Restaurante El Molí de l'Escala en L'ESCALA (Girona) (Girona)
Restaurante El Molí de l'Escala
País:
España
Provincia:
Dirección:
Cód. Postal:
Tipo de cocina:

Añadir vino por copa

Precio desde:
54,00 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
Domingo noche y lunes
Nota de cata PRECIO MEDIO:
67 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.7
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
6.1
Comida COMIDA
8.2
Precio medio entorno ENTORNO
8.5
RCP CALIDAD-PRECIO
7.2
Snacks
Aperitivo
Rebozuelos salteados con ajo y perejil.
Vieiras gallegas con ajo blanco de melocotón, jamón de pato del Empordà y hinojo
Arroz seco de langosta del Cap de Creus (Presentación)
Preparacion para el servicio del arroz
Opiniones de El Molí de l'Escala
OPINIONES
9

Ultima comida en el bonito pueblo marinero de l'Escala antes de volver a casa y esta vez  en un antiguo molino de origen medieval donde se ubica el Restaurante El Moli de L'Escala, que forma parte del hotel de 4* sup del mismo nombre, situado en la entrada del pueblo y con aparcamiento propio. El restaurante está recomendado por la guia  Repsol.

El hotel-restaurante es propiedad del Chef Jordi Jacas, que además es el responsable de los servicios gastronómicos del restaurante del CF Barcelona y del Palauet. El Chef antes de tomar las riendas del Moli en 1999, pasó por las cocinas del Bulli, Albareda, Casa Irene y Jean-Luc Figueras. Su cocina está basada en la cocina tradicional del Empordà puesta al dia y elaborada con productos de primera calidad, de proximidad siempre que sea posible  y de temporada con un toque de creatividad. En los fogones está secundado por el Chef ejecutivo Alex Rodriguez.

Al llegar, antes de entrar en el restaurante nos acogieron amablemente y nos preguntaron si preferíamos comer en su bonita terraza exterior o en el interior y optamos, vista la temperatura ambiente de hacerlo en el interior.

Nos situaron en una magnifica sala con muros de piedra (ver fotos en el 1er comentario ) en la que habían mesas con y sin manteles, todas bien separadas las unas de las otras. Escogimos una bien vestida, con manteles blancos, cuadrada (para 2 comensales), buena vajilla y cubertería y buenas copas, situada en un extremo de la sala desde la que se divisaba todo el resto. El servicio de sala, llevado a cabo por distintos camareros y camareras fue muy bueno y profesional. El servicio del vino no puedo juzgarlo ya que debido a que teníamos que hacer carretera solo tomamos una copa de vino blanco del Empordà y 2 botellas de agua osmotizada con gas.

Optamos por comer a la carta y compartir los entrantes.

Como snacks nos sirvieron unas buenas olivas, un crujiente de algas y mantequilla ahumada por ellos, y como aperitivo nos sirvieron un buen ajoblanco

Entrantes :

Rossinyols saltejats amb all i julivert. Rebozuelos salteados con ajo y perejil. Carnosos, sabrosos, en su punto...excelentes.

Vieires gallegas amb all blanc de prèssec, pernil d'ànec de l'Empordà i fonoll. Vieiras gallegas con ajo blanco de melocotón, jamón de pato del Empordà y hinojo. Plato impactante presentado como un lienzo. Aquí discrepamos ligeramente MC y yo, para ella las vieiras estaban algo pasadas de cocción y para mi estaban en su punto, pero para gustos colores.

Como plato principal compartimos :

Arròs sec de Llagosta del Cap de Creus. Arroz seco de langosta del Cap de Creus. En la primera foto puede verse la presentación, en la segunda la preparación para servir y en la tercera el emplatado. Un arroz delicioso con un fondo de sabor marino buenisimo y una langosta excelente. Volvieron a servirnos una segunda vez. Un plato de 10.

El pan que acompañó la comida era muy bueno

Como postres tomamos :

La nostra versiò d'uns postres Melva : prèssec confitat, gelat de vainilla, nata, cirera i neula. Nuestra versionde unos postres Melva : melocotón confitado, helado de vainilla, nata, cereza y barquillo.

Trufes de maracuia amb gelat de dolç de llet, pols de coco i ganache de xocolata blanca i coco. Trufas de maracuyá con helado de dulce de leche, polvo de coco y ganache de chocolate blanco y coco

Ambos muy refrescantes y deliciosos.

Finalizamos con dos buenos cafés.

La cuenta ascendió a 73 €/persona. Muy buena RCP. Buena cocina y buen servicio en un magnifico entorno. En cuanto nos sea posible volveremos a visitarles. Recomendable

  • Snacks

    Snacks

  • Aperitivo

    Aperitivo

  • Rebozuelos salteados con ajo y perejil.

    Rebozuelos salteados con ajo y perejil.

