Restaurante La Yerbita en Penagos

Restaurante La Yerbita

Datos de La Yerbita
Precio Medio:
35 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
6.8 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
8.4 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Cantabria
Localidad: Penagos
Dirección: Barrio de Sobarzo Dueso, 3
Código postal: 39627
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 15,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


11 Opiniones de La Yerbita

salimos del parque a comer, fuimos aquí recomendados por un amiguete que vive por la zona. Tomamos una cerveza en la planta inferior, tenían un montón de vino (y bastante bueno por cierto) allí amontonado. Subimos y pedimos, de compartir, unas croquetas variadas y un queso que tenía un premio de mejor queso del mundo (de fundir). El queso cojonudo, muy bueno, y las croquetas bastante respetables. De segundo tomamos dos raciones estupendas de cochinillo confitado y un chuletón impresionante, con guarcinión de pimientos patatas. Bebimos unas cervezas, agua, y una botella de Liberalia, un acierto este vino de toro. Compartimos un par de postres, un helado un una buena tarta de chocolate. El servicio fue muy amable toda la comida y la RCP más que razonable. De los que apetece volver sin dudarlo.

Después de pasar la mañana visitando la fábrica de cervezas artesanas Dougall´s en Liérganes, decidimos acercarnos a comer hasta este restaurante del que siempre solemos salir muy satisfechos.
Tras un recibimiento de lo mas cordial, nos acomodan en una de las mesas cercanas a la chimenea, que con el temporal de agua y nieve que llevamos, no veas lo que se agradece.
Nos cantan un par de platos como sugerencias del día y a por ellas que nos lanzamos:
- Queso Divirín gratinado, presentado en plato caliente, bien fundido y acompañado de tostas de pan de pueblo bien crujientes para no parar de untar y tres tipos mermeladas, cebolla caramelizada, pimiento y tomate, locura total, como me gusta este queso, por dios.
- Huevos trufados con patatas confitadas y hongos, se podrían llamar triplemente trufados, ya que nos comentó el dueño que guardan los huevos encerrados en recipientes con trufas, luego se les añade un chorrete de aceite de oliva trufado y por último te rallan una generosa cantidad de trufa fresca delante tuyo, lástima de que los huevos no estuvieran un poco menos cuajados, pero aún así un excelente plato.
De segundos:
- Atún a la plancha con soja y wasabi, hermoso taco de atún, bien doradito por fuera y crudo en el interior, el punto que a nosotros nos gusta.
- Magret de pato, acompañado de patatas paja y un tarrito con mermelada de pera, presentado ya fileteado y con ese punto crujiente de la grasa, muy rico.
Para la cría un huevo con patatas fritas, lo comió casi todo, así que bien.
De postre y para compartir los dos:
- Tarta Tatín con helado de manzana verde, la mezcla de temperaturas era perfecta, el caliente de la tarta con el frío del helado, rico, rico.
Seguimos haciendo mención especial al cestillo de panes variados, con unas 5 o 6 variedades.
En cuanto al vino, dejamos hacer al dueño y que nos sorprenda, en este caso nos sacó un La Ferme Du Mont "Le Ponnant" 2010 un vino francés de la Côtes du Rhône Villages perfectamente servido y que acompañó muy bien toda la comida.
Terminamos con unos "cortaos" y unas copichuelas de vino dulce Casta Diva Recóndita Armonía 2008, invitación de la casa.
Pues eso, que seguiremos volviendo, asiduamente.

Por fin he podido comer en este restaurante, que me han aconsejado varias personas de las que yo considero valorables en estos menesteres, ajenas a estas páginas y como no, de los que han colgado sus comentarios aquí.

Sábado gélido, con unos 6º en la calle y una pena no poder disfrutar la terraza, por tanto a tomar un vino blanco de nuestra tierra en la barra, aportando por iniciativa propia la casa, unas colmares tipo rabas con unos aros de cebolla frita y algo de pimento ídem, que estaban a un muy buen nivel.

Tras este empiece bueno, nos acomodamos cuatro personas en el comedor superior, con una agradable temperatura (ni calor, ni frio) amplia mesa y con los aditamentos al efecto, de buen nivel.

