Restaurante Maipi en Valencia

Restaurante Maipi

Datos de Maipi
Precio Medio:
37 €
Valoración Media:
4.9 10
Servicio del vino:
4.4 10
Comida:
7.0 10
Entorno:
4.4 10
Calidad-precio:
4.7 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Valencia
Zona: L'Eixample
Dirección: Maestro José Serrano, 1
Código postal: 46005
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 28,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: sabado? y domingo

Teléfono


18 Opiniones de Maipi


No voy a entrar en lo indiscutible de la calidad del producto, aunque los habituales como yo ,habréis notado que los platos se han reducido notablemente en cuanto a cantidad, no a precio que sigue siendo un progresivo acto de fe que aceptamos. Salid corriendo cuando se acerquen a la mesa hablando en diminutivo (solomillito, trinchadito, etc,...). Lo hacen siempre.

Los habituales del local, no acudimos por "la simpatía de Gaby", ni por su más que regular pasado Ché..., solo queremos comer bien aunque sepamos que nos van a crujir...
Ayer presencié un episodio lamentable, en la mesa colindante elevaron la voz, un chico "seguramente alegre", no en exceso, se puso a cantar elevando la voz y salísteis en tropel a descalificarle directamente y a amenazarle en lugar de pedirle amablemente que no elevaran la voz. Poco antes, nosotros habíamos elevado un poco la voz con risas y tú, con cero educación, nos recriminaste que bajáramos la voz lanzando un plato bajo la barra con una agresividad repugnante. Nos faltó un minuto para pedir la cuenta y complicarte la noche legalmente (te lo aseguro). Escuché algo que he pensado alguna vez y que por mi educación nunca os diré...Os dijeron SOBERBIOS!!! Lo clavaron. De verdad. La humildad es un grado y si estáis cansados de la hostelería, cerrar y prou.
Tenéis tres opciones:
1- Atender solo parejas.
2- insonorizar el local. De paso podéis asearlo, "la reforma" no debe consistir solo en cambiar de imprenta para la carta. El nuevo Mestalla será una realidad antes...
3- Tener educación.
En efecto, la 3 es la que más necesitáis, creedme.

Os recomiendo aprender de RAUSELL, BARBADOS, MALUQUER 4, son tantos,... calidad con raciones equilibradas al precio cobrado (no escasas), local adaptado a grupo de amigos divirtiéndose y trato afable.

Y a la reina de la casa, que ayer invocaba, como quién no quiere la cosa, algo de machismo, significarte, "BONITA", que no eres la única que hace 14 horas, pero no te preocupes que entiendo que no eres autónoma y que casualmente tengo competencias autonómicas en trabajo y el mismo lunes me pongo a revisar tus condiciones en el local por si eres de las que trabajan más horas de las debidas. Sería un escándalo, ya sabes.

Por cierto, el mismo lunes, otro los comensales, especializado abogado en hostelería te pedirá las hojas de reclamaciones que no quisiste darnos y que por no fastidiarnos nosotros mismos la noche, no requerimos en ese momento la presencia policial para que cumplieras con tu obligación de sacarla.Ves lustrándolas.

Has luego, Mari Carmen.

Un local de los muy clásicos de tapeo en Valencia desde hace décadas que se mantiene pese a las varias crisis habidas, sin cambios en su fundamento que no es otro que una buen calidad de producto y una plancha y guisos (platos de cuchara) de corte muy clásico y casero.

Pero tampoco llega a enamorar porque tiene otras cosas que te producen rechazo como son el espacio del local muy tipo tubo con amplia barra de bar donde se sientan la mayoría de los comensales, y al otro lado las muy estrechas 6 mesas y sillas de madera barnizada pegadas a la pared, con la plancha al fondo y un servicio en sala tan eficaz como rápido y que empuja para que se acaben los platos de la mesa aunque por otra parte tampoco caben más de 2 platos para compartir. Manteles y servilletas de papel con las sugerencias escritas de clásicos de la casa y los postres; vajilla, copas, cubiertos etc muy básicos. De hecho en Verema, y con varios comentarios a lo largo de años, no acaba de estar entre los notables.

La carta de vinos es amplia en tintos con predominio de clásicos de Rioja y Ribera con buena amplitud de opciones de precio, también 6 cavas y 4 champagnes más un listado de blancos sin ordenar y un rosado. Nos sirvieron, sin dar a catar y mantenido en enfriador fuera de la mesa (no cabía), un agradable blanco: Lalume 2018 recomendación que nos hicieron, ya que no quedaba el Lapola de la carta; al final necesitamos un par de copas de Mestizaje blanco 2018 para rematar. Previamente cayeron unas cervezas Cruz Campo servidas (según reza el cartel) a -2º, muy buenas con unas cortaditas de fuet por cortesía. Un par de aguas con gas.

