Restaurante Ca l'Isidre en Barcelona

Restaurante Ca l'Isidre

Datos de Ca l'Isidre
Precio Medio:
82 €
Valoración Media:
6.5 10
Servicio del vino:
6.7 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
4.8 10
Calidad-precio:
6.6 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Barcelona
Localidad: Barcelona
Zona: Ciutat Vella (Barcelona)
Dirección: Les Flors 12
Código postal: 08001
Tipo de cocina: Catalana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 80,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


12 Opiniones de Ca l'Isidre

La ultima noche de nuestro pequeño periplo barcelonés se la habíamos reservado a Ca L'Isidre, un clásico de la cocina catalana, un grande entre los grandes de la ciudad condal .

Un poco mas de un año había transcurrido desde nuestra última visita en noviembre del 2018 y ha sido un verdadero placer visitarlo de nuevo. Si os interesa conocer la descripción y la historia del restaurante os recomiendo leer mi ultima crónica (https://www.verema.com/restaurantes/1566-ca-l-isidre-barcelona/valoraciones/1474006-gozada) pues no voy a hacerlo de nuevo en este comentario.

Nada o casi nada ha cambiado en el local. El restaurante en esta ocasión, tal vez por ser la víspera de la noche de fin de año, se llenó a menos de la mitad de su aforo. Nos situaron, en una mesa, desde la que divisábamos prácticamente toda la sala y un poco de la cocina, con un moderno perchero individual a mi derecha y un cuadro de Picasso a mi izquierda. Mesas muy bien vestidas, bien separadas las unas de las otras, con buenos manteles, buena vajilla y cubertería y copas Gabriel Glas. El servicio de sala, como la vez precedente, fue muy bueno, ante todo muy profesional, amable y simpático. El servicio del vino, llevado a cabo por el mismo camarero también fue muy bueno, información sobre el vino solicitado, descorche, primera cata y servicio impecable durante toda la cena (la botella nos la colocaron en una cubitera cerca de la mesa). Como ya precisé en mi visita precedente, tienen una carta de vinos con unas 200 referencias, clasificadas en vinos clásicos y artesanos, tanto españoles como extranjeros y unas 60 referencias de destilados.

Tras leer la carta, de la que yo hubiese escogido casi todo, optamos por cenar lo siguiente :

Como entrantes tomamos :

Gnochis a la crema de foie i tòfona de Terol. Gnochis a la crema de foie y trufa melanosporum de Teruel. Un verdadero placer. Buenismo, que sapidez.

Favetes saltejades, calamarcets de platja i alls tendres a la menta. Habitas salteadas, calamarcitos de playa y ajos tiernos a la menta. Placer de dioses. riquisimo.

y como platos principales :

Turbot estil Santurce amb patates de Primor. Rodaballo estilo Santurce con patatas de Primor. Fresquísimo, en su punto perfecto de cocción, muy gustoso, con unas excelentes patatas. De 10

Tripes de vedella Ca l'Isidre amb xoriço i cigrons. Callos de Ca L'Isidre con chorizo y garbanzos. Para mi ir a Ca L'Isidre y no degustar sus maravillosos callos, es como ir a Paris y no ver la Tour Eiffel . Que decir, ya lo dije todo en mi comentario precedente, una ma-ra-vi-lla. Un plato de cuchara de 10.

Los diferentes panes artesanales que acompañaron la cena fueron excelentes.

De postres tomamos :

Tarta tatin amb gelat de caramel. Tarta tatin con helado de caramelo. Riquisima

Ous amb fondant de xocolata. Huevos con fondant de chocolate. Lo que parecen huevos a la coque no es mas que un excelente trompe l'oeil que sirve de presentación al fondant. Muy bueno.

