Restaurante Cal Pere del Maset

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Datos de Cal Pere del Maset
Precio Medio:
56 €
Valoración Media:
7.3 10
Servicio del vino:
7.6 10
Comida:
7.6 10
Entorno:
7.2 10
Calidad-precio:
7.3 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Creativa - de Autor
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


19 Opiniones de Cal Pere del Maset

Jornada de enoturismo por el Penedés. Tras una genial visita al Celler Pardas en Torrelavit, elegimos comer en este restaurante al que hacía tiempo que le tenía muchas ganas. Íbamos con reserva previa.
Varias opciones para comer: menú primavera( tipo degustación), menú de temporada o carta además de unas cuantas sugerencias del día.
Finalmente optamos por probar el menú primavera. Es un menú degustación y las raciones son pequeñas pero correctas dado el número de platos que hay. Como aperitivos unos buñuelos de bacalao y una crema de calçots con romesco que estaba deliciosa. Le siguen uan ensalada tebia de merluza con judías verdes y chips de alcachofa, muy correcta, una crema de guisantes con gambas tambien muy buena, un morro de bacalao a la brasa con escalivada y salsa de olivada que nos ha encantado y por último el plato de carne un meloso ibérico con parmentier de patata, muy tierno pero quizás la ración más pequeña de todas las del menú. Además de los menús probamos una de las sugerencias del día, unos mejillones de roca con salsa de tomate (muy buena materia prima).
De postre, un capricho de chocolate con helado de mandarina y sal de naranja que he de reconocer que me encantó. La combinación de ambos sabores era muy acertada.
La carta de vinos, tipo enciclopedia, muy extensa con bastantes referencias de la zona. Finalmente optamos por un xarel·lo de la zona, el Can Credo que lo encontramos genial y maridó perfectamente con el menú. Añadimos una copa de vino tinto para acompañar el meloso. Buen servicio de vino en cuanto a temperatura y copas (Riedel)
El servicio muy atento y correcto, el local genial:amplio, moderno, y limpio.
Por cierto destacar que el pan es delicioso. Pudimos probar tanto el pa de coca con tomate como el pan natural que se notaba que era un pan de mucha calidad y de un sabor extraordinario.
Lo menos bueno es el precio porque entre el vino, el menú y los extras se nos fue un poquito pero la verdad es que lo pagamos a gusto porque la comida nos encantó y en nuestra opinión merece mucho la pena.
Por cierto, también merece la pena darse una vuelta por el pueblecito en el que está situado que tiene su encanto.

Da gusto escaparse a St. Pau d'Ordal, coqueto y diminuto pueblecito asentado en un hermoso rincón del Penedés con 3 restaurantes (Cal Saldoni, Cal Xim y Cal Pere del Maset), que han sido capaces de generar hábito en clientes que se desplazan a ellos desde las comarcas limítrofes y Barcelona principalmente.

Cal Pere del Maset hace ya unos lustros que siguió la estela de sus directos competidores: más elegancia en sus salones, carta más refinada, y en consecuencia precios bastante más altos. Recuerdo que a principios de los noventa era un lugar con un comedor más austero, y donde nos escapábamos a comer calçots, alcachofas a la brasa, patatas al caliu, y redondear con una costillada al sarmiento, pero ahora la foto es otra.

Cuentan con una espléndida carta de vinos de unas 400 referencias presentadas en un elegante libro que bien podría enmarcar las fotos de una boda de alto copete. En este caso y al comer solo, me decanté por una media botella de Albet i Noya Finca la Milana (Afamada bodega ubicada poco antes de la entrada al pueblo). Recomendable, con carácter propio y una muy buena entrada en boca.

De primero pedí unos canelones rustidos, para mi gusto demasiado suaves (casi de hospital), ya que cuando me imagino un plato de estas características, pienso en un sabor algo más potente y marcado, e incluso algo licoroso. Hubiera agradecido también un gratinado más hecho.

