En Monte Grappa

Con el paso del tiempo nos hemos dado cuenta de una cosa: cuando viajamos a una ciudad con tradición, nos gustan los hoteles céntricos, pero muy céntricos, en el cogollo histórico de la ciudad. Y nos importa más bien poco el boato, las grandes instalaciones... Que esté limpio, que no sea excesivamente ruidoso y evidentemente con requisitos mínimos de comodidad. Y que no sea caro, nos gusta gastarnos la pasta en otra cosa, en comer, no en dormir.

Este Palace Hotel ocupa íntegramente un edificio histórico, cuyos orígenes datan del 1200. Tiene su pórtico, algo imprescindible si quieres sentir que estás en Bologna, y se encuentra situado en el más rabioso centro. La Via Independenzia en el tramo de la Cattedrale di San Pietro, la Piazza Maggiore, la Fontana del Nettuno… todo está a unos minutos a pie. Y las famosas torres, las Due Torri, a unos minutos más.

El hotel en sí, es decrépito. Muy indicativo que al rótulo de la puerta, le falta la “L” de Palace… Precisa de una reforma con carácter de urgencia. Tiene maneras de grande, debió serlo… Ahora sus instalaciones han quedado vetustas. Enormes puertas de madera chirriantes, moquetas desgastadas, pintura desconchada en zonas…

Peeeeeeeeeeeero, tiene su encanto. Las habitaciones son amplias, de techos muy altos con su moldura, como toca si estás en este edificio, el balcón ofrece unas vistas deliciosas… Está todo destartalao, pero hay de todo.

Buenas camas, aire acondicionado individual, tv pantalla plana, wifi. Caja fuerte no hay, ni minibar (hay máquinas dispensadoras en los pasillos), ni tampoco cortina en la ducha, ducha que tardaron dos días en reparar, pues salía muy poco caudal (si bien es cierto que nos lo avisaron y nos ofrecieron cambiarnos de habitación entre tanto).

El desayuno, incluido en el precio, es ranciete, suficiente para mí, no soy de desayunos.

Curioso: los propietarios tiene otro hotel en la localidad costera de Rimini, y en julio y agosto, cierran el Palace y se van todos a currar al de la playa.

Una vez dicho todo esto, va la prueba del algodón, imagino que inesperada para el lector: repetiríamos.

Cumple los requisitos que exponía al inicio. Y estuvimos la mar de a gusto, oye, de verdad, no sé qué tiene que estábamos encantados. Y paseando a tós laos.

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    kopicki

    Rancio abolengo.... Yo volvería al que estuve en pleno barrio universitaria: Academia. Suscribo plenamente el primer párrafo. Si te gusta viajar apenas estás en la habitación más que para descansar.

  2. #2

    G-M.

    en respuesta a kopicki
    Ver mensaje de kopicki

    Eh que sí? La pasta en comer y beber, no en dormir ;-)

  3. #3

    G-M.

    en respuesta a kopicki
    Ver mensaje de kopicki

    Oño! En Belle Arti! Esa calle nos encantaba

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