Para beber tomamos una botella de agua Font d'Or de 50 cl y una  botella de vino blanco Historic Terroir 2018 DOQ Priorat. Celler Terroir al Limit. Cepajes : 75% Garnatxa blanca, 25% Macabeu. La informacion citada a continuacion proviene de la DOQ Priorat  "Viticultura ecológica sostenible y produccion tradicional. Las parcelas, con viñas entre 35 y 50 años, están situadas entre 350 y 800 m sobre el nivel del mar (Bellmunt, Gratallops, El Lloar, Scala Dei, Poboleda, Porrera, Torroja, Vilella Alta, Vilella baixa). Vendimia manual. Las uvas se introducen, sin despalillar, en depósitos de cemento. Pisado ligero, se cierra y se espera a que ocurra la fermentación de forma espontánea. La vinificación se realiza al estilo de los antiguos brisat. El vino reposa seis meses en los depósitos de cemento. Embotellado en junio del 2019." . Un vino con fuerza, mineral, expresivo, amplio y fresco. Nos gustó.

Finalizamos con dos buenos cafés y dos petits fours (magdalenas a la naranja)

La cuenta ascendió a 81,32 €/persona. Muy buena RCP. Repito lo que dije en mi precedente comentario, el precio puede parecer elevado y lo es, pero la RCP es muy buena. Buena cocina tradicional catalana puesta al día,  buen servicio  y buenos vinos en un ambiente sosegado y con encanto. Volveremos con placer cuando se presente la ocasión en una próxima visita a Barcelona. Muy recomendable para los amantes de la buena cocina tradicional.

  • Gnochis a la crema de foie y trufa melanosporum de Teruel

  • Habitas salteadas, calamarcitos de playa y ajos tiernos a la menta

  • Rodaballo estilo Santurce con patatas de Primor

  • Callos de Ca L'Isidre con chorizo y garbanzos.

  • Tarta tatin con helado de caramelo

  • Huevos con fondant de chocolate

El pasado fin de semana decidimos hacer una nueva escapada en AVE a Barcelona a donde llegamos el pasado jueves 22 de noviembre  sobre las 19h30m, con el tiempo casi justo para ir al hotel, dejar la maleta e ir a cenar a Ca L'Isidre, donde teníamos mesa reservada a las 21h.

Iba a ser nuestra segunda visita a este mítico restaurante barcelonés, la primera fue hace 35 años. Situado en pleno barrio canalla de la ciudad condal, muy cerca de la Av del Paral-lel, y de la magnifica iglesia románica de Sant Pau del Camp, Ca l'Isidre, fue fundado por el restaurador barcelonés Isidre Gironés en 1970 quien juntamente con su esposa Montserrat Salvó han desarrollado durante casi 50 años una cocina tradicional catalana de mercado y de temporada, siendo su lugar de aprovisionamiento el famoso mercado de la Boqueria.

Hasta hace poco tiempo, la figura del Chef en Ca l'Isidre era desconocida quedando ésta en segundo plano, la estrella era el Restaurador. Pero desde el año 2017, cuando su hija Nuria Gironés, toma las riendas del restaurante su política cambia. Nuria curso estudios de Gestión Hotelera en Barcelona, Suiza y Francia, pasando por diferentes restaurantes y especializándose en pastelería y sumillería.

Al frente de los fogones se encuentra el Chef Jordi Juan Santigosa, que elabora una cocina tradicional catalana con ciertos toques de modernidad a base de productos de temporada y de proximidad. La sala está dirigida por José Millan.  El restaurante tuvo una estrella Michelin hace algún tiempo, que perdió por ciertas discordancias con la guía roja y ahora ostenta dos soles Repsol. Por lo que cuentan, por este restaurante han pasado personajes de la realeza, jefes de estado, políticos, actores, directores de cine, empresarios, etc. ... tanto a nivel español como internacional.