  • Vieiras gallegas con ajo blanco de melocotón, jamón de pato del Empordà y hinojo

    Vieiras gallegas con ajo blanco de melocotón, jamón de pato del Empordà y hinojo

  • Arroz seco de langosta del Cap de Creus (Presentación)

    Arroz seco de langosta del Cap de Creus (Presentación)

  • Preparacion para el servicio del arroz

    Preparacion para el servicio del arroz

Tan cerca de casa, tan sólo a 15km, y hasta ahora sin conocerlo, qué pena!. Evidentemente teniamos noticias y recomendaciones pero, afortunadamente, estamos en una zona (L'Empordà, Girona) con gran oferta gastronomica y de calidad. Bien, por fin acudimos, y la experiencia ha sido positiva, de tal manera, que saltandome mi norma de varias pruebas antes de comentar, me decido a hacerlo.
Tomamos Menú Degustacion (59€ con IVA, vino a parte). Dos aperitivos, cinco platos y un postre . El café servido con petit-fours chocolate deliciosos. Me gustó el conjunto por muy divertido, creativo, con oficio, buena materia prima (tienen huerto), y dónde reconoces cocina empordanesa enriquecida con toques japoneses i otras cocinas internacionales que acompañan esos "toques" de cocinero profesional: Jordi Jacas, al cual vimos paseando entre las mesas con el interés de observar nuestras reacciones, aunque, quizas timido, pues no saludó pero nos cruzamos una mirada complicé que le gustó...Tambien me fijé en sus hechuras de buen comedor que me da confianza. Tengo la teoria de que un cocinero no debe ser "caquectico" como alguna vez me he encontrado...jeje.
La comida la maridamos con un vino DO Empordà una garnatxa blanca deliciosa, llamado Cartesius 2012 (Cartesius Cogito Ergo Sum), a muy buen precio!
Servicio joven de escuela, atento y cariñoso. Tambien profesional.
El local es un lujo, pues estas inmerso en Historia. Bien decorado respetando las raices de un edificio, del cual se tienen noticias desde 1.100, y con espacios al aire libre que sugieren esplendidas cenas bajo las estrellas!
Otro punto de interés, está en que organizan un GASTROMUSICAL cada verano (el proximo será el 10) , que este año no me voy a perder. Os remito a su Web.
En fin, disfrutamos y repetiremos !
No tengo peros gastronomicos, sin embargo, "sufrimos" el alto parloteo de dos señoras muy contentas en la mesa de al lado, que puede ser indicador de que disfrutaron tambien...jeje

Situado en las afueras de L'Escala se encuentra esta Masia restaurante con dos opciones gastronómicas, una enfocadada a la carne a la brasa y comidas para grupos, y otra mas elaborada y de distintos registros.El chef fué stagier en El Bulli en 1997. Al contrario de lo que pide la mayoria, no escogimos el menú degustación, sino que nos decantamos por unos huevos revueltos con trufa de verano(patatas), croquetas de setas, y steak tartar con foie (que estaba increible) para comenzar, y acabamos con una bullabesa de pescado y marisco de primer nivel. Todo estaba riquísimo y bien presentado, pero el precio de algunos platos era bastante elevado. En cuanto a los vinos (según los camareros por cambio de temporada) la carta era algo escasa, habian en ella unas 40 referencias (pocas de la zona), y luego al pedir el vino, resulta que no tenian ninguna de las que solicitamos, por lo que al final el camarero nos ofrecio un vino francés(fuera de carta), era un blanco con crianza de la AOC Bergerac, que maridó a la perfección con los platos que pedimos.
Para los postres, una espuma de crema catalana, que estaba genial, y piña marinada con espuma de coco y licor de menta. Todo regado con un Gramona Imperial.
Todo estaba muy bueno, pero el precio muy alto.

Visita anual al Molí de l'Escala. Cada año mejor. Reformas en el comedor aprovechando que han inaugurado un grill (entrada independiente) en una ala de este gran y precioso molino. Jordi y Álex en forma. Cada día está más claro que su apuesta es por el producto de proximidad muy bien ejecutado. La mayoría de sus proveedores son cercanos. En el Molí no alardean de ello. No les hace falta.

Eramos 4. Menú de degustación ampliado. Nos gustaron todos los platos !Absolutamente todos!

Las clásicas tapas: Anchoa con tomate, corte de foie y patata d'Olot con ratafia.
- Sashimi de toro. Con un aire (no recuerdo de que) obviamente oriental. Muy... pero que muy bueno
- Arroz en costra y gamba. Un clásico sensacional de la casa.
- Vieira, trufa, berenjena. Viera de gran calidad muy bien equilibrada com la trufa de verano.
- Mollejas de cordero con cohombros de mar (espadenyes). Magnífico y arriesgado plato.
- Cabrito lacado con miel a baja temperatura. Se derretía en la boca con el toque ligeramente crujiente del lacado. Gran plato.
- Sopa de remolacha y helado de queso. Una sencilla pero magnífica y exquisita combinación
- 4 texturas de chocolate. 4 texturas reales.

Una botella de Corullón (muy buen Bierzo) y una de Agustí Torelló. La carta de vinos no es muy extensa pero empiezo a pensar que este es el futuro: poco carta y una selección atinada. Los restaurantes no deben -ni pueden- volverse locos. Un restaurante es un negocio. Debe ser noble y honesto, pero un negocio. En este sentido creo que los grandes restaurantes de Cataluña nos han confundido en exceso en los últimos tiempos.

