Restaurante Malvasía en Playa Honda (Murcia)

Restaurante Malvasía

Datos de Malvasía
Precio Medio:
47 €
Valoración Media:
7.4 10
SERVICIO DEL VINO:
8.2 10
COMIDA:
7.6 10
ENTORNO:
6.9 10
Calidad-precio:
7.1 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Murcia
Localidad: Playa Honda (Murcia)
Dirección: Calle de Julieta Orbaiceta, 6
Código postal: 30385
Tipo de cocina: De mercado
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 36,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de Malvasía
OPINIONES
24

Visita a Malvasia otra vez. En semana santa no fue posible porque llamando con un dia de antelacion estaba todo completo. Esta vez tranquilo, con reserva , y restaurante lleno en un martes.
Pedro no estaba y eso se notó en el servicio del vino. Huno dos peticiones que no tenian en stock y finalmente comimos con un estupendo Pintia 2011. Habria querido un vino de la zona pero no fue posible, probablemente por desconocimiento de la bodega del encargado ese dia.
Otro punto en contra es que entré en el restaurante en la zona de barra de la entrada y estuve casi 10 minutos sin que apareciera nadie a recibirme. Luego tomamos una cerveza y una manzanilla ( no recuerdo cual fue pero solo tenia una fria). Como digo la falta del dueño se dejaba notar en el servicio. De aperitivo la sempiterna sobrasada con miel. Rica pero ya un poco repetitiva..
No asi se dejo notar el servicio en la comida que fue lo siguiente:
A compartir:
• Alcachofas con foie : muy ricas . Plena temporada . Bien hechas y grandes. Con lamina de jamon y parmesano sobre salsa de foie. Rica
• Buñuelo de bacalao con tinta de chipiron. Original presentacion pero con mas puesta en escena que sabor. Es un buñuelo negro por la tinta. Pero el sabor es el justo
Como plato principal un arroz Malvasia para dos. Abundantisima racion de un arroz medio caldero-medio abanda. Potente y muy bueno

Un postre a compartir ligero con algo de mousse de queso y algo mas que no recuerdo… no soy de postres…
Terminamos con un asiatico ligero.
En total casi 100 € para dos personas.
En resumen, se mantiene en nivel pero ojo con el servicio a falta del dueño… Recomendable en cualquier caso aunque mi valoracion esta vez se ve afectada por lo comentado

Nueva visita a este restaurante que es el unico que ofrece una propuesta diferente en la zona. A pesar de ser un jueves noche, el local lleno ya indica que no es por casualidad.
Nos recibió amablemente Pedro y junto con una camarera fueron quienes nos atendieron.
Aperitivo de la casa ya clasico de sobrasada con miel y panecillos a elegir : nueces, cereales y normal. El de nueces muy bueno.
Por poner un "pero" diria que la carta no varia mucho aunque es dificil repetir propuestas. Esta vez nuestra eleccion fue:
* Almejas al ajillo con piñones. Fuera de carta nos fueron cantadas y aunque no me gusta pedir lo que no sé el precio, esta vez fue acierto total. Precio mas que ajustado para una abundante racion de magnificas almejas. De 10.
* Boquerones a la espalda con manzana. abundante racion consistente en una tosta con tomate confitado y manzana. Los boquerones eran casi en salazon y tenian alguna que otra espina. No nos gusto mucho
* Canelon de confit de pato. Enorme racion de 4 canelones ( no uno) rellenos de confit de pato desmenuzado y con una contundente salsa de fondo de carne. Deliciosos pero ya no podiamos mas... y aun faltaba:
* Entrecot fileteado con patatas fritas y verduras rebozadas y fritas. Muy rico pero no pudimos acabarlo.

Para beber la carta es muy completa con muchas referencias de la zona poco comerciales. Los precios son mas que ajustados.
Elegimos un Crapula Gold a 12 € que resulto perfecto para la cena.