En cuanto entras, te sientes trasladado a otro mundo. Tras atravesar el umbral, te encuentras en una pequeña sala abierta, con, si no recuerdo mal, solo dos o tres mesas, que se integran en un pasillo con otras cuatro mesas situadas sobre un altillo de madera, que abren paso a otro pequeño comedor (el principal) mas intimo. Se respira un ambiente tranquilo, agradable, aburguesado,  nos sentimos muy a gusto.  Sus muros están llenos de cuadros, en su mayoría de litografías numeradas y de obras originales de pintores como Cuixart, Picasso, Miró... (ver foto de la sala desde nuestra mesa en el 1er comentario)

Nos situaron en una mesa, en el comedor principal, desde la que divisábamos bien la sala y un poco la cocina. Todo el restaurante debe tener una capacidad para unas 40 personas aproximadamente. Las mesas están muy bien vestidas, bien separadas las unas de las otras, con buenos manteles, buena vajilla y cubertería y copas Gabriel Glas. El servicio de sala fue muy bueno, ante todo profesional, amable y simpático. El servicio del vino, llevado a cabo por el mismo camarero (no estaba la sumiller) fue muy bueno, información sobre el vino solicitado, descorche, primera cata y servicio impecable durante toda la cena (la botella nos la colocaron en una cubitera común con otras mesas). Tienen una carta de vinos con unas  200 referencias, clasificadas en vinos clásicos y artesanos, tanto españoles como extranjeros y unas 60 referencias de destilados.

Tras leer la carta, con platos tan atractivos los unos como los otros, optamos por tomar lo siguiente :

Como entrantes compartimos :

Carpaccio de tonyina de Balfegó amb fulles de mar Carpaccio de atún de Balfegó con hojas de mar, atún de gran calidad, poco condimentado por lo que pudimos aprecia todo su delicado sabor.

Pèsols ofegats amb cansalada Guisantes estofados con tocino, fresquísimos,  riquísimos,  excelentes.

Ceps en papillot Boletus Edulis  en papillote, (ver foto de la preparación en el 1er comentario) con foie. Excelente, una verdadera delicatessen.    

Como segundos, tomamos dos clásicos de la casa :

Cervells de xai a la mantega negra amb taperes Sesos de cordero lechal a la  mantequilla negra y  alcaparras. MC hacia muchísimos años que no degustaba este plato de casqueria que adora, un poco por culpa mía, ya que no soy un adepto de esta preparación culinaria. Me atreví a probar un bocado y debo reconocer que no me desagradó, mas bien me gustó.  Para MC fue excelente, pero tal vez algo copioso.

Tripes de vedella Ca L'Isidre amb xoriço i cigrons   Callos de ternera Ca l'Isidre  con chorizo y garbanzos. Uno de mis platos fetiche. Los mejores callos que he comido en mi vida, una maravilla... rock and roll,  bossa nova, samba y hasta un agarrao. Un plato de cuchara de 10.

Como postres tomamos :

Cheese Cake a su manera. MC lo encontró diferente a los chesse cakes a los que estamos habituados pero lo encontró delicioso.

Torrija caramelitzada amb gelat de romani. Torrija caramelizada con helado de romero (Ver foto en el 1er comentario). Rico, rico, rico.... una excelente torrija.

Los diferentes panes que acompañaron la cena fueron muy buenos, especialmente uno de olivas, que estaba inmenso.

Para beber tomamos una botella de agua de 50 cl de Font d'Or y una botella de vino blanco artesano de viticultura ecológica crianza Augustus Microvinificació Xarel-lo Viticultura Orgànica +100  2016 DO Penedès (ver foto en el primer comentario) Celler Augustus Forum; Cepajes 100% Xarel-lo. Viñas viejas de mas de 100 años en el Alt Penedès,  Fermentación de 20 días a temperatura controlada de 15°C en depósito oval de cemento y crianza de 5 meses sobre sus propias lías y la de los otros Xarel-los elaborados en la bodega y un 30% ,3 meses en barricas de roble francés. Fue embotellado en mayo del 2017. Color amarillo pálido, lo encontramos fresco, suave con buena densidad, equilibrado y con muy buena acidez. Nos gustó y acompañó perfectamente la cena hasta los postres.

