Restaurante Los Madriles NuevaTaberna

Datos de Los Madriles NuevaTaberna
Precio Medio:
20 €
Valoración Media:
5.8 10
Servicio del vino:
4.9 10
Comida:
7.2 10
Entorno:
5.1 10
Calidad-precio:
7.2 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Dirección: Avenida Antiguo Reino de Valencia, 48
Código postal: 46183
Tipo de cocina: Madrileña
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 11,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Domingo noche, lunes y agosto.

Teléfono


18 Opiniones de Los Madriles NuevaTaberna

Un local bien descrito en el anterior comentario al que añadiré que las mesas son de madera, manteles individuales, vajilla algo cuidada, un pan loncheado correcto y un servicio en sala bueno.

La carta de vinos es más amplia de lo esperado aunque con faltas no avisadas que, por supuesto, localizamos. Buena opción de vermuts previos. Servicio de vino dado a catar y primer servicio a pesar de que la sala estaba con muy poca ocupación.

Tres para comer. Previa reserva de cocido completo (17.50€ p.p.), que se hace el día anterior y luego se hornea ligeramente para atemperar y darle un punto algo tostado a las carnes, decidimos no ampliar con aperitivos y sí con un agua con gas Perrier y un par de vermuts Yzaguirre tintos.

El cocido comienza con un aperitivo de croqueta de cocido, de buen tamaño, rebozado correcto y jugoso interior. Traen unos encurtidos de pimiento blanco, cebolla morada y unas guindillas para muy valientes.

A continuación, y ya en serio, vamos con un canelón de la carne del cocido servido en el plato al que se añade el caldo desgrasado del cocido en la cantidad al gusto y repetible; bien de sabor el caldo aunque no lo aparenta; el canelón muy interesante con su hebra de azafran que intensifica sabores; se traen ya los garbanzos por si alguien prefiere repartirlos en el caldo, lo que parece una buena opción sobre todo para el segundo vuelco de caldo.

A posteriori viene la fuente con todo el fundamento del cocido que incluye las carnes y embutidos, patata, verduras, manetas. Todo ello bien de calidad, buena cantidad, jugosas (menos el jamón y alguna verdura), y bien de sabor sobre todo las carnes que se benefician de ese punto gratinado de la superficie. Curioso.

En los postres pedimos las 3 opciones: crema catalana (¡qué atrevidos en Valencia y como final de un cocido madrileño!) muy correcta, sopa de melón con helado en amplia ración y bien de sabor; fruta del día (sandía) sin más interés.

En la bebida tras encontrar el fallo en carta (Regajal), aceptamos la recomendación de alternativa de Casar 2014 una mencía con más cuerpo de lo esperado. Repetimos agua y finalizamos con un buen par de cafés sin más extras que el servicio y el pan que no se cobran.

Apuntar que la temporada de cocido empieza en septiembre (porque teóricamente ya no hace tanto calor) y lo hay todos los días como plato estrella de la casa. El que allí va, lo hace llamado por su cocido, y merece la pena conocerlo pues la mala puntuación media que tiene viene arrastrada de unas malas críticas iniciales antes de la reforma de hace unos años.

Como se comenta en post anteriores, estuvimos comiendo hace unos días en el recuperado Los Madridlles, restaurante 'Madrileño' de toda la vida alejado de la referencias culinarias valencianas, pero tras una acertada recuperación, en línea con otras referencias muy acertadas de dar una nueva vida a locales conocidos y queridos, pero en decadencia, lo primero, a destacar, es la agradable sensación que trasmite.

Una barra bien diferenciada del comedor con sillas corridas y mesas alineadas que permiten ir en pareja o en grupo.
La barra cómoda, con espacio y vistas a la cocina, con el siempre de agradecer vermut ' echado' que poco a poco se va viendo por Valencia y que aquí se aprecia y por su disposición y con una barra de apoyo detrás, permite tomar un aperitivo o esperar al la compañía antes de comer.
Una pizarra avisa de diferentes opciones además del cocido que le esta referenciado.

Si ya nos hemos tomado nuestro aperitivo , vamos a comer.
Ahora en Navidades hay cocido diario, de normal es de jueves a domingo.
Empece con cava, a 2,80 €, que tuve que repetir por su escasez, casi ridículo. Es un punto a cuidar.
Luego tomamos dos copas de vinoen que fueron correctas. En mi opinión en copas mejor ser generosos aunque luego se cobré.