Carta amena de leer y bastantes platos de viva voz.

Aconsejados por dos de los acompañantes ya veteranos en el local, nos decidimos por compartir:

- Croquetas de bacalao y espinacas, hojaldre con foie y champiñones rebozados.

Las primeras, con una estupenda bechamel, buena cobertura, sabor logrado y un buen tamaño, por ponerlas un ligera pega, que no empañaba el plato, ligeramente abiertas: muy bien en conjunto este plato, tan fácil y al mismo tiempo, tan difícil.

El hojaldre, en conjunto resulto agradable, pero una vez más se demuestra que el hojaldre suele maridar bastante mal con muchos cosas, salvo con la mantequilla (esta aseveración me la permito hacer, tras tener la suerte de cenar anoche con dos pasteleros torrelavegenses, con motivo de la cena del patrón de la Cofradía, que me explicaron el tema) y hoy he tenido la oportunidad de corroborarlo.

Los champiñones: con una curiosa presentación, venían acompañados de tres salsas, una picante de intensidad mediana, otra de tipo mahonesa y una tercera tipo al olí. De notable resulto el plato.

En cuanto a los platos, nos decidamos por:

- Manitas de cerdo (pies llamanadas en algún lugar): generosa ración con un buen nivel.

- Mollejas empanadas sobre un lecho de patatas fritas de tipo paja: también ración de buen tamaño, con las mollejas bien de punto y sabor y algo frías las patatas.

- Merluza a la donostiarras: muy bien en el sentido estricto de la palabra, y

- Cocido montañés, ante el día que hacía, el que me mencionasen que el mismo se había realizado “con mimo” y con el mes que llevo escribiendo de alubias y cocido, me decanté por él: generosa ración, presentada en un cuenco de tamaño medio, de entrada daba el aspecto de no estar la berza integrada con el resto de sus acompañantes, pero en la boca , resultaba muy bien en todos los aspectos, alubias sin pellejo, berza suave, compango de nivel en cuanto a calidad y bien de punto etc., y en estos momentos estoy muy bien de digestión, lo cual quiere decir que no era nada grasiento y que la alubia estaba bien tratado, aparte de que fuese de buena calidad.

No tomamos postre, ante la batalla que nos habíamos pegado y cerramos con cafés, por partida doble en tres de los cuatro casos.

En cuanto al vino, tienen una carta con bastantes cosas, pero quizás tiene más aun, fuera de ella, hemos tomado primero Nunc 2008 y de segundo Tres Picos 2007, con unos precios considerados, copas de buen nivel y el servicio en sí, limitado a descorchar y servir en la primera ocasión. Cambio de copas para la segunda botella.
El servicio de la sala, simpático, “cercano” y que cumplió.

El total de lo descrito junto a una botella de agua, ascendió a 35 euros por comensal,

En conjunto, agradable local, que en verano con su terraza, seguro que resulta más, con una buena cocina y con unos precios bastante considerados.

Con un día casi veraniego en pleno Noviembre, hemos vuelto a este restaurante, ya que su menú del día me parece uno de los mas interesantes de la región, PVP 15€.
Cada mesa tiene un cestillo de panes variados y uvas, del cual ya podrían aprender restaurantes de mayor categoría.
De primeros:
- Ensalada con bonito salvaje en escabeche, mezcla de hojas de lechuga con un bonito escabechado de lo mas conseguido acompañado de cebolla caramelizada.
- Timbal de bacalao y pisto, buena presentación y mejor sabor.
De segundos:
- Mollejas guisadas, muy ricas y melosas, acompañadas de patatas paja que le aportaban un puntito crujiente al conjunto.
- Hamburguesas de potro, buenas, pero si me dicen que son de ternera, pues también me lo creo, se acompañaron de tostas de pan y un tarrito con mayonesa.
De postres:
- Flan de café y orujo, rico, rico y cremoso, cremoso.
- Tarta de queso, también muy cremosa y con un tarrito de mermelada casera para añadirte a tu gusto.
Para la cría un plato de arroz a la cubana, 7,50€ y una botella de agua de 1/2 litro, lo comió bastante bien.
En cuanto al vino, siguen sin tener carta, pero viendo la gran variedad de cajas apiladas a la entrada, sabes que la variedad está asegurada. El dueño es un enamorado del vino y se nota, estuvimos un rato charlando y tras ofrecernos unas cuantas referencias, nos decantamos por un Tres al Cuadrado 2007 vino de la Ribera del Queiles a 15,5€, servido perfecto de tª y en copas adecuadas.
Terminamos con un café cortao, otro solo con hielo y una copichuela de vino dulce de monastrell Casta Diva Recóndita Armonía a 3€.
En definitiva, un restaurante al que seguiremos volviendo, por su calidad, su precio y por el trato tan cercano y agradable.

