Restaurante ANNA en Santander
  

Restaurante ANNA

6
Datos de ANNA
Precio Medio:
68 €
Valoración Media:
7.9 10
Servicio del vino:
7.9 10
Comida:
8.2 10
Entorno:
7.9 10
Calidad-precio:
7.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 56,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante ANNA Arroz de cachón y langostinos. ANNA Carrillera escabechada a modo de ensalada con setas, trigueros y jamón. ANNA en Santander  Zamburiña salteada con patatas, crema de puerro, beicon y sésamo

6 Opiniones de ANNA

Gustavo y Menchu se han trasladado a Oruña de Piélagos, a la casona pintada de color blanco que está frente al rte. Setién.

Muchísimas expectativas tenía en este establecimiento y la verdad, nos dejó fríos. Aunque no esté ubicado exactamente en Puerto Chico, tanto Mila como un servidor en Santander lo tenemos claro. Cañadio y La Cigaleña.

Llegamos antes de la hora, con un hambre a cuenta del cambio de hora descomunal. Antes habíamos tomado algo en la zona de Puerto Chico. A nuestra llegada, local vacío ( casi las 14:00), pero luego registraría un lleno casi completo.

Están en jornadas de setas, pero nosotros decidimos carta y compartimos lo siguiente.

Comenzó la comida con un aperitivo, una crema y una cucharada de queso con aceituna negra. Nada mal de sabor.

El primer entrante a compartir era una ensalada de tomate con queso. Las medias raciones emplatadas por comensal. El tomate bueno, el queso no decía nada. Lo acompañaba una cebolla roja muy potente y aguacate.

Como segundo entrante elegimos zamburiñas. Si este plato llega a salir caliente hubiese ganado mil puntos. Normalito.

Habíamos pedido pulpo, pero nos dijeron que estábamos sobrepasando los limites gástricos...

De segundos. Mila eligió pato en salsa de toffe. Tenía buena pinta la verdad. Por mi parte, mazote a la plancha. Sin piel pero con alguna espina, pasó sin pena ni gloria.

Como postre, elegí tocino de cielo con dos yogures. Nada me dijo realmente. Mila por su parte flan de queso con crema, probé un poco y normalillo.

Finiquitamos la comida con dos cafés.

Bebimos un champagne que pasó sin pena ni gloria. No me preguntéis el nombre, algo así como borchard.... Ya sabéis que soy nulo para recordar estas cosas.

Total, algo más de 120€. ¿Volveremos? Lo siento, lo dudamos.

Trato más que correcto. A lo mejor hay demasiadas mesas en la planta superior y por ello la sensación de ruido (techos muy bajos). Creo que había un veremero en la sala....

Tenia muy claro que iba a visitarles y lo he hecho antes de lo pensado.
Les conocía de su local anterior y hemos pasado allí algún buen rato.
Evidentemente el cocinero sigue siendo el mismo, la atención en sala también, todo está en su sitio. El restaurante me gusta. Cómodo, amplio, luminoso. Buenas mesas, buena vajilla, cristalería, buen servicio.
Venimos a disfrutar y lo mejor será que ellos decidan lo que ofrecernos. Nos ponemos en sus manos. Cada vez me gusta más hacerlo así.
Aquí difícilmente repetirás menú. El producto del día, lo que hay lo trabajan. Creo que el exigente Gustavo hoy ha dado en todos los clavos.
Comenzamos el recorrido.
Gazpacho sólido y boquerón
Atún marinado, aguacate y soja
Langostino alistado, royal de erizo y jugo de sus cabezas
Bonito escabechado al momento
Ensalada de lechal, berenjena y jugo de vainas
Zamburiñas, guiso de puerro y bacon, pasta y patata espumosa
Maganos encebollados
Arroz versión cocido lebaniego
Pechuga de pato y frutas
Tocinillo y chocolates
Higos, oporto y tomillo

Todos y cada uno de los platos a un alto nivel. No puedo, ni quiero poner pegas. Hemos disfrutado de principio a fin. Con cada bocado. Así que poco más se puede pedir.
Para beber Menchu ha acertado también de pleno. Un vinazo que nos ha encantado a ambos. Un albarinho que si no me dicen que lo es, no acierto ni a tiros. Un Dorado 2011, Vino natural que poco tiene que ver con los más comerciales. Al parecer, por motivos “curiosos” no vamos a beberlo ya tan fácil. He podido disfrutar yo de esta botella y señores….. les queda alguna.
Un rico café y una buena charla con una excelente compañía.
Gracias Gustavo, gracias Menchu y gracias al resto del servicio. Todos y cada uno hacéis que nos sintamos bien, muy bien. Y gracias Sergio por pasar a saludarnos. Ya siento tener tan mal gusto para los vinos.
Si os apetece ver fotos: http://gastiondo.blogspot.com.es/2015/08/restaurante-anna-santander-que-si-hemos.html

Parece que Santander poco a poco va teniendo más propuestas restauranteras de perfil gastronómico. La última es Anna (no confundir con Annua, el cual está en San Vicente de la Barquera). Se trata del desembarco en Santander de Gustavo Pérez y Menchu Cabrera, trasladándose desde el pueblo de Quijas donde los últimos años habían gestionado la Nueva Torruca. Un paso de importancia que trata de hacer llegar su cocina a un mayor público.