Como ha detallado anteriormente un colega madrileño, que es este tema tienen larga cultura, valoramos esa mezcla entre un cocido valenciano, más ligero que otros, con un toque de modernidad que está bien y con pequeños puntos a mejorar como la insuficiente cocción de los garbanzos , el caldo que queda demasiado ligero, aunque sabroso , quizá salpicado con un poco de pasta mejoraría aunque teniente el riesgo de que se pase y con la posibilidad, siempre agradable y atentamente ofrecida de repetir sí tienes más hambre.

Copas, cubiertos, presentación, muy bien, cerramos con una carpacho de piña con helado la atención en todo momento excelente y la siempre agradable sensación de que todo el mundeo estaba muy a gusto. Y ltotalmente lleno.
El precio subió un poco por el cava y el vino.
Sales con la sensación agradable de que tienes un nuevo restaurante en tu lista de y que vas a volver.
Lo haremos y seguiremos contando. Me alegra tener estos locales en Valencia.

Este fin de semana estoy de visita en Valencia, como hacia fresquito mis amigos deciden ir a comer cocido. Y yo que vengo de Madrid pienso, joder con mi suerte.

El restaurante me cuentan que es de toda la vida y que lo renovaron hace unos meses, si os digo la verdad, me hubiera esperado cualquier cosa menos que me sirvieran un cocido.

Yo pedí la carta, esta parecía estar más en línea con la reforma del local. Pero finalmente cedi a la presión de grupo y me subí al carro del suculento manjar madrileño.

Hemos empezado con unas croquetas de cocido, jugosas y bastante sabrosas. Luego un consomé que el camarero vertían sobre un plato, donde había un canelón de ropa vieja. La presentación era muy original y fuera de lo común. (Vamos que de tradicional nada) El caldo casi trasparente, que mal augurio pensé, pero que sorpresa que me llevé al probarlo. Alguien se había tomado la delicadeza de limpiar el caldo, mucho o muchísimo, pero el sabor era bueno. Los garbanzos estaban un punto cortos de cocción, pero aún así pedimos otro cuenco. Yo pedí también más caldo. Por último los platos de verdura y carne. Otra vez muy original, yo no diría que es 100% Madrileño y seguro que no es la receta de la ágüela, pero funcionaba. Mucha verdura, mucha ternera, pavo y "pilota" me dicen los amigos que es típico en Valencia. Todo venía troceado y presentado en una bandeja de barro que salía del horno, otra vez nada que ver con lo que estoy acostumbrado, pero muy original y al calentarse en el horno las grasa se deshacían y las carnes quedaban algo crujientes en su exterior.

Contento de haber cedido a la presión de grupo, terminé con una crema de calabaza con helado de vainilla.

Bebimos un vermut con la croqueta y dos botellas de Regajal (Vino de Madrid) con el cocido. De perdidos al rio y también tomamos un gin.

Todo 26.30€ por cabeza. A mis amigos les pareció un poco caro, pero yo vengo de Madrid y se lo que es caro de verdad.

Había visitado este restaurante reformado hace algo más de un año, para cenar. Tapas originales y a un buen precio en un buen entorno, también había probado el cocido (creo que el mejor de Valencia). El pasado Miércoles pase para comerme el primer cocido del año, pero me dijeron que durante el mes de Agosto no hacen cocido. Como ya estaba allí me decante por el menú. Verduras asadas, Salmorejo o una especie de huevos rotos con pimiento y jamón, pero hechos con un cremosos puré de patatas y un huevo cocinado a baja temperatura. (Elegí este último entrante, valió la pena). De segundo una fabada marinera. (Muy ligera y sabrosa). Un bienvenida (pate de berenjena) y postre. (Carpacho de piña con mascarpone). Me tomé 2 copas de vino, en total 14.40€. Algo más caro que un menú normal, pero lo pagué bien contento.

Es la tercera vez que acudo a este local y la verdad es que esta ultima vez salimos encantados. Fuimos el sabado y esta vez no tenian menu porque nos comento la camarera que estaban cambiando la carta,asi que nos tiramos a ella. Pedimos para 3 personas: titaina de atun(espectacular)acompañada con un pan de cristal, tres croquetas de queso muy bien elaboradas,pate de berengena con virutas de mojama y un pulpo a la brasa que lo acompañaba un cremosisimo pure de patata y un aceite de pimenton. Para terminar nos pedimos una carrillera iberica que estaba muy bien guisada. Se nota que en la cocina se le pone mimo a las cosas,aunque no ocurre lo mismo con la sala.Bebimos una botella de Blanco Nieva con toda la cena,y despues del postre pedimos unos gins muy bien elaborados..asi que disfrutamos de la cena!

