Una vueltita más de tuerca en la restauración.

8 respuestas
    #1
    jose

    Una vueltita más de tuerca en la restauración.

    Estaba leyendo un artículo del ’saintly husband’ de Jancis Robinson (debe ser de los pocos hombres de este mundo al que se refieren como ";el marido de"; ;)))) acerca de la iluminación en restaurantes (http://www.jancisrobinson.com/nick/nick.html) y la verdad es que me ha hecho recordar este tema y su aceptable importancia. ¿Cuantas veces no has ha pasado que una salsa de grosellas, que te la esperas pues eso, color grosella, la veis más negra que la bombilla de una cuadra debido a la iluminación y mueves el plato para ver que en efecto es color grosella ;)))? ¿o cuánto disfrutarias esa ensalada de rulo de cabra, si no fuera porque estás a escasos 2 centímetros de una lámpara que cuelga del techo hasta casi acogotarte contra la mesa y como afirmes con la cabeza en lugar de con la voz te atizas con la bombilla?

    Saludos,

    Jose

    #2
    MaJesus
    en respuesta a jose

    Pues si comes en los USA ...

    Ver mensaje de jose

    Con eso de estar ";cozy";, virtualmente todos los restaurantes con infulas, mientras mas pijos peor, estan practicamente a oscuras, que casi hay que comer a tientas ... no le veo la gracia por ninguna parte

    MaJesus

    #3
    jose
    en respuesta a MaJesus

    Si es que el romanticismo, mal entendido tiene estas..

    Ver mensaje de MaJesus

    Cosas... Entre unos que se empeñan en caminar por cementerios (no le encuentro la ’cosa’ a ese extraño ideal romántico) y otros empecinados en que una cena romántica ha de ser forzosamente entre tinieblas pues eso...

    Saludos,

    Jose

    #5
    HerrDirektor
    en respuesta a jose

    La única explicación que he encontrado a esto es ..

    Ver mensaje de jose

    Que deben ser restaurants regentados por clanes mafiosos los cuales aprovechaban esas luces bajas que casi te ";acogotaban"; como dices tú y hasta el día han decidido mantener el estilo: vaya que es como si te estuvieran haciendo un tercer grado :-))) Y es que como un día le dijo un amigo mío al propietario de un restaurante: ";oiga, mire, yo he venido aquí a cenar, no a sufrir";.

    Aún recuerdo una cena en el Bhuda Bar en París donde a parte de los platos y la bebida, les pedimos que como aperitivo nos trajeras velas porque no se veía absolutamente nada, evidentemente se cabrearon con nosotros.

    #7
    HerrDirektor
    en respuesta a BenjaminBerjon

    Discrepo ;-)))

    Ver mensaje de BenjaminBerjon

    De acuerdo pero parcialmente, cuando viajo, mis motivaciones no son sólo culinarias, no obstante, no digo encontrar el mismo tipo de restaurant (de hecho en Europa ya encuentro varias diferencias no sólo entre países sino entre regiones) pero sí con unos mínimos de confort. Estoy de acuerdo en que esto es una opinión personal, pero no me gusta no ver lo que me estoy tomando porque disfruto con el olfato y con el gusto pero también con la vista.

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