Restaurante Sant Francesc 52 Cochinillo deshuesado.

Restaurante Sant Francesc 52

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Datos de Sant Francesc 52
Precio Medio:
21 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
5.8 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
7.6 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 2,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

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Descripción

Sant Francesc, 52 es un restaurante donde podrá disfrutar de platos cuidadosamente elaborados, en este restaurante fusionan lo mejor de la cocina tradicional alcoyana con las creaciones más vanguardistas. Este establecimiento se encuentra situado en pleno centro de Alcoy, concretamente en una de las calles más tradicionales de esta localidad, la misma que le da nombre a este restaurante.

La oferta culinaria en Sant Francesc, 52 es extensa y completa, basada fundamentalmente en la cocina autóctona con pinceladas de creatividad dando así su sello particular a sus platos. La decoración de este establecimiento es moderna y minimalista, con grandes pilares de piedra que desprenden calidez en el ambiente.

Vista el restaurante Sant Francesc, 52, descubre un establecimiento excepcional que no dejará a ninguno de sus comensales indiferente. Déjate llevar por los placeres de la cocina tradicional alcoyana y disfruta de su toque vanguardista, bajo un ambiente cálido e innovador.

6 Opiniones de Sant Francesc 52

Me gustaría poder escribir una crítica del restaurante pero no puedo hacerlo debido a que sólo tome una botella de agua mineral.

Fuimos a comer dos personas, pedimos la carta y el menú del día.
Este menú valía 16€, lo vimos bastante completo pero no acababan de gustar los platos que ofrecía en ese momento. La carta muy cortita y con platos a un precio razonable.

Finalmente decidimos pedir un menú del día y un plato de la carta.. Nuestra sorpresa fue que nos dijeron que no podía ser, o todos menú del día o todos carta. Le dijimos a la camarera que lo consultara bien con el dueño ya que nos parecía surrealista y nada regreso y nos dijo que eran las normas.

Pedimos la cuenta pagamos el agua mineral 2,2€ y nos fuimos.

Sinceramente, no lo entiendo, respeto que un restaurante pueda decidir funcionar así pero no lo comparto, hubiéramos pagado más dinero y posiblemente hubiéramos vuelto. De esta forma no volveremos.

Han sido numerosas las ocasiones en las que he visitado este restaurante desde mis últimas valoraciones y he de decir que siempre han sido experiencias positivas, después de casi cinco años desde su apertura, se consolida como una apuesta segura en el ámbito de la restauración local.

En entorno sigue igual, a excepción de un graffiti de notables dimensiones que representa el campanario próximo de la iglesia de Sant Mauro i Sant Francesc, pintura realizada por el artista local Pepe Llorens (Ebon) en la gran pared situada enfrente a la escalera de bajada a la segunda planta del restaurante.

La oferta culinaria sigue siendo de corte tradicional, con fuerte presencia del recetario comarcal, cuidando las presentaciones y en ocasiones con un toque original. Además de la posibilidad de comer a la carta, también ofrecen por 22 euros un menú degustación turístico consistente en seis platos, mas un postre a elegir, café y bebida incluida y otro menú del día por 16 euros consistente en tres entrantes, un principal a elegir entre tres opciones, postre, café y bebida. El servicio es diligente y dispuesto a los requerimientos del cliente.

El apartado de vinos sigue prácticamente igual, sé que no es ésta una época propicia para las inversiones, pero como oportunidad de mejora les recomendaría que la próxima inversión fuera en el apartado de copas. Las que ofrecen en la actualidad no es que sean malas, pero si mejorables.

Nuestra experiencia fue al mediodía y consistió en:

Entrantes:

• Ensaladilla de merluza.
• Virutas de foie a la sal con mermelada de naranja.
• Pericana.
• Albóndigas de bacalao y aladroc.
• Calamar a la plancha.

Plato principal:

• Dos arroces secos a compartir: a banda y de verduras con costillas.

Postres variados a compartir.

Para beber: además de agua y unas cervezas de barril iniciales, el sencillo y efectista vino blanco: Perro Verde de la D.O. Rueda y el siempre correcto vino tinto: Pago de los Infantes Roble de la D.O. Ribera del Duero. Acompañamos los postres con el vino dulce: Cristal•lí de la D.O. Alicante.

Impresionantemente todo bueno, presentación, local y no fue nada caro, sólo 22 eur c.u.
Está en el calle del mismo nombre y nos pedimos (para 3 personas):
-2 cañas y 1 agua litro
-unas virutas de foie (nunca mejor dicho en virutas, y muy bien presentadas);lo siguiente por unidades o ración:
-buñuelos de bacalao (3 unid.muy buenas)
-palitos cammembert (idem)
-un brick de gamba roja (rico también)
-una mini-hamburguesa de sepia (con un curioso color verde pistacho y riquísima),
-un calabacín con queso brie (excelente contraste y gusto)
-un solomillo con ajetes (riquísimo)
-un bacalao con tomate (en su textura justa)
-un plato de arroz negro (tal vez lo más sencillo;pero no estaba malo),
De postre:
-un carpaccio de piña con helado de coco (también bueno)
-Brut Nature Dominio de la Vega (perfecto para todo lo que tomamos)
Recomiendo el lugar a "ojos cerraos" y gracias a Romualdo vecino de Alcoy, al que le preguntamos en la misma calle y nos lo recomendó.
Salu2 desde Murcia.

