao con pomelo.
El salmón está demasiado especiado y fuerte, así que mi compañera me lo cambia por el bacalao, que está delicioso. Gana ella con el cambio, como siempre, jeje.
Para beber, un Alvarez Nolting syrah correctito y poco más. La carta es corta y podría mejorarse, y más en un lugar que se autodenomina 'gastrobar'. Las copas están bien, y el servicio del vino se limita a abrir la botellla, dar a probar el vino y rellenar las copas. No pido más.
De postre, helado de fresa (demasiado dulce...) y un sensacional combinado de piña, espuma de coco y ron. Está de muerte.
En resumen, cena correcta.

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