Donde pudo haber polémica (y no la hubo)
Donde pudo haber polémica (y no la hubo)
Viendo el artículo de portada titulado ¡Pobre vino! me extraña profundamente que no haya surgido polémica alguna. El artículo es bastante cañero y pese sobre las cosas que se dicen se puede coincidir o discrepar pero no quedarse frío no he leido comentarios. ¿Sólo a mi me ha llamado la atención? El tal Pablo Álvarez que firma ¿es el de Vega Sicilia? Si es así es curioso... ¿No?
Pues polemicemos
Ver mensaje de anonimo¿Insinua el autor que todas las historias de viñas viejas, selección de uva, etc, etc, son chorradas para cobrar tropecientos mil € al infeliz qué pique?
¿Insinua el autor que Benjamín Romeo, M. Angel de Gregorio, Peter Siccek, etc. son unos estafadores?
¿Algún "autor" de "vinos de alta expresión se ha dado por aludido?.
En fin ¿insinua el autor que los que compramos un Ermita, un Pingus, etc, somos unos capullos?.
Porque la verdad el no distingue entre vinos de calidad y cuentistas, acusa en general (y no sin falta de razón opino yo).
Probablemente es más el afán de probarlo todo, sobre todo si es caro y esta de moda que el plantarnos en una cifra tope de compra.
Mi conclusión personal después de probar vinos caros, muy caros y carísimos, es que no se justifican (en cuanto a sensaciones organolepticas se refiere, ojo) las diferencias tremendas.
Saludos.
Re: Pues polemicemos
Ver mensaje de anonimoNo creo que el autor pretenda desacreditar ni mucho menos a los enólogos que citas o a sus vinos. Me da la impresión que lo que pretende destacar es que el mundo del vino, como el que más, está sujeto a modas y que si en este momento se ha descubierto que "determinadas" viñas viejas hacen buen vino, pues ésta parece una buena estrategia de marketing para que todas las bodegas se sumen al carro con una única conclusión: confundir al consumidor.
Javier, la gente que visita esta página y participa en este foro es gente bastante informada sobre el mundo del vino y no será fácil que la engañen (o al menos no dos veces). Pero son (o somos) una pequeña minoría entre la gente que bebe vino habitualmente y que no tiene tanta información. En estos casos, es mucho más facil manipular a través de las modas.
Imagino que Pablo Alvarez hablará con el conocimiento de causa que le proporciona dirigir una bodega de prestigio que, aunque observando una cierta evolución hacia vinos algo más modernos (algo más de fruta, un poco menos de madera,...), no han abandonado el estilo que la ha caracterizado durante las últimas décadas.
Un saludo