El local situado en la calle Menéndez Pelayo consta de dos pisos, en el primero de ellos un comedor pequeño al fondo, y una barra en la cual se pueden degustar una serie de raciones. En el piso de arriba se encuentra el comedor principal con capacidad para unos treinta comensales. Mesas bien iluminadas, lo cual es de agradecer. Normalmente voy a un restaurante a cenar.

La cocina de Gustavo Pérez se basa en los productos de temporada, en una buena materia prima teniendo como especialidades tanto los platos de caza como los arroces, además de escabeches y marinados. Cocina elegante, ligera, equilibrada buscando los puntos perfectos de cada uno de los productos.

Nos dejamos llevar y dado que hay total confianza dejamos que sean ellos quienes decidan los platos. Comenzamos por unos espárragos con perrechicos. Se acompaña la verdura de una espuma de agua de su propia cocción que potencia su sabor de forma etérea. Tremendamente natural, con punto ligeramente aldente. Estético y sabroso.

Una plasmación de esa finura comentada son las gambas al ajillo a nuestra manera. Gamba blanca de buen tamaño con ajo negro, flor de ajo, piparras y tallos de ajetes. El crustáceo únicamente se atempera en un fondo de sus propias cabezas, manteniendo su sabor original. Distinción para afrontar una tapa tan típicamente española. Potencial mejora con un punto más de temperatura en ese caldo.

Seguiríamos por un marinado de rodaballo y vieira con pepino. Agradable cuando en el bocado no encontrabas la verdura, en caso contrario ésta tenía demasiada presencia. También se notaba la existencia de pequeños puntos de mayonesa de wasabi con sensaciones picantes gratas.

Conjunción de producto y tacto son los pulpitos con langostinos y puré de patata. Las patitas del cefalópodo perfectas con una textura crujiente, manteniendo todo su gusto. El langostino compactado como una especie de fiambre y el puré como una especie de hilo conductor. Un plato que destaca por la calidad de esos pulpitos y el tratamiento exacto. De vicio.

Sorprendente la presentación del arroz con salmonete. Acabado en la plancha para disponer ese socarrat que se conforma en un cilindro unforme. Perfecto técnicamente. Gustoso, atractivo. Un asombro encontrarse un arroz así por estos lares cantábricos. Para volver a por más sin duda.
Acabamos con la carrillera con verduras. Guisada y escabechada al mismo tiempo. Zanahoria, coliflor, espárragos, casi todos con una textura crujiente. La carne melosa, en su punto y con el escabeche bien infiltrado. Un plato que conjuga las cocciones lentas y los escabechados que Gustavo controla. De nota.

De postre, un tocinillo de cielo de fruta de la pasión con helado de mango. Acidez y un punto mínimo de dulzor. En boca resulta ligero, suave, reconfortante.

Pedimos un último extra, un sutil arroz con leche que se finaliza con una espuma de limón. Nada pesado. Menos denso que lo grandes arroces con leche asturianos.

Cocina y propuesta honesta, transparente. Línea de cocina amplia que puede encajar con diferentes perfiles de clientes. Se mueve por caminos de sabores reconocibles con un alto nivel de delicadeza en el gusto.

Gustavo con las pretensiones necesarias para realizar una culinaria personal sin la más mínima excentricidad. Por otra parte, el ritmo del servicio resultó perfecto, sin esperas entre plato y plato, con cambios continuos de vajilla y recabando información en cocina cuando era necesario.

Obsesión y empeño para mejorar cada día. Sin excesiva prisa, pero aplicando mejoras todos los días para que la experiencia sea lo más satisfactoria posible.