La cuenta ascendio a 73 € y podia haber sido menos ya que de haber sabido las cantidades habriamos prescindido de un plato.
Recomendable al 100%

Acudo al restaurante atraído por las buenas criticas, reservo previamente y organizo el día en torno a la comida ya que tenemos que desplazarnos unos 80 km.

Empezamos con una sobrasada de la casa endulzada creo que con miel sobre pan tostado y unas cervezas mientras nos sirven unas croquetas de marisco y erizo a las que me cuesta sacar algo mas que cangrejo, del erizo ni rastro, muy suaves, no digo que no estén buenas pero esperaba algo mas de potencia, continuamos con un tartar de atún que lamentablemente acusaba un exceso de mostaza que eclipsaba en gran parte el sabor del pescado, seguimos con unas alcachofas a la parrilla con foie, parmesano y jamón que fueron el mejor plato de la comida y terminamos con un arroz malvasía, emperador, atún y gamba pelada, aceptable y en general correcto pero ese arroz no me hará volver.

Bebimos por sugerencia del que supongo el propietario un 13 Lunas (Garnacha y Tempranillo. Rioja), esperaba algo afrutado y ligero y en efecto lo era pero de corte totalmente clásico, debí haber seguido mi instinto inicial y pedir alguno de mis favoritos que estaban a muy buen precio, aunque el precio del vino fue mas que correcto 12€. Buena carta de vinos, repito, sin pasarse con los precios (Aalto a 40€, Santa Rosa a 28€ o Mauro a 35€) y sin manejar 300 referencias que no hace ninguna falta.

39€ euros por persona sin postre, en general todo correcto, en particular nada destacable, una lastima.

Nueva visita al Restaurante Malvasía, antes de la avalancha veraniega del Mar Menor.

Cena para cuatro compartiendo al centro:

* Alcachofas con foie.
* Tartar de atún (excepcional).
* Gambas rojas (una docena) muy buenas y sabrosas, en su punto ideal de cocción.

De plato fuerte: 2 chuletones de buey, de primerísima calidad.

De postre: leche frita.

Bebida:

* Cava Ferret Guasch Brut Nature
* Carmelo Rodero crianza 2012
* M2 de Matallana 2010

Nos invitaron al Gin Tónic de la casa, gentileza del propietario Pedro Montiel, agradeciendo la excelente cocina del José Fuentes.

Nueva visita al local en pleno verano, y repleto.
En esta ocasión pedimos:

* Sardinas marinadas

* Fiambre de calamar con alga japonesa

* Cochinillo asado con frutas del bosque

De bebida: Cervezas, Agua y Cava Ferret Guasch.

Postre: Mousse de chocolate con cremoso de vainilla.

Excelente la atención, buena materia prima y relación calidad precio.

Visita a Malvasia para cenar.Llamé el dia anterior afortunadamente porque a pesar de ser jueves, se llenó por completo.
De forma muy rapida nos dejaron menus y ofrecieron bebida. Pasamos directamente a un cava Ferret Guasch que ya conociamos de varias veces y que por 17 € esta muy bien. Pusieron unos panecillos tostados con una mousse de sobrasada y miel muy rica.

La carta me parecio mas larga que otras veces. Sobretodo con muchos mas entrantes
Compartimos 4 platos :
• Alcachofas con crema de foie. Lo mas flojo. La alcachofa era en conserva (casera) y deslucia un poco el plato
• Sardinas marinadas sobre tomate. Muy ricas. Pequeñas pero bien preparadas

• Mero a la plancha. Que nos fue ofrecido fuera de carta. Buen producto aunque se pasaron algo de punto y quedo un poco seco. Creo que en los restaurantes deberian preguntar el punto al igual que se hace en la carne. Fallo mio tambien al no advertirlo

• Entrecot de ternera lechal rosada. Se presenta fileteado y muy abundante. Riquisimo

Tomamos un café.
Nada que añadir a lo dicho otras veces. Honestidad, buen entorno y buen hacer de Pedro que alli estaba al frente de todo.
Total 78 € dos personas

Restaurante situado en Playa Honda (Cartagena), en el Mar Menor, siendo hoy por hoy la mejor referencia de la zona.

