Aperitivo, siempre aperitivo
Ver mensaje de JeronimoPor cierto, que habría también que diferenciar entre:
- salir a tomar el aperitivo
- tomarlo en casa
Yo de un modo u otro, todos los días festivos del año lo hago.
O de bares, unos blanquitos y alguna tapilla, o en casa, donde abrimos un espumoso o blanco y unas latillas.
Pero aperitivo, siempre aperitivo.
Me parece un momento "nescafé", mágico, agradable, relajado, cordial, afectivo.
Tengo asociado aperitivos a momentos muy felices de mi vida, con mis amigos (quedábamos todos los sábados durante el bachiller y la universidad), con mi familia (mis padres y hermanos, todos los domingos), y actualmente, en Valencia con mi mujer e hijas (a éstas sacarlas me cuesta más, así que muchas veces nos vamos mi mujer y yo a tomar un par y las dejamos en casa) y en Zaragoza con mis hermanos y tíos sobrevivientes.
Con mis amigos íbamos cambiando de "parroquias". Con mis padres solía ser siempre el mismo recorrido, más largo o más corto. Cuando era más largo, mi madre se iba a casa a mitas simpre con la misma frase ("no comáis mucho que luego no comeréis!", curiosamente de beber no decía nada, nos daba por imposibles), y nosotros... nunca le hacíamos caso. 5, 6, 7 bares, con su blanquito o tintillo joven y su correspondiente tapa. En cada bar una tapa diferente, pero cada bar tenía la suya propia: el pimiento relleno picante, la gilda, el champi, el calamar-bacom rebozado, el taco picante, el huevo codorniz-gamba-mahonesa, la salmuera, la gamba rebozada, las madejas...
Y luego, pues le quitábamos la razón a mi madre: comíamos exactamente igual que si no hubiéramos tomado el aperitivo.
Ahora, cuando me junto con mis hermanos... pues pasa lo mismo.
Un lujo de hilo, Jerónimo. Da para un post de blog precioso. Igual un día te pido los derechos. ;-)