La pura realidad.
La pura realidad.
Jerez de la Frontera. Mucha ciudad del vino, mucha tradición, mucha bodega catedral, mucho nombre inglés ..., pero poca cultura del vino. A ver si al final todo van a ser apariencias. Si poco conocemos el vino elaborado en nuestra tierra, menos conocemos el que se elabora fuera de ésta. Y esto, en una ciudad en la que en el último cuarto de siglo la industria vinatera ha sido la mayor fuente de riqueza (sobre todo para algunos), es poco menos que sorprendente.
Es verdad que a todos, o casi a todos, nos suena eso de vino Fino o Manzanilla, Amontillado u Oloroso, Pedro Ximénez o Moscatel, etc, pero lo que ya no conocemos tanto es todo aquello que procede de fuera del Marco de Jerez. Sin duda el potencial de los vinos del Marco vetó de alguna forma aquellos vinos que procedían de otras zonas vitivinícolas del país o de más allá, lo que condujo a un aislamiento y un posterior desconocimiento de éstos.
Hoy en día que el público comienza a apreciarlos y a demandarlos se encuentran con otros problemas. Yo me pregunto muchas veces como se pretende que la cultura del vino gane más adeptos si al consumidor, en numerosas ocasiones, no se le ofrece un producto en buenas condiciones. No se trata ya de que los vinos tengan una mayor o menor calidad, sean más caros o más baratos, ya que debe haber de todo, sino de que se encuentren, al menos, en buen estado de conservación. Esto como mínimo, y creo que no es mucho pedir. Podíamos entrar en otras cuestiones como la temperatura de servicio, que al parecer a algunos se les escape este importantísimo detalle (igual que no se nos ocurriría tomar una cerveza en verano a temperatura ambiente).
Para empezar pienso que es una pena que las estanterías de los bares se encuentren plagadas de botellas de la misma procedencia, es decir, Rioja; y encima que las cinco o seis marcas que podamos ver sean las mismas en casi todos los bares, negando lo innegable, y es la gran diversidad de vinos que llegados de otros muchos lugares distintos a Rioja podemos encontrar. Para que nos hagamos una idea, tan sólo en España existen 54 denominaciones de origen distintas (esto es, zonas de producción vinícola). Ya es hora de desmitificar un poco a este gigante, pues si cierto es que allí se elaboran buenos vinos, no es menos cierto que también salen otros que lo son menos, y lo mismo ocurre con el resto de las denominaciones de origen de nuestro país.
Por otra parte, es una pena que pidas una copa de vino tinto en un bar y te pongan un vino joven del 99, o un crianza del 96, que además se encuentre un poco avinagrado por que la botella lleve abierta dos semanas, y que para colmo el camarero apunte “;Rioja”; cuando en realidad se trata un vino de otra denominación de origen. Y esto en el mejor de los casos, porque hay alguno que otro que te pregunta si quieres tomar un tinto o un Rioja, tras lo cual lo mejor es pedirse una botella de agua y zanjar el tema.
Re: La pura realidad.
Ver mensaje de anonimo¿Conocen en Logroño, Falset, Pesquera, etc, el Jerez?, ¿tienen variedad en sus bares?, ¿saben servirlo y conservarlo?. Me temo que Sarraceno mezcla churras con merinas. Aunque es cierto que EN EL SUR EN GENERAL hay poca cultura del vino (tinto).