Buena reforma. Quería cocido como antiguamente y me comi un cocido de ahora. 13€ También pedimos 2 entradas que como el camarero nos aviso, nos sobraron. Alcachofas y croquetas. (caseras y de buen tamaño)

Cambio de concepto en la comida de este restaurante, , con remodelacion de la sala, ahora se encuentra en una sola planta baja y con estilo mas a taberna
Tienen menu diario a 11euros con tres platos
Nosotros pedimos de tapeo.
Ensaladilla rusa tapa , la patata con trozos grandes y con demasiados guisantes para
mi gusto 3',60 e.
Pate de berenjenas racion , muy sosa 6,50e.
Escabeche de caballa , un montadito muy sabroso 4'40 e.
2 anchoas 4,60 e.
1morabito Era una albondiga de carne , bastante cruda , me recordo a la comida marroqui 7,20e.
Dos copas de vino y aguas y racion de pan
Total ,38 e.

Llevaba ya unas semanas con ganas de probar la cocina de Los Madriles. La culpa la tiene una reforma (yo creo que modélica) que le ha cambiado la cara al local, modernizándolo pero al mismo tiempo manteniendo los elementos que le daban al local su sabor clásico. La ambientación musical contribuyó también a que me sintiera encantado en el sitio antes de haber visto siquiera la carta. En cuanto a la parte puramente gastronómica, comentar que cenamos una ensalada de lentejas con escabeche que me pareció poco trabajada y con ingredientes muy escasos (algunos trozos de hoja de roble, una solitario pieza de escabeche), unas croquetas de ave suaves y sabrosas y unas manitas de cerdo montadas sobre patatas asadas deliciosas. De postre, sorbete de romero (al menos así lo llaman en la carta, aunque a juzgar por su aspecto y textura yo juraría que es un helado, y no especialmente destacable), y después chupitos de mistela por cortesía de la casa, un detalle en la misma línea de amabilidad y buena atención que demostraron durante toda la cena. La cuenta fue de 22 euros, un precio que me pareció barato, aunque hay que matizar que habíamos tapeado algo antes y tampoco pedimos una gran cantidad de comida.
El balance final: algunos platos muy acertados y otros no tanto, pero volveremos.
A destacar el vermut de grifo, hasta donde yo sé, una rareza en Valencia.

Como en la película de Lawrence Kasdan, hacía mucho, mucho tiempo que no volvía a acudir, porque la última visita me dejó un sabor de boca algo agridulce por temas que no tienen que ver con la cocina y tampoco son demasiado importantes.
Es cierto que el local parece anclado en el pasado, pero, y esto es de agradecer, la cocina también. Por tanto, dimos buena cuenta de un plato de jamón y queso correcto, unas buenas patatas rellenas, buena también la menestra y muy, muy buenos el cordero, la garreta guisada y los callos.
De los vinos no puedo hablar, ya que no tomamos, pero en asuntos del comer algo tendrá el agua cuando la bendicen durante tanto tiempo.
No dispongo de precios, ya que fui invitado.

Hacía mucho tiempo que no visitaba este restaurante. Nada ha cambiado desde entonces, todo sigue igual, la misma carta, la misma decoracion, las mismas fotos en las paredes... Es como si no hubiera pasado el tiempo.
Martes por la noche y eramos la única mesa ocupada. Nos comenta Juan Carlos, el daño que están haciendo las obras del metro a los locales de la zona. De todas formas, trabajan bastante bien a mediodía, sobre todo los días en los que hacen cocido.
Siguen bordando la cocina clásica, casera, con minima elaboración, pero con buena materia prima. Recomendables las croquetas de pollo o de bacalao, la menestra de verduras, las alcachofas con jamón y sobre todo una magnifica garreta de ternera en su jugo. Los postres caseros son los de siempre: calabaza, manzana asada, membrillo...nosotros optamos por un extraordinario flan de caramelo.
No puedo hablar del tema del vino, ya que no tomamos
Siguen sin tener cafetera

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