Restaurante Casa Fermín Casadielles caseras.

Restaurante Casa Fermín

10
Datos de Casa Fermín
Precio Medio:
61 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
7.6 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
7.7 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingos

Teléfono


10 Opiniones de Casa Fermín

Sin dudarlo el mejor de los 4 restaurantes que visité en la capital del Principado. En la entrada una pequeña barra donde esperar unos minutos, siempre hay comensales tardones, bien atendido y pudiendo ver el nivel de los licores de la casa allí expuestos.
La decoración me pareció elegante sin ser recargada, sala amplia con correcto espacio entre las mesas. Lástima que es muy ruidosa y hay que elevar un poco la voz.
Menaje muy correcto, mantelería de calidad y sillas cómodas.
La carta es muy sugerente, no muy amplia, basada en porducto de temporada con algunos, no muchos, toques de modernidad. De entrantes compartimos jamón Joselito, apuesta segura, caramelos de morcilla, orginales bocaditos de pasta ¿brisa? con morcilla y salsa, muy ricos, y pulpo preparado muy acertadamente.
De segundo yo comí salmonete de roca sobre un lecho de arroz tipo caldoso que resultó un plato sensacional. Por lo que ví el salmonete por allí es más grande que el pescado por aquí, pero igual de sabroso.
Otros comensales steack tartare, entrecot de carne roja, rape,...todos quedamos satisfechos tanto por la calidad como por la cantidad, sin ser ésta exagerada.
Los postres cumplen, en concreto las casadielles que yo probé riquísimas, más pequeñas que las habituales, los que pidieron platos compuestos de chocolate también dijeron que estaba muy bueno.
La carta de vinos me encantó, organizada por cauces fluviales y costas, muy completa, con mención de añada y varietales, presencia de la mayoría de las DD.OO. nacionales y algunos caldos extranjeros, espumosos y vinos dulces.
Un pero: a pesar de que las copas eran mejores que las de otros días no llegaban al nivel de los vinos bebidos, ni nos presentaron varios tipos de las mismas. Como he dicho en otros comentarios este aspecto del servicio del vino me decepcionó. No así los detalles con el mismo, mostraban la botella antes de abrirla, ningún problema para enfriar blanco o tinto, cata antes de servir;
Pan de varios tipos, apetecible y nada rácanos en su servicio.
Los profesionales bastante jóvenes pero muy competentes, quizás la misma juventud les corte un poco a la hora de dar explicaciones y en el trato con el cliente, los aprecié un poco tensos.
Había una sumiller que era la que traía las botellas de la bodega, me hubiera gustado verla por cierto, muy correcta pero tampoco se prodigó mucho.
El restaurante estaba lleno y lo comprendo, pues nos ofreció una velada estupenda, un lugar de mucha calidad. Valdría la pena que mejoraran la oferta de copas y quizás unn poco más de calidez en el trato con el cliente, claro que esto no deja de ser una cuestión de gustos. Desde luego profesionalidad no les falta.
Me encantaría poder repetir pronto.

  • Casadielles caseras.

  • Inolvidables salmonetes.

  • Los "caramelos" de morcilla.

De la capital asturiana nos quedamos con sus calles, elegantes, limpias y atractivas; sus verdes e idílicos jardines y parques; sus más de 100 impasibles estatuas repartidas por la ciudad; y con su Catedral gótica, vigilada de soslayo por La apasionante Regenta.

No nos acompañó, en esta ocasión, la suerte en la elección del restaurante y nuestro sentimiento, al abandonarlo, fue de decepción. Decepción ocasionada por no verse cumplidas las grandes expectativas alentadas, en gran medida, por los muchos y favorables comentarios y menciones.
Decoración sobria y muy elegante. Ambiente rancio; el restaurante se llenó (miércoles) de gente selecta y estirada, cuya media de edad, a duras penas, bajaba de los casi 60 años (nos resultó curioso).
El servicio, impecable en nuestro caso, más tras comprobar la sutileza con la que solventó las impertinencias de la mesa de al lado.
Y la comida...

ENTRANTES:
- Anchoas del cantábrico, simple
- Cigalas con miniverduras, correcto
PLATOS PRINCIPALES:
- Entrecôt de carne roja "Selección Trasacar", durísimo, carne de dudosa calidad (y me lo dice una gran degustadora de carnes) con acompañamiento totalmente impropio de un sitio como este (ver foto subida).
- Paletilla de cordero lechal confitada, como el de cualquier mesón de España (una imagen vale más que mil palabras).