De segundo me decanté por unas costillas y chuletillas de cabrito que presentaron escoltadas por unas patatas fritas y unas rodajas de calabacín en tempura. La carne estaba deliciosa pero escasa y las patatas mediocres (no puedo entender porqué hay cada vez más restaurantes que han dejado de respetar tan maravilloso ingrediente).

Teniendo en cuenta que acabé con un café y que no pedí postre, considero que es el típico restaurante donde la carta no justifica su precio, para mi gusto algo más alto de lo que le corresponde, ahora bien si los comparas con otros restaurantes de la misma liga en la gran urbe, tampoco se salen de la media.

Quizás el tirón del pueblecito y una escapada de fin de semana presentan un gran aval tanto para ellos, como para los otros 2 restaurantes de la villa.

Por cierto, el servicio muy atento, las cosas como son.

Elegimos este restaurante para acabar la fiesta, primero visita a las Cavas Recaredo y como colofon comida en este buen restaurante, por mi parte es la tercera oprtunidad que tengo de visitarlo y siempre a valido la pena.
Hicimos unos picas-pica para compartir de primer plato. Alcachofas rellenas de setas y foie (impresionante), unos guisantes cocidos con morcilla(sencillo pero muy bueno),caracoles, setas de primavera (colmenillas) rellenas de carne y foie.
En el segundo plato mucha diversidad, pero en general buenos platos, como por ejemplo lospies de cerdo con ciruelas, filete de ternera en su punto, cap i pota, etc.
El vino bien servido con copas Riedel y a precios comedidos, en la bodega son mayoritarios los vinos catalanes, pero se pueden encontrar vinos de otras zona a buen precio. Empezamos con el cava Rosado de Recaredo Intens 2008 para los primeros y seguimos con un Bierzo, Pittacum 2007 para los segundos.
Postres originales y buenos, yo pedi unas croquetas de chocolate con mermelada de naranja, el contraste es inmejoreble.

Animado por las opiniones de otros foreros, decidimos visitar este restaurante y acertamos de pleno.
Reservamos a través de su página web para ir sobre seguro.
Éramos seis adultos y dos niñas. Comimos en una sala para nosotros solos en la que nos encontramos muy a gusto.
De inicio nos ofrecieron una copa de cava de recibimiento, muy bueno por cierto. Indicar que la carta de vinos es una verdadera enciclopedia, donde había una amplia representación de diferentes DO, con una mayor aportacion de las catalanas, Cava y Champagne. Suerte que tenia bastante claro que iba a comer, porque la mayor parte del tiempo me lo pasé mirando tamaño libro. Al final, ante la duda, me dejé aconsejar dentro de los parámetros que le indiqué. La recomendación fué un Finca Viladellops 2008, un coupage de Garnacha y Syrah crianza, buen descubrimiento elaborado muy cerca de allí (Olérdola-masís del Garraf) del que dimos buena cuenta (al final cayeron dos botellas). El servicio del vino muy bueno, copas Riedl y temperatura adecuada de la botella.
Volviendo a la comida. En mi caso, de primero pedí ensalada de quesos, muy rica, con parmesano, queso de cabra y unos tomatitos a la brasa de excelente sabor. De segundo, un solomillo de buey con foie al punto, también muy bueno y tierno, con el punto de cocción adecuado. De postre, catanias, producto típico de la zona que consiste en almendras con una cobertura de cacao en polvo. Personalmente me encanta.
El personal muy atento en todo momento.
Sin contar las niñas, salimos a unos 50 € por persona (contando las dos botellas de vino).
Repetiré.

Dos años despues vuelvo a este restaurante, sigue estando a un buen nivel.
En vez de pedir un primer plato y un segundo, hacemos primeros platos para compartir y asi poder probar mas cosas todos, destacar de entre los primeros probados el carpaccio de bacalao y los caracoles a la llauna.
De segundo me pedi una esplada de cabrito al horno, en su punto y muy jugosa.
De postre croquetas de chocolate, no me acabo de gustar demasiado esta combinacion, mas que nada por el rebozado.
El vino elegido fue el Santa Cruz de Artazu 2006, bien servido de temperatura y con buenas copas. Han mejorado la carta de vinos desde la ultima vez, es casi una enciclopedia, dandole mas importancia al Penedes en particular Y a las D.O catalanas en general. Del precio no puedo opinar, fue una invitacion.