En la carta de comidas destaca una amplia lista de posibilidades de entrantes fríos, algo de mariscos y otras opciones del mar, entrantes calientes, unos pocos pescados, unos guisos y algunas carnes más los postres de estilo casero y variedad de fruta fresca. Decidimos compartir al centro entre los cuatro y a una ración de cada para probar más opciones:

. quisquilla: algo pasadas de cocción, sabor correcto, ración correcta.

. 4 montaditos de anchoa: correcto en todos sus componentes: pan, tomate, anchoa, sin destacar.

. 4 montaditos de mojama: vale el comentario anterior.

. boquerones fritos: buen pescado, muy fresco, perfecto de fritura.

. caracoles: bien de sabor, punto de picante correcto, bien el tomate y compañías.

. ensaladilla rusa: todo muy troceadito y envuelto en una buena mahonesa pero servido tal y como cae del cazo.

. guiso de atún rojo con pisto: mejor el guiso que el resultado del atún que se secó con mucho.

. guisado de carne de buey: mucha patata y verdura en buen guiso pero muy poca carne (fuera de carta).

. fruta fresca: melón, cerezas

Unos cafés finales para salir salvando las espaldas de otros comensales en las mesas pegadas a la pared y las silla de barra, porque estaba todo más que lleno. Se augura que resistirá otros muchos años pero no sales con la sonrisa abierta.

Hoy me he acordado de este sitio. No me apetecía un menú al uso. Al entrar y ver que vas sólo, te ubican en la barra directamente sin más opción. Echas un vistazo, y siendo consecuente con la fama que tiene, entiendes que esas poquitas mesas han de ser administradas.

El local es un bar. Con una buena barra tal y como dicen, es cierto. Tiene su solera y es todo un templo paro los "chotos" (valencianistas).

Aún teniendo carta y entregándotela si la solicitas, funcionan practicamente, así me lo han hecho saber, con la pizarra de la pared. He querido igualmente cotillearla, más que nada por ver un poco los precios y tener al menos algo de información previa antes de pedir.

Me han gustado sus albóndigas. Prietas y de sabor agradable, buen especiado. Pero no las esperaba con ese emplatado engañoso. Te las sirven en mitades, con patatas a lo pobre y ajetes por encima. Con todo y con eso, sobra plato, puesto que no pasa en realidad de cuatro unidades.

El conejo en escabeche lo he pedido sobre la marcha al decidir que no querría postre. Como decía mi abuelo "De postre otra chulla". Escabeche suave con toque de tomate, creo. Se notaba hecho de días, cosa que lo favorece. Carne muy blandita como pasa con las aves, por ejemplo, en esta elaboración. Correcto.

Y para el final me dejo lo primero que he empezado a comer. Buenísimo el ajoarriero. Al verlo sobre la barra ya me ha entrado por lo ojos. Imaginaba que estaría así. Qué ligado todo, qué bien trabajado, qué sabor... Son muchos ya, pero sin duda el mejor de hasta donde me pueda llegar la memoria.

Desde luego que si vuelvo tendrá buena culpa ese ajoarriero. Y pese a la indiferencia que muestra el señor de la barra, si lo hago acompañado, volveré a ella, ya que tras esta experiencia lo veo más adecuado.

En cuanto a la bebida, un doble previo bien tirado para calmar la sed y un par de copas del Fernández de Piérola crianza 2011 servido en unas Schott pequeñas a temperatura correcta. Le voy a dar un aprobado en este capítulo, al igual que al entorno, por la presencia de la chica que está en sala. La cual ha hecho lo correcto en el segundo servicio poniéndome el vino enseñando la botella y contribuyendo con algunos gestos a no sentirme un número más que pasa por esa estupenda barra.

Llevo últimamente buena racha con los cafés solos y éste no ha sido afortunadamente una excepción.

De toda la vida Maipi ha sido una de las mejores barras de Valencia, revisando mi último comentario, ya advertí del excelente producto pero mal servicio, sobre todo al cliente no tan habitual en estos círculos.
Desconozco, si por la cercanía del Bistro de Ricard, se han vuelto a poner las pilas. Hace tiempo, abrían solo entre semana y era casi imposible acudir, pocas mesas y siempre lleno. La distribución de las mesas sigue siendo la misma, al igual que el producto de tremenda calidad, pero parece que con el servicio han querido mejorar un poco asi como con los días en los que te lo encuentras abierto.

Las referencias, prácticamente las de siempre, excelentes pescados y carnes frescas, algo de marisco, así como buen producto de tapeo de barra.

Pedimos el clásico ajoarriero, sardinas marinadas de gran tamaño, algo más grande de lo habitual.