Ubicado en las proximidades de la Iglesia de San Mauro, al final de calle San Francisco, de ahí su nombre, se encuentra este restaurante que me parece una buena apuesta para una cena informal con buenos amigos. Esta era mi segunda visita, después de haber intentado reservar durante varias ocasiones.

La cocina esta basada en su mayoría en platos alcoyanos algo evolucionados sin perder sus raíces y con alguna incorporación muy interesante como es el cochinillo deshuesado y confitado. Este plato lo suelo pedir siempre que voy. Se deshuesa en su totalidad y luego se marca en la planta, dejando la piel del mismo crujiente, quedando una textura muy rica. Antes tomamos unos entrantes como la habitas baby con jamos, la ensaladilla de merluza. Los postres, aun mejorar algo, tomamos unos profiteroles algo mejorables sobre todo el chocolate.

El servicio del vino, se podría mejorar algo. La copas son correctas, aunque para algún vino de la carta sería interesante tener algunas otras de mayor calidad. En nuestro caso, tomamos un Santa Rosa (28€). La carta algo escueta pero a precios razonables.

Para acabar tomamos un gin-tonic, sin grandes preparaciones, pero a un precio excelente (4,5€).

Creo que este restaurante con el tiempo debe de evolucionar positivamente, si van mejorando todos estos temas. El precio que incluyo por persona es contando con la copa final. Recomiendo reserva. Se puede fumar.

Otra visita a este restaurante, en esta ocasión para comer.

En esta ocasión el restaurante no estaba a rebosar como en mi anterior visita, digamos que estaba a medio aforo y la mejora en el servicio fue patente, éste fue atento, dispuesto, acertado en las recomendaciones y con buenos “tempos” de servicio, como a mi criterio debe ser un el servicio de sala, no dejándote olvidado, pero tampoco comiendo contigo, sirviendo “just in time”.

Las referencias de los vinos no han cambiado, pero si reflejan las añadas y al realizar el servicio del vino ya preguntó el realizar la prueba y sirvió la primera copa.

Nuestra experiencia: de entrantes, virutas de foie micuit y ensaladilla de merluza (muy buenos los dos). A mi mujer y a mi nos sirvieron mitad arroz con setas y la otra mitad de arroz de señoret (buenos de punto y sabor) y nuestro sobrino degustó un magnífico (lo probé) cochinillo deshuesado cocinado a 60º durante doce horas. En los postres un muy buen mouse de yoghourt, un mouse de chocolate blanco y piña natural. Armonizamos esta comida con tres cañas de cerveza y un Waltraud 2007. Tuvieron la gentileza de invitarnos a los cafés. Todo ello por 82.70 euros para tres comensales.

La evolución es positiva, el servicio mejora, con una mínima formación en el aspecto del vino completaría la buena impresión del conjunto del restaurante.

Situado en el centro histórico de Alcoi, este nuevo restaurante (apenas un año de apertura) dispone de dos plantas, con una línea de decoración moderna de tendencia minimalista.

La cocina podríamos clasificarla de tradicional de la comarca, basada en el producto de temporada o de mercado. La carta está estructurada en entrantes fríos, calientes, platos de cuchara (sólo a mediodía), segundos y postres tradicionales de elaboración casera. Vajilla (de porcelana blanca) y cubertería suficientes. El servicio es atento y dispuesto aunque no del todo profesional.

La carta de vinos, que acompaña al menú, es escueta, clasificada por tipos y DO’s, aunque sólo están representadas unas pocas, básicamente: Rioja, Ribera del Duero, sin DO, etc. y no refleja las añadas. La cristalería es de cristal fino y forma adecuada, aunque no de marca constatable. El servicio de vino es inexistente, sin ningún formalismo, aunque a temperatura correcta, ya que las botellas descansan en armario climatizador y con cambio de copas al cambiar de vino. El precio bueno, aproximadamente el precio de tienda x 1.50.

Nuestra experiencia, fue una cena compartiendo platos como: virutas de foie micuit, habitas baby con jamón ibérico, albóndigas de aladroc, patatas con jamón y pimientos, sangre encebollada, calamar plancha y solomillo de cerdo ibérico con ajos tiernos. Postres variados: piña, tarta de queso, flan de la casa, etc. Para beber: agua, dos jarras de cerveza, un Serrella 2006, dos Rafa Cambra uno 2005, un Santa Rosa 2003 y dos botellas de Cristal•lí 2007 para acompañar los postres. Cafés e infusiones. Todo ello por 322.10 euros para nueve comensales.

Recomendable en conjunto, realizando unos pequeños cambios, mejoraría ostensiblemente, como por ejemplo cuando se cena a base de entrantes a compartir el servicio de éstos, debe tener un orden, que no sea el de la cocina, no se puede servir el calamar plancha y el foie al final por ejemplo. También sería recomendable dedicar una mínima formación en el aspecto del vino al personal de sala.

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