Re: Una noche por los peores restaurantes de Barcelona
Ver mensaje de EspeluznaoA Barcelona no le va mal, pese a la falta de inversión del gobierno central. Esto comparándolo en el conjunto del territorio español, donde se sitúa como 2ª ciudad en importancia y volumen de población. Pero el modelo radial que impide el desarrollo de las regiones españolas, junto a tanta corrupción, afecta también a la capital catalana. Barcelona tiene carencias esenciales, empezando por un transporte público directo a su aeropuerto y también la falta de tren de mercancías en el puerto marítimo, que produce el colapso de todos los accesos por carretera, debido a su tráfico pesado. Además el transporte público de cercanías, competencia en poder de Madrid hasta hace poco, es caótico, deficiente en mantenimiento y falta conectar las ciudades dormitorio del extrarradio. Si vives a 20 Km del centro puedes tardar casi dos horas en llegar a trabajar.
En este panorama, donde Madrid no dejaba modernizar el contexto institucional necesario para mejorar; los catalanes de les "pedres fan pans" (de las piedras hacen panes), siguen trabajando con tal dinamismo, que supera a cualquier otra autonomía del estado. BCN ha podido crecer gracias al transporte marítimo y a ser puerta de Europa; desde Madrid las trabas a nuestro desarrollo son históricamente constantes. Pero no quisiera hacerte ahora un artículo.
Las economías se adaptan y la moda low cost viene fuerte. Ahora Barcelona ya acoge los "barcos ciudad", los cruceros más grandes del mundo y su pasaje cumple esta regla. De hecho no nos dejan otra opción. Pero en otro sentido, BCN sigue acogiendo las Ferias más importantes de Europa, en otro contexto, dando empuje comercial a la economía global. Es el motor de España, realizando un trabajo ejemplar y dinámico; y es en su Palacio de muestras de Montjuich donde se realizan negocios de alcance mundial. Supera a Madrid en casi todo. Desde el Salón del Automóvil, los salones de telefonía móvil, tecnológicos, inmobiliarios, etc; de todo aquello importante.
No podemos mezclar al ejecutivo con el turista barato, que sin embargo llena de alegría también las calles. Cada grupo debe tener su oferta, adecuada a su necesidad y tesitura. Esto nos da un ecosistema diverso.
De hecho por aquí ya tenemos fuertemente desarrollado el instinto de selección.