Restaurante El Cierzo en Valencia

Restaurante El Cierzo

29
Datos de El Cierzo
Precio Medio:
34 €
Valoración Media:
6.9 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
6.4 10
Entorno:
7.2 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Mediterránea, Asador
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 27,25 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Lunes noche, Domingo noche

Teléfono


29 Opiniones de El Cierzo

Local ya descrito y con algo menos del 50% de plazas ocupadas, para comer a medio dia entre semana, y con encargo ya hecho de arroz especialidad de la casa. Comida para dos.

De entrada y mientras decides las entradas, unas correctas papas caseras con alguna loncha de jamon que parece que va más allá de la bienvenida habitual. Nos vamos directos al vino ya que solo somos dos y no es cuestión que sobre: Bassus 2011 pinot noir. Servicio del vino: dar a catar y algun servicio ocasional. Una de agua grande.

Entrantes: rovellones con mejillones. Curiosa mezcla de productos que nunca se me hubiera ocurrido. Con una picadita de aceite y perejil, la verdad es que no chirriaba tanto como parecía. Sorprendente.
Anchoas, 6 filetes, de muy buen tamaño y sabor rodeadas del mismo acompañante de aceite y perejil. Nos aconsejan guardan fuerzas para el arroz.

De principal el arroz servido al centro de la mesa en recipiente metálico (tipo sarten-paella) de secreto ibéico y foie y con buena verdura: garrofon, setas (trompetillas), judia verde fina...). Muy sabroso, contundente, algo pasado de aceite (cosa que luego he constatado con otros clientes), pero aún así muy recomendable yhay que reservarlo.

Llegamos al postre con esfuerzo, pero ahí va: helado de queso Idiazábal con helado de Baileys y piña troceada y bien preparada y servida en bonita copa. Se acompañaron de un marina espumante por obsequio de la casa. Gran detalle.

Destacable el aperitivo de entrada y el espumante del postre por parte de la casa. Destacable la profesionalidad de Natalia en la sala.
Buen sabor de boca por lo que desestimamos el café. No pagué yo porque era mi santo.

Comida de jubilación, 21 personas en el comedor privado (más que justos) aunque luego resultó que no había nadie fuera del privado.
Menú cerrado por los organizadores y no sé el precio por cubierto.
Unas cervezas a la entrada y unas copas a la salida que supongo fuera del menú. Tampoco ví carta de vinos pero sí los refrigeradores habiendo cosas interesantes aunque a no sé a cómo de precio. Tomamos, agua aparte, un Protos roble 2010 cumplidor durante toda la cena.

La parte de mantelería, copas, platos correctos; buen servicio y atento llenando las copas de forma correcta y sin agobios pero sin necesidad de pedirlo. Mesas con habitual separación (nosotros estabamos aparte), sillas amplias y cómodas. Agradable decoración.

Platos para compartir: anchoas de tamaño y textura buenos aunque algo insípidas. Pulpo con crema y patata con más patata que pulpo aunque el mismo estaba muy bien de consistencia y sabor. Croqueta de ciervo de buen tamaño, un poco pasada de fuego (demasiado rápido) aunque su interior estaba jugosa y sabrosa.
Plato principal a elegir entre presa ibérica, magret de pato bueno y crujiente la piel, atun en tacos y pasado por plancha que llegó un poco frío pero muy correcto, merluza que me comentaron buena. Todos ellos en ración y emplatado muy correctos.
Postre con una panacota con frutillos rojos, buena, nada pesada ni empalagosa. Se acompañó de un Marina espumante para brindar por el homenajeado.

Sensación final correcta y habrá que ver fuera de menú.

Hace tiempo que fuimos a comer a este restaurante cerca de la Clinica el Consuelo, pero he encontrado la nota y escribo el comentario ahora.
Pues bien, en cuanto al local, es de lo mejor, cómodo, cálido, agradable, bien equipado. A mi me encató.
En cuanto al servicio, la camarera muy agradable y profesional.
Y la comida. En general buena, os detallo lo que comimos.
Calamar de playa, entrecot de buey y pastel mediterráneo. De postre helado de chocolate belga con yogurt y sorbete de limón y mandarina. Para beber, unas cervezas y un merlot de Enrique Mendoza, que nos la cambiaron por otra por problemas con el corcho..
Por último, unos cafes.

Sus criterios no responden al imperialismo cultural francés y al glamour parisino. No se ajusta al perfil de los señorones que acuden al suntuoso restaurante solo por el lujo.
No señores no. Por lo bien que se come, es por lo que se podrán encontrar unas 10 o 15 mesas llenas.
La pulcritud, el beligerante servicio, la amabilidad y la constante atención, son algunas de las características que hacen de este un memorable lugar en el inconsciente del individuo. Por otra parte se puede analizar desde un punto más subjetivo, la disposición de las mesas, el reservado, la iluminación así como también la ambientación musical, que hacen al comensal, sentirse mejor que en su propio hogar. De cierta relevancia es, comentar el producto que se utiliza. Materia prima de primerísima calidad mostrada en una carta que varía según la estación del año, así como una seleccionadísima bodega.
Citar a la vez, el detalle, o manera de apremiar al cliente, con un pequeño entrante o tapa para ir abriendo boca en un festival de sabores, o por ejemplo el brindis final a cargo de la casa como homenaje a ese memorable rato.