Bebidas: 2 cervezas, un vino (El Vínculo).
Café.

Tal vez, o al menos eso esperamos, este fue un caso aislado, únicamente porque así nos lo hacen pensar vuestros comentarios, pero no creo que un restaurante de esta categoría pueda permitirse dar pie a una opinión como esta.

  • Paletilla de cordero lechal confitada

  • Entrecôt de carne roja "Selección Trasacar"

  • El local

Teníamos dudas sobre si ir a este restaurante o conocer alguno otro más de moda en la ciudad, pero tiramos por este clásico del casco histórico de Oviedo, fundado en 1924 (aparte que teníamos ya un buen recuerdo de él de hace unos años). Restaurante pionero de la alta cocina asturiana, pero juraría que no ha evolucionado nada en los últimos cinco años. Se ha quedado en cocina de mercado actualizada, basada en productos de la tierra, de primera calidad, aunque no falta ni la tradicional fabada ni el arroz con leche.

Sala muy amplia y acogedora, con mármol travertino en suelo y paredes. Techo acristalado, por lo que a mediodía la luz natural llenará la sala. Recepción y servicio de primera, bajo la supervisión de Maria Jesús, simpática y amable, con ganas de ayudar en la comanda; sin duda mucha profesionalidad.

Cena para 3 personas:

- Aperitivo de la casa: Ensalada verde con arándanos secos y kikos, con un sueve aderezo que no recuerdo.

Para compartir y servidos individualmente:

- Croquetas de La Peral: 4 croquetas, por persona, de forma cúbica, muy cremosas y con nítido sabor a queso. Encima de cada croqueta, una mouse de manzana. Buenas.

- Pulpo rustido con crema de patata, ajetes frescos y aceite de perejil: Buen plato con el pulpo bajo la suave crema de patata. Bien aunque no entusiasmó, quizás por utilizar la parte más baja de los tentáculos del pulpo (trozos demasiado pequeños).

Segundos

- 1/2 de Fabada Asturiana: Muy suave, pero sin duda, fabes mantecosas y con buen compango. Tengo que decir que se pidió repetir y no pusieron mala cara y que no cargaron, ya que en principio se pidió media ración.

- Entrecote de carne roja "Selección Trasacar" a la parrilla: Buena pieza acompañada de pimientos de padrón dulces y patatines asados.

- Solomillo de ternera asturiana con foie-gras de pato y salsa trufada: Generosa y tiernísima pieza de solomillo de ternera blanca. El foie se quedó en un segundo plano y apenas lo probé (algo "nervioso").

Postres:

- Nuestros Casadielles: Tres casadielles de tamaño pequeño, muy buenos, crujientes y con el relleno de frutos secos muy cremoso y suave. Nada pesados.

- Zumo de naranja natural.

En la sobremesa, dulces como bombones de chocolate blanco y crujientes de nueces con chocolate, creo recordar.

Carta de vinos muy buena y muy bien presentada. Vinos nacionales e internacionales para todos los gustos. Precios no muy abusivos (x 1.5) con copas Spiegelau aceptables, aunque pedimos unas más grandes y nos pusieron otras de la misma marca pero de gama alta (ligerísimas). Pedimos Vallegarcía Syrah 2005 (26.50€ inc IVA). Declinamos la oferta de decantarlo. Atentos a rellenar.

Precio total: 140€ (inc. IVA, vino, pan y servicio a 1.60€ y una botella de agua de 1l a 2,70€).

El pasado martes, estuvimos en Casa Fermin. Fiel a su estilo.
2 entrantes: Caramelos de morcilla en salsa de cereza, muy rico.
Fabada, riquisima.
Platos unicos:
Merluza del Cantabrico, bacalao con cocochas, 2 entrecote de carne roja.
Todo muy bueno y muy servido. el servicio del vino fue estupendo.
Gran variedad de ginebras, aunque la que pedimos no la tenia ¿Haymans 1820?, pero me prometio que la proxima vez que fuera por alli la tendria.