De entrantes tomamos alcachofas con crema de foie (sublimes), tataki de atún y bolas de rabo de toro.

De plato principal nos recomendaron fuera de carta, rodaballo salvaje, muy bien elaborado en su punto de cocción.

De postre: Canutillos caseros de crema.

De bedida: Cervezas y Cava Ferret Guasch Brute Nature.

Terminamos la velada con Gin Tónic de Martin Miller.

Buena carta de vinos y cavas, a precios razonables. La materia prima y la elaboración digna de estrellas o soles.

Un oasis en en el desierto del Mar Menor.

Habia pasado mucho tiempo y teniamos ganas de ver si Malvasia habia sucumbido o no a la crisis, deseando que no fuera asi pero con “ la mosca detrás de la oreja” debido a lo que en esa zona, sobre todo, vamos constatando cada vez que vamos. Ademas queriamo ir al mediodia para probar el arroz Malvasia. Reservé el dia antes para tres personas y pregunté si habia que encargar el arroz a lo que me dijeron que no ya que mientras se tomaban los entrantes se preparaba.

Llegamos a las 14,30 y el local ya estaba a la mitad de capacidad y con el tiempo solo quedo una mesa libre. No me fije demasiado pero mayoritariamente era publico nacional lo cual me sorprendio porque otras veces juraria que era al contrario.

De forma diligente nos trajeron cartas y lista de vinos y enseguida vino Pedro a comentarnos los platos fuera de carta, que eran unos cuantos.

Primero nos interesamos por el vino preguntando la añada de un Casa de la Ermita Petit Verdot. Era un 2007 y le pedimos que lo abriera y ya charlando de los vinos murcianos nos comentó que estaba empezando conuna bodega de Bullas que aun no tenia en carta pero que nos podia pfrecer: Bodegas MOnastrell que según sus palabras recupera el carácter natural de esta uva lejos de los vinos comerciales de Jumilla de nombres que todos conocemos. Nos recomendó el mas bajo de la gama de 3 que tiene dado que teniamos el petit verdot abierto. De nombre Almudí: entraba solo a pesar de sus 14,5º. Y con un precio excelente ya que comentó que eran unos 5€ en bodega y que él lo iba a dar por unos 10€.

Y ya fuimos a la comida. Antes nos habian puesto un pequeño aperitivo consistente en una especie e pisto muy fino para poner sobre unas tostas: rico.

Entrantes;
- Tortilla de chanquetes. Agradable. Un simple tortilla francesa con diminutos chanquetes que eran fresquisimos y que habiamos constatado que los trajeron el viernes por la tarde ya que nosotrosmismos los habiamos comprado en la lonja para cenar el dia anterior.
- Bolitas de rabo de toro en salsa. Una albondiga por persona de rabo de toro desmenuzado. Salsa muy rica
Y de principal el arroz malvasia: presentado en casuela de hierro fundido con calamares y gambas al estilo del arroz del señoret. Buenisimo . Pleno de sabor . Nos encanto.

Para terminar pedimos al centro una cuajada con frutos del bosque muy rica y ligera.

Acabamos la comida con un Gt de Schweppes y Martin Millers y 2 wiskys de malta Glenfarcas 2002 que no conociamos muy bueno.

A eso de las 18:00 ya salimos del local con una gran satisfaccion y alegria . Lo primero porque la comida estuvo de cine y lo segundo por constatar que Malvasia sigue al pie del cañon a pesar de la que esta cayendo. Le deseamos a Pedro que la cosa siga y creciendo.