  • Timbal de bacalao con pisto

  • Cestillo de panes variados

  • Bodega

Tras pasar la mañana visitando el Parque de la Naturaleza de Cabarceno, decidimos volver a comer a este restaurante, ya que teniamos grato recuerdo de el y se encuentra a escasos 5 min. de dicho parque.
El entorno está perfectamente descrito en anteriores comentarios por lo que no nos explayaremos.
En esta ocasión comimos en el pequeño comedor que tienen en la planta baja, muy acogedor, con la chimenea encendida, unas siete u ocho mesas, bien vestidas aunque un poco justas de tamaño y un pelin juntas unas de otras. Decir que estaba lleno e incluso se doblaron algunas mesas.
Servicio muy amable y cercano, derrochando simpatía.
Para comer optamos por el menú del dia a 15€, con varias opciones a elegir, todas con una pinta estupenda y como detalle siguen ofreciendo el cestillo de panes variados.
De primeros, rissoto de calamares, quizas le faltaba un punto de melosidad para llamarse como tal, pero con un sabor excelente y garbanzos con manitas de cerdo, presentados en un pequeño perol, que dió para repetir dos veces, muy ricos, con una salsa muy melosa.
De segundos, pimientos rellenos de carne con salsa de los mismos y patatas fritas, correctos sin mas y mero a la plancha con cebolla caramelizada, dos buenas tajadas, perfectas de punto y sabor.
De postres, tarta de queso y tarta de naranja, muy conseguidas las dos y acompañadas de sus respectivas mermeladas caseras.
En el apartado de vinos decir que el menú incorpora vino, el cual desestimamos y tras hablar un buen rato con el dueño sobre nuestros gustos y los suyos y echar un vistazo a la ingente cantidad de cajas que tiene acumuladas a la entrada, optamos por un Santa Rosa 06 a muy buen precio, 23,80€.
Terminamos con unos cafes.
En definitiva, quizas salga mas satisfecho con esta modalidad de menú, ya que se sigue comiendo bastante bien a muy buen precio y puedo invertir mas dinero en tomarme algun buen vino.
Seguiremos visitandolo.

Con mucho ajetreo y poco tiempo nos acercamos a comer a un sitio de confianza. Bastantes mesas y un grupo muy numeroso arriba. Esperamos unos minutos y nos acomodan en una mesa coqueta al lado de la chimenea.

Menú del dia, tomamos arroz con pollo, muy rico, suave y agradable.

De segundos cochifrito con verduras, lo que menos nos gusto, trozos poco seleccionados y demasiado churruscados. Mero con salsa de cebolla, gran trozo con buen punto y sabor.

Postres con tarta de queso muy buena y de naranja discreta.

Todo regado con una botella grande de agua y un crianza de rioja 2007, Ciceron, muy rico.

Imbatible RCP

Nos pasamos por alli un viernes, acomodados en el restaurante de la planta baja.

5 personas compartimos unos champiñones rebozados con 3 salsas, muyy ricos. Despues croquetas de ibericos y de bacalao con espinacas, ricas, mejores las de ibericos que las de bacalao.

De segundos lomo de venado, bien la carne pero el punto muy pasado y al ser un trozo irregular pues es complicado. Bonito al horno con salsa de soja, tenia una pinta espectacular y la racion muy abundante. Dos raciones de medallones de rabo, que a juicio de los comensales estaba bueno y por ultimo un jargo, muy grande y bien de punto.

De postres helado de nocilla, tarta de queso, tiramisu y tuvieron el detalle de sacarle a un comensal indeciso un pruebe de la tarta de queso. Todos a buen nivel.