Local elegido para la "cena de empresa" de los amiguetes, 6 pax. Nos coloca en la zona de no fumadores, correcta separación entre mesas, el tamaño de éstas es adecuado (por fin). El local posee una decoración agradable, ambiente cálido, buena cristaleria, vajilla y demás. Aperitivo atún con mango, el metre elige los entrantes: anchoa con trufa, foie micuit, jamon a la castellana (?), cocochas con almejas... todos buenos, sin emocionar pero buena materia prima. De segundo solomillo de ternera con setas de temporada, magnifico; otros fueron taco de atún con mango, correcto sin más, o el ciervo, no me gustó.
Carta de vinos correcta con varias opciones interesantes y a muy buen precio, elegimos finca la estacada selección varietales a 16 euros. Servicio del mismo fue correcto
Postres: mezclas de tartas caseras que no me convencieron del todo. La casa invitó a copa de cava. Luego copas de bailes...
Salimos a 55 euros por persona, algo caro pero no se puede decir que nos fuimos decepcionados.

Primera visita tras el cambio de emplazamiento. Cambio radical a mejor en cuanto a decoracion y atmosfera. Vamos domingo a mediodia (9-12-07)y no esta lleno. Recibe el dueño, maño, algo mas distante que en el otro local. Vajilla y cuberteria buenas, copas tambien, si bien de las 6, 4 estaban picadas. Al medio setas de temporadas, correctas, un punto insipidas, ensalada de vieiras, sin elaboracion, micuit con pan bimbo a cuadritos tostado, del monton. Platos principales, entrecot con setas, muy bueno, al igual que los postres, tarta de 3 chocolates, tatn y un browny. Pago de los Capellanes Cr. y 3/8 de Protos, carta correcta, servicio discreto en nivel, suplido con entusiasmo. 45 €. Bien.

Como otras veces, en general, muy bien. El local y el servicio agradables. Los entrantes (anchoas con aceite trufado, jamón, y carpaccio de reno) muy buenos. Los platos principales decentes (se pueden mejorar) y los postres exquisitos. El vino pedimos un Auctor Seleccion de Somontano y Marques de Murrieta muy buenos los 2. Hasta aqui todo bien y razonable a 50 euros por cabeza. El tema de las copas exagerado y disparatado. Gin tonics a 14 euros y copa de pacharan a 9 es un atraco. Para repetir, .... pero sin pedir copas.

Yo tengo la costumbre de no protestar, pienso que no soy quien para decir como cada uno tiene que hacer su trabajo. Hay algún sitio que puedo repetir si pienso que ha sido un mal día o que puede mejorar pero con este sitio tuve bastante con una primera vez. no se que criterio tiene la gente con la mayoría de restaurantes en esta seccion pero está claro que en el 90% de los casos no es el mismo que el mio.

Decepcionante en esta ocasión.
Sinceramente creo que este restaurante debe volver a sus orígenes, fundamentando su cocina en la buena materia prima y elaboraciones tradicionales.
Las anchoas no me gustaron; la trufa rallada le restaba todo el protagonismo.
El micuit estaba bastante bueno, pero el solomillo de ternera mal cortado; pero es que, además, se intentó atificialmente aumentar su grosor doblándolo, cosa que nunca había visto, pero hay días que te da por no protestar.
La salsa de mostaza rosa que acompañó la carne, muy conseguida.
Lo mejor el Arzuaga 2004, excelente, y el Pétalos del Bierzo.
Esta vez, a diferencia de todas las ocasiones anteriores, nos cobraron hasta los chupitos.
Hay que rectificar.

En Cuanto al vino, nada que decir, excepto que como somos jóvenes, pues nos quedamos sin cubitera ??.
Respecto a la comida, sólo una palabra: DECEPCION TOTAL.Pedimos al metre que nos ofreciera a su elección una variedad de platos.ENSALADA DE VIEIRAS: era una bolsa entera de lecchugas variadas con 3 trocitos de vieira,y demasiado queso azul por 14€ es el plato mas rentable de la carta; solo abrir una bolsa de plástico y servir.PULPO A LA GALLEGA: duro,las patatas crudas y el puré lamigoso (hecho con turmix=pecado mortal). RODABALLO: Seco y escaso.BACALAO: aceptable.FOIE: normalito.TERNASCO:bueno y escaso y CARPACCIO DE RENO: bueno. Dos botellas de Protos crianza 2003. 3 copas pacharan buiges por 55€/persona.Excesivo para lo mal que cenamos. No vuelvo ni invitada.
En no fumadores, las mesas demasiado juntas.

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