Sepia plancha, pocas complicaciones, sepia muy fresca y cocinada plancha clavando el punto de cocción.

Como plato principal, rape fresco del día, fuera de carta y algo subido de precio. Unos 25 euros el plato. Hay que reconocer que al igual que con la sepia, punto clavado de cocción.

Parece que intentar acercarse algo más al cliente no tan habitual. Lo que no me gusto fue que cobren por cada pequeña cesta de pan y sus rosquilletas, en un sitio en el que por el tipo de cocina nunca deba de faltar un buen pan.

Bar de tapas, con muy poco espacio, donde continuamente te están agobiando en comer a toda prisa, como si tu vida dependiera de ello, pidas lo que pidas siempre tienen prisa en que termines pronto, el señor de la plancha lo mejor del local, tiene muy buena mano con lo que hace, aunque nunca jamás sonrie, demasiado personal con lo que tienen entre manos.
Carta de vinos muy justita, si te sales de la carta te cobran como si pidieses caviar beluga 000, no volveré jamás, te tratan con indiferencia,si no tienes espacio planteate ampliar el local y no agobiar a tus clientes, aunque se gasten 70 € por persona.

Sitio recomendable para tomar buenas tapas, y buenos productos de mar y carnes a la plancha.

Poquitas mesas y poquito espacio entre ellas y una muy buena barra para cenar, que casi que es lo mas apropiado para ver como se elaboran los platos.
-Ajoarriero: Excepcional
-Croquetas:Buenas pero recalentadas, con lo poco que cuesta rebozar al instante
-Crujiente de pasta brie con verduritas y queso: No lo pega mucho este tipo de tapas al local, pero bueno.
-Entrecot plancha con patatitas y pimientos: Carne de buena calidad y marcada perfectamente.

Suele estar a tope y creo que se permiten el lujo de cerrar en fin de semana. Por lo general clientela habitual, a la cual se trata infinitamente mejor que a una pareja joven que haya ido 2 o 3 veces.

Para beber, cerveza de barril y alguna copa de vino tinto ( de la casa), ni se nos ofreció la posibilidad de copear varios vinos, cuando a algunos clientes se les abrian algunas botellas solo para servir una copa, detalle feo feo.

A mi entender Maipi ha sido, es y seguirá siendo hasta el día que se cansen uno de los mejores sitios para tapear en valencia, lejos de artificios y espacios minimalistas que hacen de morada del timo, aquí se degustan tapas honestas y llenas de sabor, cariño y buen hacer. Estuve el pasado lunes cenando y tomamos unos crujientes de morcilla con alcachofas muy buenos, crujientes de rúcula jamón y gorgonzola excelentes, manitas de cerdo bien, calamar plancha muy bueno y para terminar una sugerencia a modo de cabritillo al horno sinceramente espectacular, repito espectacular. De postre un flan de coco y un mousse de dos chocolates, para compartir entre tres, correctos. De beber tomamos unas cañas y vino también sugerido esta vez en la carta y no verbalmente, tierras de luna, bueno.

Con respecto al servicio del vino me parece aceptable para el tipo de local que tratamos, lo incómodo de mesas y barra le dan encanto y no se lo quitan, y con respecto al trato me parece que dista mucho de lo desagradable, diría que el trato es incluso amable y cercano, todo lo demás sólo obedece a la dificultad del miope para identificaar la dulzura. La persona que atiende las mesas desprende cariño y atención a modo de cascada.

Absolutamente recomendable

Local estrecho con mucha gente cuando fuimos. Muy buen producto y fresco pero con un trato al cliente que deja que desear. No reservan y se llena hasta los topes por lo que resulta incómodo.

La comida buena y fresca, la carta de vinos más que mejorable y el servicio inexistente. La relación calidad precio algo excesiva para el servicio que dan, no así para la calidad que como ya he dicho es excelente.

Un gran lugar donde tomar un par de tapas y salir corriendo pero no así como restaurante donde degustar de una cena pausada. Nos causó cierta decepción.

Local con una barra y cuatro mesas angostas. La comida correcta destacando los platos de cuchara. Los entrantes como los chipirones estaban muy buenos pero el bacalao a la vizcaina decepcionó. De postre tocino de cielo casero que recuperó algo la visión de conjunto. Del vino mejor no comento. Tal vez no supe ver el encanto, pues con tanta foto de futbolistas y famosos por todas parte parecía más un bar que un restaurante.

Qué pasó Maipi de mis amores? En verano no tenías de nada!! El vino genial, cómo no! La comida (no había de casi nada...) y los caracoles!! pero se que no volverá a pasar. Por que en Maipi se cena, se come absolutamente bien. El vieno excelente...pero supongo que hasta los buenos también falláis..

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