Veníamos de visitar las cavas Recaredo y no podíamos ir a para a mejor sitio para acabar el día que ya había sido extraordinario.
Éramos seis personas, comimos en una sala privada al lado del “celler” (la bodega) del restaurante todo adornado con ambiente vinícola, con tres camareros a nuestra disposición…, con la comida y aconsejados por el camarero que acertó de lleno, todo buenísimo, unos entrantes con anchoas, jamón de bellota, carpaccios varios y una coca de foie impresionante, yo de segundo un cabrito rustido que seguía la misma línea que los entrantes.
La carta de vino es literalmente un libro puedes encontrar lo que quieras, quizás algo engorrosa, con copas Riedl y como íbamos con “expertos” vinícolas y un poco embalados, tomamos un Aalto PS 2005 100€ y un Château Pavie 1996 también 100€
Precio por persona 92€ (por el vino claro)
Acabamos en la sala de puros y licores viendo el Inglaterra-Alemania del mundial de fútbol 2010.

Restaurante situado en un pequeño pueblo que el fin de semana recibe muchas visitas gastronomicas ya que ademas de este restaurante hay dos mas con una calidad similar.
Fuimos cinco compañeros y salimos muy contentos,se nos fue un poco el precio pero mas que nada fue por las copas finales.En vez de hacer primeros platos pedimos para picar y probar todos mas cosas y creo que acertamos,de segundo comi un solomillo con fua y un suco de trufas que estaba genial,los postres quizas lo que menos juego dio.Muy buena bodega,pedimos un Finca Malaveina 2005 y un cava de Pares Balta el Blanca Cusine con dos los acertamos y para el cafe y las copas finales tienen un salon en el que la sobremesa se puede hacer muy larga y de hecho se hizo.

Hemos vuelto 3 años después, sabiendo que había cambiado. Para nosotros ha sido a mejor, en general. Servicio joven y más profesional que en la visita anterior, aunque el trato es realmente frío, distante. Sigue habiendo copas Riedel, correcta carta de vinos que se sirven a temperatura correcta, copa de cava obsequio de la casa, que en cambio no ofrece ningún aperitivo ni petit fours con el café. La carta nos ofrecía variedad de platos apetitosos que dudamos en elegir. Comimos un consomé con verduritas y carne, una ensalada de gambas y setas, cabrito al horno y filete con foie, todo excelente, La carta de postres en cambio, no nos pareció muy apetitosa, aunque acertamos plenamente con la elección. En conjunto, como decía, para mi ha mejorado, y el precio, unos 45-50 euros por persona, sin el vino.

Honestidad, campechanía y buen hacer, sobre todo en la comida, que transpira autenticidad por todas partes.
No se puede decir lo mismo de los vinos, su carta es rutinaria, llena de faltas de ortografía, carente de referencias internacionales y con una presentación horrible.
Copas de mala calidad y servicio atolondrado y aburrido.
Debe mejorar, porque una gastronomía tan autentica, necesita de mejores vinos y mejor trato del mismo.

Espectacular restaurante en un bonito pueblo del penedes,producto de calidad y buena elaboración.El restaurante esta reformado con una acertada mezcla entre diseño y tradición con motivos enológicos como es típico de una zona vinicola como es el penedes.Nosotros de primero Rovellons con foie y reduccion de oporto(espectacular),rossinyols con butifarra negra, de segundo calamarcitos rellenos con rossinyols y un excelente cabrito rustido con puerros y reducción de cerveza. El servicio atento y amable,en cuanto al vino excelente carta bien ordenada y muy extensa con una buena relacion de precio respecto a compra en tienda,buena temperatura de servicio y copas mas que aceptables (nosotros Remelluri reserva 2001 :18 eur).Postres excelentes y cafe mas que bueno total 50 Eur por persona que pagamos gustosos. En definitiva un gran descubrimiento al que deseo volver pronto para seguir explorando su interesante carta.

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