El precio: 151€. Creo que si bien para la zona resulta mas alto de lo habitual, esta perfectamente ajustado a lo que ofrece

La visita a este lugar es como jugar a las palas, o aplicarte los barros del mar menor...forma parte de la liturgia veraniega.
Desde que entras notas que se respira amor por el vino (decoración, botelleros...etc) y una maxima que nunca falla (o a mi, al menos, nunca me ha fallado) es que en los sitios en los que se bebe bien se come bien, (no sucede al reves,sitios en los que se come bien, se bebe regular/mal). "curiosamente" más de la mitad de los clientes son extranjeros (algunos dandose un homenaje vinico importante), por lo que cuando llegamos a cenar 22:00, muchas mesas estas pidiendo la cuenta.
La carta con pocas modificaciones, y no excesivamente amplia, pedimos las ya tradicionales Alcachofas con salsa de foie, quesos brie con berejena, bacalado (bacalao) en tempera y una excelente hambuergesa de presa. Panes de calidad, servicio impecable, midiendo los tiempos, sin esperas y funcionando como un relog (muY bien, Chicote estaria encantado), presentaciones muy cuidadas (si lastima de camara, pero soy uno de esos raros que no sube fotos a facebook, ni las manda insistentemente por el movil...etc). En los vinos tiene uno de sus puntos fuerte, siempre te encuntras algún chapagne de pequeño productor, gran variedad de vinos de la zona, interesantes vinos de postre (un olivares acompaño los postres). si estas por la zona y te has cansado de comer caldero, el malvasia es una apuesta ganadora para una velada muy agradable. deseando que llegue el proximo verano.-

Vaya por delante que no me imaginaba un restaurante de estas características en "Playa Honda", tal vez por ubicar en La Manga cualquier posibilidad de negocio de restauración meridianamente aceptable como enclave turístico, máxime habiendo conocido Playa Honda y mar de cristal hace ya años.Eso tiene estereotipar erróneamente zonas que das por conocidas cuando no es del todo cierto.
A lo que vamos; en un entorno algo "cutrecillo"- una urbanizacion anclada en los 70-80-, te encuentras un pequeño restaurante con una excelente decoración e imagen moderna, calida y atractiva.
El servicio también muy correcto, ofreciendo variedades de pan ( chapata , cereales y de queso) en sucesivas ocasiones..de agradable textura , aunque hubiera sido sublime encontrarlos recién horneados, vamos "calentitos",pero en cualquier caso estaban deliciosos.
Con un aperitivo de la casa ( un crujiente de sobrasada y miel, gustoso), pedimos como entrantes un pulpo asado en aceite de ceniza.. en una cama de patatas- sabroso-, unas croquetas de marisco que mis acompañantes definieron como exquisitas y unas sardinitas marinadas que estaban realmente estupendas, de textura y sabor, asi como llas famosas alcachofas asadas con queso y jamón en salsa de foie, que nos pareció a todos excelentes.
Luego de principal, los pescados ( mero y bacalao) estaban correctamente cocinados y denotaban su frescura, y las carnes ( cochinillo y solomillos) en su punto, con guarniciones copiosas ,inusuales tales como tempura de verduras o boniato rebozado...
Tambien se pidió rissottonegro con calamares y unos cappelletti de trufa y queso ambos buenísimos, según quienes los degustaron.
Todo regado con un excelente "Ramón Bilbao ed.limitada" cuya relacion calidad-precio se hizo meritoria de repetir 2 veces mas ! Los precios de la carta de vinos en general eran mas que razonables.
El postre fue quizás lo mas flojo, y como aspecto negativo destacar que el aire acondicionado estaba demasiado fuerte y por mas que nos quejamos no tuvieron el detalle de bajarlo, y en el servicio decir que pedimos agua y hasta bien entrada la cena y reiteradas peticiones no nos la sirvieron...se ve que ante nuestra sed, estaban por la labor de abrir mas botellas de vino...
En resumen, una agradable y amena velada - la compañía tambien ayudo por supuesto-, en un entorno sugerente que nos hizo salir con un buen sabor de boca y con ganas de repetir.

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