El día que Jordi Jacas i Alex decidan ir a por todas difícilmente los pararan. Tienen juventud, talento y energía. la mejor patata de Olot se come en el Molí de l'escala, un gran arroz con costra, dominio del tartar i del foie. Más que bien el menú de degustación.
Faltan registros de vinos. Servicio correcto y en cuanto a calidad precio: la mejor de la zona.

El Molí de l'Escala se ha convertido en un restaurante de referencia para mi familia. Recientemente estuvimos y optamos por el menú degustación. Acertamos con nuestra elección. La comida excelente. Jordi Jacas consigue sorprendrenos cada vez que acudimos a su restaurante. Productos de temporada, combinaciones sorprendentes y exquisitas y platos fantásticos.

El servicio, impecable. Fue fantástico y lo recomiendo a todo el mundo.

En un antiguo molino de enormes dimensiones delicadamente restaurado, auténtica reliquia en una zona de periferia turística que ya hace predecir lo peor. Se dedican al BBC, pero sorprendentemente son capaces de atender a una simple pareja con calidad y alta profesionalidad. Decoración austera en fondo rústico. Vajilla y cubertería cuidados. Carta corta pero equilibrada, con separata de temporada. Platos tradicionales con pretensión de modernidad, generalmente bien resueltos. A destacar el canelón de rustido, las vieiras y el cochinillo. Postres no especialmente brillantes. Bodega con unas 75 referencias (no las 300 que pregonan en su publicidad), bien pensada pero algo desequilibrada en cuanto a precios. Fieles a probar los caldos de la tierra, optamos por Finca Malaveïna 2003 (D.O. Empordà) excelente; nos lo iban a servir en una copa balón de IKEA, pero a la simple indicación la sustituyeron por unas Spiegelau impecables. Servicio profesional y atento, pero escandalosamente escaso: algunas esperas fueron simplemente enervantes.

Ya sé que podrá parecer peccata minuta, pero me irritó que tanto la carta como la publicidad (incluida su página web) esté sembrada de faltas de ortografía, tanto en catalán, como en español, francés o inglés. Ningún profesional que aspire a ser simplemente correcto se lo debería permitir.

Simplemente, decir que,jamas he salido contento de este Restaurante.
He ido varias veces a comer un menú cerrado y aún no puedo dar una buena valoración y si recriminar algunos puntos negativos en la confección de los menús o platos de este.
Calidad precio totalmente desorbitado. En un menú cerrado de 45 euros se pueden hacer auténticas maravillas, y no es el caso.
Unos snacks repetitivos y ya marca de la casa.
Unos entrantes escasos (escasísimos) y de una calidad media baja (solo se salvaba el carpaccio de pato).
Un segundo plato a escojer. Entrecôte (diminuto y mal cortado, super echo y seco. Yo siempre pido la carne lo mas cruda posible. Ya no sé porqué el maître se molesta en preguntar al comensal como desea la carne si después, la traeran todas iguales de cocción).
O Rape a la "Donostiarra" (entre comillas porqué de Donostiarra no tenía nada, aparte de la baja calidad del producto)
El postre, con un nombre que invitaba al aplauso, fue otra decepción...Echo rápido y de mala manera y con un granizado que jamas encontré ahí dentro. Una de dos, o se le olvidó...o simplemente, el postre llevaba mas de 10 minutos echo encima de la mesa de preparación.
Suerte que después habia barra libre (pagada con anterioridad)y pude olvidar las penas con un whiskey en la mano...
De todas formas, le daré otra oportunidad pidiendo o a la carta o el menú degustación...Pero jamas con un menú cerrado.

Ayer mi mujer cumplía años y decidió invitarme al Molí, después de que la primera opción que tenía pensada estaba cerrada por vacaciones.
Y..."Pleno al 15".
Teníamos claro que tomaríamos el menú degustación, ya que siempre ha cumplido las espectativas, pero la experiencia de ayer fue excepcional.
No voy a marear describiendo platos, sólo decir que se compone de unos snaks, tres entrantes, dos segundos y dos postres. Muy equilibrado en cuanto a cantidad, producto de temporada tratado con sabiduría y con las filigranas técnicas justas.
Para beber Oliver Conti 2003 muy bueno servido en copas Spigelau impecables.
La carta de vinos, aunque no muy extensa (unas 70 referiencias) resultó muy seductora según nuestros gustos.
También impecables la vajilla y la cubertería.
El servicio, muy amable y voluntarioso.
Un entorno exquisito le pone la guinda al conjunto.

Lo que uno no entiende es como el mediático Jordi Jacas goza del reconocimiento y el prestigio por parte de los medios y los profesionales del sector, y sin embargo su restaurante no aparece valorado como se merece en las guías (en la Michelín ni aparece).

Si hacemos un repaso a los aproximadamente 15 años de historia de "El Molí", ahora, sin ninguna duda atraviesan su mejor momento.

Lo recomiendo con los ojos cerrados.

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