Para beber Liberalia 0 2008, que esta ya en decadencia, pero se deja beber. Aguas varias y cafes, detalle en el cafe con hielo, ya que estos ultimos estan hechos con cafe tambien.

Cestita de panes variados.

Tienen un menu del dia con una pinta requetebuena, recomendable.

Pues eso, un local a recomendar.

Restaurante bien definido en cuanto a ubicacion y entorno en los comentarios anteriores.
Dia entre semana y uno de los pocos en el que el sol a hecho acto de presencia, por lo que decidimos comer en la hermosa terraza de que disponen, cubierta con unos enormes toldos. Mesas de madera bien grandes con sus bancos correspondientes, bien vestidas, vajilla y cuberteria de calidad y cristaleria correcta, enorme cesto de pan con cuatro variedades.
Hacer mencion especial al servicio, muy atento y cercano, sobretodo con la cria, te hacen sentir como en casa.
Mientras elegiamos disfrutamos de un par de vermouts ecologicos, muy ricos y bien puestos.
Para compartir, champiñones empanados con tres salsas 8,90€, bastante buenos y generosa racion y terrina de foie caramelizada con miel 12,80€, rica, se notaba que era casera.
De segundos, un buen trozo de merluza a la plancha 19,90€, perfecta de punto y de sabor y lomo de venado con salsa de soja y foie 18€, muy bueno de sabor, aunque un pelin pasado de punto para mi gusto.
De postre, helado de avellana 5€, bueno y tarta de queso 4,20€, tambien bastante buena, los acompañamos de unos vinos dulces de naranja invitacion de la casa.
En el apartado de vinos no disponen de carta, se puede hechar un vistazo a la coleccion de cajas de vino que tienen en la entrada y elegir o dejarte aconsejar por ellos, como el dia estaba caluroso optamos por un godello de la tierruca, Carrales de Cayón 09 a 15,90€, servido en cubitera y con enfriado de copas.
Terminamos con unos cafes con hielo.
Sin duda habrá mas visitas.

Con el miedo de acceder al restaurante un lunes, día a priori poco propicio para acertar, llegamos a esta "Yerbita" que debiera estar considerado uno de los mejores restaurantes de Cantabria en relación calidad-precio.
Comimos en la terraza y pedimos todo fuera de carta. De entrantes un queso fundido La Jarradilla, unos champiñones empanados y una ración de paleta ibérica (ésta sí estaba en la carta). Luego, de plato, venado con salsa de oporto y foi, tronco de atún y medallones de rabo. Todo ello regado con un vino "Cicerón", a 15.50 euros la botella, que sonrojaría a otros de precio superior a los 20 euros (tomamos 2 botellas). Y de postre, leche frita, tarta de queso, tarta de chocolate blanco y helado de leche de cabra.
Todo espectacuar y con un trato que roza la perfección.

Recomendado por unos amigos nos dirigimos a tomar un buen almuerzo. Reservamos en domingo y habia bastante gente.

Aperitivo en el bar a base de un vermout ecologico muy rico, aunque hay que echarle un hielo menos. Muy agradable.

En mesa tomamos dos personas:

- 1/2 de corquetas de bacalao, suaves, con trazas de bacalao pero algo faltas de saborcillo. 4€

- Carpacio de ternera con virutas de foie, muy fresco y agradable, la carne impecable y hubiera ganado enteros con un buen parmesano en vez del foie. Recomendable. 12,5€

- Lomo de venado, en su punto, con una buena salsa y acompañado de una tajada de foie fresco a la plancha, muy rico. 18,5€

- Tronco de merluza a la plancha con sofrito y chipirones. Bien, fresca y en buen tamaño. 20€

- Tarta de queso, tipo flan, suave y cremosa y con los frutos rojos en cuenco aparte, muy agradable. 4,2€

- Vino Liberalia Cero 2008, bien en servicio y temperatura, acompaño bien la comida y cayo hasta los cafes. 15€

- Aperitivos, cafes y chpito invitacion.

Un sitio que cuesta encontrar pero que esta muy bien para pasar un rato agradable con buenos productos y un servicio muy bueno. Cesto de panes muy rico tambien.

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