Para los postres nos invitaron a una copa de  Caligo Vi de boira DO Penedès. Celler DG Viticultors, cepajes 65% Chardonnay, 25% Sauvignon blanc, 10% Albariño. Color dorado brillante. Sabroso, potente, dulce, largo en boca. Nos gustó.

Finalizamos con dos buenos cafés y unos petits fours.

La cuenta ascendió a 88,5 €/persona. El precio puede parecer elevado y lo es, pero la RCP es muy buena. Pasamos una excelente velada, buena cocina tradicional catalana puesta al día, pero manteniendo su clasicismo y ofreciendo excelentes platos de casqueria y de cuchara, buenos postres, buen servicio  y buenos vinos en un ambiente sosegado y con encanto. Evidentemente volveremos y lo mas pronto que podamos. Recomendable

  • Cheese Cake

  • Callos de ternera Ca l'Isidre con chorizo y garbanzos

  • Sesos de cordero lechal a la mantequilla negra y alcaparras

  • Boletus Edulis en papillote

  • Guisantes estofados con tocino

  • Carpaccio de atún de Balfegó con hojas de mar

Cuando era pequeñito mis padres hablaban maravillas de este restaurante, qui si ha ido el rey, que si ha ido Pujol, que si ahora hay actores de Hollywood,...
Una vez he crecido sentí curiosidad por como será ese lugar que tantos famosos albergaba.
La verdad que necesita una reforma, la cocina que se ve al ir al servicio es bonita, peró la sala un color más vivo no le vendría mal,da aspecto de frío, muerto, y con pocas mesas ocupadas más.
hay una señora que se pasea por ahí que tiene unas cuantas malas pulgas la verdad, no le hace grácia al igual que la gente de a pie vayamos a comer a su restaurante, nos solto dos refranes que nos sentimos como el mobiliario, integrados con él, parece como si fuera un restaurante de esos que los camareros te cantan o se visten de fantasmas o policia para animar a la clientela.
Para comer nos vendiero lo que quisieron, era como una hipnósis, que si las cigalas són frescas, que si las maniats de cerdo, que si los callos, que si el bacalao, que si las setas, raaasssss, parecía las ofertas que te hacen en Groupalia, sólo temía una cosa, que nos costara todo eso, tendremos que hipotecar la casa? el título de la película uviera sido el mercader de Venecia.
La carta de vinos és muy interesante con buenos caldos.
La comida que quereis que os diga, en relación lo que pagamos, por cierto a los callos y los pies de cerdo les faltaba sal.
Postres correctos aunque el foundente de chocolate estaba muy bueno.
Lo más fuerte fue cuando nos trajeron la nota, me caí de espaldas.
Almenos puedo decir que ya he ido ya que lo de comer bién rien de rien.

Si eres un conocido de los dueños se nota, sino...pasas bastante desapercibido.
Correcto el servicio, los puntos de coocción (el arroz caldoso genial) y sobre todo los postres (que nadie deje de probar el chocolate en su tarrina fundido ....puro placer.)
Servicio de vino correcto.
Algo caro y muy clasico, ambiente...no especialmente moderno o joven.

Es un muy buen lugar para cenar. Evidentemente, como todos los clásicos de la ciudad de Barcelona, mantiene un alto precio de sus platos y vinos en la carta; pero la materia primera es inmejorable. El servicio y la atención fueron muy buenos, teniendo en cuenta que tanto el señor isidre y su esposa ya tienen una edad.
Es un sitio donde trabajan mucho con los platos de temporada, a parte de los platos clásicos (entrecote Nebraska, pies de cerdo deshuesados, coulant...), y siempre hay novedades en la carta. Las mesas están suficientemente separadas y el ambiente es muy relajado. Los servicios están muy limpios y manteniendo siempre las distancias, intentan que te sientas a gusto en su restaurante, y creo que lo consiguen.
Tomamos un Merlot de Bourdeaux, y no nos quedamos con nada de hambre, sino más bien lo contrario. Es un muy buen lugar para cenar cerca del Paralelo. Volveremos cuando la ocasión lo merezca, y si no lo merece, tambien.