Post completo y fotos en http://www.complicidadgastronomica.es/?p=4937

Un miercoles cualquiera decidimos 4 personas tras la reciente inauguración de Anna( donde Gustavo y Menchu ( antigua Nueva Torruca) en Quijas. Comienzan una nueva y muy acertada singladura profesional. ( ya echábamos de menos su cocina) después de cerca de un mes de espera.
Situado en las instalaciones del antiguo Segoviano, realizan una importante remodelación y por fin inauguran con la presencia en dicha inauguración de gran cantidad de Amigos y clientes.
Un gran acierto a pesar de que " aparentemente" su localización en casi el centro de Santander puede hacerte dudar sobre accesos y sobre todo el fatídico aparcamiento. Nada más lejos de la realidad . Es relativamente sencillo encontrar aparcamiento en la misma calle y si presencia de " OLA"( ordenanza limitadora de aparcamiento)y si en una única vuelta no se encuentra hay un parking público a apenas 75 metros en la calle Tetuán.
Nos sentamos en una cómoda mesa cerca de un ventanal apreciando tranquilidad, privacidad, y comodidad sin agobios de otras mesas ni " conversaciones " de otros comensales. Unas cervezas Alhambra 1925 muy frías.
Ni pedimos la carta dado que Gustavo ya nos " conoce" muy bien.
Comenzamos pidiendo los caldos y esta vez nos decidimos por empezar con un blanco Côtes Du Jura Cardonnay del 2012.Fresco, afrutado, sedoso y con buen punto de acidez. Muy goloso.
Comenzamos con un Salmón marinado perfectamente desgrasado, y una textura exquisita.
Seguimos con unas vieiras en salsa que reproducian una explosiòn de sabor
De 3° Ravioli de Faisán( exquisito)
Despues nos sorprende con un arroz con cachón que presenta emplatado. Suelto, muy poco caldoso con gran potencia de sabor y meloso.
Continuamos con un Lomo desalmonete sin espinas( para mi importante),sobre cama de fideua con salsa de la propia cabeza.
Aqui decidimos maridar los siguientes platos con un Burgogne del 2012 pinot noir de Domain régis Rossignol-Chańgarnier. Suntuoso suave persistente y muy adecuado aunque me quedo la duda de haber pedido un Ribera del Duuero dado que maridaría quizàs mejor con las delicias de caza que a conyinuación relataré. Estaba tan rico que tampoco me importó mucho la elección.
Continuamo con un Steak Tartar sencillamene DIVINO.( Para que luego digan que el Steak Tartar no tiene mucho secreto ) despues de degustarlo en infinidad de paises, restaurantes y en un mítico " La Vinoteca" de Koldo ( que estaba en mi primera posición) este lo igualaba sin duda. "" A repetirlo como si de tus oraciones se tratase ""
Picante( como a mi me gusta) Potente con una mostaza de Dillón de gran calidad y muy buena preparación con la carne muy bien troceada y de muy facil masticación. No necesite " mi" salsa aparte para ańadirle.
Despues un Pichón en creo que Čivet deshuesado con las 2 pechugas limpias, y un muslito. Poco hecho pero increíblemente sabroso, terso, blando ( y eso que de la caza es el único plato del que no soy un Fan)
Por último( yo pensé que habíamos terminado) nos trae Menchu un Solomillo de liebre en Čivet( creo) expectacular. ( Aún quedaba un huequín en el estomago).
A pesar de que no soy de postres terminamos con un arroz con leche culminado con unos granos de arroz tostados al limón y a continuación con un Tiramisú de yogurt con fresas que no me quedo mas remedio que comerme.
Terminamos con copas ( en mi caso un Larios 1886) y café
Como comentario aparte, a destacar que la Bodega ha crecido sobre la precedente en la Torruca y que Antes y ahora no entiendo a mis amigos de la guia michelín sino se dan una vuelta por allí. Se merecen sin duda esa estrella michelín que haría buena pareja con " nuestra "" AURORA POLAR.
No puedo aportar ahora fotos de los platos pero en breve los incluiré( los secretos de la informatica)

Cocina sincera, así reza en las tarjetas de visita y así es la realidad.
En la Calle Menéndez Pelayo, comienza una esperanzadora singladura para Menchu y Gustavo.
Estos mismos que anteriormente gestionaban La Nueva Torruca.
Bueno, realmente lo que ha cambiado es su ubicación, porque lo demas sigue siendo igual
* Tartar de atún
un atun realmente cojonudo con un intenso sabor a lo que tiene que saber
* Zamburiña salteada con patatas, crema de puerro, beicon y sésamo
Para mi gusto perfecta combinación, ejecución impecable.
* Carrillera escabechada a modo de ensalada con setas, trigueros y jamón.
Simplemente se nota, cuando a algo se le dedica realmente el tiempo que se necesita, para que ese tipo de carne adquiera una melosidad excelente
* Canelón de pollo y masera.
Plato totalmente correcto, aunque note la falta de algún ingrediente que le aporte más personalidad al mismo
* Arroz de cachón y langostinos.
Arroz caldoso en grado medio, cachón textura perfecta, fuerte sabor, el langostino que lo acompañaba perfectamente ejecutado, crujiente por fuera y jugosísimo en el interior
* Riñones de conejo, sazonados con anchoas y romescu.
Bueno, este plato me lo saco para tocarme la moral, pero me lo comí, por supuesto.
A que me refiero, pues el sabor del mismo era demasiado intenso y con ello no quiero decir falta de depuración que no es lo mismo, salvando las distancias, me recordó a la carne de caza.
Y es que la caza no me gusta

*Bacalao con morro, garbanzos y licuado de espinacas.
Plato en este caso correcto, para mi gusto la mezcla me resulto demasiado dulce.
*Jargo versionado al horno.
Un estupendo lomo de Jargo, se nota que es un jargo negro " de roca" por su sabor a MAR, tambien perfecta ejecucion.
*Carne roja.
En este caso se nota, que es la mejor parte de una chuleta de vaca pinta, perfectamente presentada, la vi antes de comerla y el marmoleo era de flipar.
Postres:
*Tocino de cielo y maracuyá, frambuesa y yogurt.
*Torrija de brioche, praliné de nueces
Perfecto broche a una excelente combinación de sabores.
Es un regalo, para los que apreciamos la buena cocina Y VIVIMOS EN SANTANDER que esta cocina la tengamos 30Km mas cerca

Ver más restaurantes en Santander

Novedades de Verema

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.

Cerrar