Pal Bosco, Q.E.P.D.

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    #1
    www.ino

    Pal Bosco, Q.E.P.D.

    El otro día, prometí a nuestro amigo, contar los avatares de una romería y no puedo callarme.
    https://www.verema.com/comunidad/foro/mensaje.asp?mensaje=110628
    Tengo hasta fotos, pero...
    Lo prometido, es ...

    Abraham y Custodio, un placer.
    Con el lema familiar de devolver al vino lo que este nos ha dado, se inauguró hace un año el Museo Dinastía Vivanco. En el primer aniversario, la Fundación que preside el museo, organizó el pasado sábado la Primera Gala Cultura del Vino.
    Aunque me perdí los postres del Bolshoi, con danzas alusivas al vino, sí pude disfrutar del buen plato que Abraham García y Custodio Zamarra nos ofrecieron.
    A las 12 en punto era la cita y allí estaba Custodio, impoluto, sencillo y noble estrechando las manos de los asistentes mientras confesaba que no tenía guión.
    Al poco rato llegó Abraham de la cocina y Rafael Vivanco les dió a ambos la bienvenida.
    Comenzó el cocinero a hablar de mestizajes culinarios y fusiones atrevidas como correspondencia al panorama sociocultural actual.” La cocina de fusión no es mezclar a la buena de dios. Hay que fomentar las amistades peligrosas porque el termino maridaje suena un poco raro. En definitiva el buen maridaje es el que a uno le place. Es un poco lo que te dice el sentido común. Mezclas aparentemente osadas que luego en la práctica funcionan…”
    Habló Abraham de la cocina tradicional. “Seguirá estando ahí porque forma parte de la cultura…Son como caminos que convergen y nos llevan al mismo puerto”
    Entre anécdotas y divertidas ocurrencias mencionó la pobreza ampelográfica española. De los fabulosos tintos portugueses y de los vinos italianos “hechos a la medida del hombre, vinos humanos.”
    Sobre analogías Rioja Borgoña, propuso defender el clasicismo sin caer en los tópicos.
    Mientras, en alternancia, Custodio apostaba por la diversidad y que cada zona transmita las sensaciones de su terroir.
    “El vino y la comida deben transmitir felicidad” “Hay vinos buenos y baratos”
    Habló de su carta de vinos compuesta por unas 600 referencias. Dijo que el vino es un vehículo de cultura .
    “Las cartas de vino han mejorado bastante en los últimos años. Hoy el cliente, busca más que se le sorprenda con el vino.”
    “Hay que buscar atrevimiento en la compañía, como en la vida misma”
    Custodio y Abraham hablaron con el público. El cocinero se retiró a los fogones para preparar el festín, mientras Custodio charlaba y contaba algunas anécdotas pertinentes que le habían sucedido en los 33 años que lleva dedicado a la cultura del vino.
    Un vino en el porche y a las tres de la tarde nos sentamos a comer.
    El menú:

    ABRAHAM BOCA
    Foie de Pato de Arce sobre Pan de Vainilla y Uvas pasas.
    Crujientes Fardelejos de Bacalao a la riojana.
    Caracolas del Sur con Hierbas Pirenaicas.
    Croquetas de Pintada y Jamón Ibérico.
    Ensalada de Caparrones y Berberechos.

    PLATOS POR ORDEN DE DESAPARICIÓN
    Gazpacho de Frambuesas con Arenques del Báltico.
    Flores de Calabaza en Tempura rellenas de Morcilla en salsa de Pimientos verdes y Piparras riojanas.
    Huevo en sartén sobre Mouse de Hongos (Boletus edulis) y Trufas de verano (Tuber aestivum).
    Carrillera de Cerdo ibérico de montanera estofada al Tempranillo con Cus-cus de Mango al Azafrán.

    Las Frutas de la Rioja en Sandía.
    Blanco y Negro de Chocolates con salsa de Coco al Ron de Martinica.

    Flores de sartén al Machaquito.
    Dátiles rellenos de Pistaschos y Almendras verdes.
    Bomboncitos de Melocotón de Viña.

    Y los vinos:
    Chateâu Villefranche 2001, Sauternes
    Gran Veigadares 2001, Albariño.
    Finca Sandoval 2003 Shyrah y otras.
    Dinastía Vivanco Reserva 1998
    90%Tempranillo, 10% graciano.
    Yarden 2000, Gewürztraminer, Altos del Golán. Israel.

    El bueno de Custodio, presentó los tres primeros vinos.
    Del Sauternes dijo la composición varietal Semillón y un poco de Sauvignon B. Amarillo oro. Aromas de melocotón, untuoso, sedoso y algo cítrico.
    Del Rías baixas: Amarillo intenso un poco alimonado. Fruta escarchada bien madura con ligera reducción.
    Del Manchuela: Rojo amoratado con aromas tostados, glicérico y goloso.
    Luego se tuvo que marchar.
    El vino de la casa lo presentó el anfitrión, Rafael que comentó su vino con mucho cariño y aludió al difícil relevo que le dejaba el sumiller.
    Y el kosher, el responsable de catas del museo, Jose Ramón Berger: Dorado, glicérico, dulce. Elaborado por sobremaduración.
    En fin, una maratón de placer con buenos amigos que duró hasta las siete de la tarde.
    Saludos cordiales

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