La verdad es que me han sorprendido un poco los comentarios sobre el servicio y no puedo opinar ya que iba con un muy buen cliente de la casa. Nosotros estuvimos en un pequeño resevado y la cen a fue pedida por el propietario a modo de degustación. Cigalas y lamgostinos del día correctos, un plato de garbanzos con espinacas y unos callos de los que ya no hay con un sabor extraordinario, setas perfectas, ventresca de atún magnífica y un filete nebraska impecable. los postres sorprendentes y extrardinarios realziados por la hija del propiestario. Para mi parecer impecable Billecard Salmon rosado y magnum de Barón de Chirel perfecto, aunque ajustaron la temperatura de servicio. para mi gusto impecable si quieres comer. Por curiosidad ha visto mucho mucho mundo le pregunté por restaurantes en tres ciudades de Usa y me dió direcciones y contactos de los mismos además de recomendarme platos en cada uno de ellos

Caro Carisimo, Me cobraron 5€ por una cerveza y otros 5€ por una cocacola en los aperitivos,Materia prima muy buena y muy bien elaborada, servicio muy soso, lastima que un restaurante de toda la vida tenga estos precios tan desorbitados, estoy de acuerdo con los comentqarios anteriores, el restaurante no estaba lleno y entraba gente y les decian que estaba completa, mesas muy pequeñas casi que no cabiamos, yo estaba tocando con elñ señor de la mesa de atras
,

He leido los ultimos comentarios de otros clientes y no podria estar mas de acuerdo. Es una lastima que uno de los mejores restaurantes de Barcelona haya degenerado de esta forma.
Estuve cenando con amigos hace una semana y me tope con la triste realidad. El local es rancio y no parecen haber invertido un duro en el desde hace siglos.La comida es correcta pero los precios exagerados.El servicio no te hace ni el mas minimo caso si no eres alguno de los VIPS (viejisimos todos) que frecuentan el local. Los propietarios Montse e Isidre discutiendo entre ellos delante del publico.
Por los € 100 por persona que nos costo la cena podria haber disfrutado de alguno de los multiples nuevos locales que si invierten en el producto y la atencion de los clientes.

Mi marido y yo fuimos a comer. El jefe de sala y el sommelier me ignoraron completamente, a pesar de que mi marido refirio a mi varias veces. El jefe de sala se porto demasiadamente familiar, casi condescendiente, no muy profesional. Dio carta de vino a mi marido y le ofrecio a el para la cata sin preguntar quien queria hacerlo. Apenas me miraron a los ojos, solo giraron a mi direccion para tomar notas. Tengo la sensacion de que mi presencia como una mujer china les hizo incomodisimos. Nos asignaron a una mesa al lado de la mesa de servicio que no era solo para nosotros sino para el restaurante entero. Durante toda la comida, los camareros iban y venian para hielos, vinos, aceites, etc. Muy molestos. La comida fue buena sin ser nada especial para este precio.

Ambiente muy agradable, mesas amplias y con muy buen servició. La carta presenta una buena variedad de platos para todos los paladares. Nuestra elección fue: Raviolis de langostino con jengibre y lima y Tártar de atún con huevas de salmón de primero. Mientras que los segundos fueron una espaldita de cordero con cebolletas y unos pies de cerdo con ceps, trufa y foie. Los postres estuvieron a la altura de la cena, con una ensalada de frutas tropicales y helado de fruta de la pasión y brownie con helado de zocólate blanco y lima. Mención al vino blanco de las bodegas Raventos, llamado Preludi. Aunque para los amantes del vino este restaurante dispone de una carta muy amplia. En conjunto un muy buen restaurante de Barcelona, aunque esto se nota en el precio.

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