Pueden ir a Casa fermín en la confianza de que saldrán contentos. Es importante que sigan existiendo este tipo de restaurantes en los que todo es previsible, pero a la vez, fiable. Vamos a platos. Anchoa con crema de afuega´l pitu. (8). Magnífico pulpo con ajetes (7). El niño se toma un steak tartar con helado de mostaza que estaba soberbio (8.5) Tenemos media de lubina (7) y media de esturión con crema de patata (8.5). Es curioso lo del esturión, un pez que he probado en Seattle, en Portland, en el valle de Willamette (todo ello porque en el rio Columbia se cría), y que dificilmente se halla en nuestros restaurantes. En el caso de Casa Fermín, era de Riofrío (Granada). Fantásticas casadielles para terminar (8) y copita de Casta Diva moscatel y de porto Graham 10 years. Muy bien.
Pazo de Señorans para una comida básicamente marina.
Como siempre en Asturias, vamos a las 13.45 y no hay nadie, con lo que nos sirven de fábula,...de fábula.

Siempre que voy a Fermín la verdad que salgo muy contento,tanto en la atención,como en la comida,en la situación del restaurante y sus instalaciones.
ENTRANTES:
-Taco de salmón con yogurt,excelente plato y presentación.
-Ración de jamón ibérico,plato impecable(la verdad que solo se necesita un buen jamón,como era en este caso).
SEGUNDOS:
-Solomillo con foie,plato clásico y muy rico.
-Merluza con calamares,impecable la frescura y excelente plato.
POSTRES:
-2 de arroz con leche,muy rico.
VINO:
-Pazo señorans selección de añada,servido a temperatura correcta y en copa adecuada.
RCP:
-115 euros dos personas,a mi parecer es un precio muy correcto viendo la cena y lo que disfrutamos.

El sábado pasado fuimos a comer a Casa Fermín en Oviedo. Un restaurante muy recomendable al cual, desconocedores de la zona, accedimos a través de la página de eurotoques. Cada vez utilizo más esta página, porque realmente me encantan y sorprenden gratamente los restaurantes (cocineros), que se alistan en semejante organización, en la que el respeto a los productos (sobre todo de la tierra) prima, y por tanto esto se traslada habitualmente al trato profesional y atento con los comensales. Lo mismo me pasó y he dejado plasmado ya en una reaseña anterior en el restaurante Labeko Etxea de Irún, y en algún otro que hemos visitado.

La jefa de sala (creo que es la dueña), encantadora, si me permite usted el término. La sumiller soberbia, aunque no le hicimos caso, sabiendo que tenía rzón al probar un vino de una bodega sobre el cual nos dijo que la misma bodega tenía mejores vinos en cuanto a relación calidad precio. Lo siento, pero es que queriamos probar ese....

De entrantes tomamos un salmón ahumado, con yogourt y vainilla... muy recomendable, además de una ensalada de berberechos que para la época no está nada mal..

El segundo fué también muy bueno, yo pedí pixin (rape) que me encantón y mis acompañantes pidieron bonito en su punto (como un chateaubrian, acabado al horno y el núcleo rojito). La primera vez que se degusta el bonito ó el atún vuelta y vuelta es un descubrimiento apoteósico, como si se tratara de otro pescado. Probadlo.

Postres unos helados de sabores muy buenos (hacía mucho calor)

El local es interesante y situado en pleno centro de oviedo.
Los caramelos de morcilla muy ricos y una bodega bastante interesante.
en cuanto al servicio, agradable y atento
Y para lo que hoy se estila un precio bastante razonable. Salimos muy contentos con la visita y la comida, recomendable

No podíamos irnos de Oviedo sin visitar el Casa Fermín, un clásico entre los clásicos.
El sitio está bien, pero, francamente, quizás por la fama que le precede, esperaba más.
Servicio atentísimo y menú degustación muy correcto.
Sopa fría de tomate con helado, carabinero y arroz cremoso, tabla de quesos, etc........
Bodega de vino destacable.
Al acabar nos enseñaron el piso de abajo con salones y su bodega climatizada.

Curiosos entrantes: probar los caramelos de morcilla, muy buenos. El resto de la comida, cuidada elaboración y buena materia prima. Carta de vinos extensa, pero no tienen todo lo que presenta. Imperdonable que en pleno mes de julio no tuvieran vinos tintos jóvenes de las D.O. más típicas. Buen servicio.

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